Urban Eden

Situada en un edificio histórico del barrio de Salamanca, en Madrid, esta vivienda en planta baja demuestra que la luz natural también puede ser protagonista en este tipo de espacios. El proyecto de reforma e interiorismo, firmado por la arquitecta e interiorista Claudia Schultheis, es una propuesta contemporánea y atemporal que combina eclecticismo y guiños clásicos con mucha personalidad.

La vivienda, de unos 85 m², fue diseñada para una familia de Puerto Rico que pasa largas temporadas en la capital. El concepto del proyecto, llamado Urban Eden, buscaba precisamente trasladar la esencia del trópico al interior de la casa. Molduras, papeles pintados con paisajes exóticos, piezas de diseño, obras de arte y materiales nobles se combinan en un espacio donde el color verde actúa como hilo conductor.

Un salón con carácter

Dadas las dimensiones reducidas de la vivienda, uno de los objetivos principales fue optimizar el espacio y abrir visualmente las estancias. El salón forma parte de la zona social abierta y respira esa mezcla de sofisticación y frescura que define todo el proyecto.

El sofá es de la firma Eneas y se acompaña de una alfombra de Westwing y mesas de centro de Vical. La escultura sobre la mesa de centro es obra del artista Josecho López Llorenz, mientras que los cuadros son de la artista Anita Suárez de Lezo. Los cojines, de Pepe Peñalver, aportan textura y color.

El verde se convirtió en el gran protagonista del proyecto, presente tanto en el salón como en la cocina. Este color aporta frescura, conecta con la naturaleza y crea una atmósfera serena y sofisticada que encaja perfectamente con la personalidad caribeña de los propietarios.

En el recibidor encontramos una consola de Westwing y espejos diseñados por el propio estudio.

Una cocina pensada para recibir

La cocina se diseñó pensando en las costumbres de sus propietarios a los que les gusta recibir amigos. El elemento central es una gran mesa de comedor de Escenium, que actúa como punto de encuentro para reuniones y aunque la cocina no sea especialmente grande, se resolvió con una distribución muy funcional.

El grifo es de Villeroy & Boch, mientras que la escultural lámpara y la mesa auxiliar pertenecen a Vical. El papel pintado, con motivos naturales, es de Photowall, reforzando esa sensación de pequeño oasis urbano.

Un dormitorio principal con guiño clásico

En el dormitorio principal se quiso introducir un punto más clásico, reinterpretado desde una mirada actual. La protagonista absoluta es la cama con dosel de La Redoute, que aporta elegancia sin resultar excesiva.

El papel pintado de Tecnografica se enmarca con una fina moldura negra que dialoga con la estructura del dosel. Las mesillas son de Vical, las lámparas de Aromas del Campo y la alfombra de Carpet Decor. Los cojines de Pepe Peñalver y el florero procede de Westwing.

El resultado es un dormitorio sofisticado y muy acogedor, donde tradición y modernidad conviven con naturalidad.

Un tocador que amplía visualmente el baño

Como el baño principal no contaba con demasiado espacio, el estudio tomó una decisión muy interesante: ubicar la zona de lavabo fuera del baño. De esta manera se creó una zona que se percibe más como parte de un vestidor o tocador, que de un baño convencional.

El papel pintado geométrico de Coordonné, está inspirado en el estilo Art Déco. El mueble es de Vical, el espejo de Westwing, el grifo de Steingberg y el lavabo de Megabad Collection. Las lámparas son de Aromas del Campo y la puerta de vidrio es de Tres Jotas.

Un segundo baño transformado con pequeños gestos

En el segundo baño la reforma fue más puntual, pero muy efectiva. Se ajustó la iluminación, se añadió papel pintado en el techo y se rotaron los espejos, un detalle original que le da mucha personalidad al espacio.

El mueble es de Gesteco, la encimera de I Domus, el lavabo de Bathco y el grifo de Steingberg. El espejo es de Westwing, las lámparas de Aromas del Campo, el papel pintado de Tecnografica y el alicatado de Marazzi. Las mamparas son de Tres Jotas.

Una habitación multifuncional

La segunda habitación se diseñó como un espacio versátil. Durante el día funciona como zona de estar y por la noche se transforma en dormitorio de invitados gracias a una cama abatible Murphy de Tegar integrada en un mueble a medida.

La alfombra es de Carpet Decor, mientras que el puf, el sillón y la butaca son de Westwing. Los cojines, de nuevo, son de Pepe Peñalver.

Este proyecto demuestra cómo, incluso en una vivienda de dimensiones contenidas, se puede crear un interior lleno de personalidad. La combinación de piezas de diseño, arte, papeles pintados y una paleta dominada por los verdes convierte este piso del barrio de Salamanca en un auténtico «Urban Eden».

Imágenes: Claudia Schultheis, Información: Nuevo Estilo

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