Caravaning

El mundo de la autocaravana, tan popular en lugares como Estados Unidos o en los países del norte de Europa, ha comenzado a extenderse por otras partes de mundo. Aquí en España ya tengo más de un conocido que han hecho virguerías con sus furgonetas antiguas convirtiéndolas en auténticas casas con ruedas. Como ejemplo os pongo la de nuestro amigo, corredor de Trail, Javi Ordieres y su mujer que se han construido su propia caravana desde cero. Ahora no necesitan alojamiento cada vez que van a una carrera, cosa que sucede muy a menudo.

La maravilla que os traigo hoy es una remodelación realizada por Darlin Trailers de una caravana de 1948. Ha sido llamada «The Hudson» como guiño a su lugar de nacimiento y renovada para ofrecer todas las necesidades de un estilo de vida moderno, pero sin perder ni un ápice de su alma vintage.

Por la parte exterior, encontramos su acabado en blanco y negro mate que contrasta con las carpinterías en madera. Una combinación acertada sea cuál sea el lugar elegido, siempre funciona. Nada más entrar encontramos justo el escenario contrario, el blanco es el protagonista, lo que hace que los espacios se vean aún más grandes y la claraboya del techo, además de las múltiples ventanas, también ayuda a transmitir esa amplitud. No es un sitio claustrofóbico ni agobiante, sino todo lo contrario.

Según entramos disponemos de un banco de madera con cestos de mimbre que hace las veces de recibidor. Comparte espacio con el televisor que va colgado sobre la pared sin interrumpir el paso ni molestar visualmente, ya que justo frente a este, se encuentra la zona de estar con un gran sofá en color verde de aire mid-century, que además se hace cama por lo que permite que duerman dos personas más.

En el extremo contiguo a la zona de estar se encuentra la cocina, que dispone de todo lo necesario. Nevera bajo encimera, cubos de reciclaje, gavetas de madera, cocina de inducción, horno, balda superior, un fregadero con una bonita grifería en tonos dorados, y complementos también en dorado, vaya que no le falta detalle. Y lo que es de agradecer, bañada por la luz ya que está rodeada de ventanas.

Hacia el otro lado de la caravana, después de la zona de estar, encontramos el dormitorio. Se separa sencillamente a través de unas cortinas. Cuando estas se cierran, la zona de la cama queda ventilada gracias a que a los pies de la cama, se ha resuelto con una celosía a modo de separador de ambientes, de tal manera que dejas que transpire el dormitorio y que entre algo de luz. Además, se ha habilitado gran cantidad de espacio para el almacenaje, tanto bajo la cama como con estanterías para guardar ropa, libros, etc.

Y llegamos al extremo, para encontrarnos con el baño, sin duda el más completo que he visto nunca en una caravana. ¿No os habéis fijado que normalmente la ducha y el inodoro comparten un mismo espacio? Siempre he pensado lo poco práctico que es esto, ya que es imposible ducharte sin mojar el resto. Sin embargo es la primera vez que veo que cada pieza tiene su lugar, una ducha independiente (además la propia forma de la caravana ha permitido hacer un banco en su parte redondeada, lo que me parece súper práctico), tiene la zona de lavabo que se ha aprovechado con un pequeño mueble con almacenaje y cestas en su parte inferior y a su lado también, una pequeña estantería sirve para colocar más enseres de baño, toallas, etc. Entre la ducha y el lavabo se encuentra el inodoro. Vaya, que he visto casas que no tienen un baño tan completo.

Y hasta aquí el paseo por la caravana, ¿Qué os ha parecido? ¿Os animaríais a tener algo así o incluso más pequeño para vuestras vacaciones y no tener que depender de hoteles y demás? A mí me seduce bastante la idea…

Imágenes: Darlin Tailers

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Casa Decor 2022

Ayer pasé la tarde con mi amiga Carla, de @thedecosoul, en Casa Decor. Echamos de menos a Carmen de @decoralinks que, en principio iba a venir con nosotras, fue mi acompañante el año pasado, pero finalmente tuvo que ir con su equipo de JUMP into DESING. Parece que me las turno por ediciones, no conseguimos ir las tres a la vez, debo ser muy afortunada porque siempre soy yo la que disfruto de la compañía de una u otra.

Para seros sincera, este año se me ha quedado algo flojo. Ya lo intuía según iba viendo la visita de otras personas en redes. Quizás sea porque el edificio es más pequeño que en otras ocasiones, aunque su situación no puede ser mejor (en plena calle Goya), pero algunos espacios eran pequeños, poco iluminados, algo laberínticos y en definitiva, quedaban deslucidos. No todos, claro está, como siempre ha habido momentos de mandíbula abierta, baba colgando y cierta ansiedad por querer lo que no puedes tener.

Como en casi todas las ediciones, las cocinas han tenido un gran protagonismo. Independientemente de la firma, este año se apuesta por la innovación técnica y de materiales, el respeto al medio ambiente. Se buscan soluciones únicas para cada proyecto, con sistemas para integrar en estos espacios cualquier tipo de necesidad así, podemos ver en muchas de ellas puertas escamoteables que ocultan por ejemplo zonas de desayuno, u otras que se deslizan para descubrirnos una completa zona de lavado, también enormes vitrinas con cristales ahumados y luz led en su interior, todo diseñado al gusto y necesidades del cliente. De igual manera, el efecto mármol en las encimeras es tendencia, sin tener que sacrificarnos con un material poroso y de difícil mantenimiento, lo conseguimos con otros como porcelánicos o el Neolith consiguiendo el bonito efecto de la veta sin tenernos que preocupar por lo demás.

Las posibilidades en cocinas son infinitas. Como veréis en las imágenes las hay más clásicas y más modernas, pero estos patrones se repiten en todas.

Por hacer menciones aparte, ya que escribir sobre cada espacio sería demasiado lago y siempre podéis leerlo en la web oficial de Casa Decor, Carla y yo estuvimos bastante entretenidas hablando con la chica del Espacio Natuzzi decorado por Manuel Espejo, a raíz del sofá. Un sofá modular, escultórico, tan bello, que no necesita cojines para ensalzarlo más. Imposible hacerle justicia con una foto, hay que verlo en directo.

Del espacio inspirado en la mujer artesana de Castilla la Mancha de Tomás Alia, donde se promueven ideas tan importantes como la despoblación, me atrae el concepto en sí y los materiales utilizados: madera, mimbre, textiles, cuerda, barro,… Pero he de decir que será difícil superar al del año pasado.

Comentábamos ayer que las escaleras era uno de los sitios más difíciles de decorar ¿Cómo llamar la atención en un sitio de paso? Lo han resuelto muy bien con los papeles pintados de Cordonneé (distintos en cada piso) y las puertas pintadas a tono, el conjunto queda precioso. Aunque no todos los tramos de escalera me gustaron (el seleccionado en la foto, sí).

Ese aseo, que no recuerdo ni dónde estaba, donde se leía en la pared «Gloria para esa cara«, no tiene nada y lo tiene todo.

Es una pena que no se aprecie bien en las fotos, pero muchas de las cosas interesantes son los revestimientos como en el espacio GEBERIT cuyas paredes son de neopreno azul eléctrico, o todas las piezas artesanales que recubren el espacio BATHCO (ratán, mármol, cerámica, ladrillo), también el microcemento que reviste el suelo y paredes del apartamento «Vitamina Home», o la trasera del office del espacio BC3 Cocinas que realmente es una moqueta pegada a la pared, por poner algunos ejemplos.

Y llegamos a mi espacio favorito, el de Carla también. Ahí dedujimos que somos más bien clásicas. De buena gana nos hubiéramos quedado a vivir en el maravilloso ático decorado por El Corte Inglés, me sorprendió muy gratamente. Se entraba a un gran salón, donde las simetrías transmitían paz. Enfrente un dormitorio forrado con cuarterones blancos y papel pintado, sencillo y muy romántico, lo completaban piezas de madera y ratán. Pasado el salón un gran comedor decorado al mínimo detalle (me he guardado alguna foto más para ponerla en Instagram, porque no tiene desperdicio) y de ahí se pasaba a una completa, pero sencilla cocina, con zona de lavado de Deulonder y a otro comedor tipo office con una mesa ovalda, similar a la Tulip y bancos corridos. El apartamento disponía de dos terrazas perfectamente pertrechadas, una como zona de comedor y la otra como zona de estar con unas vistas envidiables al Barrio de Salamanca de Madrid. En fin, lo más de lo más.

Pasamos por un par de espacios más, para volver a bajar y despedirnos de Casa Decor visitando en restaurante que, aunque no lo catamos, bien merecía una foto.

Y hasta aquí nuestra visita, es obvio que me dejo muchos espacios, pero no quiero quedarme sin lectores por aburrimiento. Ya iré subiendo más fotos a IG para que veáis alguna cosa más en detalle.

Hasta el año que viene Casa Decor….

Ane Devesa y José Agenjo

Espacio Natuzzi – Manuel Espejo

Helena Rocha Architecture

Espacio Artesanía Castilla La Mancha – Tomás Alía 

Espacio Jacob Delafon

Andreína Raventós Arquitectura

Espacio NEOLITH de Jean Porche

Delta Cocinas

Estudio Querencia

Escaleras – Espacio Coordonné

Aseo

Uecko de Adriana Nicolau

Espacio DICA

Espacio GEBERIT

Espacio ITA de Raúl Martins

Espacio PORCELANITE DOS

GESSI STYLE STUDIO

Espacio BATHCO de Patricia Bustos

Apartamento «Vitamina Home» de Virginia Gash

Espacio BC3 Cocinas

Espacio Tegar Mobel de José Lara

Decor Studio – Espacio El Corte Inglés

Tarimatec

Restaurante «Mono Viejo»

Fotos: Decofeelings

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Dimora delle Balze

Ha sido amor a primera vista. También lo fue cuando la empresaria de moda y profesional del diseño escenográfico, Elena Lops, descubrió esta granja del Siglo XIX y la adquirió. No sólo la convirtió en su casa, sino también en un hotel rural, Dimora delle Balze, donde además de descansar, se pueden hacer todo tipo de eventos.

Esta maravilla se encuentra en Sicilia, en una finca fortificada rodeada de 27 hectáreas de puro paisaje mediterráneo. Para su tarea de rehabilitación se apoyó en la diseñadora Draga Obradovic y en el arquitecto Stefano Guidotti.

El exterior disfruta de varias terrazas, porches, un mirador con vistas al Mediterráneo, piscina, solárium, patios cubiertos,… donde podemos ver un mix de culturas, pasado y presente, mobiliario de firmas tan contemporáneas como el sofá verde de Paola Lenti o las tumbonas y sombrillas de Kettal, que se ven delimitadas por grandes columnas clásicas que nos recuerdan la impronta de su pasado. Por otro lado, encontramos también piezas singulares que rompen y ponen el punto focal a una estancia, como la silla azul de la primera imagen, es portuguesa y fue restaurada por la diseñadora Draga Obradovic (sin duda una de mis favoritas de la casa). También muebles antiguos recuperados, como el sofá de forja de la segunda imagen o los apliques de la pared. Y en esa misma estancia, los farolillos, traídos de Marruecos.

La casa tiene varias habitaciones, todas ellas distintas. Cada una está bautizada con una de las obras de un siciliano ilustre vinculado a la literatura, a la pintura, el cine, la ópera,… de tal manera que, aquél que se hospede en la casa, pueda saborear la vivencia con todos sus sentidos. Así, encontramos habitaciones casi palaciegas con grandes y preciosos chandeliers restaurados, techos pintados en colores granates y dorados, que hacen referencia al Renacimiento. Otras van más allá, utilizando el dorado por completo en sus techos. Mientras, vemos el contrapunto en habitaciones mucho más sencillas, espacios que nos recuerdan al Mediterráneo.

Muchos de los elementos que decoran la casa, tanto a nivel arquitectónico como decorativo, tienen procedencia marroquí. Los azulejos de los baños son un ejemplo, también los pavimentos que recorren parte de los suelos, o la sucesión de platos azul índigo que se descuelga por la pared del vestíbulo.

Mención aparte merecen las luminarias, desde las más contemporáneas a las más clásicas. Sobre el comedor una de mis top en lámparas, siempre me ha encantado por su versatilidad y la cantidad de opciones de diseño que ofrece, la Wireflow, de Vibia, en el vestíbulo también se ha optado por lo moderno con la luminaria String Light, para Flos. En el pasillo sin embargo, sobre la mesa circular de nogal restaurada, podemos ver un maravilloso chandelier, diseño de Luca Turrini. También, como hemos visto antes, en varias habitaciones están presentes estas increíbles lámparas de araña que nos llevan a vivir en épocas lejanas.

¿No os animaríais a pasar una temporada en una casa como esta?

Imágenes: Elle Decor / Dimora delle Balze

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Casa mallorquina con historia…

Sólo he estado una vez en Mallorca, una isla de la que guardo grandes recuerdos, quizás sea porque fui cuando terminé la universidad de viaje de fin de curso y ya se sabe cómo son esos viajes. Desde que escribo el blog, he conocido virtualmente a mucha gente que vive allí, con algunas de esas personas hablo casi a diario a través de redes, es como si hubieran estado ahí toda la vida y sin embargo, no nos hemos visto nunca. Algunos de mis amigos de siempre, también se han ido a vivir a la isla. Incluso mi «hermano americano«, el que estuvo un año en mi casa mientras mi hermana pasaba su año en Estados Unidos, ahora también vive allí. Claramente, tengo un viaje pendiente a Mallorca, aunque tenga que hacer turnos para ver a la gente.

Hoy voy a enseñaros una casa típicamente mallorquina, tan típica que lleva en pie desde 1700 y ha pasado de ser una fonda, a una bodega, para convertirse en molino de aceite y por fin, de la mano del arquitecto Durval Dias Junior, en vivienda.

La casa conservaba muchos de sus elementos antiguos, su identidad rural y piezas arquitectónicas típicamente de la zona, como la piedra de marés, el paso mediante arcos e incluso la escalera original. Otros, como las viejas vigas de madera, se restauraron para utilizarlas en las puertas interiores. Para acompañar, la decoración se eligió sobria, elegante, con una paleta de colores que va desde los blancos al negro, pasando por los neutros. El mobiliario mezcla piezas modernas con otras de corte vintage e industrial y sobre los materiales, se ha recurrido a aquellos que nos conectan con la naturaleza, con lo más básico: la madera, el hierro y la piedra. Para el suelo se ha optado por el hormigón pulido que además de unificar los espacios, permite utilizar bajo él, calefacción de suelo radiante.

Si os soy sincera hay una parte de la casa que no me gusta especialmente y es donde quizás, el arquitecto se podría haber lucido más, se trata de la cocina. Es lo que yo llamo una cocina laboratorio, demasiado fría para mí y la campana, diseñada por éste, es lo que menos me gusta. Se salvaría el salpicadero que, al llevar pequeños azulejos con motivos muy discretos, le ponen un punto de calidez (por poner algo salvable). Ah! el antiguo banco de madera asturiano, ese no cuenta, este lo elevo a la categoría de maravilla, pero está en el paso de la cocina así que no me refiero a él cuando hablo de la cocina.

El comedor es un mix de piezas bien avenidas, por un lado, una gran mesa de madera antigua traída de la India, que es la encargada de aportar calidez a la estancia, se complementa con sillas Tolix de corte industrial y para iluminar, la famosa lámpara Arco de Achille Castiglioni para Flos. Para complementar, un aparador de Ethnicraft comprado en Candela Home.

Los espacios se comunican entre sí a través de vanos. A continuación del comedor, encontramos el salón con un precioso sofá negro de Molteni que contrasta con las sillas y las mesas de centro de madera de Mestre Paco. En este espacio, el punto diferenciador lo pone la butaca roja de Marco Zanuso para Arflex, también en Mestre Paco. Imagino que la alfombra ya la habréis reconocido, es de Ikea.

En este salón, el arquitecto creó una chimenea de hormigón armado con dos repisas del mismo material a ambos lados. Para iluminar el espacio se hicieron nichos en la pared con iluminación indirecta hacia el techo, además de colocar un par de lámparas articuladas Jiedé y otra lámpara hecha a base de troncos, como lámparas de ambiente.

En el dormitorio predominan los tonos neutros de la ropa de cama de Zara Home, el punto de color lo pone el cuadro de la pintora holandesa Ria Diercks Kron y la alfombra roja a modo de Kilim. Ya por último en el baño, todo vuelve a ser blanco, con encimera de teca y un pequeño remate de teselas en la zona de aguas para proteger la pared. Los muebles se han hecho a medida para aprovechar al máximo el espacio.

El exterior se rodea de vegetación mediterránea y se puede ver perfectamente su historia sólo con contemplar la fachada donde su pasado ha quedado a la vista con unas escaleras adosadas a la pared que ahora, no conducen a ningún sitio. ¡Me encantan!

Imágenes: Montse Garriga para Elle Decor

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Para los amantes del «Handmade»

Esta es la historia de Sara Moreno, una mujer que hasta su maternidad trabajaba como administrativa pero que, con la llegada de su hijo, decidió buscar un nuevo camino para conciliar. Sara convirtió su pasión en empresa, desde niña le habían gustado las manualidades y el bricolaje, así que poco a poco fue creando lo que hoy es Fruto Samore. Comenzó con grandes mantas de lana merina y hoy hace increíbles tapices que, incluso le encargan como altares de boda. También da cursos y talleres presenciales.

Lo que vamos a ver hoy es su casa. Una vivienda donde no existe la mano de un interiorista, donde todo lo que veis sale de la mente privilegiada de su dueña. Hay piezas compradas, claro, pero mucho DIY también (como la mesa de comedor), por supuesto macramé que adorna paredes, mantas envolventes, lámparas, cojines, pufs, cestos, incluso la camita del perro que está tejida por sus manos. Otra de las cosas que no falta en esta casa, son las plantas, hay tantas que en algunos sitios ha tenido que introducir artificiales, no le da la vida para tanto riego.

El salón mide nada más y nada menos que 50 metros cuadrados, así que para hacerlo más acogedor se ha dividido en varios ambientes. Al fondo el comedor con mesa realizada por los propietarios y sillas de Leroy Merlin tipo Tolix, el macramé que adorna la pared es su firma, Fruto Samore.

A continuación, encontramos una zona de chimenea. Ya existía en la casa cuando la compraron, pero la tunearon para darle un aire más moderno. En la parte superior se colocó un material que imita a piedra y en la inferior un porcelánico para no tener problemas con las brasas que pudieran saltar a la madera. Se les ocurrió también instalar una viga para hacer de soporte al sillón colgante de la firma Vackart y se rodeó de coloridas alfombras y pufs de Kenza and Co.

Tras la chimenea, se encuentra la zona de estar. Para hacerla más acogedora se pintó la pared junto al sofá Manacor de Fama, en un color oscuro. En este rincón podemos ver tanto las mantas de lana merina, como tapices de Fruto Samore, cojines de Kenza and Co y Zara Home, o una mesa de centro fabricada con pallets (también de Fruto Samore). Frente al sofá, una mezcla de piezas, como la famosa estantería String, una de sus piezas favoritas, o sobre el mueble, su última adquisición comprada de segunda mano en Wallapop, un espejo tipo ventana antiguo. Por supuesto, todo el espacio está rodeado de plantas.

Toda la casa la van reformando los propietarios poco a poco, de habitación en habitación, gracias a sus habilidades y a la ayuda de otros miembros de la familia. En el baño, por ejemplo, querían darle un toque verde, pero tanta planta ya era demasiado, así que recurrieron a los vinilos de Lokoloko, resistentes a las zonas de agua y que además aportaban profundidad a la pared. El lavabo de piedra con toallero incorporado y el espejo, son de Leroy Merlin, las toallas de Zara Home.

Además de los dormitorios, en otra de las habitaciones la propietaria montó su taller. Cómo me gusta cualquier sitio inundado de materiales que tengan que ver con cualquier disciplina artística, me da igual que sea como en este caso, lanas, o talleres llenos de pintura, o cerámicas, maderas,… cada vez que veo un taller, se dispara mi creatividad. En este caso, las estanterías tan bonitas que albergan todos sus materiales pertenecen a la firma Astigarraga Kite Line.

Igualmente, el dormitorio infantil es un puro DIY. Las mantas son fruto de la firma de la propietaria, la cama y la alfombra son de Ikea, para el juguetero se ha utilizado una caja de madera reciclada y pintada, la decoración de las paredes se ha resuelto por un lado con pintura (haciendo forma de montañas) y en la zona de lectura, simples cruces que pueden hacerse fijándose a la pared con cinta aislante negra.

Como he dicho, aún quedan estancias de la casa por reformar. El siguiente proyecto será el dormitorio de la niña, que aún tiene un año de edad, así que no tiene prisa por tener la habitación más bonita. Me gustan estas casas creadas por los propietarios, sin prisas, con mimo y sobre todo pensando qué es lo mejor para ellos, no pasa nasa si tienes que convivir un tiempo con algo que no te guste del todo, porque será la casa la que te irá pidiendo lo que necesita según vayas viviendo en ella.

Esta vivienda os puede gustar más o menos, pero lo que está claro es que está hecha a la medida de sus propietarios y si os fijáis con detenimiento se pueden sacar muchas ideas deco con las tres «b´s» de ella.

Fotografía: Miriam Yeleq para Micasa Revista

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Casa moderna de estilo georgiano

Esta semana dedicaba un post y varias stories a comedores que, en lugar de llevar sillas rodeando la mesa, en uno de los lados éstas se sustituían por un banco adosado a la pared. Una práctica muy útil cuando careces del espacio suficiente para circular cómodamente por detrás de las sillas. Para hacer el cálculo de lo que ocupan, hay que sumar unos 35 cm si las sillas están recogidas, o 50 cm si estamos sentados, a eso hay que añadirle un mínimo de 60 cm para circular por detrás. Si ves que el espacio no es suficientemente amplio en ambos lados, quizás un banco, sea la solución perfecta.

Me topé con esta bonita vivienda que, además de gustarme y mezclar varios estilos decorativos, curiosamente su comedor es exactamente así, por lo que decidí publicarla hoy.

Se trata de un edificio londinense rehabilitado por los arquitectos Alex Michaelis y Tim Boyd para una familia numerosa. Respetando su arquitectura tradicional de estilo georgiano del Siglo XVIII, con sus ventanas de guillotina, su porche de entrada y paredes de ladrillo rojo, los propietarios decidieron modernizarla abriendo espacios, creando más ventanales para dejar entrar la luz y modernizado los interiores. Contaron para ello también, con la ayuda de la interiorista Simone McEwan. 

Nada más entrar ya se puede apreciar el cambio. Las múltiples ventanas y el color blanco, lo inunda todo de luz en un espacio que, hasta entonces, había sido oscuro y compartimentado. El suelo se cambió, pero para mantener la esencia del pasado, se puso parqué de madera de roble antiguo del siglo XVIII, de la marca Timbertech.

Se dejaron comunicados todos los espacios a ambos lados del recibidor, sólo se separan por vidrieras, pero visualmente están conectados. A un lado podemos ver el salón,  las molduras del pasado conviven a la perfección con muebles de diseño elegidos exprofeso, como El sillón Rietveld Utrecht para Cassina o la mesa de centro Malgorzata Bany Pilotis para The New Craftsmen.

En el otro lado encontramos la cocina, el office y el comedor. La cocina es clásica y elegante, en negro y mármol Calacatta, sin muebles altos y el almacenaje recogido en la gran isla central. Es un diseño de Plain English. Al final de la cocina está el comedor bañado de luz natural. Este espacio fue una extensión de la vivienda por la parte trasera de la casa, así que disfrutan de las vistas al jardín mientras comen. Además, se le añadió un techo de vidrio para inundarlo más de luz.

Para separarlo visualmente de la cocina, se levantó un murete a media altura que sirvió como respaldo para apoyar el banco realizado por los arquitectos. Se decidió dar un estilo escandinavo al espacio, con mesa de madera maciza en tono natural y sillas tipo Wishbone. Diría que este comedor es mi parte favorita de la casa.

Aún hay más en la planta baja, una pequeña sala de estar con techo de cristal y vistas a la escultórica escalera, un práctico lavadero, una bodega y un baño.

La vivienda cuenta con cinco dormitorios. El principal para los padres, tres para cada hijo y uno extra para los invitados. En el de matrimonio, vemos cómo se sigue el patrón del piso inferior, los blancos y neutros, son la elección. Se mantiene el punto clásico gracias a las molduras y a la vez, la madera aporta el toque más desenfadado. Lo mismo se ha buscado en el baño, sencillez y elegancia a partes iguales.

Rompiendo con todo lo visto hasta ahora, llegamos al despacho de los propietarios. Azul petróleo en las paredes, mobiliario contemporáneo, librería de los años sesenta y una maravillosa mesa que tiene el privilegio de mirar hacia el jardín. Ni rastro en este espacio de cualquier elemento clásico que hayamos visto antes en la casa.

En las habitaciones infantiles apostaron por diseños a medida que fueran creciendo con los niños. Dando importancia al almacenaje necesario hoy y en el futuro.

Las sorpresas no acaban aquí. Fuera, en lo que era el antiguo garaje, los arquitectos montaron una gran sala de juegos para toda la familia. Se creó un pasillo en tonos oscuros como conexión entre la casa y este nuevo espacio, al que se le añadieron armarios a medida y por supuesto, una gran ventana con vistas al jardín. En este gran espacio de nuevo el azul oscuro es el protagonista, con un gran sofá y estantes que albergan diversas láminas y dibujos, un lugar donde los hijos de los propietarios pudieran sentirse a gusto.

De repente sorprender ver cómo los arquitectos tienden a romper con la sintonía de la vivienda metiendo estilos diferentes, de ahí que nos encontremos un baño en color amarillo de carácter retro.

Además del despacho interior de la casa, el propietario (fotógrafo profesional) dispone en el jardín, de un anexo más. Se trata de una cabaña revestida en madera a modo de estudio, donde poder aislarse cuando así lo requiere su trabajo.

Por último, bajo la pérgola del jardín encontramos un comedor familiar realizado por los conocidos paisajistas londinenses Rich Landscapes.

Y hasta aquí el home tour, si me tengo que quedar con algo sería el comedor con vistas al jardín y la entrada. Creo que esta casa es para verla más de una vez, os diré que no me gusta todo al cien por cien, o más bien que me sobran espacios, pero sí hay muchas ideas que rescataría de ella. ¿Qué opináis, os gusta?

Imágenes: Marie Claire Maison

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En clave Mid-Century…

La semana pasada falté a mi cita en el blog. Aunque intento llegar a todo, no siempre se puede y para los que no me seguís por Instagram, ya comuniqué que tenía que priorizar. Desde la semana pasada tengo nuevas rutinas a las que me tengo que adaptar, ajustar horarios y sinceramente aún ando un poco perdida, así que aunque esta semana vuelva a estar por aquí, de momento no puedo prometer la constancia que me caracteriza. Pero esto tiene fácil solución, si mi contenido te interesa lo suficiente, con suscribirte al blog sabrás que no te pierdes ninguna de mis publicaciones.

Por la última casa que puse y la que os traigo hoy, vais a ver que en cuanto vislumbro un rayo de sol y se acerca la primavera, me siento abducida por las casas con patio. Tiene guasa que viviendo en un chalet y disponiendo de uno, es el espacio que menos utilizo y el que tengo más abandonado. No estoy loca, tiene un porqué y es que cuando llega el buen tiempo nunca estamos en Madrid sino en el pueblo, donde también tenemos jardín y todo el monte del mundo para disfrutar, así que bien visto, aquí ni siquiera lo necesito.

El home tour de hoy nos lleva a una casa en Brighton, Australia. El estudio de interiorismo Chelsea Hing, intervino en la vivienda que no había sido actualizada desde los años 50, dándole una visión contemporánea con toques mid-century. El patio se encuentra en el centro de la misma, pintado de blanco como el resto de la casa. Se ha amueblado su parte central y sobre ella, se han colocado alambres de lado a lado para que con el tiempo, sirvan de soporte a las enredaderas plantadas a ambos lados que crecerán creando un espacio de sombra natural sobre la zona de estar.

En el interior se simplificó la decoración al máximo, para que los espacios fluyeran, no por ello la estética deja de sorprender. Pocos elementos, muy bien escogidos. El sofá se acompaña de unas cajas recicladas que hacen las veces de mesa de centro y se pueden colocar y utilizar a demanda, lo enmarca una gran alfombra oscura que define el espacio. Detrás se ha creado una zona de lectura con un diván de diseño color rosa junto a una estantería y piezas de arte. Un rincón que, con muy poco, no sólo transmite sino que además es funcional.

Tanto en el comedor como en la cocina, la madera son los protagonistas. En el primer caso, se ha optado por un banco cubierto por cojines negros y una mesa circular, que es un buen recurso cuando no tenemos demasiado espacio. La cocina por otro lado, combina una gran isla en blanco, con la madera y un salpicadero con azulejos color terracota. El toque verde de las plantas, siempre le da alegría al conjunto.

El dormitorio principal es sobrio, los grises de la ropa de cama se ven amortiguados gracias a la obra de arte que se sitúa sobre el cabecero y los detalles en dorado, ponen el toque de glamur. Pero no podía ser de otra manera había que acompañar a la joya de la corona, ese baño de ensueño con azulejos negros, grandes espejos redondos y lavabos empotrados, que conforman sendos tocadores. Le acompaña en la pared opuesta, una bañera exenta ovalada y para rizar el rizo, entre los tocadores una puerta esconde un maravilloso vestidor con muebles de madera oscura, tiradores de cuero y metal y almacenaje por doquier.

No es el único baño, hay otro quizás no tan grandioso pero el sueño de cualquiera. En la misma línea combina paneles de madera, con azulejo negro, un gran mueble con almacenaje y una impresionante bañera de estilo moderno, en este caso rectangular.

Volviendo de nuevo al exterior y para poner la guinda del pastel, la vivienda también tiene piscina que se puede ver desde los grandes ventanales de los que dispone la casa de suelo a techo.

¿Habrá que irse a Australia para tener una casa así?…

Imágenes: Contemporist

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La casa de campo LS

Uno de los mejores tándems de este país se ocupó de renovar esta casa de campo. El equipo de arquitectura Ábaton fue el responsable de la rehabilitación y Batavia de su interiorismo, dos grandes de los que fácilmente saldría algo que seguro nos iba a encantar.

Se trata de una finca de 30 hectáreas privilegiadamente rodeada de encinas, que necesitó una intervención integral tanto a nivel de arquitectura, como de interiorismo e incluso paisajismo, un completo vaya. Pero cuyo resultado estáis a punto de ver y en mi opinión, no ha podido ser mejor.

Los muros de la vivienda se recuperaron al completo, tienen un grosor de 70 cm por lo que los convierte en el mejor de los aislantes, tanto en invierno como en verano. Se abrieron dos accesos desde la planta baja, que se dejó diáfana (aunque se pusieron puertas correderas para independizar a demanda), lo que permite que la luz discurra por todo el espacio, así como que haya una comunicación visual entre el salón, el comedor y la cocina. Parte del mobiliario se integra en la casa de manera escultórica, como la escalera de chapa o la librería que recorre la pared del salón y que, en ocasiones, aprovecha esos 70 cm de pared para crear vanos a modo de pequeños miradores que permiten que el paisaje se cuele en el interior de la casa.

El mobiliario, también de Batavia, es todo de diseño. Como la lámpara que reposa junto a las escaleras de Gabriel Teixidó, el cuadro de Chillida, o el sofá de la firma italiana CRD Verzelloni. Junto a él, dos butacas gemelas de Hans J. Wegner, mesa auxiliar de Jean Prouvé y lámpara de Gae Aulenti. En la cocina, sillas de Jonas Forsman y la lámpara sobre la mesa, de Poul Henningsen.

En el salón se ha creado también una zona de relax, un lugar para el disfrute y contemplación del paisaje exterior. Una sencilla alfombra de cáñamo de Batavia acoge un puf de diseño en un tono azul intenso, de Edward Van Vliet, que se puede adquirir en Moroso.

En la segunda planta, encontramos un dormitorio funcional con acceso a un despacho a través de unas escaleras. Nuevamente, se ha creado otra zona de estar junto a una ventana para contemplar las vistas. Incluso la bañera, que comparte espacio con el dormitorio, también se sitúa bajo una ventana. Parece como que en ningún momento, se quiera perder la esencia de esta vivienda, poder disfrutar de estar dentro de ella pero sin renunciar a la naturaleza que la rodea.

El dormitorio tiene los muebles hechos a media, con cabecero cuya trasera es parte del vestidor. Y un baño hecho para compartir, incluso la ducha, con plato de mármol y grifería doble. Y si os fijáis, sobre el doble seno de los lavabos no hay espejo ¿Para qué, pudiendo tener otra ventana y disfrutando de nuevo de esas maravillosas vistas?

Sencillamente, un espectáculo de casa… ¿Qué os parece?

Imágenes: Ábaton / Batavia

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The Ink House

Cuando un artista entra a jugar en la creación de su propia casa, se nota y mucho. En cuanto veáis los diseños imagino que os sonarán, son del artista y diseñador de interiores Rory Dobner. Trazos en blanco y negro que plasma en todo tipo de objetos, vajillas, juegos de té, piezas decorativas, cuadros,… Todas poseen un mundo interior muy especial, muy suyo, por eso son fácilmente identificables.

El caso es que él y su familia, residentes en Londres, buscaban un una casa para comprar en Ibiza como destino de veraneo y tuvieron un flechazo con una vivienda en ruinas construida en 1560, habéis leído bien, del Siglo XVI. Consiguieron rehabilitarla e incluso ampliarla, fusionando la arquitectura y tradiciones artesanales ibicencas, con la imaginación desbordante del artista, hasta llegar a conseguir su refugio de 800 metros cuadrados, con ocho dormitorios, diez baños, dos salones, dos cocinas y múltiples terrazas, en un entorno de una finca de más de 50.000 metros cuadrados, ahí es nada. A la casa la bautizaron con el nombre de The Ink House, ya que Rory Dobner realiza sus dibujos en tinta utilizando pluma estilográfica, tiene publicado un libro con el mismo nombre al que él califica como «fiesta de animales». 

Aquí conviven piezas de diseño, con antigüedades y por supuesto las creaciones de Roy. Nada más entrar, una preciosa mecedora recuerdo de la infancia y regalo de la madre de Claire (la mujer de Roy), te recibe amablemente. Las puertas y escaleras son las originales, aunque restauradas. En uno de los salones podemos ver proyectos del artista (como la liebre con monóculo, los cuencos de porcelana o un neón), mezclados con lámparas icono del diseño, las de techo Zettel’zde Ingo Maurer, o la Jieldé de sobremesa, el sofá de Tufty-Time, de Patricia Urquiola para B&B Italia.

En dicho salón encontramos una cocina extra. Una estructura de hormigón integra un fregadero y una placa, contiguo a ellos, una mesa de comedor antigua junto a dos taburetes cerámicos de Paola Navone. Las puertas antiguas esconden el lavavajillas, el horno y la nevera. Para la cocina principal, se optó por el estilo ibicenco con hornacinas en su paredes encaladas, contrastando con el horno Smeg de carácter más industrial y como toque cálido, el taburete de madera de Tanis Ibiza.

Para los dormitorios se ha optado por la suavidad de los tejidos de The Linen Works, necesario para contrarrestar el frío suelo de hormigón o el revestimiento de piedra de la pared de la ducha, piedras que por cierto, fueron sacadas del jardín para realizar esa pared hecha a mano por el artista. 

En el otro dormitorio el blanco y el negro son los protagonistas, incluido su compañero el baño. Se ha alicatado de suelo a techo con originales azulejos diseño de Dobner, el lavabo es de Duravit. Contiguo a este dormitorio, en la terraza, encontramos una bañera de roca tallada a mano procedente de Bali ¿Quién no tiene una en su casa, verdad? Pero si refrescarte en la bañera en los días de verano se te queda corto, puedes ir a la piscina, que por la imagen tampoco parece pequeña. Por cierto la casa se alquila mientras su propietarios residen en Londres, aunque viendo la celebridades que ya han estado por allí, como el disc jockey Fatboy Slim, y la propias características de la vivienda, no creo que esté al alcance de mi bolsillo permitirme una semana en tal paraíso ibicenco. Para qué buscar el precio…

Vía: Elle Decor 

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Studio Ezra

Un interesante mix entre la procedencia australiana de la interiorista (dueña del Studio Ezra), el lugar donde se asienta la vivienda que veréis (Mallorca), y el carácter marroquí de todos los revestimientos hechos a mano que se pueden adquirir en la shop Tiles Ezra. La fusión de todo ello, ha creado un espacio sosegado y calmado, de estética mediterránea con mezclas marroquíes y la impronta que Georgia Ezra.

La vivienda fue reformada para la familia, Georgia y su marido Richard (que además es constructor de Morris & Co,) algo que también jugó a su favor, y sus dos hijos de 3 años y 8 meses.

A lo largo de la vivienda pueden verse guiños de otras culturas, no sólo en los revestimientos que son la esencia de esta casa, sino también en la decoración. En el salón por ejemplo, la colorida alfombra marroquí, también las obras de arte, los adornos o los textiles. Los de los dormitorios por ejemplo, son diseños de Georgia que próximamente incorporará a su tienda. Los cabeceros de las camas están presididos en un caso, por reliquias familiares de dos obras que representan la figura de un Rey y una Reina, en la otra habitación, es un tapiz de Guatemala el que llama la atención, junto a él, un cuadro de un oso panda también de herencia familiar.

La habitación infantil, es una maravilla. Todos los cuadros de la pared son hechos a mano, una colección que se ha ido ampliando a lo largo de los años y realizada con mucho mimo. La consola es reciclada, de segunda mano, adquirida en Mill Markets, y por último, la alfombra de fibras pertenece a Carpeteria Bondi Junction.

En los baños, todos los azulejos pertenecen a las distintas colecciones de Tiles of Ezra y los muebles están hechos en madera reciclada de roble macizo, contrastan a la perfección con las griferías de Brodware.

Al final del post os he puesto un vídeo sobre la fabricación de este tipo de azulejos. Utilizar estos revestimientos únicos y hechos a mano, nos cambia la percepción del espacio, a la pisada, al tacto, porque las imperfecciones hacen las cosas bellas, genuinas, nada puede reemplazar a la autenticidad de lo hecho por la mano del hombre. El vídeo está en inglés, pero si no lo entendéis no pasa nada, es suficiente con verlo porque las sensaciones las transmite igualmente. Os lo recomiendo.

Imágenes: Estudio Ezra / The Design Files

TILES OF EZRA

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