La veraniega casa de Abbie Naber

Sé que llevo un verano un tanto perezosa con el blog, pero no soy la única a la que le ha afectado el calor. Mi ordenador ha decidido veranear, o casi diría que me está dando avisos para jubilarse y es que el pobre tiene ya diez años, los mismos que el blog, y cada vez que lo abro recibo una negativa por su parte para trabajar. Lo cierto es que estas semanas cuando me siento frente a él empieza a fallarme y a la tercera vez que lo he reiniciado, consciente de que me estoy enfadando y mucho, lo cierro pensando que será que ese día no toca publicar, así que a otra cosa mariposa, no nos vamos a engañar, en la piscina se está mucho mejor. Por otro lado pienso en la cantidad de gente que hay de vacaciones (instagram se chiva de todo) y concluyo, pues lo mismo nadie lo lee. Sinceramente en esta época deberían prohibir las redes, los blogs, y todo aquello que nos separe del exterior, del disfrute, de la familia y los amigos. Ya vendrá el largo invierno y no tendremos más remedio que encerrarnos, entonces podremos leer todo lo que se nos quedó pendiente ¿no creéis?

Yo ya puedo casi oler mi pueblo soriano, los tres días que me escapo a Cantabria con mi marido, las playas portuguesas y el ansiado descanso, sólo una semana más, un par o tres de post más y cerraré este, mi chiringuito, hasta septiembre. Os animo como decía a que paséis de ordenadores, de tablets, de móviles y os dediquéis a disfrutar y descansar.

La casa que os traigo hoy respira época estival, claro que está en San Diego (California) y por allí el tiempo es de lo más agradecido, incluso en invierno (palabrita, que yo he estado). Se trata de la vivienda de la estilista y diseñadora Abbie Naber, una casa donde interior y exterior se funden para el disfrute durante todo el año. Lo que más me gusta de esta vivienda es su mezcla de estilos y texturas, la personalidad que derrocha, algo que sólo se puede conseguir cuando eres fiel a ti mismo, cuando de un viaje surge una idea, o un mural de pared te recuerda al océano y lo pones en lugar de un cuadro porque es eso precisamente lo que buscas, cuando no te guías por un sólo estilo y decides que unas sillas de bambú quedan perfectas al lado de otras de estilo escandinavo, cuando no te asusta sacar muebles de contexto y utilizar un aparador mid-century como mueble de lavabo e incluso usar un precioso papel azul marino con rayas doradas en un cuarto infantil ¿Y por qué no? En eso radica la personalidad, en salirse de los estándares, si algo te inspira, te llama la atención o te transmite emociones, no lo dudes, eso es que esa pieza está hecha para ti.

Podéis leer el artículo completo y saber de qué firma es cada cosa, pinchando aquí. Nos vemos la próxima semana…

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 549 seguidores

Un salón muy inspirador…

Sigo intentando buscar un piso en mi pueblo, no sé si recordáis que me quiero cambiar de chalet a piso, hasta ahora el mercado estaba algo parado y sin embargo de repente parece que los regalan o al menos los que me gustan, tal como salen al mercado vuelan, algunos no duran ni un día a la venta. ¿Vamos a volver a cometer las mismas tonterías? ¿Esto es el preludio de otro boom inmobiliario? Espero que no. Mientras tanto yo sigo buscando, e intentando imaginar el tetris que tendré que hacer para encajar mi mobiliario y todos los trastos que he acumulado en un chalet, en un piso (ya se sabe, cuanto más espacio, más guardamos).

Cuando encuentro en internet algo que me cuadra y voy a visitarlo, el primer golpe de vista es impactante. Ya me he acostumbrando a espacios grandes y aunque es precisamente de lo que quiero escapar porque me sobra casa por todas partes, mi cabeza y mi retina necesitan un parón para asimilar que lo que encontraré en la mayoría de los pisos son habitaciones con la mitad de metros que las mías. Sin duda es necesario tener mucha imaginación cuando además no partes de un lienzo en blanco, porque parte de mis cosas se quedarán conmigo.

He encontrado este piso en un artículo de Apartment Therapy y me ha parecido pura inspiración, es como si lo hubieran diseñado para las necesidades de mi familia. Su planta alargada y sus dos ventanales, no impiden que el espacio esté aprovechado al máximo. En mi casa tenemos gran cantidad de libros, y aunque ni de broma cabrían en estas estanterías, no me digáis que no están bien pensadas, rodean hasta las ventanas. Toda la parte baja se ha aprovechado con almacenaje en gavetas quedando oculto su contenido. En el salón siempre hay un montón de trastos que no quedan bonitos si están expuestos, así que mejor disponer de muebles con cajones para poder ocultar lo que no queremos que sea visto.

En mi caso tendré que renunciar a mi despacho, así que la idea de cómo han aprovechado la pared del fondo alargando la estructura de la estantería para crear una zona de trabajo, me ha parecido perfecta y además, como las baldas llegan hasta su parte superior, es un gran desahogo para la zona. A su vez, ésta termina con un módulo en forma de cubo que hace las veces de recibidor, sin renunciar a las baldas que siguen sirviendo como lugar de almacenaje.

Sólo le pongo un pero, tengo mis dudas respecto al sofá porque a simple vista no me parece cómodo (o será porque yo necesito brazos a ambos lados para apoyar la cabeza) y la otra parte negativa es que podría afirmar que se trata de mobiliario a medida, con lo cual no será barato (pero pienso que compensa realizar una inversión más grande si el resultado se ajusta tanto a tus necesidades).

No me diréis que sin ser un salón excesivamente grande, no está bien pensado. Además de la funcionalidad del espacio, elementos como la pared de ladrillo, la escalera y cocina pintadas de negro, le dan personalidad. El color oscuro también proporciona profundidad al espacio, dando la sensación de ser una habitación más amplia.

Para terminar y a pesar de ser un piso relativamente pequeño, el tejado esconde una sorpresa, una gran terraza que más la quisiera yo para mi chalet.

¿Qué os parece?…

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 549 seguidores

Woodchuck

¿Empiezo por la casa o por la firma? Qué descubrimiento, no sé ni por dónde comenzar. Detrás de Woodchuck está la pareja Rutger y Tinta Luhrman, él carpintero y ella diseñadora de interiores. Unieron sus talentos y fortalezas para crear no sólo una firma que venda sus creaciones de madera hechas a mano, sino también una empresa creativa y multidisciplinar para remodelar y diseñar espacios, desarrollar conceptos, diseño de interior, etc. Sus creaciones son simples y minimalistas pero irradian calidez.

Una mezcla de estilo japonés y escandinavo se refleja en sus diseños, pero nunca falta en sus espacios el toque de una pieza antigua o vintage. Comienza siempre sobre una base blanca a la que le va añadiendo el mobiliario según las necesidades de cada casa ya que cada una demanda algo diferente, ya sea por su luz, su color,… No tiene miedo a mezclar distintos tipos de madera, algo que no todo el mundo se atreve, pero que para muchos aporta paz (me incluyo, en mi salón conviven varios tipos y no desentona ninguno).

En algo coincido con Tinta, la decoración de tu casa debe hacerte sentir bien, además de ser diferente a las demás (porque todos somos distintos, así que deberíamos decorar en base a nuestros gustos y necesidades, no a las modas -esto ya lo he repetido hasta la saciedad ¿verdad?-). Rodearse de cosas bonitas que te hagan feliz debería ser una prioridad. Ella no es muy fan de almacenar porque sí, más bien piensa que es una ventaja tener sólo lo justo y necesario (¿no habéis sentido alguna vez que tenéis el síndrome de Diógenes? yo sí, cuantos más metros, más acumulo). Ella es de espacios limpios y sencillos, no acumula lo que no usa. De ahí que su cocina sea abierta, unos pocos estantes sirven para alojar lo imprescindible.

¿Y por qué no hablamos de esta casa? Desde el recibidor con la pequeña estantería (made in Woodchuck, obviamente), con las blancas escaleras de caracol, el comedor que combina un sencillo mobiliario (la mesa y los bancos, nuevamente de la firma) junto a las clásicas sillas Thonet, le acompaña un aparador vintage para dar el toque sorpresa, el panelado de madera del dormitorio principal a modo de cabecero (una idea que se me ocurrió hacer a mí, aunque nunca lleve a cabo, para insonorizarme de mis vecinos), el original dormitorio infantil (tanto arquitectónicamente hablando como su personalidad en cuanto a la decoración), sin olvidar la cocina llena de estantes abiertos para disponer de lo necesario con un simple vistazo y todo en madera, por supuesto. ¡Esta casa es muy Top!

Podéis leer un bonito artículo sobre ella en: My Scandinavian Home

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 549 seguidores

Cómo incluir los elementos de seguridad para el hogar en la decoración de tu casa

Las casas pasan a convertirse en hogares en el momento en el que en ellas uno siente que tiene un espacio propio en el mundo que puede compartir con quienes más quiere. Pese a que no es en lo primero en lo que uno piensa, lo cierto es que no está de más el ser algo precavido y optar por ciertas medidas como pueden ser alarmas de seguridad para casas, detectores de humos, cámaras de video vigilancia, algún extintor o una caja fuerte. Por supuesto, todos estos elementos pueden resultar un tanto chocantes con el resto de la decoración. Para que no sea así, nada como seguir estos consejos.

    • Algo más que un asiento. Hay que tratar de aprovechar al máximo cada rincón del hogar, sea como sea éste. Uno de los lugares que más se infrautilizan es el que hay debajo de las ventanas pero puede ser el idóneo para poner unos asientos a modo de banco con la parte inferior cubierta pero hueca. Ahí se pueden almacenar unas cuantas cosas de las ya mencionadas y pasará totalmente desapercibido si se hace bien. Además, será un lugar perfecto para la lectura.
    • La fuerza del color. Hay elementos con los que se puede jugar hasta cierto punto pero que, en realidad, tienen que quedar un poco expuestos para que hagan su función. Es el caso, por ejemplo, de los detectores de humo. Los hay más o menos discretos y esto mismo ya se puede tener en cuenta pero, a veces, con algo tan sencillo como darle un toque de color, hacer un dibujo o escribir algún mensaje ya se conseguirá un resultado bien distinto.
    • No todo es lo que parece. Las cámaras de seguridad en el exterior pueden ser de lo más disuasorias. Una vez dentro de la casa lo cierto es que le aportan a ésta un aspecto de lo más frío. Si se quiere contar con alguna que poder conectar cuando se sabe que no se estará en el hogar puede ser muy útil el optar por objetos de camuflaje. Las cámaras pueden estar ocultas en lámparas, radiadores y hasta en objetos que se tengan en casa, como puede ser una figura decorativa.
    • Una llamada de atención. Como hay cosas que no se podrán ocultar se puede jugar con esta idea para integrarla con el resto de la casa y hacerla un objeto decorativo. Por ejemplo, en el caso del extintor se puede poner un texto cercano que ponga algo parecido a ‘Usar en el caso de haber tenido un mal día’. Al final todo será cuestión de echarle un poco de imaginación, de ver esos elementos como algo más y de que cuando se tengan visitas hasta les hagan sonreír con el ingenio que se derroche.
    • Doble fondo. Si hay un elemento de seguridad que ha de pasar desapercibido se puede hacer que éste esté integrado en un doble fondo de la misma pared. Sobre ésta se puede poner un cuadro o jugar con el papel pintado y que lo cubra todo. Después sólo habrá que recordar dónde está la apertura y cómo se accede al interior.

Imagen portada vía

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 549 seguidores

São Lourenço do Barrocal

Seguro que muchos os preguntáis dónde me he metido durante estos diez días que no he dado señales de vida, al menos los que no me seguís por redes. Durante este tiempo sólo he podido subir una foto a IG para explicar el porqué de mi ausencia. Estaba ingresada en el hospital, me soltaron antes de ayer. Resulta que una va a urgencias con una cefalea importante, te dejan ingresada más de una semana, te meten un susto diciendo que tienes algo que no sabes ni que existe en el cerebro, luego resulta que se queda en eso, un susto (menos mal), pero hay que hacer seguimiento ambulatorio y te vas una semana después del hospital con el mismo dolor de cabeza con el que fuiste, sin diagnóstico y con el cuerpo lleno de medicinas a modo de coctelera. Fuera de bromas, el dolor de cabeza se concentra en el ojo, así que hasta ahora no me permitía ni escribir, ni a penas leer, ni nada. Mira que soy “la pupas” y me pasa de todo, pero nunca había tenido dolores de cabeza (al menos no de esta manera), ahora entiendo a la gente que sufre de migrañas o cefaleas constantes, lo duro que es. Es de esos dolores que te anulan para realizar casi cualquier actividad.

Bueno que como dije en IG, ni quiero dar pena ni ser alarmista, ha sido un susto que hay que seguir vigilando y que aún no me deja estar al cien por cien, pero bueno “las cosas de palacio van despacio”, ya pasará.

Mientras estaba en el hospital mi querida amiga Ana (con la que voy a Portugal cada año en vacaciones), me envió el link de este maravilloso hotel en el Alentejo, consciente de que me iba a gustar o más bien de que se me caería la baba :-) Y es que nuestra semana de retiro en Portugal está a la vuelta de la esquina y el ansia viva puede con nosotras. Ambas disfrutamos descubriendo nuevos lugares de nuestro país vecino.

Se trata del Hotel São Lourenço do Biarrocal, una finca agrícola del Siglo XIX rehabilitada, obra del arquitecto portugués Eduardo Soto de Moura, ganador del premio Pritzker 2011. Los trabajos de remodelación comenzaron en 2008 y no terminaron hasta la primavera del 2016, fecha en la que se inauguró el hotel. Una de sus particularidades es que el recinto es como un pueblo, tiene sus calles, una plaza, edificios, todo ello entre robles, olivos y viñedos, en un enclave envidiable, junto al pequeño pueblo amurallado de Monsaraz y el lago Alqueva.

Se mantuvo la estructura tradicional de calles y manzanas, siete edificios y 40 estancias conforman el hotel. Paredes blancas, suelo de barro cocido, y techos abovedados, aseguran la historia del lugar. En el hotel además de disponer de 780 hectáreas de finca, para uso y disfrute de sus huéspedes, posee su propia granja, huerto, un establo, spa, la espectacular piscina, tienda, sala de juegos infantil, restaurante, bar y bodega (por cierto, además son “pet friendly” por si te da por ir con tu mascota). Además de las habitaciones, cuyos tamaños oscilan entre los 50 y 60 metros, también hay cabañas equipadas hasta el último detalle, salón, cocina, terraza,… para los que prefieran viajar en familia.

El diseño de interiores viene de la mano del estudio AnahoryAlmeida, donde un toque rustico-vintage se deja ver en todos los espacios, pocos elementos pero muy bien definidos y en perfecta sintonía con la arquitectura.

Podéis leer más sobre el hotel en este artículo de El País o ver muchas más imágenes en su página web. Para mí sin duda otro descubrimiento (gracias Ana) para añadir en mi wish list y además tomando las primeras posiciones.

Como os decía al principio del post aún no estoy al cien por cien, así que si en estos días hubiera más ausencias ya sabéis el porqué. Nos vemos…

Imágenes: El País y São Lourenço do Barrocal

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 549 seguidores

RVR Arquitectos

De las típicas casonas cántabras de las que os hablaba en mi post del miércoles, con sus gruesos muros y sus oscuras maderas que les dan abrigo, pasamos a esta otra maravilla donde el blanco, los altos techos y las maderas naturales toman protagonismo. Si me preguntáis con que estilo me quedo, no podría deciros, me encantan ambos, creo que a cada lugar le corresponde una tipología de arquitectura y me parece que lo importante es estar en sintonía con el entorno.

La casa de hoy está ubicada en Italia y es propiedad de María Valladares y su marido. La empresa española RVR Arquitectos, supo captar el deseo de simplicidad que buscaban sus propietarios. Blancas paredes encaladas, combinadas con detalles oscuros que las enfatizan y maderas en tonos suaves que crean un aire rústico, son las características de este hogar al que una puerta corredera de vidrio, da la bienvenida.

A medida que pasamos de una habitación a otra, las texturas naturales y los elementos sin tratar se hacen más presentes, fijaos en la curiosa estructura de la barandilla de la escalera realizada con cuerdas en zig-zag, o la simpleza de la lámpara del dormitorio realizada también con una gruesa cuerda y una bombilla desnuda (me encanta cómo queda). Ambos son recursos simples pero a la vez de gran impacto visual.

Otra de las bondades de esta casa es la cantidad de luz natural que se enfatiza gracias a sus paredes de piedra en blanco, a los altos techos, las maderas claras y los toques de vegetación que podemos encontrar en cada uno de los espacios de la casa. Ya sabéis, poned una planta un vuestras vidas :-)

La viguería de los techos en la cocina y el comedor proporcionan un espacio acogedor y sencillo para comer, es una zona además donde gracias a sus grandes ventanales, se puede disfrutar de las vistas y la vegetación exterior mientras cocinas o comes, todo un lujo. En la cocina destacan sus brillantes encimeras de mármol, junto a detalles como la iluminación en bronce, en el comedor unas sillas Wishbone ponen el toque de diseño al igual que la magnífica Eames del rincón de lectura, en una casa donde mayoritariamente el diseño interior es sencillo y sin pretensiones.

¡Feliz fin de semana!

Imagen vía: Est Living

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 549 seguidores

Nuestra escapada de fin de semana

A falta de grandes viajes, de vez en cuando es bueno hacerse una escapada de fin de semana. Hemos encontrado la excusa perfecta para ello: las carreras. Mi marido es un crack en esto del trail (correr por montaña) y a mí me ha arrastrado también, obviamente no hacemos las mismas distancias pero compartir aficiones con tu pareja es un lujo.

Esta vez nos fuimos a Cantabria, mi marido participaba en Los 10.000 del Soplao o lo que es lo mismo “el infierno cántabro“, como lo llaman. Me tocó ir de acompañante porque la distancia más corta que había era la carrera que hizo él, 48 km, ahí es nada (igual al ritmo que voy dentro de cinco años soy capaz de correr con él, de momento me conformo con mucho menos). Si os interesa el deporte pinchad en el enlace porque no sólo hay carreras a pie, también de bicis (más de 100 km), andarines (50 km), rutas adaptadas, ultramaratón, etc. o mejor aún, podéis ver el vídeo de la carrera hecho y narrado por mi marido (pinchad aquí para verlo y si os interesa el mundillo del trail podéis suscribiros a su canal). La verdad es que merece la pena ir aunque sólo sea por ver el ambientazo que hay y ya que estás en Cabezón de la Sal (desde donde sale la carrera), aprovechar para hacer turismo por los maravillosos pueblos de la zona.

Nosotros nos alojamos a 30 minutos de Cabezón de la Sal, en La Casona de Hermosa pueblo que da nombre a este pequeño hotel. La casona está regentada por unos amigos nuestros Rodrigo y Noelia, que hicieron de perfectos anfitriones. Se encuentra junto al pueblo de Liérganes que ha sido catalogado recientemente como uno de los pueblos más bonitos de España y al sur de la bahía de Santander.

La edificación del Siglo XVIII fue residencia de un indiano y su familia a su regreso de Cuba. Es una casona típicamente montañesa, totalmente restaurada y con todas las comodidades que puedas imaginar. El lugar está lleno de antigüedades, colecciones singulares (como una vitrina llena de moldes antiguos de bizcochos), obras de arte que decoran tanto el jardín como los interiores (esculturas y cuadros firmados por Pedro y Ramón Calderón).

En la planta baja tras pasar el recibidor que preside un piano y una chimenea de doble cara, encontramos el comedor con vistas al jardín. Una coqueta zona donde degustar los increíbles desayunos (Rodrigo y Noelia sólo utilizan productos cántabros, no sabréis qué elegir, quesos típicos de la zona, sobaos, distintos panes de elaboración artesanal, etc. un placer para los sentidos, y el estómago claro :-)) En los pisos superiores, 9 habitaciones amplias y decoradas con mimo desde donde se disfrutan las verdes vistas del campo cántabro.

Nosotros nos alojamos en la suite (la habitación rosa). Yo que soy delicada de espalda y cuello, no tengo palabras para describir lo confortables que son las camas, las almohadas de lo mejor que he probado, a pesar de haberme levantado el sábado a las cinco y media de la madrugada para ir a la carrera, descansé como un bebé. El resto de la habitación era para llevársela tal cuál a casa, el tocador y el armario antiguo, las puertas, el papel de flores,… totalmente acogedor.

Las primeras fotos las hice yo, esta vez no han quedado tan mal a pesar de hacerlas con el móvil. Las últimas también son personales, salimos mi marido y yo en la playa de Somo donde comimos el domingo y otras dos imágenes en el pueblo de Liérganes, una de ellas con “El hombre pez” (aquí podéis conocer la curiosa historia de este hombre).

En resumen, esta vez hablo con conocimiento de causa, os recomiendo La Casona de Hermosa por varios motivos, el primero sus propietarios (no encontraréis otros anfitriones que os mimen más), lo segundo por la casona en sí (comodidad, antigüedades, colecciones,… ah! y por supuesto los desayunos) y por último porque está en un lugar privilegiado (Santander, Comillas, Santillana del Mar, Liérganes, Santoña, San Vicente de la Barquera, el parque natural de Cabárceno,… todo a tiro de piedra).

Nosotros ya hemos decidido volver unos días este verano :-)

Playa de Somo

En Liéganes con el hombre Pez

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 549 seguidores