Como ya os dije en uno de los post que os escribí hace tiempo ¿qué sería de un buen diseño, una arquitectura sobresaliente o una decoración inspiradora, sin un buen fotógrafo que nos lo transmita de manera eficaz?.
De todo su portfolio me he quedado con la fotografía referente a residencias, por encima incluso de la de los interiores, aunque si lo comprobáis en la web de Edmund Sumner, artífice de todas ellas, son mucho más los trabajos realizados que harán las delicias de los amantes de la fotografía. Yo he hecho mi propia selección fundamentalmente porque nunca he visto tantas casas curiosas juntas. Ninguna posee una arquitectura tradicional, entendida como estándar, todas ellas tienen distintas particularidades que las hace a cual más especial. Algunas tienen puntiagudos ángulos que miran al cielo, otros muros curvos y con movimiento, en otras ocasiones se juega con el cristal o las fachadas se agujerean, literalmente, para crear juegos de luces y sombras, son espectaculares.
Pero si desde el exterior ya nos gustan, la visión que Edmund Sumner da del interior, es si cabe más asombrosa. ¿Trabajar rodeado de bosques? un escritorio y una pared de cristal son suficientes para crear esa bella sensación. ¿Cocinar en un espacio triangular? sí, si nuestro tejado es un triángulo invertido con una pequeña ventana que desahoga el espacio. ¿Y la casa «Buterfly» (mariposa)?, averiguaréis cual es porque tiene alas, es absolutamente surrealista. Son tantas las particularidades de estas viviendas que mejor que las comprobéis vosotros mismos.
Mi opinión es rotunda en este aspecto, el objetivo de un buen fotógrafo es fundamental para entender más allá del espacio.

