En gris verdoso…

Esta mañana me he levantado eligiendo precisamente un gris verdoso para “tunear” el mueble de un cliente cuya obra está a punto de terminar y estamos con los remates finales, incluida la decoración. Una pequeña parte del mobiliario es suyo, así que tenemos que encajarlo a lo nuevo. En su casa hemos metido una buena dosis de verdes combinados con maderas y grises. Ya os la enseñaré en detalle cuando esté todo terminado.

Resulta que mientras tomaba decisiones sobre qué verde elegir y consensuaba con el cliente y mi compañera, ha aparecido esta casa cuya base cromática es precisamente un gris verdoso que recorre toda la vivienda. En este caso, más gris y menos verde, con un resultado final realmente acogedor y envolvente.

A pesar de lo que pueda parecer, es un color que aporta mucha luz, no oscurece. En esta casa se ha utilizado en todas las carpinterías e incluso en los muebles hechos a medida. En el salón por ejemplo, se ha combinado con un mobiliario ligero, como los sofás con fundas de lino de Margarita Ventura, o las cortinas del mimo material de Entretela, o los cojines verdes, también de lino, de Filocolore.

El recibidor a pesar de no tener luz natural, sigue con la misma gama de color, pero se ha conseguido iluminar bien gracias a la luz de ambiente. La consola de herencia se lleva todo el protagonismo. Igualmente en el comedor, la mesa también es una antigüedad francesa de Antrazita, así que se lleva la atención junto al conjunto de sillas Cesca, de Domestico Shop, un clásico para otro clásico, qué maravillosa composición. El mueble es un diseño a medida para guardar vajilla y mantelería, ideado por Bäse Interiorismo, con la misma carpintería del resto de la vivienda.

La cocina es sin duda, uno de mis espacios favoritos. No rompe con la estética general de la casa, más de lo mismo pero queda realmente bien. Está realizada por Salmar Fusteria a partir de un diseño de Bäse Interiorismo. Cuenta además con office para las comidas familiares, donde se le ha dado un toque cálido mediante las sillas y la lámpara de fibras, así como con la mesa de madera. En cuanto a los revestimientos han optado por una encimera de Dekton, un material no poroso, ultrarresistente e inalterable en el tiempo.

El dormitorio es otro remanso de paz, aquí han arriesgado un poco más con una idea que me ha parecido muy ingeniosa, en lugar de papel pintado han utilizado una alfombra vinílica para forrar la pared. La ventaja que tiene es que este tipo de tejido se puede fregar con un jabón neutro y un poco de agua, una bendición para los alérgicos como yo porque no hay posibilidad de que se acumule el polvo. Se ha confeccionado con tejido de moqueta Alfresko de KP. El banquito a pie de cama es de Catalina House al igual que las mesillas y la ropa de cama es de Filocolore. Y apostaría un riñón a que el cuadro que hay sobre el cabecero es de Blanca Cases, de Lu Ink Studio, llevo mucho tiempo siguiéndola en Instagram y esa obra lleva su sello.

El dormitorio además incluye una zona de trabajo, vestida exactamente igual que los muebles del salón para conseguir esa continuidad y reforzándola con otra silla Cesca como las del comedor. Así trabajar en casa, en un entorno tan bonito, se hace menos duro.

¿Qué os parece este tono para vestir una vivienda al completo? Yo estoy enamorada de esta casa, el gris verdoso me relaja y me da sensación de recogimiento al mismo tiempo.

Imágenes: Stella Rotger para El Mueble

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Sencillamente Ibiza…

Se dice pronto, llevo 21 años sin ir a Ibiza. Tenía que haber ido el año pasado porque me apunté a la media maratón, pero por razones obvias se suspendió, la han pasado a este otoño. Tengo reservado mi dorsal pero el destino ha querido que durante estos meses mis rodillas y mis caderas hayan decidido decir “hasta aquí hemos llegado”, así que o me dejan hacerla en modo marcha (que eso se me da bien), o iré a Ibiza a animar a mis compañeras y disfrutar de un chiringuito, que tampoco es mal plan ¿no?

En cuanto he visto esta casa en las islas Pitiusas, proyecto de otro de los grandes interioristas de este país, Raúl Martins, no he podido resistirme a compartir. También es que ahora lo que me llama la atención son este tipo de casas que o bien están rodeadas de naturaleza, o que tienen vistas al mar, o que disfrutan de una piscina en el jardín, en este caso en concreto, lo tiene todo. Me transportan a lugares vacacionales y para los que aún estamos en la ciudad delante de un ordenador, es como un soplo de aire fresco.

Esta vivienda pertenece a una pareja sin niños que buscaban pasar largas temporadas en la isla. Se decantaron por este emplazamiento en una cala de San José, ya que tenía acceso directo al embarcadero desde el jardín y él, es un enamorado de navegar por lo que poder atracar su barco en la misma puerta de su casa, era un sueño.

La casa es de los años cincuenta así que necesito la intervención del estudio de arquitectura Blakstad, especializado en las islas, en mantener la esencia y el espíritu de la zona balear, pero a su vez conjugando tradición, funcionalidad y estilo contemporáneo. Por ello en la casa podemos ver materiales típicos de la zona: vigas de sabina para el tejado, arcilla, arena, piedra seca,… En consonancia Raúl Martins, encargado del interiorismo, continuó acentuando el estilo Ibicenco, pero dejando que los espacios respiraran. Amplitud en los ambientes, ausencia de puertas y una gama de color muy sencilla y tranquila (blancos, beige, madera y negro). El diseñador introdujo muchos de sus diseños a medida en la vivienda, también quiso mezclar con piezas antiguas y otras de artesanos locales, porque llevar una parte de Ibiza en la decoración de la casa, la hace más auténtica.

Si os habéis dado cuenta, aquí lo importante está en el exterior, de ahí que los interiores sean sencillos y en lugar de paredes en la mayoría de las estancias encontramos ventanales, hasta en el baño, porque es una vivienda para disfrutar siempre de las vistas.

Imágenes; Elle Decor 

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Un proyecto de Egue y Seta

Este es un post como los de antes, esos que venían cargaditos de fotos porque no tenía ningún control cuando algo me gustaba. Aún así he quitado alguna imagen, no fuera que os aburrieseis antes de tiempo y no llegarais hasta el final :-)

Tampoco me ha sorprendido cuando he sabido que los artífices de este proyecto han sido Egue y Seta, nunca me defraudan. Se trata de una vivienda en Barcelona de tres plantas, nada más abrir la puerta de entrada se puede ver el espacio íntegro del primer piso ya que las paredes de la cocina han sido sustituidas por un cerramiento de cristal.

La cocina mezcla mobiliario en color verde y blanco, salpicadero cerámico en blanco tipo metro pero con acabado geométrico y en la esquina, se ha añadido una zona de office. En ella se ha puesto un banco corrido y sobre la pared, un espejo que simula los cuarterones del cerramiento, haciendo que se multiplique el espacio visualmente. Además del office, el cerramiento lleva una parte practicable para poder acceder desde la barra situada en el salón. Por si fuera poco, el salón también dispone de comedor tradicional, donde una vez más han recurrido a un banco pegado a la pared y sillas al otro lado, la ubicación junto a la chimenea me parece perfecta para los días de invierno.

La zona de estar se ha situado en el centro del salón y se ha dejado toda la pared trasera para albergar una estantería con gran capacidad de almacenaje. El hierro, la madera y los tonos neutros son los que predominan en este espacio.

Desde el salón hay acceso a una terraza urbana, amueblada con zona de descanso y área para comer al aire libre (si nos ponemos a contar ya van cuatro espacios creados para comer, la cocina, la barra, el comedor del salón y la terraza ¿encontraremos alguno más?)

Por último en este piso encontramos también un aseo de cortesía. Está camuflado tras unas puertas verde eucalipto, iguales que la carpintería de la cocina. Dentro, encontramos un sencillo lavamanos y complementos en negro, como el aplique de luz de Vibia. El toque de contraste perfecto se lo da el papel pintado floral.

Subiendo al segundo piso, encontramos cómo se han resuelto las escaleras, los listones de madera dejan pasar la luz a la vez que dan seguridad.

En este piso encontramos los dormitorios. El principal está unido al baño, se ha recurrido de nuevo a los listones de madera como separación de ambientes, en esa zona abierta está el lavabo y la zona de tocador, sólo se ha independizado la ducha y el inodoro mediante cerramientos de hierro y cristal.

La habitación infantil está pensada para la diversión y la creatividad. En la pared se han diseñado formas distintas en madera de tal manera que han creado un rocódromo, ¡imaginad qué emoción para un niño!

El baño secundario es muy sencillo, en él predomina el tono gris tanto en azulejos (que son los mismos que los de la cocina pero puestos en vertical y en gris clarito como decía), como en mobiliario y se ha combinado con acentos negros en la ducha, las griferías y la iluminación.

Y por último, subiendo al tercer piso encontramos una nueva área de descanso, un cuarto de estar con techo abuhardillado que recuerda en acabados y colores al salón de la planta inferior. En él además, hay una zona de trabajo y otra de lectura. Aquí vuelve a estar presente el guiño del color verde en parte de la carpintería de la librería. De esta sala se accede a un pequeño balcón con vistas que se ha amueblado con una sencilla mesa y sillas de fibras (esto podría contar como otra zona para comer :-)) y un par de pufs.

¿Qué os parece la casa? ¿Merece todas las fotos que he puesto? Espero que os guste…

Imágenes: Contemporist / Egue y Seta

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Un sueño de casa en la Provenza…

Me gusta todo de esta antigua granja convertida en vivienda, aunque quizás para alguno de vosotros no sea de vuestras favoritas del blog. Ya me contaréis cuando lleguéis a la cocina si no os quedáis con la boca abierta o cuando veáis el despacho con vistas al jardín y esas grades puertas acristaladas con forma de arco, quizás cambiáis de opinión… No os haré más spoiler.

Como os he dicho se trata de la rehabilitación de una granja del Siglo XVIII realizada por los estudios V8 designers y Frög Architecture de 250 metros cuadrados, que adaptaron a las necesidades de una familia con tres hijos. Es bastante obvio el respeto que se ha tenido por la historia y el pasado arquitectónico de cada uno de los elementos, tanto la piedra, como las vigas, la chimenea….

Dentro de la vivienda, conviven grandes clásicos del diseño. En el comedor por ejemplo preside una preciosa mesa de Jean Prouvé, con sillas rojas del mismo diseñador y azules de Friso Kramer. Las lámparas de techo son de  Alvar Aalto y el aparador de Hans Wegner.

Lo que era el antiguo establo, es en lo que se ha convertido el precioso despacho del propietario, que a mí tanto me gusta, y del que disfruta cuando puede escaparse de Estrasburgo, ciudad donde vive la familia, a este refugio y puede teletrabajar. El escritorio fue rescatado de la infancia y es de Walter Knoll, la silla también heredada, es de Friso Kramer. Tanto la papelera como el flexo son de Vipp (mi descubrimiento de esta semana, de allí también es la maravillosa cocina).

Es precisamente en la cocina, donde se ve el contraste con las piezas vintage o de autor que encontramos en el resto de la casa. Aquí se ha apostado por líneas contemporáneas y actuales. También destacan más los armarios de acero negro de Vipp, al estar en un contexto donde las vigas de madera vistas o los azulejos de Mutina, ponen el acento rústico, los detalles decorativos como las tablas de madera, también lo enfatizan. Sin duda una combinación magistral.

El dormitorio principal cuenta con vestidor y baño en suite. Se comunican a través de una ventana con cristal opaco. Está revestido con mosaico de Bisazza. Para ser sincera me gusta más el baño secundario, al meter un mueble de madera y el taburete Cork de Jasper Morrison me resulta mucho más cálido, también hace mucho el toque vegetal. Vaya, que el baño principal es demasiado sobrio para mi gusto.

El exterior de esta casa también tiene mucho que decir, seguramente en la época estival poco o nada se disfrute del interior, teniendo ese porche y esa piscina, para qué más. El sofá es de la colección GRID de GLOSTER, acompañado de sillas de Patricia Urquiola para Kettal, En varias zonas de su gran jardín, cuentan con áreas de descanso o mesas para comer. Poder disfrutar de un sitio así sobre todo en verano, debe ser como estar en el cielo.

Me gustaría saber vuestra opinión, yo soy muy fan de los clásicos del diseño y hacía tiempo que no encontraba una casa decorada principalmente con este estilo ¿os gusta o preferís casas más modernas? Os espero en comentarios…

Imágenes: Elle Decor

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Un proyecto de LaiaUbia Studio

La casa que os traigo hoy es un claro ejemplo del “menos es más“, así decidió la interiorista catalana LaiaUbia Studio que se enfrentaría a este proyecto de rehabilitación de una vivienda de 120 metros cuadrados con un gran patio trasero. Porque precisamente lo que había que destacar era su continente, no tanto el contenido, de ahí que las piezas de decoración sean pocas aunque bien elegidas. La obra fue completamente respetuosa con los materiales existentes dando énfasis y potenciando todo aquello que le daba personalidad o sacaba a relucir la historia de esta vivienda unifamiliar.

Al abrir espacios y crear lucernarios tanto en la escalera como en la cocina, la luz lo invade todo. En la planta baja desde que accedes a la casa puedes ver al final el patio, también encontramos la sala de estar, la cocina, el baño y un estudio. En el pasillo, para ahorrar espacio se han utilizado las antiguas puertas poniéndolas correderas, alimentando el carácter de la vivienda con las paredes de ladrillo, instalaciones y viguería vista. Para el suelo se puso hormigón fratasado (parecido al hormigón impreso pero algo más rugoso y con cierta textura que lo hace si cabe, más resistente y antideslizante).

La cocina se hizo a medida para aprovechar la altura de la misma. Combina muebles lacados en blanco con otros en madera de roble natural. Para aligerar un poco el frente, se pusieron algunos estantes abiertos. Sinceramente me encanta la combinación, aunque le veo un “pero”, a no ser que seas jugador de baloncesto necesitas una escalera para coger algo de los muebles superiores de madera (ahora, almacenaje tienes para aburrir).

La cocina tiene también su comedor con mesa de madera y sillas metálicas. Se abre gracias a un cerramiento a un gran patio, preparado para montar una zona de estar, o bien para hacer barbacoas o lo que cada uno quiera imaginar, porque es bien grande. La zona del patio pegada a la casa continua con el mismo suelo, ya que al ser hormigón es apto tanto para interior como exterior y al fondo, vemos la zona ajardinada.

En esta misma planta, encontramos un elegante baño con pared de pizarra, un espejo dorado estilo imperio y accesorios en negro de la firma Cosmic.

Subiendo la escalera se encuentra el lugar más curioso de la casa, este espacio multifuncional es una idea para tomar nota. ¿Quién diría que abriendo esas puertas encontramos en un lado un lavadero a medida y en el otro una zona de estudio? La malla además de servir como seguridad para la escalera (por cierto de forma muy estética y dejando pasar la luz), en un momento dado también te permite colgar ropa a secar ¿No os parece una idea genial?

El dormitorio principal como decía al principio, está amueblado de manera muy sencilla para dar prioridad a los elementos arquitectónicos, como la conservación de los techos originales. Se ha vestido en tonos tierras, naturales y se ha puesto un suelo más acogedor que el de la planta baja, en este caso es un laminado de la firma Egger. Los textiles son de Maison du Monde.

La habitación infantil sí que es minimalismo puro, típica litera de Ikea con espacio inferior para jugar, una hamaca y como zona de almacenaje una gran bolsa de papel tipo Le Sac en Papier. También se le ha dado el protagonismo al techo. Una manera como en este caso de disimular la gran altura de los techos si no disponemos de muchos muebles, es engañar al ojo con pintura, como en este caso que se ha pintado un zócalo en la habitación a media altura.

Por último del baño de esta planta, destaco los azulejos hidráulicos hexagonales de Mosaico del Sur, combinado con el mobiliario de madera hecho a medida y el tono elegido, me resulta muy relajante.

Os dejo ya pero no sin antes felicitar a todas las mamás y desearos un feliz puente. ¡Descansad!

Imágenes: Mi Casa Revista / LaiaUbia Studio

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Un proyecto de Belén Ferrándiz

Esta casa situada en Pedraza, Segovia, está llena de tesoros de mis tiendas favoritas, así que sí, es uno de los motivos por la que tenía que compartirla. El otro, el maravilloso trabajo de rehabilitación para conseguir mantener la estética de un pueblo, que se considera Conjunto Histórico desde 1951. Si no habéis estado, os recomiendo que vayáis a visitarlo, no puede ser más bonito.

La interiorista Belén Ferrándiz, encontró la casa literalmente en ruinas, pero conservaba su identidad, las vigas, sus baldosas de barro, la gran embocadura original de la chimenea, el coqueto patio empedrado,… aunque había mucho por hacer. Lo que estaba claro era que había que conservar todo aquello que le dotaba de historia y carácter a la vivienda.

La escalera se tuvo que hacer de nuevo, pues de ella no quedaba nada. Como era un elemento clave, se aprovechó para redistribuir los espacios. Esta conecta las tres plantas de la vivienda.

La carpintería que da al exterior tenía que mantener, como he dicho antes, la estética del resto del pueblo, se pusieron ventanas de iroco (una madera muy resistente a los cambios climáticos) y se le dio un acabado en nogal. Para la parte interior sin embargo, se utilizó pino acabado en tono roble envejecido. Todo ello se combinó con los pilares de hierro en gris antracita que se dejaron a la vista para crear un bonito contraste y ya en el techo, encontramos viguería vista pintada de blanco.

Como en casi toda reforma hoy día, se huyó de la compartimentación optando por abrir espacios, dejando paso a zonas más amplias y a que la luz fluya por todas partes. La guinda del pastel la pone el acertado mix de piezas de mobiliario, una mezcla de muebles antiguos, con otros de diseño contemporáneo, también franceses o daneses, e incluso piezas a medida. Os cuento bajo estas líneas alguna de mis favoritas.

Butaca de Rue Vintage 74 y apliques de Borgia Conti.

Chaise Longue de Studio Bañon, veladores de Rue Vintage 74 y Lámpara de Aromas. La estantería está hecha a medida en pino natural.

Sofá de Blasco y banco de ratán en Mestizo Store.

La fotografía de gran formato es de Aurélien Villette y se adquirió en Yellow Korner. El mueble cubre radiador de pino fue realizado a medida. Butacas de El Rastro madrileño, restauradas y tapizadas con tela de Dolz Colección Internacional.

La mesa es un diseño de la interiorista. Bancos de Asitrade y Rue Vintage 74. Lámparas de Aroma y macetero de Mestizo.

El mobiliario de cocina procede de Gunni & Trentino.

Tumbonas de ratán de Rue Vintage 74 y apliques de El Rastro.

El diseño de la cama fue hecho a medida para situar tras él la zona de vestidor con puertas correderas a ambos lados. Colcha de lino y banco a pie de cama de Rue Vintage 74, la alfombra y el cojín blanco y negro, de Maison du Monde

Elementos del baño, también de Gunni & Trentino.

La mampara es de aluminio lacado en negro. Junto a la ducha un espejo de herencia. Lámparas de Asitrade.

Conjunto de mesa y sillas francesas de Rue Vintage 74.

Imágenes: Montse Garriga para Elle Decor / Belén Ferrándiz

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Casa inspirada en la Provenza

Encontrar una casa en ruinas y cuando digo en ruinas es literal, pero saber captar todo su potencial, no es algo que todo el mundo sepa hacer. Si además tienes que tomar una decisión de compra, se hace más difícil. A los propietarios de lo que era esta granja de 1750, les bastó con ver su pequeño jardín delantero y su encanto sin importarles que ni siquiera en la planta baja hubiera suelo, ya que ese espacio eran los antiguos dominios de los animales. Se lanzaron a la compra sin pensar.

Su sueño era tener una casa en la Provenza pero ya sabemos que ciertos lugares son inaccesibles para muchos, así que recrearon su deseo en el Ampurdàn (tampoco eligieron mal sitio, ¿verdad?) Una vez rehabilitada, la vivienda quedó distribuida en tres plantas, una primera con el comedor y la cocina, una segunda que alberga el salón y el dormitorio principal y por último la tercera, donde se sitúan los dormitorios infantiles.

De la casa original sólo se pudo salvar la vitrina de comedor, aunque tuvo que ser restaurada y “tuneada” para situarla en su lugar actual. Se cortó y cambió el color, está como nueva aunque parece que lleve ahí toda la vida (aunque pensándolo bien, es tal cuál).

La cocina es mi parte favorita, es un diseño de Dissart Cuines. Moderna pero a la vez con esa calidez que le otorga la madera. Sin demasiados elementos, ya que las gavetas inferiores son suficientemente grandes para el almacenaje. La encimera es de Neolith en gris antracita, que contrasta perfectamente con la madera y las bonitas ventanas en color verde.

En el dormitorio principal se siguen apreciando los detalles arquitectónicos del pasado, como el techo en bovedilla típicamente catalán y el suelo de toba artesana, que se puso por toda la casa para mantener esa esencia. Es un espacio muy amplio ya que se juntaron el comedor original con el dormitorio y de ahí se sacó este dormitorio principal, con vestidor, zona de lectura y baño. Toda la ropa de cama es de La Maison y de Zara Home. Los armarios se hicieron a medida pero sin llevarlos hasta el techo, es un truco para engañar al ojo y realzar la altura de los techos visualmente.

Precioso el espacio al fondo del dormitorio desde donde descansar, leer y contemplar las vistas a través de sus ventanales con forma semicircular y carpintería nuevamente en color verde. Desde ahí también tiene salida a la terraza. En inicio iba a ser un despacho, pero ¿quién quiere trabajar en un lugar así cuando puedes darte a la vida contemplativa, no?

Imágenes: Pepa Oromí para El Mueble

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Un piso centenario en Barcelona

Lo que para muchos podría ser un inconveniente a la hora de decorar, para mí ha sido amor a primera vista. La arquitectura circular de esta vivienda centenaria, es justamente lo que le da esa enorme personalidad.

Creedme si os digo que ayer estuve varias horas buscando una bonita casa para publicar y cada vez se me hace más difícil, no es que yo sea muy sibarita pero ya no me conformo con cualquier cosa. Intento encontrar algo que esté a la altura de las semanas anteriores o si puede ser mejor y sinceramente me vuelvo loca.

Sólo ha sido casualidad que después de mucho buscar he caído en esta casa para descubrir que los artífices del proyecto de rehabilitación y diseño interior han sido The Room Studio, así que era una apuesta segura. El piso tiene unos 230 metros cuadrados y está situado en Barcelona. Al ser un edificio de principios del siglo XX, hubo que hacer una redistribución de espacios, abrirlos y conectarlos entre sí para que fluyeran entre ellos y entrara la luz.

En la primera imagen ya encontramos una joya, la terraza, que aún no siendo muy grande deja el suficiente espacio para una zona de relax que invita a contemplar los edificios de una Barcelona modernista. Los muebles, que parecen de bambú pero son de madera, son de Tine K Home.

Otro espacio para tomar nota es la cocina, donde la familia hace mucha vida. La combinación de los techos originales de bovedillas con el hidráulico antiguo, hacen un tándem muy especial. El mobiliario de cocina es de Leicht y los taburetes de Expormin, todo muy sencillo. La nota de color la ponen las lámparas de corte industrial de Toscot.

De la cocina pasamos al comedor, es ahí donde mejor se refleja la arquitectura circular. Para ir acorde a ella, se ha vestido con una mesa redonda y varias sillas, todo de B&B Italia, acompañada de la conocida lámpara Taraxacum de 120 focos circulares también, de Achille Castiglioni para Flos. Y contiguo al comedor, una sala polivalente que sirve tanto de despacho, como sala para el relax, y donde igualmente las curvas siguen estando reflejadas en las piezas escogidas, mi favorita es el sofá Face to Face, de Tacchini,

Por último el gran dormitorio está dividido visualmente en dos partes gracias al gran arco original de la casa, bajo él se ha creado una zona de relax donde ver la televisión y al otro lado, la zona de descanso. Una gran cama, vestida en grises y mostaza, contrasta a la perfección con el papel pintado y el panel gris que hace las veces de cabecero. Junto al dormitorio encontramos el baño principal, sobrio y sencillo. Mismo gris para los armarios suspendidos, griferías en blanco de la firma Tres y discretos azulejos también en blanco de Equipe. La nota cálida la aportan el espejo y el banco de madera y el cesto de fibras.

Y vosotros ¿Os atreveríais con espacios circulares u os sentís más cómodos para decorar habitaciones cuadradas o alargadas? Os escucho…

Imágenes: Elle Decor / Mauricio Fuertes

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Una moderna granja en blanco, negro y madera.

Esta casa la tengo guardada en borradores desde hace un año, nunca veía el momento de publicarla porque como comprobaréis el post será un poco largo. Puedo haberla visto unas veinte veces y nunca me canso de ella.

El binomio blanco y negro es el protagonista y sólo las carpinterías de madera, hacen de contrapunto para dar calidez al conjunto. Bueno, podríamos añadir alguna pincelada de verde en la vegetación, pero hasta ahí llegan las licencias de color.

Perdonaréis también la avalancha de fotos, pero la casa no es precisamente pequeña y hay tantos detalles que ver, que merece la pena pararse en cada rincón y observar los material, las texturas, cada complemento,… porque justo en estos espacios donde parece todo lo mismo, es donde hay que prestar más atención a los detalles, porque es ahí donde radica la grandeza de los espacios.

Se trata de una granja de nueva construcción ejecutada por Timber Trails Development Company y diseñada por Julie Howard. La entrada ya es toda una declaración de intenciones, preludio de lo que encontraremos en el resto de la vivienda. Tanto la puerta de la entrada como las de paso, y muchos elementos de la casa, están pintados con el color “Wrought Iron” de Benjamin Moore, contrarrestando el color con un bonito papel pintado con motivos geométricos de la firma Thibaut.

De ahí se accede a un despacho diseñado por la interiorista. Son armarios de cocina sobre los que se instala una original librería de roble, donde los estantes quedan ocultos hacia el interior por lo que la visión de los mismos es mucho más ordenada, a pesar de ello, éstos se han rellenado con cajas negras manteniendo la estética mucho más limpia. El papel pintado es de la misma firma que el de la entrada.

Y pasamos al comedor, donde destaco un par de cosas. Por un lado el techo pintado del mismo tono que las puertas, hay varios motivos por el que en este caso, no se empequeñece el espacio. Primero gracias a las molduras de la pared, que visualmente la estilizan, segundo por la altura de los techos y tercero, por la gran cantidad de luz natural que recibe el comedor. Hay otra cosa que me encanta, y es que en lugar de poner sillas alrededor de la mesa, en las cabeceras se han dispuesto dos sillones orejeros (apuesto a que una sobremesa en ese comedor puede ser infinita, sobre todo si ocupas esas dos butacas). Y lo tercero, los dos árboles que flanquean la mesa dando el toque verde, me parecen ya la guinda del pastel.

Entre comedor y cocina, en una zona de paso, nos encontramos con un mueble realizado a medida tipo buffet. Es un concepto parecido al del despacho, pero esta vez está pintado íntegramente con el color oscuro predominante en la casa, excepto las baldas y la encimera que son de madera. La trasera está cubierta por un espejo donde se refleja casi toda la planta baja de la casa.

La cocina se creó clásica pero funcional, con una gran isla central que invita a reunirse. La zona de trabajo, se protegió con cerámica de mármol de Carrara que le da ese punto de tradición con el toque rústico a la vez. Además de armarios altos, se pusieron algunas zonas de baldas voladas para crear más dinamismo y personalidad. En la cocina también podemos ver un espacio destinado a desayunos o comedor informal junto a la ventana,

El cuarto de estar, recuerda mucho al comedor formal, la simetría, los árboles a ambos lados de la estancia, el predomino del blanco con el toque del verde, diría que es casi una réplica. Tanto el sofá como el sillón de lectura son de Ikea.

He sentido cierta envidia al ver el cuarto de lavado. No por el hecho de tenerlo, que yo también tengo uno y bien grande, sino por ser como es. Quizás será que le tengo manía a la acción de lavar y planchar, y por tanto es una habitación a la que no le he dado importancia a la hora de decorar, e igual se me haría más amena la tarea si me rodeara de cosas bonitas (¿o quizás no? :-)) En cualquier caso, de esta zona de lavado quiero destacar el suelo, se llama Ikat Tile de Annie Selke para Tile Shop.

De los baños y del dormitorio principal, poco que decir. Excepto por esa bañera exenta del baño en suite, no le haría ascos la verdad, pero en general me han gustado más otras zonas de la casa. Creo que el baño que más me ha llamado la atención es el aseo de cortesía, ¿qué me gustarán a mí unos buenos paneles pintados? ¿Y quién dijo que un espacio pequeño no podía pintarse de negro?, ahí tenéis la prueba, con luz natural todo es posible.

Y para terminar con este largo tour, llegamos a esa zona que ojalá existiera en las casa españolas y tan típica de las americanas, el “mudroom”, donde colgar los abrigos al llegar a casa, dejar mochilas, descalzarse,… en definitiva, el sitio de los trastos que te permite que el resto de la casa se vea despejada.

Y hasta aquí la casa, o mejor dicho la granja, de hoy ¿qué os ha parecido? A mí, aunque me sobran espacios y algunas piezas deco no me van (como muchas de las lámparas, que las cambiaría por otras sin dudarlo), me resulta un remanso de paz. Espero que lo disfrutéis, aunque sea por fascículos porque menudo post más largo, sorry :-)

Imágenes: Beautiful Homes

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Ático en Chamberí

Por ático en Chamberí seguramente os venga a la cabeza un piso en una buena zona de Madrid, pero de ninguna manera imaginaréis algo tan especial.

Así de primeras, ¿Seríais capaces de asociarlo a una casa con ducha exterior y otra interior con vistas a la sierra? ¿O a dormir bajo una cúpula? ¿Y a bañaros en una piscina, o más bien alberca diría yo por su tamaño, de agua caliente? ¿Y a hacer escalada por una temeraria escalera no apta para unas prisas? Sin duda resumir esta casa como un ático en Chamberí es quedarse corto, cuando veáis las imágenes lo entenderéis.

El proyecto de rehabilitación de esta vivienda de los años 50, fue ejecutado por la arquitecta e interiorista Idoia Otegui. Se buscó respetar el carácter antiguo del edifico, así como ciertos elementos estéticos que ya estaban en él, como las molduras, el suelo hidráulico original, las carpinterías,… pero a su vez había que dotarle de espacios contemporáneos adaptados a las necesidades de su cliente (la práctica del yoga, la cocina, la pintura, el trabajo y su pasión por invitar a sus amigos).

En la planta baja se distribuyen las zonas comunes. Un espacio abierto que alberga el salón comedor y la cocina junto a la sala de estar. Como veis los colores no son un problema, los hidráulicos originales del suelo tienen su réplica en los textiles del sofá,  butacas, mesitas de centro o la otomana de la habitación contigua, destinada tanto a despacho como a cuarto de invitados, que tiene puerta corredera para poder cerrar a demanda. Allí todavía es más evidente el juego de color, con una mezcla muy potente de papel pintado tanto paredes como techo.

Subiendo por las esculturales escaleras del salón, en un nivel superior, está el dormitorio principal bajo la cúpula de la que os hablaba. Y junto al dormitorio, se encuentra el baño principal, elegantísimo en tonos verdes y negros, que además cuenta con luz natural. Del dormitorio se sube a la terraza, por una escalera temeraria :-), pero el esfuerzo merece la pena. Puedes hacer un poco de Yoga y luego darte una buena ducha bien en el baño o en la terraza, a tu elección, para luego preparar una estupenda barbacoa y si hace calor, darte un baño en la piscina con una cervecita fresca mientras disfrutas de las vistas de Madrid, no se me ocurre mejor plan.

No hay que irse muy lejos si encuentras casas tan originales y tan bien resueltas que dan para un montón de actividades. Yo de esta me quedo con la terraza, no tengo ni la mínima duda. ¿Y vosotros?

Imágenes: Idoia Otegi Arquitectura / Elle Decor

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