Segundas residencias…

Cuando hablamos de segundas residencias, en las que pasamos pequeñas temporadas, no está de más dar rienda suelta a nuestra imaginación y quizás atreverse a jugar con la decoración, con piezas y colores que tal vez no usarías para tu casa habitual. Es el caso de este piso en Barcelona; pertenece a una madre y una hija adolescente que encargaron su reforma al estudio Knowhaus para transformar lo que en su día era un piso antiguo y con poca luz, en uno moderno y con cierto aire industrial.

En cuanto a distribución, se aprovecharon las debilidades del piso para transformarlas en las mejoras más importante. Como en tantas viviendas antiguas, había un pasillo oscuro y un comedor aparte con poca luz. Se trasladó el nuevo comedor al salón para que resultase más luminoso y en el antiguo espacio se realizó la nueva cocina, y donde estaba ésta, el segundo baño que necesitaban. La luz se ha multiplicado gracias a las carpinterías blancas, al suelo sintético en color gris claro, a las paredes de obra vista pintadas también de blanco y al haber recuperado la altura del techo, dejando a la vista las bóvedas originales, consiguiendo mayor sensación de amplitud.

En cuanto a la decoración, el sofá de terciopelo podemos encontrarlo en Kave Home y la mesa de centro en Maison du Monde, de corte claramente industrial. La mesa de comedor fue una creación del estudio Knowhaus, realizada con Neolith® en acabado mármol veteado y al ser redonda permite una mejor circulación. Completan el conjunto unas sillas de PMP; tanto la mesa como las sillas acentúan el estilo industrial con sus patas de hierro. Sobre la pared del comedor se pusieron unas letras decorativas luminosas formando la palabra PUB, son de Letras y Decoración.

La cocina se hizo muy práctica a la vez que desenfadada, ya que tanto la madre como la hija son aficionadas a la cocina. Se colocaron vitrinas en la parte superior para dar ligereza y en otras zonas se prescindió de muebles pero se le dio un toque decorativo con pintura de pizarra y dibujos a mano alzada para darle un aire de bistró. La encimera es de Neolith® y el suelo un porcelánico de Porcelanosa que imita el mármol, continuando con los mismos materiales del salón. Dos detalles en la cocina: las lámparas de techo que el estudio fabricó con antiguas teteras y un espejo con marco envejecido sobre la encimera que refleja la luz natural.

Con el dormitorio principal no tengo gran feeling, pero es ahí donde el estilo industrial, diría que con un toque glam, se ha llevado a su máxima expresión. No soy muy amiga de los muebles de latón, me resultan fríos y ya sabéis que a mí me va más la madera. En el caso de este dormitorio en concreto, por poner «peros», teniendo un cabecero tan llamativo en sí mismo, me sobra el papel pintado. Ambas cosas juntas ya me parece demasiado y si a eso le sumas las mesillas de latón con los armarios con frontales de espejo, en lugar de calma a mí me transmite todo lo contrario. Pero ya se sabe que sobre gustos… Para los que os guste, os diré que el papel pintado es de Andrew Martin, adquirido en La Maison, la ropa de cama de Brins y el cabecero (que para mí es lo que más vale la pena) es una pieza realizada a medida, de pared a pared en terciopelo azul a juego con la ropa de cama. Las mesillas y la cómoda de latón se compraron en Londres, son de Eicholz, y tienen una finalidad,  y es que su acabado en espejo multiplica la luz del dormitorio. Pero a mí, qué queréis que os diga, no me gustan nada.

Una vez pasamos el dormitorio principal, me tengo que quitar el sombrero con el baño, sencillamente espectacular. La pared de ladrillo también se ha pintado con el mismo azul del cabecero —¡cómo queda de bonita!—, derrocha personalidad. La lámpara de araña pone el toque glamuroso y romántico al espacio, contrastando con el techo en bovedilla. El porcelánico del suelo es el mismo de la cocina y se extiende también hacia la pared sobre la bañera. Tomad nota de este fantástico DIY: al mueble del baño que es de Ikea, se le ha añadido una sola pieza realizada en Neolith® y diseñada por el estudio Knowhaus. Es una manera de abaratar el coste del mueble en su conjunto pero dando un toque de pieza exclusiva.

Encontramos un dormitorio juvenil más sosegado —vuelve el blanco—, pero esta vez con un papel que imita ladrillos pintados y que se decoró también con algunas láminas con temática de moda. Para la cama se confeccionaron grandes cojines en gris inspirados en colchones antiguos y, como complemento, se colocaron otros en color gris y rosa para vestir la cama, todo de La Maison. Completa el dormitorio un tocador, que no lo es como tal, y aquí otra buena idea para tomar nota: se compró una consola de Ikea a la que se le añadió un espejo de hierro con luces tipo camerino y se le añadió una cómoda butaca en color rosa palo a tono con los cojines y el estor.

La hija también tiene baño propio; lleva un zócalo de azulejos a media altura colocados en espiga y los del suelo son de tipo hidráulico de Azul Acocsa. El lavabo es de Corian® adquirido en Noah House. Un pequeño detalle importante a tener en cuenta: si os fijáis, en este caso el armario llega hasta el suelo, pero se le ha hecho un retranqueo en la parte baja para poder poner los pies con facilidad. Son estas pequeñas cosas las que marcan la diferencia.

Y hasta aquí este home tour de un piso que me ha encantado, salvando tres piezas que no son de mi gusto (las mesillas y la cómoda chapadas, demasiado para mí) pero tan fácil como sustituirlas por otras. Por lo demás creo que tiene muchas ideas para copiar e inspirarse. Yo ya he tomado nota de algunas.

Imágenes: KNOWHAUS para MiCasa

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Un diseño de Alistair Knox

Hay gente realmente dispuesta a cambiar de estilo de vida por darse el «capricho», o quizás piensen que es necesidad, de vivir en una casa construida por un arquitecto o diseñador al que admiran mucho. Para eso, no sólo hay que buscar ente las opciones que estén en venta, sino que también dentro de ellas, has de encontrar la que se adapte mejor a tus necesidades. Si ya es difícil dar con la casa adecuada en general, empeñarte en que esté construida o diseñada por alguien en concreto y además conseguirlo, me parece toda una proeza.

Esto es lo que pasó con una familia que vivía en el centro de Melbourne y tras ver varias propiedades diseñadas por el conocido arquitecto Alistair Knox, encontraron su casa soñada a tan sólo 28 km de la ciudad, en Hurstbridge. Una vivienda de 1978 que cumplía con todas sus expectativas y que sólo había sido utilizada por otros propietarios anteriormente, por lo que dedicaron poco tiempo y dinero a su actualización, se encontraba en muy buen estado y a su gusto. Y lo que fue más oportuno, después de varias búsquedas infructuosas, dieron con esta casa de más de 8 hectáreas justo antes de que estallara la pandemia en Melbourne, por lo que la familia con sus tres hijos, pudo disfrutar de espacios abiertos en lugar de pasar los peores momentos encerrados en plena ciudad.

La casa tiene su historia, historia que los antiguos propietarios contaron a Laurence y Susie cuando les vendieron la propiedad. Como los detalles de la procedencia de varios de los materiales de la casa: los ladrillos de barro se hicieron con arcilla que venía de una presa local, las chimeneas de pizarra y los miles de ladrillos que discurren por la casa fueron recuperados de una escuela de primaria de Richmond, las maderas son de derribo y las tres ventanas de la entrada, que son de plomo, se recuperaron de una iglesia de la ciudad de Briagolong. Las paredes donde no hay ladrillo, son de adobe restauradas. No se ha realizado ningún cambio estructural, sólo pequeñas actualizaciones, lo más significativo fue el cambio de los baños, la nueva zona de lavado y la restauración completa de la piscina.

Lo más difícil fue respetar una casa hecha a mano, trabajar con paredes y suelos irregulares, permanecer fiel a un diseño original pero tratando de adaptarlo a una familia moderna y a sus necesidades. Todo ello hace que la casa mantenga su esencia, que preserve su historia local y más allá de lo que les pueda gustar, lo que de verdad les encanta, es aquello que les hace sentir.

En cuanto a la decoración, han seguido una línea moderna y funcional, pero de casa de campo. Lo que más me llama la atención, es cómo han roto los tonos marrones que inundan el espacio a causa de tanta madera, por los ladrillos, el suelo, etc. metiendo grandes pinceladas de color gracias a los cuadros de gran formato, a las plantas, al antepecho de la zona de cocina en color verde, e incluso en los textiles de los dormitorios, donde el mostaza, el color calabaza, o los patrones tipo tartán, cobran protagonismo.

¡Ah! Por favor, no paséis por alto el lavabo del aseo que es el original de la casa, creo que ha sido un acierto mantenerlo porque no puede ser más bonito ¿No creéis?

Imágenes: Amelia Stanwix para The Design Files

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Casa mallorquina con historia…

Sólo he estado una vez en Mallorca, una isla de la que guardo grandes recuerdos, quizás sea porque fui cuando terminé la universidad de viaje de fin de curso y ya se sabe cómo son esos viajes. Desde que escribo el blog, he conocido virtualmente a mucha gente que vive allí, con algunas de esas personas hablo casi a diario a través de redes, es como si hubieran estado ahí toda la vida y sin embargo, no nos hemos visto nunca. Algunos de mis amigos de siempre, también se han ido a vivir a la isla. Incluso mi «hermano americano«, el que estuvo un año en mi casa mientras mi hermana pasaba su año en Estados Unidos, ahora también vive allí. Claramente, tengo un viaje pendiente a Mallorca, aunque tenga que hacer turnos para ver a la gente.

Hoy voy a enseñaros una casa típicamente mallorquina, tan típica que lleva en pie desde 1700 y ha pasado de ser una fonda, a una bodega, para convertirse en molino de aceite y por fin, de la mano del arquitecto Durval Dias Junior, en vivienda.

La casa conservaba muchos de sus elementos antiguos, su identidad rural y piezas arquitectónicas típicamente de la zona, como la piedra de marés, el paso mediante arcos e incluso la escalera original. Otros, como las viejas vigas de madera, se restauraron para utilizarlas en las puertas interiores. Para acompañar, la decoración se eligió sobria, elegante, con una paleta de colores que va desde los blancos al negro, pasando por los neutros. El mobiliario mezcla piezas modernas con otras de corte vintage e industrial y sobre los materiales, se ha recurrido a aquellos que nos conectan con la naturaleza, con lo más básico: la madera, el hierro y la piedra. Para el suelo se ha optado por el hormigón pulido que además de unificar los espacios, permite utilizar bajo él, calefacción de suelo radiante.

Si os soy sincera hay una parte de la casa que no me gusta especialmente y es donde quizás, el arquitecto se podría haber lucido más, se trata de la cocina. Es lo que yo llamo una cocina laboratorio, demasiado fría para mí y la campana, diseñada por éste, es lo que menos me gusta. Se salvaría el salpicadero que, al llevar pequeños azulejos con motivos muy discretos, le ponen un punto de calidez (por poner algo salvable). Ah! el antiguo banco de madera asturiano, ese no cuenta, este lo elevo a la categoría de maravilla, pero está en el paso de la cocina así que no me refiero a él cuando hablo de la cocina.

El comedor es un mix de piezas bien avenidas, por un lado, una gran mesa de madera antigua traída de la India, que es la encargada de aportar calidez a la estancia, se complementa con sillas Tolix de corte industrial y para iluminar, la famosa lámpara Arco de Achille Castiglioni para Flos. Para complementar, un aparador de Ethnicraft comprado en Candela Home.

Los espacios se comunican entre sí a través de vanos. A continuación del comedor, encontramos el salón con un precioso sofá negro de Molteni que contrasta con las sillas y las mesas de centro de madera de Mestre Paco. En este espacio, el punto diferenciador lo pone la butaca roja de Marco Zanuso para Arflex, también en Mestre Paco. Imagino que la alfombra ya la habréis reconocido, es de Ikea.

En este salón, el arquitecto creó una chimenea de hormigón armado con dos repisas del mismo material a ambos lados. Para iluminar el espacio se hicieron nichos en la pared con iluminación indirecta hacia el techo, además de colocar un par de lámparas articuladas Jiedé y otra lámpara hecha a base de troncos, como lámparas de ambiente.

En el dormitorio predominan los tonos neutros de la ropa de cama de Zara Home, el punto de color lo pone el cuadro de la pintora holandesa Ria Diercks Kron y la alfombra roja a modo de Kilim. Ya por último en el baño, todo vuelve a ser blanco, con encimera de teca y un pequeño remate de teselas en la zona de aguas para proteger la pared. Los muebles se han hecho a medida para aprovechar al máximo el espacio.

El exterior se rodea de vegetación mediterránea y se puede ver perfectamente su historia sólo con contemplar la fachada donde su pasado ha quedado a la vista con unas escaleras adosadas a la pared que ahora, no conducen a ningún sitio. ¡Me encantan!

Imágenes: Montse Garriga para Elle Decor

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Casa moderna de estilo georgiano

Esta semana dedicaba un post y varias stories a comedores que, en lugar de llevar sillas rodeando la mesa, en uno de los lados éstas se sustituían por un banco adosado a la pared. Una práctica muy útil cuando careces del espacio suficiente para circular cómodamente por detrás de las sillas. Para hacer el cálculo de lo que ocupan, hay que sumar unos 35 cm si las sillas están recogidas, o 50 cm si estamos sentados, a eso hay que añadirle un mínimo de 60 cm para circular por detrás. Si ves que el espacio no es suficientemente amplio en ambos lados, quizás un banco, sea la solución perfecta.

Me topé con esta bonita vivienda que, además de gustarme y mezclar varios estilos decorativos, curiosamente su comedor es exactamente así, por lo que decidí publicarla hoy.

Se trata de un edificio londinense rehabilitado por los arquitectos Alex Michaelis y Tim Boyd para una familia numerosa. Respetando su arquitectura tradicional de estilo georgiano del Siglo XVIII, con sus ventanas de guillotina, su porche de entrada y paredes de ladrillo rojo, los propietarios decidieron modernizarla abriendo espacios, creando más ventanales para dejar entrar la luz y modernizado los interiores. Contaron para ello también, con la ayuda de la interiorista Simone McEwan. 

Nada más entrar ya se puede apreciar el cambio. Las múltiples ventanas y el color blanco, lo inunda todo de luz en un espacio que, hasta entonces, había sido oscuro y compartimentado. El suelo se cambió, pero para mantener la esencia del pasado, se puso parqué de madera de roble antiguo del siglo XVIII, de la marca Timbertech.

Se dejaron comunicados todos los espacios a ambos lados del recibidor, sólo se separan por vidrieras, pero visualmente están conectados. A un lado podemos ver el salón,  las molduras del pasado conviven a la perfección con muebles de diseño elegidos exprofeso, como El sillón Rietveld Utrecht para Cassina o la mesa de centro Malgorzata Bany Pilotis para The New Craftsmen.

En el otro lado encontramos la cocina, el office y el comedor. La cocina es clásica y elegante, en negro y mármol Calacatta, sin muebles altos y el almacenaje recogido en la gran isla central. Es un diseño de Plain English. Al final de la cocina está el comedor bañado de luz natural. Este espacio fue una extensión de la vivienda por la parte trasera de la casa, así que disfrutan de las vistas al jardín mientras comen. Además, se le añadió un techo de vidrio para inundarlo más de luz.

Para separarlo visualmente de la cocina, se levantó un murete a media altura que sirvió como respaldo para apoyar el banco realizado por los arquitectos. Se decidió dar un estilo escandinavo al espacio, con mesa de madera maciza en tono natural y sillas tipo Wishbone. Diría que este comedor es mi parte favorita de la casa.

Aún hay más en la planta baja, una pequeña sala de estar con techo de cristal y vistas a la escultórica escalera, un práctico lavadero, una bodega y un baño.

La vivienda cuenta con cinco dormitorios. El principal para los padres, tres para cada hijo y uno extra para los invitados. En el de matrimonio, vemos cómo se sigue el patrón del piso inferior, los blancos y neutros, son la elección. Se mantiene el punto clásico gracias a las molduras y a la vez, la madera aporta el toque más desenfadado. Lo mismo se ha buscado en el baño, sencillez y elegancia a partes iguales.

Rompiendo con todo lo visto hasta ahora, llegamos al despacho de los propietarios. Azul petróleo en las paredes, mobiliario contemporáneo, librería de los años sesenta y una maravillosa mesa que tiene el privilegio de mirar hacia el jardín. Ni rastro en este espacio de cualquier elemento clásico que hayamos visto antes en la casa.

En las habitaciones infantiles apostaron por diseños a medida que fueran creciendo con los niños. Dando importancia al almacenaje necesario hoy y en el futuro.

Las sorpresas no acaban aquí. Fuera, en lo que era el antiguo garaje, los arquitectos montaron una gran sala de juegos para toda la familia. Se creó un pasillo en tonos oscuros como conexión entre la casa y este nuevo espacio, al que se le añadieron armarios a medida y por supuesto, una gran ventana con vistas al jardín. En este gran espacio de nuevo el azul oscuro es el protagonista, con un gran sofá y estantes que albergan diversas láminas y dibujos, un lugar donde los hijos de los propietarios pudieran sentirse a gusto.

De repente sorprender ver cómo los arquitectos tienden a romper con la sintonía de la vivienda metiendo estilos diferentes, de ahí que nos encontremos un baño en color amarillo de carácter retro.

Además del despacho interior de la casa, el propietario (fotógrafo profesional) dispone en el jardín, de un anexo más. Se trata de una cabaña revestida en madera a modo de estudio, donde poder aislarse cuando así lo requiere su trabajo.

Por último, bajo la pérgola del jardín encontramos un comedor familiar realizado por los conocidos paisajistas londinenses Rich Landscapes.

Y hasta aquí el home tour, si me tengo que quedar con algo sería el comedor con vistas al jardín y la entrada. Creo que esta casa es para verla más de una vez, os diré que no me gusta todo al cien por cien, o más bien que me sobran espacios, pero sí hay muchas ideas que rescataría de ella. ¿Qué opináis, os gusta?

Imágenes: Marie Claire Maison

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La casa de campo LS

Uno de los mejores tándems de este país se ocupó de renovar esta casa de campo. El equipo de arquitectura Ábaton fue el responsable de la rehabilitación y Batavia de su interiorismo, dos grandes de los que fácilmente saldría algo que seguro nos iba a encantar.

Se trata de una finca de 30 hectáreas privilegiadamente rodeada de encinas, que necesitó una intervención integral tanto a nivel de arquitectura, como de interiorismo e incluso paisajismo, un completo vaya. Pero cuyo resultado estáis a punto de ver y en mi opinión, no ha podido ser mejor.

Los muros de la vivienda se recuperaron al completo, tienen un grosor de 70 cm por lo que los convierte en el mejor de los aislantes, tanto en invierno como en verano. Se abrieron dos accesos desde la planta baja, que se dejó diáfana (aunque se pusieron puertas correderas para independizar a demanda), lo que permite que la luz discurra por todo el espacio, así como que haya una comunicación visual entre el salón, el comedor y la cocina. Parte del mobiliario se integra en la casa de manera escultórica, como la escalera de chapa o la librería que recorre la pared del salón y que, en ocasiones, aprovecha esos 70 cm de pared para crear vanos a modo de pequeños miradores que permiten que el paisaje se cuele en el interior de la casa.

El mobiliario, también de Batavia, es todo de diseño. Como la lámpara que reposa junto a las escaleras de Gabriel Teixidó, el cuadro de Chillida, o el sofá de la firma italiana CRD Verzelloni. Junto a él, dos butacas gemelas de Hans J. Wegner, mesa auxiliar de Jean Prouvé y lámpara de Gae Aulenti. En la cocina, sillas de Jonas Forsman y la lámpara sobre la mesa, de Poul Henningsen.

En el salón se ha creado también una zona de relax, un lugar para el disfrute y contemplación del paisaje exterior. Una sencilla alfombra de cáñamo de Batavia acoge un puf de diseño en un tono azul intenso, de Edward Van Vliet, que se puede adquirir en Moroso.

En la segunda planta, encontramos un dormitorio funcional con acceso a un despacho a través de unas escaleras. Nuevamente, se ha creado otra zona de estar junto a una ventana para contemplar las vistas. Incluso la bañera, que comparte espacio con el dormitorio, también se sitúa bajo una ventana. Parece como que en ningún momento, se quiera perder la esencia de esta vivienda, poder disfrutar de estar dentro de ella pero sin renunciar a la naturaleza que la rodea.

El dormitorio tiene los muebles hechos a media, con cabecero cuya trasera es parte del vestidor. Y un baño hecho para compartir, incluso la ducha, con plato de mármol y grifería doble. Y si os fijáis, sobre el doble seno de los lavabos no hay espejo ¿Para qué, pudiendo tener otra ventana y disfrutando de nuevo de esas maravillosas vistas?

Sencillamente, un espectáculo de casa… ¿Qué os parece?

Imágenes: Ábaton / Batavia

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LF91 Architecture. Finca Rosa

Parece que el frío ha llegado para quedarse y yo, que soy de secano total, en lugar de buscar casas que nos muestren abrigo y recogimiento, sigo con la mente puesta en aquellas que nos trasladan al sol y a la vida en el exterior. Al menos esta semana, que es cuando se ha notado la bajada drástica de temperaturas, necesito mi particular luto para hacerme a la idea de que es noviembre y lo que toca son días más cortos, frío, lluvia,… la semana próxima, prometo traeros cosas más propias de la fecha en la que estamos.

Esta maravilla es un proyecto del estudio de arquitectura LF91, se llama Finca Rosa y está situado en Son Servera, Mallorca. En concreto, la vivienda fue una adquisición para la arquitecta e interiorista berlinesa del propio estudio, Britta Horstmann-Krause, que vio en ella un gran potencial con vistas al mar y la montaña. La casa pertenecía anteriormente a un matrimonio que había pasado largas estancias en Centroamérica, dejando cierta huella estilística en la vivienda, como los patios a varios niveles. La casa consta de tres estructuras conectadas, un edificio principal de dos plantas y dos anexos de una sola planta, todas las estancias con sus terrazas orientadas a la parte trasera o delantera, desde donde ver mar o montaña, es un verdadero lujo.

La finalidad era crear una casa de vacaciones de aire mediterráneo, sin demasiados ornamentos, utilizando materiales naturales y de la zona, como baldosas de cemento mallorquín-hidráulico, piedra, madera antigua, alfombras tejidas africanas, etc. El arte era relevante para esta familia por lo que el proyecto de iluminación, cobró también un papel muy importante.

Igual de cuidado que se prestó al interior, el estudio de arquitectura quiso que el paisajismo estuviera a la altura de las circunstancias. Una combinación de olivos, cipreses e higueras, discurren por los jardines e integran los distintos espacios al aire libre, desde la piscina a zonas de comedor o estar, con techos de cañizo y trepadoras que aportan sombra y frescor.

En cuanto a la decoración, encontramos una vivienda sencilla, con pocos elementos pero bien elegidos. El hall ya define lo que vendrá, una antigua silla de enea acompañada por dos cuadros del artista Detlef Baltrock y una sencilla alfombra redondeada de Tine K Home, son el preludio de una vivienda donde son pocas las piezas que se roban el protagonismo.

El salón o zona de estar, se compone de un sofá de B&B Italia con dos maravillosa butacas enfrentadas de Carl Hansen & Søn, cierra el conjunto una mesa de centro de anticuario y una lámpara de Marset.

La cocina, muy sencilla también, es típica de la zona. Con muebles de obra, baldas en lugar de armarios en la zona superior y en la parte baja, con puertas de madera. La cocina está contigua al comedor, con mesa y sillas de Vitra.

El baño principal es una de mis zonas favoritas, el revestimiento de la ducha a modo de guijarros es una obsesión que tengo desde hace muchos años, quizás yo la elegiría para el suelo en lugar de la pared (o incluso para ambos en la zona de la ducha), pero sin lugar a dudas, estaría claramente dentro de mis elecciones. El resto de lo que transmite ese baño es pura calma, no necesita más adjetivos. La escalera de bambú es de Let’s Pause.

Los dormitorios son también, un remanso de paz, con cierta mezcla entre lo nuevo y lo viejo. Las lámparas colgantes a los laterales de la cama del dormitorio principal, son antigüedades recuperadas por la propietaria. Los textiles son de Maison de Vacances y Organic Studio.

¿Verdad que viendo esta casa se os quitan las ganas de invierno?

Imágenes: LF91 / Info; Interiores Magazine

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Jorge Bibiloni Studio. OD House

Hoy la mirada se me ha ido directamente al Mediterráneo, en un intento por adelantar mi viaje de mañana. Este fin de semana me voy con mis amigas a Valencia, así que en estos momentos en mi cabeza sólo existe el mar. Hace mil años que no voy por allí y sé que la ciudad ha cambiado mucho desde entonces, así que tendré que estrujar las horas al máximo para, además de ver el mar, hacer un poco de «turisteo» y por supuesto, ir a Simple (la tienda deco de productos españoles, que llevo años intentado conocer). Os iré contando por redes y enseñando los sitios donde vamos a ir (mi hermana está hecha una perfecta «travel planner» y lo tenemos todo organizado), empezando por el alojamiento, que no puede ser más mono «The Little Corner B&B«, en cuanto llegue os hago un tour por el hotelito.

Perdonad la chapa, pero hacía que no viajaba con amigas desde antes de la pandemia, así que ya nos tocaba y encima me llevan al mar, qué más puedo pedir…

La casa que os traigo hoy no está en Valencia sino en Mallorca, pero para mí el aroma es igual. Hoy todo lo veo de color azul. Es un proyecto de Jorge Bibiloni Studio donde el respeto al entorno, a las técnicas artesanales de la zona y los materiales naturales, se han llevado a su máxima expresión. La piedra exterior de la fachada y las contraventanas en color verde, se funden con el paisaje de almendros y olivos de la Sierra de Tramontana que rodea la vivienda.

Nada más entrar, una «alfombra» de guijarros delimita el espacio y lo separa del resto, que se convierte en una extensión continua gracias a las superficies de microcemento, tanto en planos horizontales como verticales. Supone un cambio de textura, pero en una misma gama de color, un tono arena que se extiende por el resto de la casa. El minimalismo es la tónica general de la vivienda, en ella sólo resaltan los materiales, todos de calidad, maderas macizas de roble en las puertas, tiradores de hierro, la típica piedra Mallorquina de Binissalem (como en el caso de los baños).

La imagen del baño también me ha llevado a este post, fue nuestra inspiración para la última reforma que hicimos donde también el lavabo era el protagonista, una pieza de piedra de más de cien kilos que pusimos sobre un mueble de cobre. Quiero llamar la atención sobre este punto, a pesar de la austeridad de esta vivienda, hay toques elegantes como el caso de las griferías que se han elegido en dorado (incluso dobles en la cocina), contrastando con la dureza en algunos casos, o simpleza, en otros, de los distintos materiales que componen el conjunto.

Probablemente a muchos os parezca una vivienda fría, nada que no se pueda arreglar con cuatro plantas y algún textil cálido, porque los «huesos» bonitos ya están puestos. A mí me parece una maravilla, ya no digamos los exteriores y más aún si pienso que está cerca del mar ¡sin palabras!

Imágenes: Est Living / Jorge Bibiloni Studio

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Perfecta armonía…

Tan sólo ver la primera imagen, el trabajo de Foxium Arquitectura ya tiene toda mi admiración. Pero empecemos por el principio.

Hablamos de una casa de 1900, curiosamente es la misma calle donde vivía mi abuela y ahora vive mi prima, así que me hago una idea de cómo son las viviendas. La casa de mi prima también sufrió una reforma integral pero deduzco por los planos que el edificio no es el mismo ya que ella tiene más metros, ahora, la zona del salón con los grandes ventanales y sus contraventanas, son inconfundibles de esa calle. Confieso que he mirado con lupa a través de las ventanas de las imágenes a ver si descubría de qué casa se trata porque la realidad es que la calle es pequeña, así que portal arriba, portal abajo, quería descubrir, pero es imposible :-) Lo que es una realidad es que la propietaria de esta casa, es vecina de mi prima.

Como os he explicado, la casa fue rehabilitada integralmente por el estudio de arquitectura Foxium. Siendo como era una construcción tan antigua, estaba muy compartimentada (me vienen tantos recuerdos de la casa de mi abuela, mil habitaciones), así que una de las tareas a realizar era abrir los espacios para convertir esta vivienda en una más contemporánea, aunque preservando elementos originales, como el suelo de pino melis.

La propietaria quería una cocina sencilla y moderna. A pesar de su sencillez tiene un gran impacto visual gracias al panelado realizado con elementos reciclados originales, puertas y contraventanas que recubren toda la pared. Si os fijáis además, una de esas puertas es practicable y oculta el aseo de cortesía, ingenioso ¿verdad?

Junto a la cocina se encuentra el comedor, con una gran mesa y sillas tapizas de Hanbel que dan cabida a múltiples comensales. Sobre la misma, lámpara de Borgia Conti, diseñada por Foxium Arquitectura. Y lo mejor, el contraste con ese maravilloso cuadro que pertenecía a la abuela de la propietaria y que ahora luce en un lugar privilegiado. El contraste de una obra clásica, con el mobiliario moderno y las vigas de hierro, no puede quedar más bonito e impactante, ¿no creéis?

Los espacios aunque abiertos, se han delimitado con distintos revestimientos, en la cocina y pasillo pasamos a un microcemento de Cement Design, más fácil de mantener en zonas de tránsito o de aguas. También estas delimitaciones se han hecho con mobiliario. En el pasillo, gracias a la librería de chapa hecha a medida por el estudio y para separar el salón del comedor, se ha utilizado una cómoda danesa de Antic Centre que acorta y divide el espacio.

Otro lugar rompedor y punto focal es toda la zona de la chimenea, desde su antigua embocadura sobre la que se sitúa un moderno cuadro de Santayana Home, a los espejos que enmarcan la obra. Toda una declaración de intenciones.

Llegamos al dormitorio, blanco y sereno, donde sólo resalta el bonito cabecero de madera que hace de separación para el vestidor que se sitúa en su parte trasera. La ropa de cama tan delicada, es de telas de Alhambra. Para el resto de la vivienda se han utilizado mayoritariamente textiles de Gastón y Daniela y Güell-Lamadrid.

En el baño, se recuperó el suelo original de baldosa hidráulica gracias a Mosaista, expertos en restauración de piezas, además de fabricación propia. Como contraste al suelo antiguo, la bañera exenta Starck 3, de Duravit.

Siempre algo nuevo, algo viejo, algo rompedor,… y como resultado, la perfección.

Imágenes: Elle Decor / Foxium Arquitectura

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Maslow Homes

Desde hace años el pueblo donde tengo mi segunda residencia se ha expandido como la espuma, habitantes en invierno no habrá, pero en verano apenas hay solares o casas para comprar.

Los que veraneamos allí de toda la vida, hemos visto cómo las viviendas de nuestros padres se han quedado pequeñas para acoger a tres generaciones, abuelos, hijos y nietos, así que muchos nos hemos tenido que buscar la vida hace tiempo. Otros tantos de mis amigos, lo están haciendo ahora un poco a la desesperada, porque ya no hay tanta oferta como antes.

Mi marido y yo compramos un chalet en 2009, pero antes de hacerlo barajamos la posibilidad de comprar un terreno y poner una casa prefabricada. Por entonces los terrenos que había para elegir salían bastante caros y finalmente nos decantamos por una vivienda de segunda mano, con la que a día de hoy nos sentimos felices.

Ahora varios de mis amigos son los que están comprando, pero un matrimonio en concreto ya tiene directamente el solar, con lo que creo que esta opción de casa prefabricada sería muy rentable para ellos. Otros amigos, se acaban de comprar un terreno, que aunque tenga la vivienda, literalmente son cuatro paredes a las que hay que hacerle una obra integral, además de ser muy pequeña para ellos que son familia numerosa. Quizás les compensaría, ya que tienen mucho terreno, comparar cuál es la solución más rentable económicamente, si arreglar y agrandar lo que ya tienen o levantar una prefabricada en el solar. Ahí lo dejo por si les pudiera ayudar….

Hace pocos días comenzaron a seguirme en Instagram Maslow Home, una empresa que se dedica a hacer este tipo de casas y he pensado que podía servirme para dar a conocer un poco mejor este tipo de construcción y ya de paso si le doy ideas a mis amigos, mejor que mejor.

Antes de publicar me he tomado la molestia de leer toda la información de la web. En Soria (y más concretamente en la zona alta de pinares), la climatología es bastante dura en invierno, por lo que no nos sirve cualquier estándar de edificación, necesitamos que puedan ajustarse unas necesidades concretas. En este caso, Maslow Home, sí cumpliría con esas expectativas.

Lo primero de todo decir que me ha gustado su filosofía y compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente. Abogan por materiales de construcción con el mínimo impacto medioambiental y el uso de la energía verde. El agua por ejemplo, se reutiliza mediante un sistema que reduce el consumo hasta en un 85%, gracias a una unidad que se instala en el terreno sin obras y funciona de forma autónoma proporcionando agua limpia y desinfectada según los estándares de calidad europeos.

A pesar de que existen tipologías de construcción, la fabricación es personaliza. Existe el Modelo A, de forma triangular, desde los 51 metros cuadrados con un dormitorio y un baño, hasta los 124 metros con tres o cuatro dormitorios y dos baños. Y el Modelo T  de diseño trapezoidal, aproximadamente también desde 52 hasta 127 metros cuadrados.

¿Qué necesitamos para la construcción de este tipo de casas y que incluyen? Muy resumidamente:

  • Un terreno o solar, con accesibilidad
  • Estudio geotécnico y topográfico del terreno
  • Proyecto de arquitectura (estos dos últimos puntos se puedes contratar con el servicio «llave en mano»)
  • Las viviendas incluyen cerramientos de PVC con acristalamiento doble o triple si se necesita, sistema de electricidad completo, saneamientos, baños completos, climatización por aerotermia, escalera de madera.
  • La fabricación es en Italia, luego se desplaza al lugar de destino donde se monta.
  • Los materiales de construcción son tradicionales poniendo el foco en las estructuras, son resistentes incluso ante terremotos.
  • Se adaptan a todo tipo de zonas, pudiendo por ejemplo revestirse de piedra para climatologías más extremas o para adaptarse a la estética de una zona en concreto.
  • El proceso de fabricación y envío suele tardar tres meses.
  • Si queréis saber el precio de cualquiera de las viviendas, en esta página tras un breve cuestionario, os dan presupuesto sin compromiso.

Ahora echad un ojo a las fotos y decidme si no os parece interesante tener una casa como esta en sólo tres meses. Estoy pensando en mi pueblo, en los pinares y en estas ventanas descomunales y aunque ya no voy a cambiar de casa, ojalá les sirva a mis amigos que están en proceso.

¿No os encantan?…

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En gris verdoso…

Esta mañana me he levantado eligiendo precisamente un gris verdoso para «tunear» el mueble de un cliente cuya obra está a punto de terminar y estamos con los remates finales, incluida la decoración. Una pequeña parte del mobiliario es suyo, así que tenemos que encajarlo a lo nuevo. En su casa hemos metido una buena dosis de verdes combinados con maderas y grises. Ya os la enseñaré en detalle cuando esté todo terminado.

Resulta que mientras tomaba decisiones sobre qué verde elegir y consensuaba con el cliente y mi compañera, ha aparecido esta casa cuya base cromática es precisamente un gris verdoso que recorre toda la vivienda. En este caso, más gris y menos verde, con un resultado final realmente acogedor y envolvente.

A pesar de lo que pueda parecer, es un color que aporta mucha luz, no oscurece. En esta casa se ha utilizado en todas las carpinterías e incluso en los muebles hechos a medida. En el salón por ejemplo, se ha combinado con un mobiliario ligero, como los sofás con fundas de lino de Margarita Ventura, o las cortinas del mimo material de Entretela, o los cojines verdes, también de lino, de Filocolore.

El recibidor a pesar de no tener luz natural, sigue con la misma gama de color, pero se ha conseguido iluminar bien gracias a la luz de ambiente. La consola de herencia se lleva todo el protagonismo. Igualmente en el comedor, la mesa también es una antigüedad francesa de Antrazita, así que se lleva la atención junto al conjunto de sillas Cesca, de Domestico Shop, un clásico para otro clásico, qué maravillosa composición. El mueble es un diseño a medida para guardar vajilla y mantelería, ideado por Bäse Interiorismo, con la misma carpintería del resto de la vivienda.

La cocina es sin duda, uno de mis espacios favoritos. No rompe con la estética general de la casa, más de lo mismo pero queda realmente bien. Está realizada por Salmar Fusteria a partir de un diseño de Bäse Interiorismo. Cuenta además con office para las comidas familiares, donde se le ha dado un toque cálido mediante las sillas y la lámpara de fibras, así como con la mesa de madera. En cuanto a los revestimientos han optado por una encimera de Dekton, un material no poroso, ultrarresistente e inalterable en el tiempo.

El dormitorio es otro remanso de paz, aquí han arriesgado un poco más con una idea que me ha parecido muy ingeniosa, en lugar de papel pintado han utilizado una alfombra vinílica para forrar la pared. La ventaja que tiene es que este tipo de tejido se puede fregar con un jabón neutro y un poco de agua, una bendición para los alérgicos como yo porque no hay posibilidad de que se acumule el polvo. Se ha confeccionado con tejido de moqueta Alfresko de KP. El banquito a pie de cama es de Catalina House al igual que las mesillas y la ropa de cama es de Filocolore. Y apostaría un riñón a que el cuadro que hay sobre el cabecero es de Blanca Cases, de Lu Ink Studio, llevo mucho tiempo siguiéndola en Instagram y esa obra lleva su sello.

El dormitorio además incluye una zona de trabajo, vestida exactamente igual que los muebles del salón para conseguir esa continuidad y reforzándola con otra silla Cesca como las del comedor. Así trabajar en casa, en un entorno tan bonito, se hace menos duro.

¿Qué os parece este tono para vestir una vivienda al completo? Yo estoy enamorada de esta casa, el gris verdoso me relaja y me da sensación de recogimiento al mismo tiempo.

Imágenes: Stella Rotger para El Mueble

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