Queen Anne House

Es el primer post de este año y ya estoy incumpliendo mis propios esquemas mentales, así que como dije el otro día en Instagram, mejor me dejo fluir porque luego no cumplo con mi absurda cabeza cuadriculada. Creo que siempre he tenido una lucha interna entre la Cristina ordenada, constante, trabajadora, con la que pretende ser creativa, libre y no regirse por esquemas ni patrones. No es una lucha agradable la verdad, supongo que en el medio está la virtud, como en todo, pero he sido tanto de la primera Cristina, que ahora necesito ser un poco más de la segunda.

Bueno que menudo rollo para empezar, sólo para deciros que mi plan era traeros el cambio low cost que hicimos en el aseo del pueblo durante las vacaciones (podéis verlo en Instagram, muchos me consta que ya lo habéis hecho y seguisteis las Stories durante el proceso). El caso es que ayer cuando subí las fotos al blog, dije – qué narices, esto no está terminado – así que lo dejo guardado para cuando pueda ofreceros algo más de sorpresa. Quiero meter un poco de color, poner vinilo en el suelo, un cuadro grande que también aporte algo de impacto, porque ahora mismo aunque bonito, le falta «vidilla». Lo dicho, si no lo habéis visto aún, podéis bien esperar a que lo termine del todo y lo publique por aquí, o abrir boca con el post que puse en Instagram (os lo dejo aquí), en cualquier caso el aseo está por rematar.

Y antes de empezar, se me olvidó felicitar a mi querido blog que a finales de diciembre cumplió la friolera de ¡14 años! ¿Cómo os quedáis? Creo que si sacara todos los post, daría para escribir un libro. Esa justamente es la Cristina constante. Y por supuesto, felicitaros el año, que groseramente me he puesto a escribir y no he dicho ni «mu», espero que hayáis tenido unas Navidades lo más tranquilas posibles y a ser posible, sin el bicho como compañero.

Os traigo para empezar esta belleza de 1915, con la que tengo ciertos sentimientos encontrados. Las obras de remodelación se llevaron a cabo por DeForest Architects y el interiorismo pertenece al estudio NB Design GroupNada más entrar se aprecia el contraste entre la antigua edificación de ladrillo y el añadido que se realizó como nueva entrada de la casa, a modo de porche acristalado, que lo inunda todo de luz. Me encanta cómo se ha resuelto el espacio con un simple perchero con zapatero incorporado, muy útil para dejar abrigos y zapatos al llegar. Un puf hace las veces de descalzador y el toque de las plantas le da sensación de confort a una gama cromática en negros y grises. Por cierto un acierto el suelo de cemento en la entrada para facilitar la limpieza.

Ya en el interior, se han respetado los suelos de madera y las carpinterías antiguas, pero se han pintado de blanco para aumentar la sensación de amplitud, incluidas puertas correderas, columnas de madera tallada o la barandilla de la escalera. El toque de color y la guinda del pastel de esta vivienda, al menos en mi opinión, son las vidrieras. De ahí que el mobiliario, sea en su mayoría en tonos neutros. Podemos ver también cómo en muchas ventanas se han añadido butacas, sillas o bancos, para poder disfrutar de las vistas del jardín, que por cierto, tampoco tiene desperdicio.

La cocina combina el aire clásico de la casa con los materiales modernos que se han introducido para darle contraste, como el acero inoxidable, la lechada oscura que remarca los azulejos, la gran campana,… y en la isla, se ha utilizado una encimera de madera, que tiene su réplica en el suelo y le resta frialdad al acero.

Los dormitorios están llenos de soluciones de almacenaje, zonas para trabajar, librerías,… lo cierto es que el tamaño también ayuda. Me ha encantado la idea de una cama de matrimonio central con la librería detrás y zona de trabajo bajo la ventana, pocas veces lo he visto (muchas con un vestidor, casi nunca con una librería).

Lo que más me ha desconcertado es el ático, parece que estás en otro lugar, una vivienda distinta. No es que no me guste, todo lo contrario, es que simplemente no creo que nadie que entre por la puerta, espere descubrir un lugar así cuando sube las escaleras ¿Qué opináis? Se oculta detrás de lo que parecen unas puertas de armario, pero realmente son unas escaleras por las que se accede al ático. Allí se encuentra un dormitorio y una zona de estar completa.

Cada habitación tiene su baño propio, el principal con una bañera profunda de madera, zona de relax y azulejos blancos con textura. Un segundo baño, muy original por cierto, tiene dos bañeras circulares y profundas también, enmarcadas bajo dos vidrieras y en el centro, un cuelga plantas que a su vez sirve de apoyo o pequeña estantería.

Y para rizar el rizo, la casa tiene además un estudio de arte con cocina ¿Alguien da más? ¿Qué os parece para empezar el año?

Imágenes: Haris Kenjar / Arquitectura: DeForest Architects / Diseño Interior: NB Design Group

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LF91 Architecture. Finca Rosa

Parece que el frío ha llegado para quedarse y yo, que soy de secano total, en lugar de buscar casas que nos muestren abrigo y recogimiento, sigo con la mente puesta en aquellas que nos trasladan al sol y a la vida en el exterior. Al menos esta semana, que es cuando se ha notado la bajada drástica de temperaturas, necesito mi particular luto para hacerme a la idea de que es noviembre y lo que toca son días más cortos, frío, lluvia,… la semana próxima, prometo traeros cosas más propias de la fecha en la que estamos.

Esta maravilla es un proyecto del estudio de arquitectura LF91, se llama Finca Rosa y está situado en Son Servera, Mallorca. En concreto, la vivienda fue una adquisición para la arquitecta e interiorista berlinesa del propio estudio, Britta Horstmann-Krause, que vio en ella un gran potencial con vistas al mar y la montaña. La casa pertenecía anteriormente a un matrimonio que había pasado largas estancias en Centroamérica, dejando cierta huella estilística en la vivienda, como los patios a varios niveles. La casa consta de tres estructuras conectadas, un edificio principal de dos plantas y dos anexos de una sola planta, todas las estancias con sus terrazas orientadas a la parte trasera o delantera, desde donde ver mar o montaña, es un verdadero lujo.

La finalidad era crear una casa de vacaciones de aire mediterráneo, sin demasiados ornamentos, utilizando materiales naturales y de la zona, como baldosas de cemento mallorquín-hidráulico, piedra, madera antigua, alfombras tejidas africanas, etc. El arte era relevante para esta familia por lo que el proyecto de iluminación, cobró también un papel muy importante.

Igual de cuidado que se prestó al interior, el estudio de arquitectura quiso que el paisajismo estuviera a la altura de las circunstancias. Una combinación de olivos, cipreses e higueras, discurren por los jardines e integran los distintos espacios al aire libre, desde la piscina a zonas de comedor o estar, con techos de cañizo y trepadoras que aportan sombra y frescor.

En cuanto a la decoración, encontramos una vivienda sencilla, con pocos elementos pero bien elegidos. El hall ya define lo que vendrá, una antigua silla de enea acompañada por dos cuadros del artista Detlef Baltrock y una sencilla alfombra redondeada de Tine K Home, son el preludio de una vivienda donde son pocas las piezas que se roban el protagonismo.

El salón o zona de estar, se compone de un sofá de B&B Italia con dos maravillosa butacas enfrentadas de Carl Hansen & Søn, cierra el conjunto una mesa de centro de anticuario y una lámpara de Marset.

La cocina, muy sencilla también, es típica de la zona. Con muebles de obra, baldas en lugar de armarios en la zona superior y en la parte baja, con puertas de madera. La cocina está contigua al comedor, con mesa y sillas de Vitra.

El baño principal es una de mis zonas favoritas, el revestimiento de la ducha a modo de guijarros es una obsesión que tengo desde hace muchos años, quizás yo la elegiría para el suelo en lugar de la pared (o incluso para ambos en la zona de la ducha), pero sin lugar a dudas, estaría claramente dentro de mis elecciones. El resto de lo que transmite ese baño es pura calma, no necesita más adjetivos. La escalera de bambú es de Let’s Pause.

Los dormitorios son también, un remanso de paz, con cierta mezcla entre lo nuevo y lo viejo. Las lámparas colgantes a los laterales de la cama del dormitorio principal, son antigüedades recuperadas por la propietaria. Los textiles son de Maison de Vacances y Organic Studio.

¿Verdad que viendo esta casa se os quitan las ganas de invierno?

Imágenes: LF91 / Info; Interiores Magazine

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Un proyecto de Jessica Bataille

La casa de hoy, aunque alegre, refleja muy bien el hartazgo que tengo, mis ganas de viajar, de hacerme una escapada con mis amigas o con mi marido. Ahora mismo, tengo una amiga enviándonos fotos desde Málaga, se ha ido sola a meditar, a descansar, desconectar, esta pandemia nos ha dejado tocados a todos. El caso es que nos manda fotos desde donde solemos hacer la escapada anual de chicas y me corroe la envidia sana, si pudiera cogería el AVE y me iría con ella ahora mismo. Ayer recibí la primera vacuna de Pfizer , así que me toca esperar otros 21 días para la inmunidad total y luego, a que lleguen vacaciones. ¡Madre mía, no veo el momento!

La casa de campo que os traigo hoy, también ha sido destino de otra de nuestras escapadas de chicas, Alicante. Todo son mensajes subliminales, igual es que debería irme de viaje ya ;-)

Es un proyecto de la interiorista Jessica Bataille, que ha sabido respetar a la perfección el encanto de esta finca de doscientos años. Se han dejado vistos los gruesos muros de piedra, mientras otras paredes en cambio, han sido encaladas. Con la decoración se ha jugado a la mezcla, sobre todo de culturas, encontramos antigüedades europeas, piezas de origen oriental, múltiples texturas y ricas telas en seda, lino o terciopelo, jugando además con el color. Una mezcla explosiva y divertida que tras cruzar el umbral de la puerta, te da «buen rollo».

La vegetación es obra del centro de paisajismo Montgo Verd que consiguieron con plantas autóctonas darle el carácter mediterráneo que la casa necesitaba. Obviamente el olivo centenario, se convirtió en el protagonista indiscutible del jardín.

Entrando a la casa (por la puerta principal que es la original, es decir tiene 200 años), pasamos a un salón que lejos de parecer pesado por las paredes de piedra, se ha aligerado gracias a las telas. En concreto las cortinas, de seda de seda salvaje de Designers Guild, relajan bastante el ambiente. La chaise longue antigua del Mercado de las Pulgas de París, es una pieza para la que no tengo palabras, un WOW en toda regla, que además combina con las cortinas, las alfombras y demás detalles en rosa. Los cojines del suelo son de Marruecos, al igual que la alfombra y la mesita auxiliar, el sofá es de Ascensión Latorre tapizado también con terciopelo de Designers Guild. Y como colofón, Jessica Bataille ha introducido un armario indio en color verde de su showroom, todas las piezas a pesar de sus distintas procedencias o colores, conviven como si tal cosa en una antigua casa de labranza.

En la cocina se optó por pintar todo de blanco, incluidas las vigas vistas del techo. En el centro se puso una mesa de hierro y madera con sillas de formas y colores diferentes, adquiridas en mercadillos, esto le da un carácter más informal y campestre a la cocina. Bajo la mesa, una alfombra vinílica, delimita el espacio. El aparador ya se encontraba en la casa por lo que se pintó de blanco y verde para aprovecharlo.

El dormitorio vuelve a estar vestido con textiles de Designers Guild. Como decoración destaca el espejo del Siglo XVIII adquirido en un anticuario en Ámsterdam y dos banquetas antiguas a los pies de la cama. Particularmente me sobra la foto de Kate Moss, no sé si porque es algo que tengo muy visto o porque en esta casa con tantas piezas tan especiales, no me la esperaba.

El baño se ha resuelto de obra, la bañera está revestida con microcemento y los lavamanos son antiguos, para ellos se ha realizado un mueble hecho a medida con lamas de madera. Nada más verlo me ha transportado a Marruecos.

Incluso el exterior sigue una misma línea, la piscina es de nueva construcción pero no lo parece. Se llena a través de una fuente con caños, a modo de alberca. ¿Lo qué daría yo por estar allí ahora mismo?

Fotografía: Rafael Diéguez para Elle Decor

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Un proyecto de Erico Navazo

No me equivoco si afirmo que Erico Navazo es uno de los interioristas más reconocidos dentro y fuera de nuestras fronteras, también está entre mis favoritos y el de tantos otros. Sabe como nadie conjugar lo clásico poniendo su sello moderno. Más allá de lo pretencioso, busca la calma, el equilibrio, lo natural, lo sereno y «lo español», ya que siente debilidad por los muebles con historia y los oficios de toda la vida.

Aún no he subido a Instagram el espacio ejecutado este año por Erico Navazo para Casa Decor, fue el primero que vi ya que empecé la exposición desde el último piso y fui bajando, fue todo un acierto porque pudimos disfrutarlo sin gente y como cada año, no me defraudó ni un poquito.

Y vamos con el proyecto de hoy, se trata de un piso en Madrid que como tantos de los años sesenta, estaba muy compartimentado. Lo primero fue abrir los espacios así, el recibidor, el salón, el comedor y la cocina (esta última separada, aunque integrada a su vez por una cristalera), ahora comparten un mismo espacio dejando que fluya la luz.

Para dar un aspecto más moderno, se jugó también con los acabados o la propia estructura de la vivienda. Se quitaron los falsos techos para ganar altura y se dejaron a la vista los conductos del aire acondicionado, los pilares de hormigón también quedaron a la vista, todo ello se revistió con un acabado a la cal. Los suelos son de madera de pino en un tono muy clarito que casi se funde con el color de las paredes, hace que el espacio te envuelva y se vea relajante.

Respecto a la decoración muchas de las piezas son del estudio del interiorista, otras las proporcionaron los clientes y el resto fueron compradas o diseñadas a medida.

Bajo una paleta neutra, encontramos toques de color que dinamizan el conjunto. La bonita butaca de madera del salón es de Tado, en el suelo alfombra de Zigler. En la segunda imagen, destaca la alfombra marroquí de lana y rafia comprada en el rastro madrileño, sus tonos rojizos hacen que el resto de los muebles, de colores neutros y las paredes, destaquen.

En ese mismo espacio, luce una mesa plegable del Siglo XIX con jarrones de la antigua República Federal Alemana, adquiridas en el estudio. Lo que pensaba que era un original cuadro, ha resultado ser un altavoz circular de Bang & Olufsen (se nota que me queda mucho por aprender de estos aparatos electrónicos). La mesita baja rectangular de corte mid-century, se adquirió en Restelo.

La cocina es una de las zonas que más me ha impactado. Tras el cerramiento, encontramos un comedor, con una mesa del Siglo XVIII también de Restelo y sillas tipo shaker de Vintage 4P y La Brocanterie, jugando con varios colores. Contrastan con los muebles, diseño de Erico Navazo, realizados con placas porcelánicas de Techlam, un revestimiento ultrafino de la firma Levantina, que tiene múltiples aplicaciones. Con este mismo material se hizo también la encimera. Me gusta muchísimo cómo han quedado los muebles, diría que se funden con el resto de las paredes de la vivienda.

En el dormitorio la simplicidad sigue siendo la tónica. Se prescinde del cabecero, el toque de color lo pone la manta étnica procedente del estudio de Erico Navazo y el cuadro que se hizo con un antiguo papel pintado (de Restelo). La silla de enea también es de la misma tienda. Las míticas lámparas Jieldé son de Años Luz.

En el baño el protagonista es el mueble del lavabo, diseño del estudio. Se realizó con patas de hierro que llevan una pátina oxidada y sostienen dos grandes lavabos de granito. La grifería encastrada en la pared es de la firma Cristina, adquirida en Azulejos Peña y la descalzadora, al igual que la que hay en el salón, es una pieza familiar tapizada con un lino antiguo húngaro.

En el dormitorio infantil a pesar de tener literas y una cama extra, lejos de parecer un espacio pequeño, ha quedado perfectamente integrado, pintando las camas del mismo color que las paredes, los edredones de Nordic Elements, tampoco llevan demasiado color, de tal forma que la habitación se ve ligera.

¿Qué os parece la vivienda? ¿Qué estilo diríais que tiene? Para mí es una mezcla perfecta entre calma, pequeños toques de color, guiños industriales mezclado con antigüedades, y en conjunto la veo wabi sabi ¿qué locura, no? Adoro todo lo que este hombre me transmite con sus espacios, en una palabra es un CRACK.

Fotografía: Asier Rua para Elle Decor

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Un piso centenario en Barcelona

Lo que para muchos podría ser un inconveniente a la hora de decorar, para mí ha sido amor a primera vista. La arquitectura circular de esta vivienda centenaria, es justamente lo que le da esa enorme personalidad.

Creedme si os digo que ayer estuve varias horas buscando una bonita casa para publicar y cada vez se me hace más difícil, no es que yo sea muy sibarita pero ya no me conformo con cualquier cosa. Intento encontrar algo que esté a la altura de las semanas anteriores o si puede ser mejor y sinceramente me vuelvo loca.

Sólo ha sido casualidad que después de mucho buscar he caído en esta casa para descubrir que los artífices del proyecto de rehabilitación y diseño interior han sido The Room Studio, así que era una apuesta segura. El piso tiene unos 230 metros cuadrados y está situado en Barcelona. Al ser un edificio de principios del siglo XX, hubo que hacer una redistribución de espacios, abrirlos y conectarlos entre sí para que fluyeran entre ellos y entrara la luz.

En la primera imagen ya encontramos una joya, la terraza, que aún no siendo muy grande deja el suficiente espacio para una zona de relax que invita a contemplar los edificios de una Barcelona modernista. Los muebles, que parecen de bambú pero son de madera, son de Tine K Home.

Otro espacio para tomar nota es la cocina, donde la familia hace mucha vida. La combinación de los techos originales de bovedillas con el hidráulico antiguo, hacen un tándem muy especial. El mobiliario de cocina es de Leicht y los taburetes de Expormin, todo muy sencillo. La nota de color la ponen las lámparas de corte industrial de Toscot.

De la cocina pasamos al comedor, es ahí donde mejor se refleja la arquitectura circular. Para ir acorde a ella, se ha vestido con una mesa redonda y varias sillas, todo de B&B Italia, acompañada de la conocida lámpara Taraxacum de 120 focos circulares también, de Achille Castiglioni para Flos. Y contiguo al comedor, una sala polivalente que sirve tanto de despacho, como sala para el relax, y donde igualmente las curvas siguen estando reflejadas en las piezas escogidas, mi favorita es el sofá Face to Face, de Tacchini,

Por último el gran dormitorio está dividido visualmente en dos partes gracias al gran arco original de la casa, bajo él se ha creado una zona de relax donde ver la televisión y al otro lado, la zona de descanso. Una gran cama, vestida en grises y mostaza, contrasta a la perfección con el papel pintado y el panel gris que hace las veces de cabecero. Junto al dormitorio encontramos el baño principal, sobrio y sencillo. Mismo gris para los armarios suspendidos, griferías en blanco de la firma Tres y discretos azulejos también en blanco de Equipe. La nota cálida la aportan el espejo y el banco de madera y el cesto de fibras.

Y vosotros ¿Os atreveríais con espacios circulares u os sentís más cómodos para decorar habitaciones cuadradas o alargadas? Os escucho…

Imágenes: Elle Decor / Mauricio Fuertes

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Ático en Chamberí

Por ático en Chamberí seguramente os venga a la cabeza un piso en una buena zona de Madrid, pero de ninguna manera imaginaréis algo tan especial.

Así de primeras, ¿Seríais capaces de asociarlo a una casa con ducha exterior y otra interior con vistas a la sierra? ¿O a dormir bajo una cúpula? ¿Y a bañaros en una piscina, o más bien alberca diría yo por su tamaño, de agua caliente? ¿Y a hacer escalada por una temeraria escalera no apta para unas prisas? Sin duda resumir esta casa como un ático en Chamberí es quedarse corto, cuando veáis las imágenes lo entenderéis.

El proyecto de rehabilitación de esta vivienda de los años 50, fue ejecutado por la arquitecta e interiorista Idoia Otegui. Se buscó respetar el carácter antiguo del edifico, así como ciertos elementos estéticos que ya estaban en él, como las molduras, el suelo hidráulico original, las carpinterías,… pero a su vez había que dotarle de espacios contemporáneos adaptados a las necesidades de su cliente (la práctica del yoga, la cocina, la pintura, el trabajo y su pasión por invitar a sus amigos).

En la planta baja se distribuyen las zonas comunes. Un espacio abierto que alberga el salón comedor y la cocina junto a la sala de estar. Como veis los colores no son un problema, los hidráulicos originales del suelo tienen su réplica en los textiles del sofá,  butacas, mesitas de centro o la otomana de la habitación contigua, destinada tanto a despacho como a cuarto de invitados, que tiene puerta corredera para poder cerrar a demanda. Allí todavía es más evidente el juego de color, con una mezcla muy potente de papel pintado tanto paredes como techo.

Subiendo por las esculturales escaleras del salón, en un nivel superior, está el dormitorio principal bajo la cúpula de la que os hablaba. Y junto al dormitorio, se encuentra el baño principal, elegantísimo en tonos verdes y negros, que además cuenta con luz natural. Del dormitorio se sube a la terraza, por una escalera temeraria :-), pero el esfuerzo merece la pena. Puedes hacer un poco de Yoga y luego darte una buena ducha bien en el baño o en la terraza, a tu elección, para luego preparar una estupenda barbacoa y si hace calor, darte un baño en la piscina con una cervecita fresca mientras disfrutas de las vistas de Madrid, no se me ocurre mejor plan.

No hay que irse muy lejos si encuentras casas tan originales y tan bien resueltas que dan para un montón de actividades. Yo de esta me quedo con la terraza, no tengo ni la mínima duda. ¿Y vosotros?

Imágenes: Idoia Otegi Arquitectura / Elle Decor

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Vivir en el campo…

Es un hecho, cada vez son más las personas que han decidido trasladarse a vivir al campo, a zonas rurales, e incluso a lo que llaman «la España vaciada». Mi marido y yo pensamos que de no ser por nuestras circunstancias, la familia y sobre todo por nuestras hijas, que en breve necesitarán académicamente las oportunidades que Madrid puede ofrecerles, diríamos «hasta luego Lucas» a esta casa y nos iríamos al pueblo. Quizás con lo friolera que soy y la crudeza del invierno de las altas tierras sorianas, saldría poco de casa, pero qué más da, con la venta de la de Madrid ya me encargaría de tener la vivienda mejor acondicionada de todo el pueblo. Luego no sé de qué viviría después, pero eso ya es otro cantar ;-)

Hoy os llevo a una casa en el Pirineo. En ella, la interiorista Cuca Arraut ha mezclado con acierto el estilo rústico, con toques ingleses y también industriales, sin dejar de lado la luz.

El primer lugar donde mi vista se ha detenido ha sido en la chimenea. Listones de roble envejecido para cubrir el tiro (son los mismos que el suelo), así como las baldas, que le dan el toque rústico, pero a su vez la forja de la chimenea y la repisa, ponen el toque industrial y para dar un punto más de contraste, tenemos el papel pintado de Gancedo que simula al tartán (típica tela escocesa a cuadros). Sólo el diseño de esa pared, ya es para aplaudir.

En el comedor vemos algo parecido. A pesar de ser una casa de montaña, las sillas se han elegido de mimbre para aligerar, mientras la lámpara de Faro, es de hierro. Las cortinas venecianas de madera, permiten regular la entrada de la luz a la vez que aportan calidez.

Si os fijáis tras el comedor hay un cerramiento, algo similar a un «mudroom» donde dejar abrigos, botas, etc. cuando llegas del campo. Ese espacio no existía como tal, sino que el recibidor era tan grande que decidieron cerrar por la parte de la cocina para poder tener un office. Ahora pueden disfrutar de una zona de entrada, de un comedor en el salón y detrás del panelado que se hizo en el mudroom donde está el banco, ahora está la cocina completa con office (todo eso era el antiguo recibidor, menudo desperdicio). El mobiliario de la cocina, que en este caso sí se quiso hacer más campestre, es de Cuines i banys Prisma, aunque se realizó con un acabado en gris muy actual.

El papel pintado hace de conexión entre las dos plantas, vistiendo las escaleras. La alfombra del dormitorio principal, de la que me he enamorado, es de IDdesign y el banco, como muchas de las piezas de la casa de Sacum. No sé si dormir bajo una ventana Velux es para mí lo mejor, porque me despierto con cualquier pequeño ápice de luz, pero puedo imaginar lo que debe ser tumbarse cada noche en esa cama y ver las estrellas, lo más.

Las habitaciones infantiles están hechas para compartir, entre hermanos y con amigos, aunque también pensadas para un futuro por si se quieren separar. Los textiles son de Filocolore, alfombras de Lorena Canals y apliques de Faro. El remate fue encontrar el suelo del baño de los niños, un pocelánico que casualmente también imita la tela de tartán, de Neocerámica. El remate perfecto para terminar con este home tour.

Y vosotros ¿Sois de campo o ciudad? ¿Os han hecho las circunstancias plantearos algún cambio? Os escucho…

Imágenes: El Mueble / Fotografía: Stella Rtoger / Estilismo: Carmen Figueras

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BBW House

Viendo la última foto del post nadie diría que se trata de la misma casa que la de la primera imagen, pero sí es la misma. La inclinación del terreno permitió que a la fachada original victoriana se le adosara una construcción en su parte trasera a modo de ampliación y de aspecto más contemporáneo, de tal manera que permitiera crecer y darle más espacio a la familia propietaria de la vivienda. Esta remodelación fue fruto de la colaboración entre la empresa de arquitectura Tecture y la constructora Built by Wilson.

Tanto en el exterior como en el interior hay un continuo juego de materiales que acentúan los volúmenes y delimitan espacios, a esto contribuyen también los niveles. En la primera planta tenemos como protagonista una gran cocina abierta con un comedor bañado de luz natural, gracias a las claraboyas del techo. En la misma planta se sitúa también una bonita sala de estar. A esta planta se accede a través de típico «mud room» muy bien aprovechado ya que además de armarios, zona de asientos y almacenaje, en el pasillo que lleva al salón se ha añadido una pequeña zona de trabajo consistente tan solo en una gruesa balda de madera y una silla. De esta manera además de darle utilidad a ese hueco, que de otra manera estaría perdido, se crea un efecto de continuidad visual desde la entrada hasta el final del salón donde termina la librería, sin dejar espacios muertos de por medio.

En el segundo piso encontramos tres dormitorios y una sala de juegos adicional, pensada para ser convertida en zona de estar cuando los niños crezcan. El baño y el dormitorio principal están concebidos como zona de relax para los padres, sobre todo el baño donde los tonos se limitan a los grises y blancos y la ducha vuelve a inundarse de luz gracias de nuevo a una gran claraboya.

La gran caída del terreno por su parte trasera, permitió la construcción de una piscina enterrada, un comedor al aire libre y un gimnasio separado de la casa, respetando eso sí, el carácter y el encanto original de la vivienda.

No sé si habréis adivinado qué es lo que más me ha llamado la atención, además de lo evidente (que es una «señora casa»), me ha encantado su personalidad, gracias a las obras de arte así como ciertos elementos de diseño que no pasan desapercibidos. ¿Os habéis fijado en el efecto de la lámpara Aim Pendant de Flos del comedor? Las luminarias lucen perfectas gracias a la gran altura del techo, es más, estoy acostumbrada a verlas en negro y me ha sorprendido su efecto en blanco, creo que me gustan más.

Os dejo con esta maravillosa casa y os invito a que hagáis una pausa en cada una de sus imágenes porque hay muchos detalles por descubrir. Prestad atención a los revestimientos de mármol, a la mezcla de carpinterías de madera en tonos naturales y blancos, a cómo el arte abstracto y lleno de color rompe el diseño minimalista, e incluso diré que aunque no soy fan del terrazo, ni siquiera me molesta en esta casa, diría que incluso le queda bien :-) Si tenéis curiosidad de dónde don ciertas piezas tenéis toda la info aquí.

Imágenes vía: Est Living

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Reforma integral Barrio de Salamanca. Proyecto Decofeelings

¡Qué ganas tenía de presentaros este proyecto! La obra la terminamos hace un par de semanas pero he retrasado el post mientras intentaba convencer a mi «yo» perfeccionista de que aunque las fotos me hubieran salido mal era mejor mostrar lo que tenía, que no hacerlo. Creo que entre el vídeo, las fotos del antes y las del después os haréis una idea del cambio radical que ha dado este piso.

Además de la mala calidad de las fotos, el vídeo lo grabé en vertical, en lugar de horizontal, así que hemos tenido que inventar este formato donde a la derecha os hago el «home tour» mientras a la izquierda os cuento por dónde estáis. Algún día mi cabeza retendrá que los vídeos se graban en horizontal, salvo si son para Stories de Instagram, que entonces se hacen en vertical. En fin, igual me podría haber ahorrado todas estas explicaciones y os hubierais quedado tan contentos, pero ya conocéis mi sinceridad y me da rabia que un proyecto que me hacía tanta ilusión, tengáis que verlo con esta calidad, sinceramente la casa es tan bonita que nada de lo que aquí aparece le hace justicia.

Esta vivienda se encuentra en el Barrio de Salamanca, en la misma calle donde nací y he vivido hasta que me independicé, es justo el portal de la acera de enfrente de la casa de mis padres, por lo que salvo en el tamaño de la vivienda (que esta es algo más pequeña), muchos de los elementos arquitectónicos, el precioso suelo de madera en espiga, algunos elementos originales de la distribución, etc. me recordaban mucho a la casa de mi infancia y donde aún sigue viviendo mi madre. Al final del post, tenéis «el antes» de esta vivienda, tal y como se encontraba desde sus orígenes allá por los años 50. Lo que han hecho sus propietarios es el sueño de mi vida, coger una casa antigua (pero no cualquier casa, ya sabemos en qué zonas de Madrid podemos encontrar viviendas centenarias bien construidas) y hacerla a tu gusto, conservando todos aquellos elementos que la dotan de personalidad (siempre que se pueda) como suelos, molduras, radiadores (en este caso también hemos conservado los de hierro antiguos), etc.

En origen la vivienda disponía de tres dormitorios y dos baños, uno principal muy estrecho y situado en el pasillo y otro, dentro de la cocina. Como sus propietarios son un matrimonio con un hijo, preferían tener dos dormitorios en lugar de tres pero más amplios y a su vez dos baños, uno para ella y el otro para el padre y el hijo (de ahí que uno sea más femenino y el otro más masculino). Al salón le dimos el espacio del tercer dormitorio y lo que antes era el comedor, se convirtió en la habitación infantil, que ahora queda al lado de la de matrimonio y frente a los dos baños. Ese segundo baño, se sacó al quitarle a la cocina el aseo que había dentro, cerrando el espacio por la cocina y abriendo por el pasillo. La cocina al ser muy espaciosa, sigue teniendo espacio suficiente como para albergar por un lado la zona de trabajo, con electrodomésticos panelados y un gran espacio central destinado a office donde se le ha añadido un lineal de almacenaje y lavado (todo oculto en armarios iguales que los de la cocina).

Os habréis dado cuenta de que una parte muy importante en este proyecto ha sido la carpintería. La propietaria trabaja en la misma editorial que mi marido y él, en otra editorial, así que como ocurre en mi casa, los libros los tienen a puñados. De ahí que se diseñara una pared completa de estanterías de madera lacada en el salón y otras dos a ambos lados del pasillo (aún así no les caben todos los que tienen). Estoy deseando ver esas estanterías llenas de vida, creo que es lo que más me gusta de toda la casa.

La habitación infantil tiene su propio armario doble vestido por dentro y para el dormitorio principal, se diseñó (donde antes se encontraba el último dormitorio) un gran vestidor con armarios en «L» dejando un hueco al final que cumple una doble función, por un lado, evitar que al abrir la ventana chocara con el armario y por otro, se pensó que sería un buen lugar para poner una pequeña zona de trabajo. Otro detalle importante de la carpintería y que quizás no se aprecie bien en las imágenes, es la altura de las puertas, no son estándar, ni las de apertura normal que tienen una altura de 2,30 cm, ni las tres correderas que abren la entrada, la cocina y la zona de suite, que son de 2,80 cm de alto, lo que enfatizan la altura de los techos y da un plus de elegancia.

El suelo aunque estaba en bastante mal estado y era complicada su restauración, quisieron conservarlo y la verdad que con algún que otro quebradero de cabeza mediante, ha sido todo un acierto. Ha quedado espectacular. Para no rebajar el nivel, en la cocina se utilizó un suelo porcelánico italiano que imita al cemento. En los baños hidráulicos de la firma Harmony y en las paredes azulejos Mavolica Matt White con yaga en gris y en blanco, todo en Discesur.

Además de aquello que podéis ver, se han intervenido todas las instalaciones antiguas, fontanería, iluminación, nueva instalación de aire acondicionado, etc. Por supuesto también se ha cambiado la carpintería exterior, con ventanas de aluminio lacado en blanco oscilobatientes. Y una curiosidad, no es muy típico en España y en las fotos tampoco se aprecia demasiado, pero las ventanas llevaban alfeizar interior, muy común en los países nórdicos, también se han conservado y revestido con piedra para poder utilizarlas como soporte para adornos, macetas, o lo que se quiera.

Y hasta aquí la obra, creo que donde mejor se aprecia cómo ha quedado es en el vídeo, espero que os guste el resultado tanto como a nosotros y nuestros clientes. Y ya sabéis si queréis una obra, reforma integral o levantar un castillo, no tenéis más que poneros en contacto conmigo, estaré encantada de hacer vuestros sueños realidad (o más bien será un trabajo en equipo junto a los artistas con los que tengo el honor de colaborar, el equipo de Olcasa, S.L.) Espero vuestro email: contacto@decofeelings.com

Os deseo unas Felices Fiestas y ya sabéis que si no asomo la cabeza por aquí es que estaré disfrutando de los míos.

¡Nos vemos a la vuelta de Navidad, os deseo todo lo mejor para este 2020!

El Después

El antes

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La fábrica de zapatos…

La semana pasada encontré esta casa pero por algún motivo no la quise compartir, supongo que no era el momento, quizás hay cosas que no son cien por cien de mi estilo, el caso es que se hubiera quedado en el olvido entre la inmensa maraña de información que consumo de internet, de no ser por mi nueva clienta.

Tengo un proyecto nuevo, en este caso no es de reforma sino de decoración y hasta ahora sólo habíamos mantenido un primer contacto telefónico. Me explicó un poco por encima sus necesidades y me envió un par de fotos con el móvil para que me hiciese una idea del espacio. La visita llegó el martes y ¡oh cielos! excepto por un tema de telas y poco más, le dije, no me necesitas ;-) Su casa es como un baúl de tesoros y no lo digo porque tenga una Tulip (eso ya es envidia máxima), es que el resto son muebles familiares restaurados o comprados en mercadillos, o que sencillamente se los han regalado porque otros no aprecian su valor y yo los veo y me dan ganas de llorar (de amor, claro), más aún cuando la pobre me dice ¿esto está muy destartalado, verdad? ¡Pero si tiene un museo! Y a lo que iba al principio, cuando me habló de su pasión por el verde lo entendí al ver su habitación, es un poco el tono de verde de esta casa (de ahí que ahora la haya sacado a la palestra), aunque mi clienta lo tiene de manera más sutil que aquí (un cabecero pintado a mano, unas mesillas decapadas y un escritorio, lo demás en blanco para rebajar). Ojalá cuando terminemos el proceso me deje enseñar el antes y el después, más que nada para que veáis su chéster, su banco de iglesia, su vieja alacena,… todos sus tesoros.

Y nos vamos a la casa de hoy. Ahí donde la veis es una antigua fábrica de zapatos convertida en loft. Se encuentra en el barrio londinense de Shoreditch y sus propietarios son los arquitectos del estudio Chan + Eayrs. Buscando la luz natural y comprender el espacio, vivieron durante un tiempo sin levantar un sólo tabique. Finalmente la distribución se fijó en base a las baldosas del suelo y tan sólo se delimitaron las zonas privadas (pasillo, dormitorios y baños).

Respecto al interiorismo han querido crear una sensación de «casa de árbol» llevando la gama de los verdes, azules y colores tierra a su hogar, para separarlo de la jungla de asfalto que hay en el exterior. Todo está realizado a media, con elementos naturales y basándose en aquellos viajes que más les han marcado (como el suelo de terracota, traído de Marruecos, donde se casaron). Si queréis saber más sobre este proyecto tenéis aquí el reportaje al completo.

Una casa diferente sí, quizás no me gustaría para vivir, pero sin duda es interesante para ver ¿no creéis?

Imágenes: Toby Lewis Thomas

Y os recuerdo que seguimos de sorteo con Posterlounge, si te perdiste el post corre a leerlo aquí.

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