Geremia Design

Qué gran descubrimiento para terminar la semana, pero sobre todo qué buenos recuerdos al descubrir que todos estos espacios se encuentran en San Francisco, California. Cuando terminé el colegio estuve un año viviendo en un pequeño pueblo llamado Lodi, entre esta maravillosa ciudad y Sacramento, al norte del estado. Es una de esas experiencias que se quedan grabadas para toda la vida, aunque por aquellos entonces a mí no me apetecía lo más mínimo ir, supongo que por miedo.

La familia con la que viví ese año, me sorprendió gratamente con un viaje en el que recorrimos el estado de California, de norte a sur, así que pude ir a San Francisco (que me enamoró), admirar la zona centro, conocida por sus famosos viñedos (claro que yo no pude catar ni una gota de vino, no tenía los 21 años exigidos) y llegar hasta Los Ángeles para acabar el viaje en Disneyland. Y yo que me lo quería perder!

Vaya, que cuando he visto que todos estos interiores de Geremia Design están allí en San Francisco, ha sido como volver atrás en el tiempo.

Esta vez no he podido quedarme sólo con las viviendas, también os muestro imágenes de oficinas, restaurantes, y todo tipo de locales decorados con un gusto espectacular y cierto aire industrial, tal y como yo recuerdo la ciudad. Mirad cuánta inspiración, la composición de cencerros colgando del techo es genial. Ah! y por añadir algo más a mi lista de deseos, el aparador que os muestro en portada, ya tendría un lugar preferente en casa.

¡Feliz fin de semana!

Nota para los despistados: pinchando las imágenes podéis verlas a tamaño real.

Pillow Rooms Boutique Hotel

Este fin de semana en la fiesta, uno de mis amigos catalanes me recomendó este hotel (de ahí que publique dos post seguidos sobre alojamientos). La recomendación no sólo viene porque los dueños son amigos suyos, con su buen criterio sabía que me iba a gustar. Y digo criterio porque aunque él es abogado de profesión, le apasiona todo lo vintage (lo lleva más por el mundo de la moda que el de la decoración, pero es difícil entender lo uno sin lo otro), aunque es un tipo friki ;-) está claro que sabe de lo que habla.

El Pillow es un hotel boutique lleno de encanto ubicado en el barrio del Born. Su remodelación, llevada a cabo por un equipo de arquitectos y decoradores italianos y catalanes, ha dado como resultado un espacio que conserva el alma de los maravillosos edificios modernistas de la zona. Son seis habitaciones, cada una con una decoración diferente, pero todas tienen en común el respeto por los materiales típicos de la zona, como los maravillosos hidráulicos que no sólo se pueden ver en los suelos si no también en retazos de pared.

Si os quedáis con dudas pensando que me lo ha recomendado un amigo (aunque las imágenes hablan por sí solas), sólo tenéis que daros una vuelta por las opiniones que hay en tripadvisor.es, todas muy positivas. Gracias Teren por enseñarnos cosas tan bonitas.

Ainss! se me acumulan los hoteles a los que quiero ir…

Imagenes: Booking.esPillow en Facebook

Eden Hotel Bormio

Hoy quisiera teletrasportame a un lugar como este, no podía llamarse de otra manera Eden Hotel. Mi genial fin de semana en tierras sorianas se ha visto empañado por el día de hoy. No quiero dar muchos detalles, solo reflexiono en voz alta sobre mi situación, diez años dejándome la piel en una empresa para llevarme la decepción de mi vida, ¡qué necesidad!… y no es que me haya quedado sin trabajo. No voy a pensar más en ello, prefiero evadirme con las imágenes de este precioso hotel, pura calidez gracias a la madera, el cuero, los tonos oscuros, los textiles y pieles, sin olvidar esos exteriores que invitan al relax.

Deciros también que ayer aproveché para dar un pasito más en mi proyecto, os invito a que leáis un poco más «sobre mí», aunque la mayoría ya os sabéis mi vida, creo que es bueno para los que llegan nuevos conocer quién está tras el teclado. Y por otro lado para las empresas, firmas, etc. que me seguís, sé que sois unas cuantas, he abierto una sección de publicidad y patrocinios. La nueva estructura del blog está más preparada para ello y por qué no decirlo también, es hora de ponerle precio a mi tiempo ¿si yo no doy valor a mi trabajo y esfuerzo, quién lo hará?…