La cocina abierta: ¿Cómo integrarla en la decoración del salón?

Ganar amplitud, recibir luz natural de un extremo a otro y dejar de cocinar en solitario mientras los demás disfrutan son ventajas innegables. Pero, cuando desaparecen las paredes, surge el gran reto estético: lograr que los electrodomésticos y los muebles de preparación dialogen con el sofá, la alfombra y la mesa de centro sin que parezca que se haya metido con calzador dos mundos totalmente opuestos.

Unificar el suelo para borrar los límites visuales

El primer error que se suele cometer al abrir espacios es mantener pavimentos distintos en cada zona. Cortar la transición del suelo justo donde terminaba el antiguo tabique genera un efecto visual de corte que descoloca por completa la armonía de la estancia.

Para lograr una continuidad fluida, lo ideal es apostar por un mismo material en toda la superficie diáfana. Si te decantas por un parqué continuo, un suelo laminado de tonos cálidos o microcemento, conseguirás que el ojo perciba el salón y la zona de cocción como un único gran ambiente integrado y sumamente acogedor.

Mobiliario mimetizado y frentes sin tiradores

Cuando la cocina comparte metros con la zona de descanso, los electrodomésticos a la vista y los tiradores estridentes rompen la calma del salón. La solución pasa por diseñar frentes limpios, continuos y de líneas depuradas que ocultan los armarios y la nevera tras paneles lisos.

Al inspirarse en proyectos de cocinas de diseño , es evidente que el truco está en tratar el mobiliario de trabajo como si fuera un aparato o un mueble auxiliar de salón. Los sistemas de apertura por presión y los paneles plegables esconden el desorden en segundos cuando terminas de preparar la cena.

La isla o barra como puente estético funcional.

La isla central se alza como la gran protagonista indiscutible en cualquier distribución abierta. Más allá de servir para picar algo rápido o ganar superficie de trabajo, funciona como el nexo de unión perfecto entre el universo culinario y la zona de estar.

Para integrarla sin estridencias, puede prolongar la encimera en voladizo para colocar unos taburetes tapizados que dialogen con la tapicería del sofá. Cuidar la iluminación colgante sobre esta pieza central delimita los espacios sutilmente, sin necesidad de levantar ningún muro físico.

Campanas extractoras que pasan totalmente desapercibidas

El talón de Aquiles de cualquier espacio abierto es inevitablemente la gestión de los humos y los olores persistentes. Una campana extractora convencional de gran tamaño puede arruinar la estética sofisticada de un salón de concepto abierto.

Hoy en día existen alternativas tecnológicas muy avanzadas que se integran en el techo a ras de superficie, se ocultan dentro de los muebles altos o se acoplan directamente en la placa de cocción. Priorizar estos sistemas silenciosos y discretos garantiza un aire limpio sin restar protagonismo visual a la decoración general.

Coherencia cromática y texturas que dialogan.

No se trata de pintar toda la casa del mismo color, sino de establecer una paleta cromática compartida que aporte cohesión. Si el salón destaca por tonos neutros con detalles en madera y fibras naturales, los muebles de cocina deben seguir esa misma línea estética.

Jugar con los textiles, los cojines y los pequeños accesorios decorativos ayuda a entrelazar ambos espacios. Cuando la vajilla expuesta o los utensilios guardan relación con la gama de colores del salón, la transición fluye con naturalidad y la casa se siente equilibrada.

Iluminación por capas para diferenciar ambientes.

Cuando elimina los muros divisorios, la iluminación deja de ser fija y aburrida para convertirse en la herramienta perfecta que zonifica el espacio. Ya no necesitas encender una única luz general que fría la estancia por igual.

Combinar luces técnicas bajo los muebles altos de cocina con lámparas de ambiente cálido y regulables en la zona del sofá transforma el salón. Al caer la noche, juegas con los puntos de luz para apagar visualmente la zona de trabajo y acoger el descanso.

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Directora Creativa Interiorismo

Sigo a Montse Morales en Instagram desde hace años. Su cuenta, @directoracreativa, es pura inspiración y su trabajo, absolutamente impecable. Dudaba si publicar esta casa, que por cierto es su vivienda, ya que me sonaba hasta tal punto que pensé que ya la había sacado en el blog, pero no, sencillamente es que la he visto tantas veces en sus stories y en su feed, que por ello me era tan familiar. Así que después de saber que se trata de la casa de Montse, tenía que compartirla.

La vivienda se encuentra en Premià de Mar, Barcelona. En un principio eran dos casas unidas, separadas por un muro que ella tiró. Antes de hacer la reforma integral, estuvo viviendo en ella tres meses, con el fin de saber lo que le demandaría en un futuro. Las casas se dividían justo por donde se encuentra ahora el pilar. Fue necesario reforzar con una gran viga de 7 metros, además de colocar el mencionado pilar que fue adquirido en un anticuario.

Todo el suelo de la casa está revestido de un precioso y robusto roble, incluido las escaleras. Y las puertas, se consiguieron reciclándolas de una antigua masía.

La planta baja es abierta, así mientras se cocina pueden interactuar con quien esté en el comedor e incluso en el salón. Pero, además, tras la isla se encuentra la habitación de juegos, por lo que Montse o su pareja pueden controlar a los niños mientras cocinan. El concepto abierto se lleva hasta las últimas consecuencias, todo queda a la vista en la cocina. Esto sólo es apto para personas muy ordenadas o desde tu salón todo parecerá un caos (por mucho que te guste, piensa en esta opción antes de hacerla). En el caso de Montse quería algo así de funcional y para ella no había problema ya que se considera más ordenada que la propia Marie Kondo. La cocina se hizo a medida por un ebanista y la encimera es de Silestone.

El comedor se encuentra a continuación de la isla. La madera y las fibras vegetales le dan calidez al blanco inmaculado de la misma. También detalles como la colección de tablas de madera, a las que Montse diseñó un expositor especial, aportando también un toque cálido y original.

Las baldas continúan desde la cocina y a través del pasillo hacia el estudio de Montse, un añadido que se realizó en el patio y donde ahora, tanto ella como su equipo, tienen su lugar de trabajo.

Aunque parezca raro, en esta casa sólo hay un baño y es que Montse pensó, que llevando horarios diferentes los niños y los adultos, para qué más. Yo soy de la opinión que un baño y un aseo es lo perfecto, para una emergencia siempre viene bien, porque a veces nos volvemos locos con tanto baño y al final sólo dan más trabajo (hablando de una familia de no más de cuatro miembros, como es el caso). Por cierto, ¿os habéis dado cuenta de que hay un mismo suelo en todo el baño, incluido en la ducha?, es un truco decorativo que consigue dar más amplitud al espacio.

En el dormitorio de la niña, se ha creado como un lugar de refugio en la zona de la cama. Se le han añadido baldas que actúan de mesilla y tienen mucha capacidad de almacenaje. Así mismo, por la zona exterior, dedicada al estudio, las baldas continúan a modo de estantería. Me encanta la mesa, tiene un aire antiguo y sin embargo es de Maison du Monde (como muchos otros muebles de la casa), lo han combinado con una silla moderna de Ikea y queda realmente bonito y práctico.

El dormitorio principal sigue la misma línea, predomina el blanco y son las fibras y la madera las que aportan calidez. La ropa de cama de Calma House, le dan el toque de color. Como algo original, espejos a cada lado de la cama, son de Maison du Monde.

Y qué decir del patio, Montse cerró la mitad a modo de invernadero y creó una zona de comedor con una gran mesa, un banco, taburetes, textiles de Calma House, plantas y un bonito espejo de Maison du Monde, un espacio que invita a pasar allí largas horas. Pero además dejo otra zona exterior, con un gran árbol para dar sombra, un par de butacas, de pufs de mimbre de Ikea e incluso un brasero para calentarse en los días fríos, que, poniéndole una tapa de madera, se convierte en mesa auxiliar.

La mires por donde la mires, esta casa es una maravilla y si os habéis quedado con ganas de más, sólo tenéis que seguir a Montse en Instagram para conocer no sólo su casa, sino todos los proyectos que hace, a cuál más bonito.

Imágenes: Jordi Canosa / para Elle Decor

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Cómo decorar y cuidar una cocina

La instalación de cocinas americanas en las casas es una de las tendencias más sofisticadas que se están empezando a implantar en los últimos tiempos. Se trata de un modelo de cocinas inspirador y que proporciona un ambiente de originalidad al hogar. Sin embargo es fundamental prestarle atención a su incorporación para que vaya acorde a la estructura general de la casa. Para eso, es imprescindible darle importancia a la decoración, ya que esta debe de ser precisa y ajustarse a la perfección a las características de la estancia. Uno de los pasos más importante es, sin duda, elegir los modelos de taburetes para la cocina, ya que en gran medida determinan la funcionalidad del espacio. Sin embargo, no es en lo único en que debemos fijarnos, ya que en la decoración de una cocina americana intervienen muchos más elementos. Sobre todos ellos hablamos a continuación:

Taburetes

Como ya hemos comentado, los taburetes son una parte fundamental para lograr una buena funcionalidad en la cocina. Es recomendable escoger unas sillas que se ajusten a la actividad de los usuarios. De esta forma, si los taburetes serán usados por niños, es recomendable optar por materiales que sean fáciles de limpiar. Así mismo, si la cocina americana se va a utilizar para comer a diario, será importante priorizar la comodidad. Afortunadamente, el mercado ofrece un amplio catálogo de taburetes que se ajustarán a tus preferencias sin tener que renunciar al estilo.

Cojines

Usar cojines encima de los taburetes suele ser un acierto, ya que además de comodidad, te permite disfrutar de su versatilidad, ya que podrás variar la decoración cambiando las fundas de los mismos. Una de las tendencias más populares es usar cojines diferentes, para transmitir un aire de informalidad que hará que tu cocina quede de lo más pintoresca.

Manteles

Otra opción que proporcionará un amplio abanico de posibilidades es el uso de manteles, ya que podrás intercambiar los modelos que tengas en función de la jornada. El uso de estos complementos te ayudará a mantener en buen estado la mesa, sobre todo, si está hecha de materiales más delicados como la madera.

Elementos decorativos

Dependiendo de la amplitud de la cocina americana, podrás optar por detalles para conseguir el estilo que buscas. Una buena idea puede ser incluir pequeñas plantas que aporten vitalidad a la cocina. Piensa que también puedes aprovechar y cultivar tus propias especias aromáticas para utilizarlas en la elaboración de tus platos, como la albahaca o el romero.

Otra buena opción puede ser colgar pequeñas plantas del techo de forma que queden sobre la cocina. De esta forma podrás simbolizar la presencia de unas cortinas naturales en la estancia. Aprovecha la amplitud y la iluminación que proporcionan las cocinas americanas para dejar volar tu imaginación e inspirarte con la decoración

Las cocinas americanas estimulan la originalidad de sus usuarios, ya que proporcionan una amplitud única. A la hora de decorar sea cual sea tu modelo de cocina americana, atrévete a probar e innovar.

 

Imagen portada vía

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