Último proyecto terminado…

Estaba ansiosa por enseñaros el último proyecto de reforma que hemos terminado. Parece que siempre digo lo mismo cuando afirmo que un cliente en concreto es importante para mí, en realidad todos lo son y siempre quieres que el trabajo salga bien, pero luego hay personas y personas y estos clientes, además son grandes amigos. Ella me está ayudando en muchos aspectos de mi vida, le debo mucho, así que cómo no iba a volcarme al doscientos por cien.

Veréis que la casa aún sigue algo “desnuda” como quien dice, por un lado es recomendación mía, siempre digo que hay vivir primero las casas y que sean ellas las que vayan demandando las necesidades o acabaremos comprando por comprar. Por otro lado, el marido está tan emocionado con la luz, el minimalismo y las paredes tan blancas, que por no querer, no quiere ni colgar un cuadro. De momento yo les he dicho que me ofrezco para lo que necesiten en temas decorativos, pero antes deben llegar a un acuerdo, no quiero meterme en una disputa familiar ;-)

La complejidad de esta vivienda era su antigüedad, fue de los primeros chalets construidos en el pueblo, así que tiene bastantes años. El cambio por tanto, no sólo ha sido en su estética, que como veréis en las imágenes del antes y el después está irreconocible, sino que se ha cambiado toda la parte de electricidad, fontanería, calefacción, etc.

La premisa de la obra, además de la actualización de la vivienda era sacar un dormitorio extra. La pareja tiene tres hijos en edad adolescente y dos de ellos compartían hasta entonces habitación. En la parte superior de la vivienda no había metros suficientes para sacar dicho cuarto, así que debía ser en la planta baja. Primero barajamos la opción, ya que la cocina es muy grande, de hacerlo en la parte donde ahora se encuentra la zona de almacenaje y nevera, dispone de ventana propia y quedaba espacio suficiente para seguir teniendo una amplia cocina. Pero la realidad es que meter a tu hijo ahí al fondo, en un espacio frío, no sonaba muy bien, ni para sus padres ni para nosotros, así que cambiamos la idea y sacrificamos parte del salón.

Se retiró la chimenea que estaba en desuso y se puso un tabique con puerta corredera, para no perder espacio, hasta donde comienza la escalera. Queda un dormitorio de unos diez metros cuadrados (tamaño estándar) al que le incorporamos un armario a medida con la estética de la forma de la escalera. Por dentro está completamente vestido, pero no le hice fotos por preservar la intimidad del hijo de mi clienta, que ya lo había llenado con su ropa.

Al otro lado del tabique queda suficiente espacio para el salón o cuarto de estar, que en estos momentos como os decía está algo vacío. El antiguo sofá, una butaca nueva de Maison du Monde, una vitrina que ya tenía mi clienta y está en espera del mueble de la televisión (sencillo y bajo para que no ocupe demasiado espacio), poco más.

A mitad de camino, se encuentra el aseo. Allí simplemente incorporamos una ducha para dar servicio al nuevo dormitorio, tuvimos que cambiar los azulejos del frontal y del suelo ya que había que desplazar el váter, aprovechamos también para poner un lavabo más pequeño. Hablando de suelos, toda la casa se recubrió con el mismo suelo laminado de roble de FINSA, incluida la cocina ya que aguanta perfectamente la humedad y se pretendía unificar espacios.

Al final todo ha quedado mucho más grande de lo que pensábamos, al tirar el tabique de la entrada que hacía de separación con la cocina, se ve desde el comedor hasta el cerramiento final, donde la clienta tiene su despacho, y la luz natural invade todos los espacios, algo de lo que carecía la casa antes de la reforma ya que su orientación norte y la gran cantidad de muebles de madera, la hacían muy oscura.

¿Adivináis dónde hemos “perdido” más tiempo”? ¿Qué es lo que más ha costado? y ¿Cuál ha sido el mayor capricho de la clienta? Seguro que os hacéis una idea, la gran isla. Cuántos quebraderos de cabeza, pero qué bien ha quedado, a veces merece la pena cambiar los planos de una cocina cuatro veces para que el cliente acabe teniendo exactamente lo que quiere. Si os preguntáis de qué material es la maravillosa encimera, os diré que es granito, pero sin pulir ¡preciosa!

Pues hasta aquí nuestro último trabajo, estoy muy orgullosa, sobre todo porque mis clientes son felices como perdices, hasta la perrita Viva, dueña y señora del sofá, está como una reinona en su nueva casa.

Espero que os guste y por supuesto espero vuestros comentarios, toda crítica constructiva siempre es bien recibida. Os dejo con las imágenes del antes y el después.

ANTES (Pinchad en las imágenes para verlas a tamaño real)

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Nuestra última reforma integral

En realidad este proyecto lo entregamos la primavera pasada, pero estaba obsesionada con enseñaros además del resultado de la obra, la casa ya amueblada. Los propietarios tienen un gusto exquisito y estoy convencida que estos espacios vacíos y de momento sin alma, los habrán convertido ya en hogar. Total que entre que no he tenido ocasión de volver para ver el resultado amueblado y que siempre ando buscando la perfección (veréis que para variar mis fotos no hacen justicia), al final me he demorado más de la cuenta en enseñaros el proyecto. En cualquier caso y como los propietarios son íntimos amigos de mi familia, como si fueran mis tíos vaya, sé que volveré a la casa y entonces podré hacer un reportaje con sus muebles y además no seré yo quien haga las fotos para hacer un post como como Dios manda. Ahí va nuestro último trabajo:

Se trata de una vivienda muy antigua, pertenecía a los abuelos de la familia, situada en una zona céntrica de Madrid. Como todas aquellas casas de la época, estaba muy compartimentada, llena de recovecos imposibles, habitaciones oscuras y pequeñas, una cocina que cuando la veáis, probablemente a muchos os traiga recuerdos de vuestra infancia y unos baños, que en fin, no había por dónde cogerlos.

El propósito de la familia era conseguir espacios muy abiertos y sólo dos dormitorios, uno para ellos en suite y otro para invitados (sus hijas han volado del nido así que tampoco necesitan más). Los planos se cambiaron varias veces hasta conseguir la distribución más idónea para sus necesidades.

La vivienda está dividida (visualmente, que no físicamente) en dos áreas. Por un lado el salón, el comedor y la cocina que comparten un mismo espacio y son el eje de la casa, por otro, las zonas privadas, el dormitorio principal con su baño incorporado y al fondo de la vivienda otro más junto a un baño de cortesía.

Un requisito importante era crear muchas zonas de almacenaje. Pasar de un chalet de 400 metros cuadrados a las afueras de Madrid, a un piso de unos 140 metros en el centro, es complicado. Obviamente los propietarios tuvieron que reubicar muchas de sus pertenencias para quedarse con lo estrictamente necesario. Aún así, en la entrada de la vivienda se hicieron armarios de pared a pared, junto a ellos una estantería para libros. También todo el largo del pasillo goza de almacenaje, ahí pensamos distintos usos, por ejemplo uno de los armarios es el que contiene la lavadora y secadora en columna. En el dormitorio principal, una de las paredes se reservó para el mismo uso y en el salón se aprovechó cualquier hueco o viga para crear gaveteros, estanterías, pequeños armarios, etc.

Una de las polémicas fue el suelo, a la propietaria le gusta mucho el hidráulico, pero le aconsejé unificar el piso al completo con el mismo material y reservar el color para zonas más acotadas. Ahora toda la vivienda luce un precioso gres porcelánico que imita a la madera de roble, se llama Starwood y es de Porcelanosa, un material para toda la vida con la ventaja de tener un mantenimiento muy fácil y la calidez de aporta la madera. En la trasera de la cocina y en la alacena de baño pequeño vemos hidráulicos de la marca Mosaista.

Todos los elementos que veis están hechos a medida por nuestros carpinteros y ebanistas, tanto cocina, armarios, zonas de almacenaje, el gavetero del salón y el escritorio… (Lo sé, están algo escondidos, pero luego os indico en las fotos su ubicación). Hacer las cosas a medida obviamente sale más caro que comprar en una tienda tradicional, pero es la mejor solución si buscas aprovechar el espacio hasta el último rincón.

Quería también que os fijarais en un par de detalles, fruto de la mente inquieta de la propietaria y de su buen gusto. Por un lado el paño de la ducha del baño principal, ese precioso azulejo de flores y pajaritos que ella misma encontró en una tienda de su barrio. Comprometió el resto de la estancia, debía ser blanca para no quitarle protagonismo (todos los sanitarios se compraron también en Porcelanosa). Y por otro lado el papel del techo del pasillo, me lo encontré por sorpresa en la última visita de obra y me quedé impresionada, quizás no es algo que yo hubiera puesto en mi casa (ya sabéis que me canso enseguida de los diseños muy marcados), pero reconozco que tiene su punto y es que como os comentaba, ella es una mujer con mucha personalidad. El resto, paredes y techos, se pintaron en liso con una técnica similar al estuco. Los colores eso sí, son discretos, blanco, grises, topo,… tonalidades suaves para no recargar ya que este tipo de pinturas tiene bastante brillo.

Y hasta aquí la explicación, si queréis saber algún detalle más en concreto, os espero abajo en los comentarios. Espero que os haya gustado, yo estoy deseando verlo con muebles porque conozco parte del mobiliario y el buen gusto de los propietarios, así que estoy convencida de que habrán dejado la casa de revista.

(más…)