Antes de que se nos vaya el verano…

Las vacaciones han terminado, al menos para la mayoría de los mortales, sólo son unos pocos los que reservan sus días de descanso para septiembre, esto es un hecho. Y además el verano va llegando a su fin.

De repente en mi buzón de correo sólo encuentro mails presentándome las nuevas colecciones de otoño e invierno 2019-2020 y seguro que a muchos de vosotros os apetece perderos entre suaves y mullidas mantas, amorosos terciopelos, colores cálidos y apagados, o se os antoja la visión de una chimenea encendida,… pero yo sin embargo, me sigo aferrando al sol. Tampoco es que me guste vivir en un eterno 40 grados, eso no, pero el tiempo que está haciendo ahora es perfecto para mí. Me quedaría entre los 20 y 30 todo el año, parece que la que nació en Canarias fui yo y no mi marido :-)

Por otro lado y ya que el tiempo no se puede detener, quisiera de una vez volver a la rutina, que aunque no lo creáis por aquí aún no se ha dado el caso. Mis hijas empezaron ayer el instituto, pero sólo un par de horitas para hacer el reparto de clases, tutores y profesores. Hoy tienen clase normal, pero esta noche empiezan las fiestas del pueblo, así que otra vez vacaciones, cinco días de asueto, por si no hubieran tenido ya bastante ¿os lo podéis creer? Moraleja, hasta el miércoles de la semana que viene no empieza mi rutina normal.

Hoy os iba a hablar de tendencias para la próxima temporada, pero como sigo aferrándome a lo que me queda de anarquía veraniega os he traído una casa que respira precisamente eso, verano por sus cuatro costados.

La vivienda a la que han llamado Maison Amour, se sitúa en Jávea, pueblo del que me han hablado siempre muy bien pero al que nunca he tenido ocasión de ir. Fue construida en los sesenta por el arquitecto Manuel de Jorge y reformada posteriormente la interiorista Jessica Bataille. La casa conserva sus materiales originales, como los suelos de piedra natural o los grandes ventanales de madera de iroco que permiten disfrutar de las vistas al mar.

No han escatimado en color ni en estilos, sobre el blanco inmaculado de la casa destacan piezas en tonos rosas, turquesas, azules, verdes o amarillas, todas ellas entre lo vintage, lo mediterráneo, piezas recuperadas y eco. A parte queda la cocina de corte industrial, donde el acero es el protagonista pero que no resulta fría gracias a la mezcla con la madera.

La terraza es como un segundo salón, creo que sería mi parte favorita de la casa. Me gusta la idea de la alfombra plastificada (de Vical Home en Jessica Bataille), para tapar ese suelo horrendo y que se deteriora con facilidad (lo siento pero es el mismo que el de mi terraza, así que os hablo con uso de razón). En el salón interior, todo el protagonismo se lo lleva el escritorio antiguo pintado de rosa que contrasta con un ambiente predominantemente blanco tanto en paredes como en los sofás.

Me encantan los dormitorios, sobre todo el primero con su cama-barco, que aunque a priori pudiera parecer un diseño con mucho peso visual, este se ha aligerado gracias a su decapado en blanco. Las mesillas también han sido recuperadas y pintadas. El segundo dormitorio es una declaración de intenciones, la tabla de surf no da lugar a dudas de que nos encontramos en una casa frente al mar.

Imágenes vía Mi Casa Revista

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La transformación de una granja del S. XVIII

Hoy vais a ver una granja del S. XVIII convertida en un refugio en medio del campo, donde la arquitectura antigua y las piezas contemporáneas conviven a la perfección. La casa está situada en el pueblo de Oxfordshire, a una hora y media de Londres y pertenece a la diseñadora de interiores Louise Holt. En un principio ella y su pareja buscaban algo más moderno, pero el ladrillo y la madera de esta antigua vivienda les conquistó. Aunque el paso del tiempo había hecho mella y la casa se encontraba en muy mal estado, la interiorista supo ver su gran potencial y la sometió a una rehabilitación integral.

Se decantó por una distribución diáfana, dividida en dos plantas que suman más de 300 metros cuadrados. La intención era dejar entrar la mayor cantidad posible de luz natural con el fin de dar amplitud al espacio, de ahí los grandes ventanales que recorren la granja. Para ello también utilizó una paleta de color muy suave y neutra, tanto en materiales, como superficies y acabados, también texturas naturales tipo lana o algodón, que recuerdan a la naturaleza exterior, proporcionando así una sensación de hogar, acogedora y sosegada.

Para sus trabajos la interiorista Louise Holt, suele inspirarse en el estilo escandinavo (de ahí que podamos reconocer en su casa piezas de la última colección de Ikea, como el aparador y el banco del salón de la serie STOCKHOLM ). Como os comentaba antes, su afán es encontrar un equilibrio entre la arquitectura antigua y el mobiliario contemporáneo de líneas depuradas.

El la rehabilitación de esta granja se respetó tanto la piedra que reviste muchas de las superficies como también las vigas de madera originales del XVIII y se combinó con piezas y obras de arte más actuales.

Este refugio de Louise Holt, se inspira en el trabajo de Ilse Crawford, tonos claros, flores frescas en el interior, materiales con textura,… conceptos que invitan al bienestar y la relajación. Y por otro lado también, en Vincent Van Duysen, en cuanto a su habilidad para crear la perfecta combinación entre arquitectura y diseño interior.

Sin duda mi espacio favorito es el comedor (primera imagen), me encanta el contraste del que os vengo hablando entre la chimenea de piedra antigua y el entramado de vigas con las sillas transparentes de diseño de Louis Ghost, las luminarias contemporáneas y el cuadro tamaño XL también de corte moderno. ¡Ah! por cierto, me hace especial ilusión saber que no soy la única que utiliza la chimenea para poner velas en lugar de leña ;-)

¡Feliz fin de semana!

Más info: Revista AD

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La vuelta al cole

Hola a todos, ¿qué tal vuestras vacaciones? Seguramente para muchos son ya un recuerdo lejano, otros ni siquiera las habréis disfrutado aún y la gran mayoría estamos recién aterrizados. Yo llegué el domingo pasado pero no he querido empezar con los post hasta hoy porque tengo muchas cosas acumuladas. Aunque tenía buenas intenciones de trabajar algo durante el verano al final no he hecho nada, me lleve el portátil con muy buena fe pero la realidad es que lo abrí sólo un día, lo justo y necesario para realizar una pequeña colaboración que surgió en agosto. El portátil lo volví a cerrar y no quise saber nada de él hasta que llegué a Madrid. Ahora tengo pendiente lo que dejé antes de verano más lo que ha surgido nuevo, pero como se suele decir ” que me quiten lo bailado”, las vacaciones están para disfrutar. Yo he dejado buena parte de las mías plasmadas en las redes, así que si tenéis curiosidad podéis ver mi mes de agosto en Instagram, Facebook o Twitter.

No tenía muy claro con qué tipo de post empezar, ya he comenzado a recibir novedades de otoño pero me resisto a dejar pasar la estación que más me gusta, el verano. Así que os traigo este hotel parisino que me ha dejado fascinada y ya de paso, tanto si no habéis disfrutado de vuestras vacaciones o estáis pensando en una futura escapada, el Henriette París os puede servir como opción.

Con 32 habitaciones, todas ellas diferentes, ofrece una mezcla de estilos tan diversos que pocas veces había visto algo tan impactante. Tan pronto te encuentras piezas mid-century, como otras de estilo nórdico o habitaciones más minimalistas, también una avalancha de texturas diferentes en textiles: cojines, alfombras, plaids, nórdicos, etc., y mucha diversidad en las paredes, unas con sorprendentes e impactantes papeles pintados y en otros casos con distintas técnicas de pintura. Al final en un mismo hotel podemos disfrutar tanto de estancias absolutamente elegantes (véase la primera imagen) mientras otras habitaciones son de corte más sencillo, pero todas tienen su aquél.

Y no me olvido de otro de sus grandes atractivos, el patio trasero de corte vintage, con sus preciosos conjuntos de sillas y mesas de hierro envejecido, rodeados por vegetación, un oasis en el centro de la ciudad.

Hoy os traigo un montón de imágenes porque el lugar lo merece de verdad, pero en la web podéis ver todavía más. Hay más papeles pintados por ver, preciosas luminarias, los baños (que no los he puesto porque en este caso me parecían menos representativos) y otros rincones que seguro os sorprenderán.

¡Feliz fin de semana!

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Catlin Stothers Design

Con esta frase se define Catlin Stothers en su web: “Mi prioridad es crear un espacio que provoque en el cliente algún tipo de reacción, y en última instancia, que sea un lugar al que amar”. Es exactamente lo que me ha pasado al ver su proyecto TMR Residence. Ya os lo he contado en varias ocasiones que soy bastante sensible, así que necesito que las cosas me remuevan por dentro, para bien o para mal, pero siempre es mejor que dejarme indiferente.

Esta casa no tiene nada que ver con lo que estaba mostrando en el blog últimamente, pero he sucumbido a la elegancia minimalista de la misma. Creo que un poco tiene que ver con la gama cromática utilizada, porque excepto en el cuarto de estar donde sí vemos pinceladas de otros colores, las demás estancias están dominadas por esta mezcla que tanto me gusta (y nunca falla), el negro, los grises, el blancos y la madera. Por ponerle un “pero” a esta casa, diría que me falta un poco de “hogar”, quizás cortinas, algo más de arte, alguna planta,… la encuentro un poco aséptica, pero su elegancia, los materiales, el diseño de muebles, etc. compensa el resto.

La casa está situada en Montreal, Canadá. Sufrió una remodelación completa ya que su antiguo diseño la hacía poco práctica al estar muy compartimentada (muchas habitaciones pequeñas e ineficientes). El cliente pidió añadir un tercer piso para albergar el dormitorio principal con el baño en suite. El paño del cabecero se decidió pintar en negro para crear dramatismo a la vez que contraste con la cama de teca y la lámpara de plata martillada. Para el baño se eligieron azulejos de cerámica que agregan textura al espacio. El resto se dejo en un blanco puro, de esta manera y aun existiendo tantos acentos en color negro, lo que predomina es la sensación de espacio y luz.

Mirad el suelo de la entrada, me parece una gran idea poner un porcelánico antes de llegar al de madera. Por un lado crea un contraste precioso, pero por otro también lo encuentro muy práctico ya que siendo una zona de tanto tráfico, es más fácil de mantener. Y si nos vamos a la cocina, vuelvo a suspirar con las largas encimeras, la enorme isla y esa nevera doble en color negro perfectamente integrada entre el mobiliario.

En el comedor pongo el mismo “pero” de antes, la mesa es muy bonita y aunque sea una gran pieza de madera que a priori debería aportar calidez, a mí en general me resulta un espacio algo frío. Para compensar está la zona de estar, donde los acentos de color lo hacen más familiar.

Arquitecto: Michel Villeneuve | Imágenes: Drew Hadley

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Bconnected

Haz lo que amas y ama lo que haces” es la carta de presentación y filosofía de la arquitecta Christine Leja y por extensión de su negocio, Bconnected. Junto a su socio Andree Mienkus crearon allá por 1993 una inmobiliaria, diversificando posteriormente sus actividades con proyectos de reforma, diseño de interior y tiendas propias, una manera de conseguir que sus clientes encuentren siempre aquello que buscan ofreciendo un servicio más global.

Esta que veréis es una de las muchas propiedades que han pasado por una remodelación, con una curiosa historia detrás. Todo empezó con una bonita carta en la que la familia, a través de cuentos cortos sobre su vida, describía cómo era su estilo de vida, sus hábitos, sus peculiaridades,… con el fin de dar una idea concreta a la arquitecta, explicarle quiénes eran y qué esperaban de ella (o más bien de su futura casa). Gracias a esto, Christine Leja pudo conocer en detalle a cada miembro de la familia consiguiendo así, una relación de confianza que les permitió realizar el proyecto de la mano. Planificaron y diseñaron juntos, inspirándose los unos en los otros. Querían conseguir un espacio elegante y con estilo, pero manteniendo un equilibrio entre lo creativo y las tendencias, sin renunciar a la comodidad o a lo práctico. A la vista está que lo consiguieron.

Si tenéis un rato merece la pena echar un ojo a otros proyectos de reforma (en algunos se puede ver el antes y el después) o a las propiedades que están en venta o en alquiler, seguro que os pasa como a mí y os enamoráis de más de una :-)

En esta ocasión me han vuelto a conquistar las mezclas, tanto de materiales como en el mobiliario. Un ejemplo claro son las escaleras cuya parte superior están realizadas en cemento mientras el último tramo termina en hierro, mucho más liviano. Espectacular la cristalera con perfilería también de hierro que llega hasta el techo, proporcionando mayores vistas al impresionante jardín. Tampoco tengo palabras para la cocina, me gusta mucho su corte industrial suavizado gracias a los armarios de madera que se sitúan sólo en la parte inferior, dejando así la zona más despejada. ¡Ah! y la mesa de comedor, ¿no os sorprende su tamaño? es larguísima (tanto como la isla) pero a la vez más estrecha de lo normal, de esta manera no resulta pesada ni interfiere con la escalera que se encuentra a continuación.

Os invito a que observéis la casa con atención, en cada rincón hay un detalle. Tan sólo prescindiría de algo ¿os habéis fijado en los muñequitos que adornan la escalera? a mí no se me escapa nada, esos me sobran ;-)

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De vuelta…

Vuelta de las vacaciones, se acabó lo bueno. Por el momento hoy sigo con las niñas sin cole, la casa patas arriba, montañas de ropa por lavar y planchar y me espera tarde de médicos. Con vuestro permiso recupero un post precioso que escribí hace justo dos años (antes de irme también de vacaciones de Semana Santa). Espero que el miércoles la normalidad se haya instalado en mi vida…

Post original 27 Marzo 2015: Brett Mickan Interior Design

Esta semana me la tomo de descanso, bueno en realidad es un descanso relativo porque aunque me iré al pueblo unos días, será con el portátil bajo el brazo. Conste que tampoco me importa, cuando haces algo que te gusta casi que el trabajo se convierte en placer (aunque también me gusta como a todos, rascarme la barriga de vez en cuando). Quería por ello despedirme con interiores sorprendentes, de esos que consiguen levantarme de la silla y que haga la ola ;-). Ya que van a estar una semana en la portada del blog, que sea algo que merezca la pena ver y admirar, espero que vosotros también lo veáis así.

No sé por dónde empezar, así que voy por la primera imagen. Esa mesa ovalada de corte contemporáneo, junto a unas clásicas sillas Tonet, el banco que completa la zona de asientos y ese color que te transporta al mar, ¡para morir de bonito! Tampoco puedo obviar la zona de lectura con un mobiliario de aspecto asiático ¿será bambú?, no lo tengo claro, pero me encanta.

De ahí pasamos a una residencia que se caracteriza por la fusión entre lo vintage y lo chinoiserie, destaco sobre todo la entrada (mirad el aplique que se refleja en el espejo), también el comedor con las fantásticas sillas y el dormitorio que me transmite mucha paz.

Y sigo… La siguiente me ha cautivado por su cocina (aunque la apreciaréis mejor si vais a la web) y sus magníficos papeles pintados, ¡qué suerte tiene Chloe de dormir entre mariposas!

Y por último una vivienda de estilo moderno donde para mí, tres ambientes destacan sobre los demás. El rincón de lectura con ese gran butacón y la lámpara de pie en color negro, elegantísimo; la siguiente imagen, de nuevo un banco de estilo asiático bajo un espejo Adnet, un rincón lleno de personalidad y en la cocina, las sillas infantiles Pantone, divertidas y prácticas a la vez.

Esto por nombrar alguno de los espacios, en general me ha encantado el trabajo del australiano Brett Mickan, si os habéis quedado con ganas de más, id a su web, es pura inspiración.

MANLY. BEACH HOUSE CASUAL

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ST IVES. VINTAGE VERNACULAR

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HABERFIELD. MODERN FEDERATION

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HUNTERS HILL HOUSE

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Rehabilitación en El Masnou

Si el otro día os enseñaba una mini-casa hoy vamos a ver justo lo contrario. Estamos ante la intervención realizada por el estudio de arquitectura 05 AM, en una vivienda de 410 metros cuadrados, ahí es nada.

El objetivo era conseguir una mejor funcionalidad de los espacios así como la apertura de los mismos. Como veréis en los planos al final del post, la casa tenía una distribución muy clásica en cuanto a que estaba muy compartimentada.

La intervención consistió en unir el gran salón al comedor, además de dejar el espacio completamente diáfano se le dio protagonismo al techo con vigas vistas y tejado a dos aguas (parte que también fue intervenida por el estudio de arquitectura). A su vez, la apertura frontal del salón se ensanchó para poder disfrutar de las vistas panorámicas al mar. Por otro lado en la pared que linda con la cocina se abrieron tres arcos que dejan paso y visibilidad a la misma pero delimitando el espacio. La cocina aprovecha el porche contiguo existente y las vistas a la terraza.

La realidad es que con estas pocas acciones el cambio ha sido radical, abrir espacios suele resultar un acierto. Aunque si os digo la verdad y poniéndome algo crítica, con un esqueleto tan bonito quizás es difícil equivocarse.

Y ahora os cuento que ayer estuve horas (no diré cuántas por no herir sensibilidades) buscando una casa que llamara mi atención. Ya de noche me topé con esta vivienda y decidí parar de buscar, y es que después de tantos años publicando hay pocas cosas que me sorprendan o están tan manidas que paso de andar copiando a otros bloggers. Al final puedo decir que el trabajo de 05 AM, me gustó, sobre todo me encanta la cocina, el primero de los baños y los espacios abiertos, pero el punto y seguido ayer lo dio el lugar: El Masnou, tengo un amigo que vive allí y esa tontería (unida al cansancio) hizo que esta casa me pareciera perfecta para ser publicada. Una lección más aprendida, cuando el supuesto perfeccionismo de mi cabeza no me deja avanzar, tengo que buscar un motivo para seguir (por tonto que sea).

Fuera de mis locuras transitorias, la casa me parece preciosa y estoy convencida (o eso espero), que vosotros también la disfrutaréis…

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