Ya he situado a la francesa Sarah Lavoine entre mis Top Ten de interioristas ¡qué gran descubrimiento!
Capaz de crear espacios llenos de color y de luz, incluso para aquellos tocados con la varita del negro, convirtiéndolos en ambientes cálidos y divertidos. Esto es lo que más me ha sorprendido, el magistral e indiscriminado uso que hace del negro. En la mezcla está la clave, lo acompaña de azules eléctricos, amarillos, rosas, o simplemente lo utiliza rodeado de blanco, supongo que cuando quiere dar importancia a otros elementos como los arquitectónicos, tan típicamente parisinos, como los altos techos ornamentados, las molduras,… dejando que un baño de luz natural haga el resto.
Me parecen ambientes que son todo un deleite para los sentidos. No me quiero extender más, hay muchas imágenes y creo que hablan por sí mismas. ¡Qué las disfrutéis!









