En el centro de París…

Seguro que conocéis a pocas personas que no hayan ido a París, yo soy una de ellas y tiene delito porque mi cuñado vivió allí seis años, así que oportunidades e invitaciones no me faltaron. Obviamente está en mi «wish list» de viajes pero como mi marido sí que ha estado, creo que no lo tiene ni mucho menos como prioridad.

Esta que os traigo hoy, es una casa de 110 metros cuadrados en pleno centro de la ciudad. Un piso de aires señoriales con sus molduras, sus altos techos y grandes ventanales, al que junto a la elegancia que lleva intrínseca gracias a su arquitectura, se le ha sabido sacar el máximo partido a través de la decoración y no ha perdido un ápice de su esencia sofisticada y de su aire Mid-century.  La reforma fue realizada por la interiorista Charlotte Féquet.

En el salón, en lugar de una estantería tradicional o mueble para el televisor, se optó por construir una estructura de barrotes de latón que sujetan estantes de mármol y en el centro, se colocó un armario de ratán que oculta el aparto de televisión. Las formas curvas, muy de tendencia en decoración, se repiten allá donde miremos. La lámpara de comedor en forma de pétalos, el espejo ovalado sobre el aparador, e incluso las puertas con perfilería dorada de inspiración art decó.

En la cocina continuamos con ese aire retro y bohemio que se respira en la casa, el blanco y el verde son los protagonistas, empezando por un suelo hidráulico que comienza a la entrada y que llega hasta un pequeño office muy particular, que incluye un banco en el que está integrada la propia mesa (no ocupa apenas espacio, ya que el banco va adosado a la pared y la mesa no lleva pata, además de ser redonda). Bajo el banco, también se han incorporado dos grandes gavetas para almacenamiento. Por último, los azulejos de estilo metro, también enfatizan el estilo retro del resto de la casa.

Llegamos al dormitorio donde muchos de los materiales se repiten, aunque aquí de manera más pausada, el blanco es el protagonista. Para combinarlo, los elementos en latón están presentes pero se combinan con madera (en el cabecero) y las puertas siguen teniendo el aire art decó que veíamos antes. Por tanto, hay una continuidad pero los tonos son más neutros.

En el baño volvemos a encontrar hidráulicos en el suelo y le acompañan muebles de diseño Mid-Centrury. Este en particular me recuerda bastante a los que hace Enola a medida.

Para el dormitorio infantil se metió algo más de color, también papel pintado, pero sigue la línea de lo bohemio y parisino, no rompe con el resto de la casa. Se eligieron como colores el rosa y el blanco y se combinaron con mobiliario de ratán, como la cama, a la que también se le puso un dosel, queda muy romántico. El otro lado de la habitación aún me gusta más, entre todos los armarios se dejó un espacio habilitado como escritorio y para darle profundidad, se le puso un papel pintado floral. Me encanta la idea porque, aunque ahora la habitación se vea algo infantil, quizás por la elección del color, basta con cambiar éste para que en el futuro tenga la misma funcionalidad y se pueda adaptar a una habitación de adolescente, además de ser lo suficientemente grande.

Esta habitación también tiene baño propio, cómo no, de estilo retro también, los suelos, el espejo, el mueble y los azulejos de metro, le delatan.

¿Qué os ha parecido este piso parisino? Yo es que tengo debilidad por este tipo de muebles y decoración, siempre que veo Mid-Century sé que probablemente me va a gustar.

Fotografía: Laura Jacques Para Mi Casa Revista

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Segundas residencias…

Cuando hablamos de segundas residencias, en las que pasamos pequeñas temporadas, no está de más dar rienda suelta a nuestra imaginación y quizás atreverse a jugar con la decoración, con piezas y colores que tal vez no usarías para tu casa habitual. Es el caso de este piso en Barcelona; pertenece a una madre y una hija adolescente que encargaron su reforma al estudio Knowhaus para transformar lo que en su día era un piso antiguo y con poca luz, en uno moderno y con cierto aire industrial.

En cuanto a distribución, se aprovecharon las debilidades del piso para transformarlas en las mejoras más importante. Como en tantas viviendas antiguas, había un pasillo oscuro y un comedor aparte con poca luz. Se trasladó el nuevo comedor al salón para que resultase más luminoso y en el antiguo espacio se realizó la nueva cocina, y donde estaba ésta, el segundo baño que necesitaban. La luz se ha multiplicado gracias a las carpinterías blancas, al suelo sintético en color gris claro, a las paredes de obra vista pintadas también de blanco y al haber recuperado la altura del techo, dejando a la vista las bóvedas originales, consiguiendo mayor sensación de amplitud.

En cuanto a la decoración, el sofá de terciopelo podemos encontrarlo en Kave Home y la mesa de centro en Maison du Monde, de corte claramente industrial. La mesa de comedor fue una creación del estudio Knowhaus, realizada con Neolith® en acabado mármol veteado y al ser redonda permite una mejor circulación. Completan el conjunto unas sillas de PMP; tanto la mesa como las sillas acentúan el estilo industrial con sus patas de hierro. Sobre la pared del comedor se pusieron unas letras decorativas luminosas formando la palabra PUB, son de Letras y Decoración.

La cocina se hizo muy práctica a la vez que desenfadada, ya que tanto la madre como la hija son aficionadas a la cocina. Se colocaron vitrinas en la parte superior para dar ligereza y en otras zonas se prescindió de muebles pero se le dio un toque decorativo con pintura de pizarra y dibujos a mano alzada para darle un aire de bistró. La encimera es de Neolith® y el suelo un porcelánico de Porcelanosa que imita el mármol, continuando con los mismos materiales del salón. Dos detalles en la cocina: las lámparas de techo que el estudio fabricó con antiguas teteras y un espejo con marco envejecido sobre la encimera que refleja la luz natural.

Con el dormitorio principal no tengo gran feeling, pero es ahí donde el estilo industrial, diría que con un toque glam, se ha llevado a su máxima expresión. No soy muy amiga de los muebles de latón, me resultan fríos y ya sabéis que a mí me va más la madera. En el caso de este dormitorio en concreto, por poner «peros», teniendo un cabecero tan llamativo en sí mismo, me sobra el papel pintado. Ambas cosas juntas ya me parece demasiado y si a eso le sumas las mesillas de latón con los armarios con frontales de espejo, en lugar de calma a mí me transmite todo lo contrario. Pero ya se sabe que sobre gustos… Para los que os guste, os diré que el papel pintado es de Andrew Martin, adquirido en La Maison, la ropa de cama de Brins y el cabecero (que para mí es lo que más vale la pena) es una pieza realizada a medida, de pared a pared en terciopelo azul a juego con la ropa de cama. Las mesillas y la cómoda de latón se compraron en Londres, son de Eicholz, y tienen una finalidad,  y es que su acabado en espejo multiplica la luz del dormitorio. Pero a mí, qué queréis que os diga, no me gustan nada.

Una vez pasamos el dormitorio principal, me tengo que quitar el sombrero con el baño, sencillamente espectacular. La pared de ladrillo también se ha pintado con el mismo azul del cabecero —¡cómo queda de bonita!—, derrocha personalidad. La lámpara de araña pone el toque glamuroso y romántico al espacio, contrastando con el techo en bovedilla. El porcelánico del suelo es el mismo de la cocina y se extiende también hacia la pared sobre la bañera. Tomad nota de este fantástico DIY: al mueble del baño que es de Ikea, se le ha añadido una sola pieza realizada en Neolith® y diseñada por el estudio Knowhaus. Es una manera de abaratar el coste del mueble en su conjunto pero dando un toque de pieza exclusiva.

Encontramos un dormitorio juvenil más sosegado —vuelve el blanco—, pero esta vez con un papel que imita ladrillos pintados y que se decoró también con algunas láminas con temática de moda. Para la cama se confeccionaron grandes cojines en gris inspirados en colchones antiguos y, como complemento, se colocaron otros en color gris y rosa para vestir la cama, todo de La Maison. Completa el dormitorio un tocador, que no lo es como tal, y aquí otra buena idea para tomar nota: se compró una consola de Ikea a la que se le añadió un espejo de hierro con luces tipo camerino y se le añadió una cómoda butaca en color rosa palo a tono con los cojines y el estor.

La hija también tiene baño propio; lleva un zócalo de azulejos a media altura colocados en espiga y los del suelo son de tipo hidráulico de Azul Acocsa. El lavabo es de Corian® adquirido en Noah House. Un pequeño detalle importante a tener en cuenta: si os fijáis, en este caso el armario llega hasta el suelo, pero se le ha hecho un retranqueo en la parte baja para poder poner los pies con facilidad. Son estas pequeñas cosas las que marcan la diferencia.

Y hasta aquí este home tour de un piso que me ha encantado, salvando tres piezas que no son de mi gusto (las mesillas y la cómoda chapadas, demasiado para mí) pero tan fácil como sustituirlas por otras. Por lo demás creo que tiene muchas ideas para copiar e inspirarse. Yo ya he tomado nota de algunas.

Imágenes: KNOWHAUS para MiCasa

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Casa mallorquina con historia…

Sólo he estado una vez en Mallorca, una isla de la que guardo grandes recuerdos, quizás sea porque fui cuando terminé la universidad de viaje de fin de curso y ya se sabe cómo son esos viajes. Desde que escribo el blog, he conocido virtualmente a mucha gente que vive allí, con algunas de esas personas hablo casi a diario a través de redes, es como si hubieran estado ahí toda la vida y sin embargo, no nos hemos visto nunca. Algunos de mis amigos de siempre, también se han ido a vivir a la isla. Incluso mi «hermano americano«, el que estuvo un año en mi casa mientras mi hermana pasaba su año en Estados Unidos, ahora también vive allí. Claramente, tengo un viaje pendiente a Mallorca, aunque tenga que hacer turnos para ver a la gente.

Hoy voy a enseñaros una casa típicamente mallorquina, tan típica que lleva en pie desde 1700 y ha pasado de ser una fonda, a una bodega, para convertirse en molino de aceite y por fin, de la mano del arquitecto Durval Dias Junior, en vivienda.

La casa conservaba muchos de sus elementos antiguos, su identidad rural y piezas arquitectónicas típicamente de la zona, como la piedra de marés, el paso mediante arcos e incluso la escalera original. Otros, como las viejas vigas de madera, se restauraron para utilizarlas en las puertas interiores. Para acompañar, la decoración se eligió sobria, elegante, con una paleta de colores que va desde los blancos al negro, pasando por los neutros. El mobiliario mezcla piezas modernas con otras de corte vintage e industrial y sobre los materiales, se ha recurrido a aquellos que nos conectan con la naturaleza, con lo más básico: la madera, el hierro y la piedra. Para el suelo se ha optado por el hormigón pulido que además de unificar los espacios, permite utilizar bajo él, calefacción de suelo radiante.

Si os soy sincera hay una parte de la casa que no me gusta especialmente y es donde quizás, el arquitecto se podría haber lucido más, se trata de la cocina. Es lo que yo llamo una cocina laboratorio, demasiado fría para mí y la campana, diseñada por éste, es lo que menos me gusta. Se salvaría el salpicadero que, al llevar pequeños azulejos con motivos muy discretos, le ponen un punto de calidez (por poner algo salvable). Ah! el antiguo banco de madera asturiano, ese no cuenta, este lo elevo a la categoría de maravilla, pero está en el paso de la cocina así que no me refiero a él cuando hablo de la cocina.

El comedor es un mix de piezas bien avenidas, por un lado, una gran mesa de madera antigua traída de la India, que es la encargada de aportar calidez a la estancia, se complementa con sillas Tolix de corte industrial y para iluminar, la famosa lámpara Arco de Achille Castiglioni para Flos. Para complementar, un aparador de Ethnicraft comprado en Candela Home.

Los espacios se comunican entre sí a través de vanos. A continuación del comedor, encontramos el salón con un precioso sofá negro de Molteni que contrasta con las sillas y las mesas de centro de madera de Mestre Paco. En este espacio, el punto diferenciador lo pone la butaca roja de Marco Zanuso para Arflex, también en Mestre Paco. Imagino que la alfombra ya la habréis reconocido, es de Ikea.

En este salón, el arquitecto creó una chimenea de hormigón armado con dos repisas del mismo material a ambos lados. Para iluminar el espacio se hicieron nichos en la pared con iluminación indirecta hacia el techo, además de colocar un par de lámparas articuladas Jiedé y otra lámpara hecha a base de troncos, como lámparas de ambiente.

En el dormitorio predominan los tonos neutros de la ropa de cama de Zara Home, el punto de color lo pone el cuadro de la pintora holandesa Ria Diercks Kron y la alfombra roja a modo de Kilim. Ya por último en el baño, todo vuelve a ser blanco, con encimera de teca y un pequeño remate de teselas en la zona de aguas para proteger la pared. Los muebles se han hecho a medida para aprovechar al máximo el espacio.

El exterior se rodea de vegetación mediterránea y se puede ver perfectamente su historia sólo con contemplar la fachada donde su pasado ha quedado a la vista con unas escaleras adosadas a la pared que ahora, no conducen a ningún sitio. ¡Me encantan!

Imágenes: Montse Garriga para Elle Decor

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Casa moderna de estilo georgiano

Esta semana dedicaba un post y varias stories a comedores que, en lugar de llevar sillas rodeando la mesa, en uno de los lados éstas se sustituían por un banco adosado a la pared. Una práctica muy útil cuando careces del espacio suficiente para circular cómodamente por detrás de las sillas. Para hacer el cálculo de lo que ocupan, hay que sumar unos 35 cm si las sillas están recogidas, o 50 cm si estamos sentados, a eso hay que añadirle un mínimo de 60 cm para circular por detrás. Si ves que el espacio no es suficientemente amplio en ambos lados, quizás un banco, sea la solución perfecta.

Me topé con esta bonita vivienda que, además de gustarme y mezclar varios estilos decorativos, curiosamente su comedor es exactamente así, por lo que decidí publicarla hoy.

Se trata de un edificio londinense rehabilitado por los arquitectos Alex Michaelis y Tim Boyd para una familia numerosa. Respetando su arquitectura tradicional de estilo georgiano del Siglo XVIII, con sus ventanas de guillotina, su porche de entrada y paredes de ladrillo rojo, los propietarios decidieron modernizarla abriendo espacios, creando más ventanales para dejar entrar la luz y modernizado los interiores. Contaron para ello también, con la ayuda de la interiorista Simone McEwan. 

Nada más entrar ya se puede apreciar el cambio. Las múltiples ventanas y el color blanco, lo inunda todo de luz en un espacio que, hasta entonces, había sido oscuro y compartimentado. El suelo se cambió, pero para mantener la esencia del pasado, se puso parqué de madera de roble antiguo del siglo XVIII, de la marca Timbertech.

Se dejaron comunicados todos los espacios a ambos lados del recibidor, sólo se separan por vidrieras, pero visualmente están conectados. A un lado podemos ver el salón,  las molduras del pasado conviven a la perfección con muebles de diseño elegidos exprofeso, como El sillón Rietveld Utrecht para Cassina o la mesa de centro Malgorzata Bany Pilotis para The New Craftsmen.

En el otro lado encontramos la cocina, el office y el comedor. La cocina es clásica y elegante, en negro y mármol Calacatta, sin muebles altos y el almacenaje recogido en la gran isla central. Es un diseño de Plain English. Al final de la cocina está el comedor bañado de luz natural. Este espacio fue una extensión de la vivienda por la parte trasera de la casa, así que disfrutan de las vistas al jardín mientras comen. Además, se le añadió un techo de vidrio para inundarlo más de luz.

Para separarlo visualmente de la cocina, se levantó un murete a media altura que sirvió como respaldo para apoyar el banco realizado por los arquitectos. Se decidió dar un estilo escandinavo al espacio, con mesa de madera maciza en tono natural y sillas tipo Wishbone. Diría que este comedor es mi parte favorita de la casa.

Aún hay más en la planta baja, una pequeña sala de estar con techo de cristal y vistas a la escultórica escalera, un práctico lavadero, una bodega y un baño.

La vivienda cuenta con cinco dormitorios. El principal para los padres, tres para cada hijo y uno extra para los invitados. En el de matrimonio, vemos cómo se sigue el patrón del piso inferior, los blancos y neutros, son la elección. Se mantiene el punto clásico gracias a las molduras y a la vez, la madera aporta el toque más desenfadado. Lo mismo se ha buscado en el baño, sencillez y elegancia a partes iguales.

Rompiendo con todo lo visto hasta ahora, llegamos al despacho de los propietarios. Azul petróleo en las paredes, mobiliario contemporáneo, librería de los años sesenta y una maravillosa mesa que tiene el privilegio de mirar hacia el jardín. Ni rastro en este espacio de cualquier elemento clásico que hayamos visto antes en la casa.

En las habitaciones infantiles apostaron por diseños a medida que fueran creciendo con los niños. Dando importancia al almacenaje necesario hoy y en el futuro.

Las sorpresas no acaban aquí. Fuera, en lo que era el antiguo garaje, los arquitectos montaron una gran sala de juegos para toda la familia. Se creó un pasillo en tonos oscuros como conexión entre la casa y este nuevo espacio, al que se le añadieron armarios a medida y por supuesto, una gran ventana con vistas al jardín. En este gran espacio de nuevo el azul oscuro es el protagonista, con un gran sofá y estantes que albergan diversas láminas y dibujos, un lugar donde los hijos de los propietarios pudieran sentirse a gusto.

De repente sorprender ver cómo los arquitectos tienden a romper con la sintonía de la vivienda metiendo estilos diferentes, de ahí que nos encontremos un baño en color amarillo de carácter retro.

Además del despacho interior de la casa, el propietario (fotógrafo profesional) dispone en el jardín, de un anexo más. Se trata de una cabaña revestida en madera a modo de estudio, donde poder aislarse cuando así lo requiere su trabajo.

Por último, bajo la pérgola del jardín encontramos un comedor familiar realizado por los conocidos paisajistas londinenses Rich Landscapes.

Y hasta aquí el home tour, si me tengo que quedar con algo sería el comedor con vistas al jardín y la entrada. Creo que esta casa es para verla más de una vez, os diré que no me gusta todo al cien por cien, o más bien que me sobran espacios, pero sí hay muchas ideas que rescataría de ella. ¿Qué opináis, os gusta?

Imágenes: Marie Claire Maison

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En clave Mid-Century…

La semana pasada falté a mi cita en el blog. Aunque intento llegar a todo, no siempre se puede y para los que no me seguís por Instagram, ya comuniqué que tenía que priorizar. Desde la semana pasada tengo nuevas rutinas a las que me tengo que adaptar, ajustar horarios y sinceramente aún ando un poco perdida, así que aunque esta semana vuelva a estar por aquí, de momento no puedo prometer la constancia que me caracteriza. Pero esto tiene fácil solución, si mi contenido te interesa lo suficiente, con suscribirte al blog sabrás que no te pierdes ninguna de mis publicaciones.

Por la última casa que puse y la que os traigo hoy, vais a ver que en cuanto vislumbro un rayo de sol y se acerca la primavera, me siento abducida por las casas con patio. Tiene guasa que viviendo en un chalet y disponiendo de uno, es el espacio que menos utilizo y el que tengo más abandonado. No estoy loca, tiene un porqué y es que cuando llega el buen tiempo nunca estamos en Madrid sino en el pueblo, donde también tenemos jardín y todo el monte del mundo para disfrutar, así que bien visto, aquí ni siquiera lo necesito.

El home tour de hoy nos lleva a una casa en Brighton, Australia. El estudio de interiorismo Chelsea Hing, intervino en la vivienda que no había sido actualizada desde los años 50, dándole una visión contemporánea con toques mid-century. El patio se encuentra en el centro de la misma, pintado de blanco como el resto de la casa. Se ha amueblado su parte central y sobre ella, se han colocado alambres de lado a lado para que con el tiempo, sirvan de soporte a las enredaderas plantadas a ambos lados que crecerán creando un espacio de sombra natural sobre la zona de estar.

En el interior se simplificó la decoración al máximo, para que los espacios fluyeran, no por ello la estética deja de sorprender. Pocos elementos, muy bien escogidos. El sofá se acompaña de unas cajas recicladas que hacen las veces de mesa de centro y se pueden colocar y utilizar a demanda, lo enmarca una gran alfombra oscura que define el espacio. Detrás se ha creado una zona de lectura con un diván de diseño color rosa junto a una estantería y piezas de arte. Un rincón que, con muy poco, no sólo transmite sino que además es funcional.

Tanto en el comedor como en la cocina, la madera son los protagonistas. En el primer caso, se ha optado por un banco cubierto por cojines negros y una mesa circular, que es un buen recurso cuando no tenemos demasiado espacio. La cocina por otro lado, combina una gran isla en blanco, con la madera y un salpicadero con azulejos color terracota. El toque verde de las plantas, siempre le da alegría al conjunto.

El dormitorio principal es sobrio, los grises de la ropa de cama se ven amortiguados gracias a la obra de arte que se sitúa sobre el cabecero y los detalles en dorado, ponen el toque de glamur. Pero no podía ser de otra manera había que acompañar a la joya de la corona, ese baño de ensueño con azulejos negros, grandes espejos redondos y lavabos empotrados, que conforman sendos tocadores. Le acompaña en la pared opuesta, una bañera exenta ovalada y para rizar el rizo, entre los tocadores una puerta esconde un maravilloso vestidor con muebles de madera oscura, tiradores de cuero y metal y almacenaje por doquier.

No es el único baño, hay otro quizás no tan grandioso pero el sueño de cualquiera. En la misma línea combina paneles de madera, con azulejo negro, un gran mueble con almacenaje y una impresionante bañera de estilo moderno, en este caso rectangular.

Volviendo de nuevo al exterior y para poner la guinda del pastel, la vivienda también tiene piscina que se puede ver desde los grandes ventanales de los que dispone la casa de suelo a techo.

¿Habrá que irse a Australia para tener una casa así?…

Imágenes: Contemporist

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La casa de campo LS

Uno de los mejores tándems de este país se ocupó de renovar esta casa de campo. El equipo de arquitectura Ábaton fue el responsable de la rehabilitación y Batavia de su interiorismo, dos grandes de los que fácilmente saldría algo que seguro nos iba a encantar.

Se trata de una finca de 30 hectáreas privilegiadamente rodeada de encinas, que necesitó una intervención integral tanto a nivel de arquitectura, como de interiorismo e incluso paisajismo, un completo vaya. Pero cuyo resultado estáis a punto de ver y en mi opinión, no ha podido ser mejor.

Los muros de la vivienda se recuperaron al completo, tienen un grosor de 70 cm por lo que los convierte en el mejor de los aislantes, tanto en invierno como en verano. Se abrieron dos accesos desde la planta baja, que se dejó diáfana (aunque se pusieron puertas correderas para independizar a demanda), lo que permite que la luz discurra por todo el espacio, así como que haya una comunicación visual entre el salón, el comedor y la cocina. Parte del mobiliario se integra en la casa de manera escultórica, como la escalera de chapa o la librería que recorre la pared del salón y que, en ocasiones, aprovecha esos 70 cm de pared para crear vanos a modo de pequeños miradores que permiten que el paisaje se cuele en el interior de la casa.

El mobiliario, también de Batavia, es todo de diseño. Como la lámpara que reposa junto a las escaleras de Gabriel Teixidó, el cuadro de Chillida, o el sofá de la firma italiana CRD Verzelloni. Junto a él, dos butacas gemelas de Hans J. Wegner, mesa auxiliar de Jean Prouvé y lámpara de Gae Aulenti. En la cocina, sillas de Jonas Forsman y la lámpara sobre la mesa, de Poul Henningsen.

En el salón se ha creado también una zona de relax, un lugar para el disfrute y contemplación del paisaje exterior. Una sencilla alfombra de cáñamo de Batavia acoge un puf de diseño en un tono azul intenso, de Edward Van Vliet, que se puede adquirir en Moroso.

En la segunda planta, encontramos un dormitorio funcional con acceso a un despacho a través de unas escaleras. Nuevamente, se ha creado otra zona de estar junto a una ventana para contemplar las vistas. Incluso la bañera, que comparte espacio con el dormitorio, también se sitúa bajo una ventana. Parece como que en ningún momento, se quiera perder la esencia de esta vivienda, poder disfrutar de estar dentro de ella pero sin renunciar a la naturaleza que la rodea.

El dormitorio tiene los muebles hechos a media, con cabecero cuya trasera es parte del vestidor. Y un baño hecho para compartir, incluso la ducha, con plato de mármol y grifería doble. Y si os fijáis, sobre el doble seno de los lavabos no hay espejo ¿Para qué, pudiendo tener otra ventana y disfrutando de nuevo de esas maravillosas vistas?

Sencillamente, un espectáculo de casa… ¿Qué os parece?

Imágenes: Ábaton / Batavia

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Ikea total look…

Si lleváis tiempo siguiéndome sabréis que soy muy insistente con la personalización de las casas, con hacerlas tuyas, buscar objetos con carácter (lo que no tiene por qué significar que sean caros), pueden venir de un mercadillo, de un anticuario, un viaje,… son estas piezas las que harán que tu casa sea un hogar, lleven tu sello, tu alma y por tanto te sientas a gusto en cuanto entres en ella.

Entiendo porque soy la primera que me pasa, que es fácil transmitiros una manera de consumo diferente a la que solemos estar acostumbrados, las redes pueden ser bastante frustrantes y quizás aunque yo os enseñe infinitas firmas, acabamos siempre en lo conocido, básicamente porque es lo que nos podemos permitir y por qué no decirlo, también es mono. Pero hoy vengo a demostrar que hay una gran diferencia cuando intentamos copiar lo que vemos en la redes y acabamos teniendo la casa del vecino, sin gracia, sin personalidad, sin alma (más que nada porque no has aportado nada tuyo), o ves una casa cien por cien Ikea decorada por una interiorista de esta misma firma, en este caso por María Lizarraga y ahí, la cosa cambia.

Esta vivienda situada en Comillas, está íntegramente decorada con muebles de la famosa firma sueca, con muy buen gusto y con algunos pequeños cambios que ella misma ha realizado sobre alguna pieza (como pintar un ribete negro en la vitrina de la cocina para hacer un guiño al también negro, de la chimenea del salón).

Cuenta que la casa tenía forma de granero americano, 190 metros cuadrados para dar rienda suelta a su imaginación. Con una zona de porche exterior que amuebló con sofás y mesa de centro modelo Bondholmen, los clásicos pufs Alseda y alfombras de fibras Lohals. A continuación situó la zona de comedor de la misma colección que la de estar. Todo ello completado con textiles de @ikeaspain.

Apostó por una vivienda abierta al exterior, quería captar toda la luz posible. Así, el blanco fue el protagonista. En el salón coloco dos sofás enfrentados modelo Vimle, con mesa auxiliar Lubban y como mesa de centro, dos bancos Stockholm. La mecedora es la butaca Grönadal. El cuadro sobre el sofá, del artista Carlos Arriaga. La luminosidad del salón se ha conseguido gracias a una paleta de color en tonos blanco, tierras y grises, a la que la interiorista ha añadido estratégicamente puntos de interés en negro, como la chimenea, la lámpara de pie Ranarp del salón, o como mencionaba antes, los ribetes pintados por ella mima en la vitrina Hennes.

La cocina es sencilla pero con mucha capacidad de almacenaje, es el modelo Enhet con encimera Ekbacken, laminada en color fresno. En el centro, se sitúa el comedor, con sillas y alfombra de fibra que acentúan su apariencia campestre.

El dormitorio se encuentra en la parte superior de la vivienda, está abuhardillado con vigas vistas, lo que le da un aire de cabaña. Junto con el blanco predominante en toda la casa, se ha decorado en rosa empolvado (tanto la ropa de cama como la butaca Vedbo a los pies de esta), un tono romántico y que transmite calma para dormir. En la parte más baja se ha aprovechado para poner una zona de armarios, completando el almacenaje con la cómoda Hauga.

En el baño se respira limpieza y frescor. Aquí se ha salido un poco del mundo Ikea, con un bonito y original mueble realizado a medida y griferías de Roca. Las toallas y el taburete son antiguos.

Hasta aquí la vivienda, que como os decía y a pesar de ser cien por cien Ikea, tiene un encanto especial. Y no penséis por mis palabras que soy una «hater» de la firma sueca, que no es así, de lo que huyo es de las casas que son calcos unas de otras, pero como veis se puede recurrir a firmas económicas siendo original y teniendo clase. ¿Qué opináis sobre esto?

Imagenes: El Mueble

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Mamoesjka, home tour y «get the look», dos en uno.

Llegó la rutina y con ella las prisas, la vuelta al cole, las agendas completas,… mucha gente lo añoraba, yo no. Sé que es imposible vivir constantemente de vacaciones y tampoco lo pretendo, pero físicamente tengo demasiados hándicaps que se agravan mucho con las prisas y el estrés. Ahora estoy lidiando con ello, las vueltas se me hacen muy cuesta arriba.

De ahí que os haya traído esta casa, porque ha sido verla y me ha transmitido mucha paz. Es pura sencillez, la ausencia de ornamentos rimbombantes u ostentosos es justo lo que más me atrae de ella. Su propietaria ni siquiera es interiorista ni nada que se le parezca, se dedica a cuidar de sus hijos y visto lo visto, con el mismo amor, también cuida de su casa. Y es que creo que hay personas que tienen un feeling especial para transmitir y decorar, sin necesidad de tener estudios en la materia, sencillamente saben plasmar ideas y hacer de su entorno, un lugar bonito donde vivir. Este es el caso de Ilona Zieltjens.

En el blog Decor8, le hacían una entrevista donde afirmaba que era de las que prefería esperar a encontrar esa «pieza especial» antes que comprar por impulso, que le gustaba adquirir sus tesoros en pequeñas tiendas en lugar de ir a comercios grandes donde sabía, que probablemente mucha gente acabaría teniendo lo mismo que ella, le compensaba esperar pacientemente para hacer de su casa un lugar especial.

También le gusta el DIY, así que muchas de las cosas que veis aquí están hechas por ella, lo que le da un valor añadido más. Lo mejor de todo (desde mi punto de vista), es que hay ideas para las que no se requiere de gran destreza para ser llevadas a cabo (una corona por aquí, una rama por allá, un palo de madera que sirve para colgar,… echad un ojo y veréis que hay cantidad de tips fáciles de copiar y todos muy creativos).

Por no hablar del uso que ha hecho de la pintura, magistral. Utilizando tonos pastel (casualmente todos hacen referencia a la naturaleza), la casa sigue una misma línea visual, de calma, que te llena de paz. Ha jugado con ellos pintando paredes enteras, a veces sólo a media altura, o a modo de cabeceros,… primero es un gran ahorro y a la vez, ha sabido crear un extraordinario impacto visual. Me quito el sombrero. Si a las paredes le sumamos que los textiles, cuadros, mobiliario,… y demás elementos, les acompaña una misma gama cromática, el acierto y esa sensación de calma, está asegurado.

Mi zona favorita es el comedor y en concreto el banco, me parece muy original (en lugar de tener todo sillas). Sólo obviaría la guirnalda de estrellas, pero eso es algo personal porque no soy muy fan de ellas (quizás en un cuarto infantil pasé pero para el comedor, no me va). Y otro mueble precioso (este es el favorito de la dueña), el aparador mid-century que compraron de segunda mano y tuvieron que restaurar, sin duda es una pieza con mucha personalidad.

¿Qué opináis de este tipo de casas? ¿Os trasmiten tanta paz como a mí? Os escucho…

Imágenes: Decor8 con permiso de Ilona Zieltjens

Get the look

Cojines de Lino – 32€

Perchero pequeño – 16€

Paños de cocina 100% orgánicos – 17,50€

Tazas de café – 20€

Bandejas – 16€

Cepillo para polvo – 22€

Podéis ver más artículos preciosos en su web, mamoesjka.

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Un proyecto Thomas Melhorn

El viernes pasado estuve en Casa Decor, en circunstancias normales habría hecho un post de mi visita, en lugar de eso estoy publicando los espacios por separado en Instagram (aunque no creo que publique todos). Tengo más de 200 fotos y demasiado trabajo en estos momentos, así que pensé que de esta manera es más fácil dar contenido de calidad a Instagram y no marcarme uno de mis infinitos post en el blog :-) Sólo comentaros, por si no habéis podido ir aún, que me ha sorprendido gratamente esta edición.

Así que vuelvo con una casa muy wabi-sabi. A pesar de que este término japonés significa «la belleza de la imperfección», todos los espacios decorados bajo esta estética lo que transmiten es mucha calma, justamente lo que necesito ahora. No sé qué está pasando en el mundo de la construcción, la gente se ha vuelto loca o algo así, estamos todos desbordados. A ver que me despisto… Como os decía, os traigo una vivienda situada en Florida, es un proyecto del equipo de arquitectura de Thomas Melhorn (si queréis tener un momento de paz, de inspiración, meditación, o llamadlo como queráis, pinchad en el enlace de su nombre, sólo puedo decir ¡Madre mía!).

La entrada de la vivienda es ya una declaración de intenciones, una ruda mesa de finales del siglo XIX adquirida en un anticuario, al igual que la lámpara y el taburete, hace prever lo que está por venir.

La casa tiene un gran salón con chimenea cuya disposición está claramente concebida para la tertulia. Dos sofás enfrentados y cerrando el conjunto, dos butacas tapizadas en un lado y otras dos en el otro. Los sofás y las butacas son de Jonas Workroom y las de madera de Pierre Jeanneret. También dispone de sala de televisión, algo más recogida para los momentos en familia y con salida directa al jardín. Recogida sí, aunque en ese sofá de Dmitriy and Co. diría que cabe una familia numerosa :-) El bonito mueble bajo la televisión, es de Betsy Brown, me encantan los nudos de la madera.

La cocina y el office son todo un remanso de paz. En la cocina sólo resalta la luminaria de Apparatus bajo toda esa madera lavada. Y en la zona de desayunos, se ha construido un banco bajo la ventana con el mismo tipo de madera, completándolo con una mesa redonda y sillas Dordogne de Charlotte Perriand. La lámpara, también negra como la de la cocina, es de Savoy de Huniford.

En el comedor volvemos a encontrar el mismo patrón que el resto de la casa, madera, toques de negro y fibras. Aquí las sillas son tapizadas que ofrecen más comodidad para largas sobremesas. La lámpara es de una de mis diseñadoras favoritas Lindsey Adelman (el precio no lo quiero saber, son prohibitivas).

Bajo la escalera, que si os fijáis también combina el pasamanos y los peldaños de madera con los barrotes de hierro, se ha creado una zona de despacho, provista además de luz natural.

En la parte superior de la vivienda, encontramos el dormitorio principal con una maravillosa cama con dosel de Tara Shaw Antiques y junto a este, el baño principal en suite que replica la carpintería del resto de la vivienda y el toque negro en griferías, la mampara de la ducha realizada con aluminio lacado en negro y cristal, el borde del espejo,… son detalles sutiles donde se percibe que nada se ha dejado al azar.

Del exterior no hace falta comentar nada, habla por sí solo. ¿Quién es el privilegiado que tiene una piscina de ese tamaño en su casa y además a dos pasos del mar? Fijaos también en el techo inclinado de la vivienda, no sea que pierdan un ápice de vistas… Menuda suerte tienen algunos.

¿Os transmite tanta paz como a mí esta casa?

Imágenes: NICOLE FRANZEN para AD 

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StudioLARQ

La vivienda que traigo hoy se la dedico a unos clientes para los que estamos reformando y decorando su piso. Al verla he pensado que les ayudaría a visualizar lo que tengo en mente para ellos, en cuanto a decoración se refiere.

Vienen de un chalet y se cambian a un piso, obviamente no todo lo que tienen se lo pueden llevar, pero sí muchas piezas a las que les tienen un cariño especial y que además, les permitirá recordar sus vivencias. Por otro lado, como es lógico, también les apetece estrenar, están en el comienzo de una nueva etapa de su vida y a partir de ahora, crearán nuevos recuerdos. Así que aquí viene el reto más difícil y bonito a la vez, conjugar su pasado con nuevas adquisiciones, intentando que el conjunto se vea bonito.

Esto es lo que tiene la casa que os traigo hoy, proyecto de StudioLARQ, lo curioso es que hay piezas que me recuerdan a las que tienen ellos, o a las que yo misma les he recomendado (como la mesa del comedor, un clásico renovado que va perfecto con su estilo). Espero que este post, les ayude a hacerse a la idea de lo que tengo en mente para ellos.

Esta casa está dividida en dos, la zona de día con orientación sur y que comparte cocina, salón y comedor y por otro lado, el área privada que disfruta de un amplio patio trasero. A todo ello se le ha dado continuidad gracias al suelo de microcemento que recorre toda la casa.

No me puede gustar más la librería que comparte zona con el comedor. Me parece una pena que cada vez se tienda más a hacer muebles minimalistas en salones para albergar la zona de televisión en detrimento de este tipo de librerías que pueden cumplir además, la función de albergar la tele. Ya sabéis que para mí una casa sin libros ni arte, pierde mucha alma.

La zona de estar se ha resuelto en «U» gracias a dos grandes sofás de cuero y dos butacas de estilo nórdico, en el centro, una mesa de nogal completa el espacio.

Y llegamos a la joya de la corona, una gran cocina con isla que se puede integrar o no en el salón a voluntad, gracias al cerramiento de cristal. Me parece un acierto los tonos elegidos para la misma, madera en la parte baja y un beige en los armarios altos, así como el tono claro de las encimeras y los frentes de Silestone – también beige claro – que contrarrestan la frialdad y el carácter industrial que le da el cerramiento o el suelo de microcemento. La cocina conecta con un pequeño y sencillo lavadero.

Del distribuidor, donde encontramos como elemento decorativo una máquina de escribir Olivetti Lettera 35, se accede a los dormitorios. Es en el principal donde he vuelto a recordar a mis clientes al ver el cabecero, la cómoda, las lámparas,… todo antiguo, e incluso los cuadros que están pintados por los dueños, como será el caso de nuestro proyecto, ella es una gran pintora y por tanto sus obras lucirán por toda la casa.

La habitación tiene acceso al baño en suite, que siguió el modelo del resto de la vivienda. Suelo de microcemento, un gran mueble para el lavabo de estilo retro y baldosas de 20*20 con lechada en gris oscuro para enfatizar más si cabe, el espíritu vintage de toda la casa.

¿Qué os parece la mezcla de lo nuevo y lo antiguo en esta vivienda? Para mí sin duda, es todo un acierto.

Imágenes: StudioLARQ / Mi Casa Revista

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