La casa de la anticuaria Carina Casanovas

Fue en 2010 cuando os hablaba de la tienda de Carina Casanovas en este post, ha llovido. No sé si está mal que yo lo diga pero a veces me asombro de mi constancia, de la cantidad de reseñas escritas en este blog, a todo el tiempo invertido, son diez años los que está a punto de cumplir Decofeelings, que se dice pronto, aunque también es cierto que “sarna con gusto no pica” (bueno, a veces he de reconocer que sí).

Cambiando de tema, tengo un buen amigo propietario de una firma de antigüedades y en la última feria de Almoneda a la que acudí en Ifema, se quejaba un poco de lo complicado que era la venta en estos tiempos. Lo cierto es que por lo general no suelen ser piezas baratas, quizás las tendencias o todas esas “casas Pinterest” de las que tanto me quejo, siempre enseñan lo mismo (y no suelen ser precisamente antigüedades), pero lo cierto es que hay todo un abanico de piezas para todos los públicos y bolsillos que sin duda darán el toque de personalidad que nuestras casas necesitan. Igual nuestros presupuestos no dan para comprar unas maravillosas vitrinas como las que tiene Carina en el salón a modo de librerías, pero sí para los maniquís que recorren las escaleras. En mi humilde opinión, se puede tener perfectamente una casa con muebles de Ikea y darle personalidad con alguna antigüedad que se haga notar.

Y cambiando de tema, vamos con la casa de Carina Casanovas, cien por cien “ella”. Obviamente no tiene un estilo definido ya que se nutre, al igual que su tienda de Barcelona y ahora también la de Madrid, de objetos que compra por intuición, por diseño y belleza. Tiene un don a la hora de elegirlos y los cambia constantemente de sitio, los reorganiza, agrega los nuevos según los va adquiriendo, su casa siempre está en movimiento (desde luego así nunca te aburres, debe ser como estrenar casa cada poco tiempo).

La vivienda se encuentra en una de las zonas más transitadas en pleno centro de Barcelona, así que estaréis conmigo en que su mayor tesoro es el jardín, un oasis en plena ciudad. Reformaron la cocina y los baños que estaban en muy mal estado, a la primera se le ha dado un aire más moderno aunque gracias a los suelos conserva parte de su historia, mientras que en el baño un majestuoso mueble antiguo hace las veces de lavabo (en casa de mi madre en el pueblo, tenemos dos muy similares en el salón y otro como tocador que pertenecían a mi bisabuela, me encanta el uso que le han dado en esta casa), también el suelo del baño mantiene la esencia del mismo.

Como veis esta vivienda está llena de detalles, cada imagen aporta un montón de piezas diferenciadoras, a Carina por ejemplo le gustan mucho los cráneos y el arte religioso. Ah! esto no lo digo yo sino ella, aunque las mismas palabras han salido de mi boca cientos de veces: “No te dejes influenciar por las tendencias. Todas las casas son diferentes y deben reflejar a las personas que viven en ellas”. 

Imágenes Vía

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 575 seguidores

 

 

¡Mi hija cumple 14!

Hoy es el cumpleaños de mi hija, ni más ni menos que 14 años, esto ya sí que me da vértigo. Para los que rondan mi edad (tengo 46 por si no lo sabéis), los 14 suponían un gran cambio, el paso a BUP, empezar a soltar lazos con la familia para estrecharlos con los amigos, el vaivén de emociones donde un día te sentías eufórico y te comías el mundo y al siguiente eras la persona más tímida y retraída. Bueno qué os voy a contar que no hayáis pasado ya.

¡Cómo ha cambiado el cuento!, ahora en lugar de perseguir a mi dos pequeñas por el parque, tengo día sí día también a una pandilla de adolescentes en el cuarto de mi hija. Esto no ha cambiado nada desde nuestra época, aunque cierren la puerta puedo escuchar la música a todo volumen, sus risas descontroladas y por supuesto, mi hija ya me ha pedido un cambio de habitación, algo que me temo que no va a suceder. De momento me he prestado a que decore los tres frentes de su armario con fotos y posters de BTS (un grupo coreano de música que la tiene tan enganchada que se ha puesto a aprender el idioma por su cuenta, no digo más). Con lo “tiquismiquis” que soy para la casa, ¿quién me iba a decir que iba a claudicar en esto? ;-)

Por si algún día cambio de opinión y me da por cambiar su habitación, ha tenido a bien explicarme claramente lo que quiere, ¿adivináis cuáles son sus gustos? el estilo nórdico, sí. Imagino que a base de ver vídeos en YouTube donde este estilo se muestra omnipresente, ha pensado que también era lo mejor para ella. Sin acritud, que ya sabéis que me gusta siempre y cuando tu casa no sea igual a la del vecino (y eso empieza a estar complicado con este estilo en concreto).

Total que me ha resumido sus preferencias en cuanto al color, los materiales que le gustan, los accesorios, los textiles, etc. Alguna otra cosa la he añadido yo, quizás porque ella misma ni siquiera sabe de su existencia (como las estanterías String, tan útiles como bellas). Os cuento un poco lo que quiere:

1.- Primer requisito, una cama de matrimonio. Vaya que le gusta dormir a pierna suelta pero ¿Y yo qué hago con su bonita cama nido de la ya desaparecida VTV?

2.- Cambio radical en los colores, resulta que de una habitación amarillo pastel (su color favorito), con toques de verde y rosa, ha decidido pasar a lo radicalmente opuesto: blanco, negro y gris. Muy nórdico sí, pero también oscuro y aburrido para su edad ¿Dónde está el toque de color?

3.- No le gusta su cómoda y su mesilla, pero no la culpo, creo que no entiende ese tipo de mueble. Me gasté un pastón porque son de una tienda francesa, con una madera de muchísima calidad y una pátina en un verde oliva maravilloso. Creo que ahí se me fue de las manos mi vena decorativa. Le cambié los tiradores para que no parecieran muebles tan serios, por unos de estrella a juego con el color de su cama y la estantería, pensé que con eso era suficiente (se ve que no y más ahora que las estrellas se le han quedado demasiado infantiles). En las imágenes veréis la cómoda y mesilla que he elegido, en blanco y madera, para dar un poco de calidez a tanta tonalidad oscura.

4.- Su estantería, que viene de la India, originalmente era en color oscuro y también la pinté como la cama y los tiradores, es una pieza que encaja en cualquier lugar. Si tuviera que cambiarla alguna vez, creo que me decantaría por los sistemas String, nórdico puro y con tantas posibilidades como quieras, pueden ser sencillas estanterías o incluso módulos para tener la ropa y los zapatos en orden (ideal para una habitación de adolescente).

5.- Mira por donde de su escritorio no me ha dicho nada y es lo más simple de toda su habitación. Me limité a comprar en Leroy Merlin un gran tablero y dos borriquetas, su habitación es muy grande por lo que me podía permitir una superficie amplia de trabajo. Lo que sí cambiaría es la silla, tiene una “cutrecilla” y según se hacen mayores pasan más tiempo haciendo deberes, así que una buena postura es importante.

6.- Como complementos le gustan los pequeños cubos a modo de estantería, también los soportes para colgar fotos y demás, quizás las típicas guirnaldas, alguna cesta para ayudar a mantener el orden, un espejo (fundamental a su edad)… Y yo he querido añadir, ya que sus amigas adolescentes pasan tardes enteras con ella en su habitación, unas colchonetas de suelo para que estén cómodas y así evitar también que se sienten en su cama y la dejen como unos “zorros” ;-)

Hasta aquí las peticiones de mi hija, que se quedarán en eso, en deseos. A ella también le digo que soñar es gratis, al menos por el momento que ya tiene todo su armario forrado con sus ídolos, eso debería bastar, ¿o no?….

Me voy a disfrutar del día con mi familia que hoy toca celebración.

¡Feliz fin de semana!

La Redoute

Kenay Home

Sistemas de estanterías String

Mesilla de Kenay Home

Cómoda de PortobelloStreet

H&M Home

Ikea

Silla de estudio de Maison du Monde

Colchonetas de Maison du Monde

Estanterías en forma de cubos de Maison du Monde

Moodboard de pared en Maison du Monde

Guirnaldas y escalera de Kenay Home

Cesta para almacenar en H&M Home
Imagen portada: Kenay Home

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 575 seguidores

Comportha Deco Shop

Descubrí la tienda antes de verano paseando por el barrio de mi madre, recuerdo que buscábamos mi regalo de cumpleaños, hubiera estado bien entrar en Comportha porque probablemente en lugar de un bañador (que fue lo que me regaló), hubiera picado cualquier cosa de las estanterías de esta tienda tan bonita.

Pero bueno, me quedé con la copla y ayer llegó el momento de conocerla y con quién mejor que con otra blogger de decoración… Ya os comenté que había quedado con Carmen de DecoraLinks para comer. Por cierto hago un inciso para recomendaros encarecidamente que vayáis al restaurante donde comimos, Sugarcane, un diez en decoración, otro diez para la comida y otro más por el trato recibido. Nos tuvieron que echar con pala. Subí varias fotos tanto del restaurante como de la tienda a mis Stories de IG, pero como no todos me seguís en esta red social, os he querido traer imágenes de Comportha, mi nuevo fichaje de la temporada.

En ella podéis encontrar mobiliario, iluminación, textil, decoración, artículos de papelería, cerámica, e incluso cosmética. Las piezas proceden de distintos países. Por el nombre pensé que se trataba sólo de Portugal, pero al entrar me di cuenta que allí había artículos de otras procedencias, Holanda, Londres o París, también forman parte de su surtido. Vi marcas conocidas como House Doctor y otras que no había visto nunca y me gustaron mucho, como LifeStyle Home Collection (pinchad en el enlace, tiene cosas preciosas).

Si me tuviera que quedar con algo de la tienda creo que tiraría por los textiles, los cojines y las alfombras me gustaron mucho. Las vajillas y cerámica otro must, y qué decir de las enormes tablas de madera para la cocina, eran irresistibles. Había también unos espejos redondos que quitaban el sentido, e incluso una pieza de macramé que adornaba una columna, me la hubiera llevado a casa. Resumiendo, tienen una variedad de piezas muy bien elegidas, la tienda merece la pena de verdad.

Os dejo con una selección de fotos de sus productos para que os hagáis a la idea. Espero que os gusten.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 575 seguidores

 

 

Richmond Residence

Al igual que la semana pasada tampoco esta es la típica casa que suelo enseñar en el blog, pero últimamente intento abrir mi mente a otros estilos que no sean el típicamente campestre, los que me recuerdan al mar o aquel salpicado de referencias Mid Century, mis favoritos. La de hoy es una vivienda moderna, que se acerca más a lo industrial que a cualquier otra cosa y que merece la pena ver ya que tiene elementos que llaman mucho la atención.

Situada en Richmond, un barrio al sur este de Melbourne, la casa se distribuye en tres plantas. Su fachada de ladrillo cubierto de vegetación, no hace prever lo que encuentras al traspasar la puerta. Un gran hall de entrada con tres enormes luminarias presidiendo la estancia, que dan paso a un estudio y dos dormitorios con baño. En el nivel superior se encuentra el epicentro de la casa, donde la cocina y la sala de estar ocupan todo el espacio. Es aquí donde me he llevado la gran sorpresa, en todo este piso el techo está pintado en color negro y lejos de empequeñecer la estancia, gracias a la cantidad de luz natural que se cuela tanto por los ventanales de la terraza como por los tragaluces de la cocina, no resulta agobiante. También el acierto de haber elegido superficies como el acero en las encimeras de la cocina, que reflejan aún más la luz, o los suelos de hormigón pulido en un gris muy claro, que también favorecen la sensación de amplitud, por último, un mobiliario contemporáneo de líneas rectas y sencillas hacen de este salón abierto un lugar confortable y familiar. Creo que si el techo no estuviera pintado de negro me parecería algo frío, sin embargo esta tonalidad oscura consigue darle un aire de refugio que me encanta.

En la última planta se encuentra la “joya de la corona”, un enorme dormitorio con inmejorables vistas, acompañado por un majestuoso baño y la zona de vestidor, es como si hubieran querido reproducir una lujosa suite de hotel. De este dormitorio me ha enamorado el cabecero que a pesar de ser sencillo, provoca un gran impacto visual, es como un tabique divisorio en el que se integra una alacena, no tengo muy claro si va revestido nuevamente de hormigón, o si se trata de algún tipo de estuco, en cualquier caso el resultado me encanta. Otro acierto, no llevar el tabique hasta el techo para dejar pasar la luz al otro lado.

Poco que decir de los baños, todo un placer para los sentidos. Limpios, atemporales, con todo lujo de detalles (duchas a ras de suelo, bañera exenta, zona de lavandería,… tienen de todo).

A veces hay que mirar a otros lados para darnos cuenta que la belleza no sólo está en un par de estilos…

Imágenes: Est Living, Eat Bathe Live y Jellis Craig
Proyecto: Eat Bathe Live

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 575 seguidores

Pierhouse Brooklyn, NY

Esta casa es una mezcla explosiva de piezas mid-century, diseño contemporáneo, nórdico, acentos marroquís y africanos, toques naturales, otros industriales, detalles sofisticados y ricas texturas ¿Qué locura, no? Pues el resultado no puede ser más acertado, eclecticismo del bueno.

La vivienda está situada en Brooklyn, Nueva York. El proyecto de diseño interior fue llevado a cabo por Threshold Interiors, en este post podéis ver otro de sus trabajos del que os hablé hace ya un tiempo. Los clientes buscaban un resultado sofisticado, pero no aburrido, querían color y vida. Por ello se implicaron mucho en la elección tanto del mobiliario como de las telas, un ejemplo de ello es el sofá Mah Jong personalizado de Roche Bobois que preside el salón, al igual que reprodujeron una alfombra sueca de la serie vintage de Doris Leslie Blau. El mayor reto era aprovechar el hueco bajo la escalera, una zona algo estrecha a espaldas de la isla de la cocina. Lo consiguieron colocando módulos de estanterías bajas con formato de cubos, un escritorio doble con baldas en su parte superior y finalmente (bajo la zona más alta de la escalera) un armario que permitiera albergar abrigos y otros enseres.

Mención especial para los papeles pintados que se distribuyen por toda la casa, desde el sofisticado y romántico azul del dormitorio, que contrasta a la perfección con la cama de madera con dosel; al intenso papel en blanco y negro que cobija el comedor (con mi mesa favorita, por si no os habíais dado cuenta, la Tulip de Saarinen); pasando por un discreto papel entelado a continuación del armario; al toque divertido con cuadros de conejos en el baño; el delicado papel con topos dorados del cuarto infantil y un más que atrevido papel con motivos vegetales que ni siquiera parece pertenecer a la misma casa. Excepto el último, demasiado para mí, y a pesar de convivir todos juntos, no desentona ninguno.

Creo que es una casa llena de personalidad, con una sabia mezcla de colores, piezas de diferentes estilos, papeles pintados,… donde nada sobra y nada falta. Como os decía al principio, el resultado es elegante y equilibrado. Espero que la disfrutéis…

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 575 seguidores

La casa de la diseñadora E. Diomede

Nos encontramos en el barrio de Naperville, Illinois. Un barrio apreciado por sus grandes casas de campo, espacios de ocio y atractivo vintage. La vivienda pertenece a la diseñadora de interiores Elizabeth Diomede (de Diomede Design), su marido Mark y sus tres hijos. Para ella fue su proyecto soñado, encontrar un lienzo en blanco y poder transformar la propiedad íntegramente para convertirla en el hogar que siempre quiso.

Aunque a primera vista pueda parecer una casa de campo, en su interior encontramos algo muy diferente. Su estética es una elegante combinación entre lo escandinavo, las piezas mid-century y el minimalismo. Fueron fieles a la arquitectura tradicional pero sin sacrificar su estilo. La casa está decorada bajo el lema “menos es más”, en algunas zonas como la enorme cocina con comedor, la sala, el pequeño rincón de despacho y en algunas de las habitaciones, el blanco enfatiza esa sensación, además de llenar los espacios de luz. En otras zonas sin embargo, los colores oscuros, la iluminación y los accesorios, crean dramatismo (un ejemplo claro es el aseo que se encuentra en las primeras imágenes, con el panelado en color negro combinado con el mueble blanco y toques dorados, un combo perfecto).

A pesar de la pasión de la interiorista por el blanco, en los dormitorios de sus hijos hizo algunas concesiones. A uno de ellos le encantan los tonos amarillos, naranjas y rojos, y aunque para Elisabeth eran colores demasiado arriesgados le dio el capricho y pintó la pared del cabecero hasta media altura en un amarillo funky, y a pesar de su resistencia en un principio, ha llegado a gustarle. En cuanto a la decoración de los cuartos infantiles tampoco quería algo temático, buscaba espacios versátiles y funcionales, también neutros, muebles de calidad que perduraran en el tiempo y añadir pequeños detalles que reflejaran la personalidad de los niños pero que fueran fácilmente reemplazables según iban creciendo. También hizo bastante hincapié en las soluciones de almacenaje, con tres hijos es más que necesario, incorporó gavetas, estanterías en pequeños rincones, un banco zapatero en la entrada,… soluciones sencillas pero inteligentes para tener el desorden bajo control.

¿Sabéis por qué me ha gustado tanto esta casa? En ella veo un perfecto equilibrio entre varios estilos, el minimalismo (con sus grandes estancias despejadas), las piezas mid-century (que le dan ese toque de personalidad) y el nórdico bien entendido (ya me entendéis, no el que pretenden meternos por los ojos constantemente, sino uno más refinado que hace justicia a las tendencias del norte de Europa). Espero que disfrutéis de la casa tanto como yo, para mí es una maravilla.

¡Feliz fin de semana!

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 575 seguidores

¿Conocéis el estilo Japandi?

Por si no era suficiente con todas las tendencias decorativas que conocemos (vintage, shaby chic, nórdico, industrial, mid-century, boho, contemporáneo, clásico, rústico, etc.), siguen apareciendo nuevos vocablos que aún lo complican más, en este caso os hablo del estilo Japandi ¿Lo conocéis? Se trata de una mezcla entre el escandinavo y el japonés, abarcando características y estilos de vida de ambas corrientes. De ahí que combine el minimalismo nipón con la practicidad del nórdico, consiguiendo un resultado que lejos de ser frío, resulta acogedor.

A pesar de ser un estilo carente de ornamentos y basado en la simplicidad, los materiales utilizados compensan la desnudez de los espacios, sobre todo gracias a la madera (natural o incluso en tonos oscuros), también a otros materiales naturales como las fibras, el bambú, el ratán,… y textiles como los linos. Los colores también están compensados, los más fríos procedentes de la tendencia nórdica (verdes, rosas, azules o grises) se caldean gracias a los tonos terrosos, marrones, beige e incluso negros, procedentes de la nipona.

Del estilo japonés también se hereda el característico tamaño de los muebles, mucho más bajos a lo que estamos acostumbrados o elementos tan típicos como las lámparas de techo de papel.

En este combo de estilos se busca sobre todo la simplicidad y funcionalidad. El estilo Japandi huye de lujos superfluos, cada objeto tiene su sentido. Poco más que algunas plantas, quizás sólo una, influencia de la cultura zen como conexión con la naturaleza, o puede que alguna pieza de cerámica hecha a mano.

Para mí sin duda la mezcla de estos dos estilos me resulta más interesante que ambos por separado. Y a vosotros ¿os gusta?

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen

Imagen
Imagen portada vía

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 575 seguidores