En clave Mid-Century…

La semana pasada falté a mi cita en el blog. Aunque intento llegar a todo, no siempre se puede y para los que no me seguís por Instagram, ya comuniqué que tenía que priorizar. Desde la semana pasada tengo nuevas rutinas a las que me tengo que adaptar, ajustar horarios y sinceramente aún ando un poco perdida, así que aunque esta semana vuelva a estar por aquí, de momento no puedo prometer la constancia que me caracteriza. Pero esto tiene fácil solución, si mi contenido te interesa lo suficiente, con suscribirte al blog sabrás que no te pierdes ninguna de mis publicaciones.

Por la última casa que puse y la que os traigo hoy, vais a ver que en cuanto vislumbro un rayo de sol y se acerca la primavera, me siento abducida por las casas con patio. Tiene guasa que viviendo en un chalet y disponiendo de uno, es el espacio que menos utilizo y el que tengo más abandonado. No estoy loca, tiene un porqué y es que cuando llega el buen tiempo nunca estamos en Madrid sino en el pueblo, donde también tenemos jardín y todo el monte del mundo para disfrutar, así que bien visto, aquí ni siquiera lo necesito.

El home tour de hoy nos lleva a una casa en Brighton, Australia. El estudio de interiorismo Chelsea Hing, intervino en la vivienda que no había sido actualizada desde los años 50, dándole una visión contemporánea con toques mid-century. El patio se encuentra en el centro de la misma, pintado de blanco como el resto de la casa. Se ha amueblado su parte central y sobre ella, se han colocado alambres de lado a lado para que con el tiempo, sirvan de soporte a las enredaderas plantadas a ambos lados que crecerán creando un espacio de sombra natural sobre la zona de estar.

En el interior se simplificó la decoración al máximo, para que los espacios fluyeran, no por ello la estética deja de sorprender. Pocos elementos, muy bien escogidos. El sofá se acompaña de unas cajas recicladas que hacen las veces de mesa de centro y se pueden colocar y utilizar a demanda, lo enmarca una gran alfombra oscura que define el espacio. Detrás se ha creado una zona de lectura con un diván de diseño color rosa junto a una estantería y piezas de arte. Un rincón que, con muy poco, no sólo transmite sino que además es funcional.

Tanto en el comedor como en la cocina, la madera son los protagonistas. En el primer caso, se ha optado por un banco cubierto por cojines negros y una mesa circular, que es un buen recurso cuando no tenemos demasiado espacio. La cocina por otro lado, combina una gran isla en blanco, con la madera y un salpicadero con azulejos color terracota. El toque verde de las plantas, siempre le da alegría al conjunto.

El dormitorio principal es sobrio, los grises de la ropa de cama se ven amortiguados gracias a la obra de arte que se sitúa sobre el cabecero y los detalles en dorado, ponen el toque de glamur. Pero no podía ser de otra manera había que acompañar a la joya de la corona, ese baño de ensueño con azulejos negros, grandes espejos redondos y lavabos empotrados, que conforman sendos tocadores. Le acompaña en la pared opuesta, una bañera exenta ovalada y para rizar el rizo, entre los tocadores una puerta esconde un maravilloso vestidor con muebles de madera oscura, tiradores de cuero y metal y almacenaje por doquier.

No es el único baño, hay otro quizás no tan grandioso pero el sueño de cualquiera. En la misma línea combina paneles de madera, con azulejo negro, un gran mueble con almacenaje y una impresionante bañera de estilo moderno, en este caso rectangular.

Volviendo de nuevo al exterior y para poner la guinda del pastel, la vivienda también tiene piscina que se puede ver desde los grandes ventanales de los que dispone la casa de suelo a techo.

¿Habrá que irse a Australia para tener una casa así?…

Imágenes: Contemporist

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Chelsea Hing y su refugio

Son muchos los que durante la pandemia han huido a lugares tranquilos en busca de un refugio donde, si no eliminar toda posibilidad de riesgo de contagio, al menos minimizarlo al máximo. Obviamente ni los que tenemos segundas residencias en pequeños pueblos, siempre podemos optar a esa oportunidad, muchos nos vemos anclados por los trabajos, los colegios de nuestros hijos, etc. De no ser por todo esto, yo ahora mismo estaría viviendo rodeada de pinos.

Esta casa es precisamente eso, el refugio de una conocida Relaciones Públicas australiana, llamada Kate Dinon, que aunque ya era su casa de verano años antes, se utilizó como refugio para ella y su familia durante los meses más duros de la pandemia. Remontándonos a su adquisición allá por 2015, cuando sólo buscaban una casa de vacaciones, fue gracias a su puesto de trabajo y a la gran cartera de creativos que tenía a su alcance, lo que le permitió conocer los proyectos de Chelsea Hing, y por la que se inclinó para encargarle la reforma integral e interiorismo en el momento en que se enamoró y compró esta bonita casa de los años 60 situada en Balnarring Beach (Australia).

El arte tiene un valor muy importante en la vida de la propietaria de ahí que encontremos obras incluso en la cocina. Pinturas de Miranda Skoczek, Eleanor Louise Butt, Del Kathryn Barton, se exhiben en sus paredes, y no sólo eso, también la literatura se expone en las librerías para ser vista como si de arte se tratara.

Todas las habitaciones siguen una misma línea cromática, sin distracciones, porque lo importante como he dicho está en las paredes. Los tonos madera y el mobiliario de fibra aportan la calidez a aquellos de color negro, el contrapunto relajante lo pone ese bonito color verde elegido para las zonas de relax, como los baños y los dormitorios. Si os fijáis parece que sólo hay un baño, pero son dos. Son casi idénticos en materiales y colores, pero uno tiene bañera exenta y el otro ducha, a uno le han puesto un bonito espejo rectangular de bambú mientras el otro, tiene forma circular y por último, uno lleva suelo porcelánico (de Eco Tile Factory, como los azulejos de la cocina) mientras el otro es de madera. En los dormitorios, se repite el mismo esquema, ambos con textiles de lino en rosa palo, cojines de rayas, el mismo verde utilizado también en los baños, pero cambian pequeños detalles como el tipo de cama, una con dosel y la otra sencilla, o la obra de arte que luce uno de los dormitorios pero en el otro no.

De esta manera conseguimos una sensación de unidad en toda la vivienda, incluida la cocina (la joya de la corona), que aunque carezca de ese verde tan apacible, repite otros patrones de la casa como los azulejos del antepecho de la zona de cocción que se han alargado hasta el office, o el resto de los colores. Si os dais cuenta, hay un guiño al verde gracias a la planta situada sobre a encimera.

Como no podía ser de otra manera, tratándose de una casa para disfrutar sobre todo en verano (aunque las circunstancias hayan hecho que las estancias de los propietarios se alarguen más), los exteriores cobran también protagonismo. Por desgracia sólo tenemos una pincelada de lo que es, pero con la imaginación que tengo a mí me basta y me sobra con ver la ducha exterior para saber que probablemente el resto, tampoco tenga desperdicio.

¿Vuestras circunstancias os han permitido escapar de la pandemia a un sitio más relajado donde pasar estos tiempos tan duros? Soy toda oídos…

Imágenes: Chelsea Hing / Design Files

 

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Chelsea Hing

Este fin de semana he estado en un sitio altamente recomendable. Un antiguo molino rehabilitado y convertido en una de las casas rurales más bonitas que he visto, sobre todo por el mimo con que la han decorado, las piezas con historia llenan los espacios, y alguna que otra sorpresa que me encontré por allí. No quiero adelantar más, tampoco os diré de momento dónde está, quiero enviar a mis suegros a pasar un fin de semana romántico y aprovechar que ella es fotógrafa (de las buenas) para que haga un reportaje, sé que mi suegra podrá captar la esencia de ese lugar. Entonces, estaré en disposición de escribir un post en condiciones.

De momento hoy nos vamos a la lejana Australia, quiero que veáis el trabajo de Chelsea Hing. Nada que ver con el estilo que he disfrutado este fin de semana, pero digno de alabanzas también. Me encanta la sencillez de los espacios, pocas piezas muy elegidas se llevan todo el protagonismo. En el primer apartamento el gran espejo junto al amarillo del mobiliario, hace que la luz se multiplique. En Brighton East, me he enamorado del conjunto de comedor, es tan etéreo… y la presencia de arte contemporáneo pone la nota de sorpresa. De ahí pasamos al otro extremo decorativo, un estilo campestre pero muy ecléctico a la vez, para Kyneton. Y por último en Brighton East II, me han impactado las butacas blancas del salón, qué osadía tan bien elegida, y no me quiero dejar el baño, un oasis de paz.

¡Geniales proyectos, sí señor!

APARTMENT FITOUT South Yarra

Chelsea Hing

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