La nueva casa de Guille García-Hoz

Soy muy fan de Guille García-Hoz desde hace muchos años, no sólo como interiorista, que también, pero he de decir que aún más como persona. Me encanta su manera de ver la vida, el amor – que traspasa la pantalla – hacía sus perretes (en realidad hacía los animales en general) y hacia su pareja. Junto a su marido Sergio, a Lisa y Nala (sus adorables perritas) y antes a Fú (un perro al que adoptaron con ocho años), forman una adorable familia que lo mismo te hablan en redes de deco, que de deporte y vida saludable, te enseñan las divertidas aventuras que pasan junto a sus mascotas, o te cuentan la última colección de piezas que sacarán en la tienda. Y lo mejor de todo, siempre desde el humor. Son maravillosos.

No es la primera vez que hablo de él por aquí, le he dedicado post a sus trabajos y su tienda. En su día os conté también cuando le vi en DecorAcción, ahí estaba él en su bicicleta y no me atreví a acercarme. Este año no dejé que pasara lo mismo cuando le vi en Intergift, le asalté cual “friki fan” y me puse a hablar con él, con vergüenza, colorada,… menos mal que la mascarilla me tapaba, pero tenía que decirle que admiraba su trabajo y a su persona, y así lo hice.

Como le sigo por redes sabía que se estaba haciendo una casa nueva, como era de esperar, me ha encantado el resultado. Tiene una visión muy particular de la decoración, esa es mi percepción, pero encaja mucho con lo que a mí me gusta porque crea espacios con “alma”. La tradición, la artesanía, los muebles de oficio, por supuesto la famosa cerámica de Talavera, siempre están integrados en sus proyectos. En esta ocasión además, lo ha mezclado todo con muebles de Ikea y ni te das cuenta de que son de allí, porque no pone una casa calco de un catálogo, sino que mezcla sabiamente las piezas para que el conjunto tenga carácter y personalidad.

La casa, se encuentra en un antiguo secadero de pimientos, en la provincia de Cáceres. Como he dicho, Guille dejó que el espíritu de la misma sobreviviera, de ahí sus muros de piedra a la vista, conviviendo con paredes lisas o contraventanas recuperadas, para luego meter cierto contraste con los cerramientos de aluminio en negro, o las escaleras de hierro de corte fabril, las fibras naturales en los muebles (como los sillones de ratán del salón, o la alfombra de fibra, que proceden de Ikea), etc.

Dos piezas que me han atraído desde que las vi, son las mesas de centro del salón, de Revolución Limo, son 100% de plástico reciclado y realizadas de forma artesanal. He de decir que aunque nunca he sido muy fan de los acabados que me recuerdan a los terrazos, estas mesas me han sorprendido gratamente, así como la firma que lo la conocía.

El mobiliario de la cocina proviene de Ikea también, pero tiene sus toques. Como el salpicadero, donde en los azulejos se han representado los dibujos de los perros de los propietarios, gracias al Centro Cerámico de Talavera, de donde son también los jarrones blancos. Si os fijáis, también en la cocina hay un cartel que les recuerda a su antigua mascota y pone “casa Fú“, bajo él, un mueble que se encontraba en el antiguo secadero y que decidieron conservar, de este mueble y el cartel, partió la inspiración para el resto de la casa.

El dormitorio principal no puede ser más sencillo, la propia piedra es la que hace las veces de cabecero y mesilla a la vez. No se necesita más. Lo mismo sucede en el baño, la misma piedra protege la zona de la ducha.

La verdad es que no esperaba menos de Guille, una vez más aplaudo su trabajo y entiendo que esta casa sea su refugio y el de su familia para desconectar. Se me haría duro volver cada domingo a Madrid, no sé si sería capaz ;-)

Fotografía: Pablo Sarabia / para Elle Decor

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Un proyecto de Erico Navazo

No me equivoco si afirmo que Erico Navazo es uno de los interioristas más reconocidos dentro y fuera de nuestras fronteras, también está entre mis favoritos y el de tantos otros. Sabe como nadie conjugar lo clásico poniendo su sello moderno. Más allá de lo pretencioso, busca la calma, el equilibrio, lo natural, lo sereno y “lo español”, ya que siente debilidad por los muebles con historia y los oficios de toda la vida.

Aún no he subido a Instagram el espacio ejecutado este año por Erico Navazo para Casa Decor, fue el primero que vi ya que empecé la exposición desde el último piso y fui bajando, fue todo un acierto porque pudimos disfrutarlo sin gente y como cada año, no me defraudó ni un poquito.

Y vamos con el proyecto de hoy, se trata de un piso en Madrid que como tantos de los años sesenta, estaba muy compartimentado. Lo primero fue abrir los espacios así, el recibidor, el salón, el comedor y la cocina (esta última separada, aunque integrada a su vez por una cristalera), ahora comparten un mismo espacio dejando que fluya la luz.

Para dar un aspecto más moderno, se jugó también con los acabados o la propia estructura de la vivienda. Se quitaron los falsos techos para ganar altura y se dejaron a la vista los conductos del aire acondicionado, los pilares de hormigón también quedaron a la vista, todo ello se revistió con un acabado a la cal. Los suelos son de madera de pino en un tono muy clarito que casi se funde con el color de las paredes, hace que el espacio te envuelva y se vea relajante.

Respecto a la decoración muchas de las piezas son del estudio del interiorista, otras las proporcionaron los clientes y el resto fueron compradas o diseñadas a medida.

Bajo una paleta neutra, encontramos toques de color que dinamizan el conjunto. La bonita butaca de madera del salón es de Tado, en el suelo alfombra de Zigler. En la segunda imagen, destaca la alfombra marroquí de lana y rafia comprada en el rastro madrileño, sus tonos rojizos hacen que el resto de los muebles, de colores neutros y las paredes, destaquen.

En ese mismo espacio, luce una mesa plegable del Siglo XIX con jarrones de la antigua República Federal Alemana, adquiridas en el estudio. Lo que pensaba que era un original cuadro, ha resultado ser un altavoz circular de Bang & Olufsen (se nota que me queda mucho por aprender de estos aparatos electrónicos). La mesita baja rectangular de corte mid-century, se adquirió en Restelo.

La cocina es una de las zonas que más me ha impactado. Tras el cerramiento, encontramos un comedor, con una mesa del Siglo XVIII también de Restelo y sillas tipo shaker de Vintage 4P y La Brocanterie, jugando con varios colores. Contrastan con los muebles, diseño de Erico Navazo, realizados con placas porcelánicas de Techlam, un revestimiento ultrafino de la firma Levantina, que tiene múltiples aplicaciones. Con este mismo material se hizo también la encimera. Me gusta muchísimo cómo han quedado los muebles, diría que se funden con el resto de las paredes de la vivienda.

En el dormitorio la simplicidad sigue siendo la tónica. Se prescinde del cabecero, el toque de color lo pone la manta étnica procedente del estudio de Erico Navazo y el cuadro que se hizo con un antiguo papel pintado (de Restelo). La silla de enea también es de la misma tienda. Las míticas lámparas Jieldé son de Años Luz.

En el baño el protagonista es el mueble del lavabo, diseño del estudio. Se realizó con patas de hierro que llevan una pátina oxidada y sostienen dos grandes lavabos de granito. La grifería encastrada en la pared es de la firma Cristina, adquirida en Azulejos Peña y la descalzadora, al igual que la que hay en el salón, es una pieza familiar tapizada con un lino antiguo húngaro.

En el dormitorio infantil a pesar de tener literas y una cama extra, lejos de parecer un espacio pequeño, ha quedado perfectamente integrado, pintando las camas del mismo color que las paredes, los edredones de Nordic Elements, tampoco llevan demasiado color, de tal forma que la habitación se ve ligera.

¿Qué os parece la vivienda? ¿Qué estilo diríais que tiene? Para mí es una mezcla perfecta entre calma, pequeños toques de color, guiños industriales mezclado con antigüedades, y en conjunto la veo wabi sabi ¿qué locura, no? Adoro todo lo que este hombre me transmite con sus espacios, en una palabra es un CRACK.

Fotografía: Asier Rua para Elle Decor

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Un sueño de casa en la Provenza…

Me gusta todo de esta antigua granja convertida en vivienda, aunque quizás para alguno de vosotros no sea de vuestras favoritas del blog. Ya me contaréis cuando lleguéis a la cocina si no os quedáis con la boca abierta o cuando veáis el despacho con vistas al jardín y esas grades puertas acristaladas con forma de arco, quizás cambiáis de opinión… No os haré más spoiler.

Como os he dicho se trata de la rehabilitación de una granja del Siglo XVIII realizada por los estudios V8 designers y Frög Architecture de 250 metros cuadrados, que adaptaron a las necesidades de una familia con tres hijos. Es bastante obvio el respeto que se ha tenido por la historia y el pasado arquitectónico de cada uno de los elementos, tanto la piedra, como las vigas, la chimenea….

Dentro de la vivienda, conviven grandes clásicos del diseño. En el comedor por ejemplo preside una preciosa mesa de Jean Prouvé, con sillas rojas del mismo diseñador y azules de Friso Kramer. Las lámparas de techo son de  Alvar Aalto y el aparador de Hans Wegner.

Lo que era el antiguo establo, es en lo que se ha convertido el precioso despacho del propietario, que a mí tanto me gusta, y del que disfruta cuando puede escaparse de Estrasburgo, ciudad donde vive la familia, a este refugio y puede teletrabajar. El escritorio fue rescatado de la infancia y es de Walter Knoll, la silla también heredada, es de Friso Kramer. Tanto la papelera como el flexo son de Vipp (mi descubrimiento de esta semana, de allí también es la maravillosa cocina).

Es precisamente en la cocina, donde se ve el contraste con las piezas vintage o de autor que encontramos en el resto de la casa. Aquí se ha apostado por líneas contemporáneas y actuales. También destacan más los armarios de acero negro de Vipp, al estar en un contexto donde las vigas de madera vistas o los azulejos de Mutina, ponen el acento rústico, los detalles decorativos como las tablas de madera, también lo enfatizan. Sin duda una combinación magistral.

El dormitorio principal cuenta con vestidor y baño en suite. Se comunican a través de una ventana con cristal opaco. Está revestido con mosaico de Bisazza. Para ser sincera me gusta más el baño secundario, al meter un mueble de madera y el taburete Cork de Jasper Morrison me resulta mucho más cálido, también hace mucho el toque vegetal. Vaya, que el baño principal es demasiado sobrio para mi gusto.

El exterior de esta casa también tiene mucho que decir, seguramente en la época estival poco o nada se disfrute del interior, teniendo ese porche y esa piscina, para qué más. El sofá es de la colección GRID de GLOSTER, acompañado de sillas de Patricia Urquiola para Kettal, En varias zonas de su gran jardín, cuentan con áreas de descanso o mesas para comer. Poder disfrutar de un sitio así sobre todo en verano, debe ser como estar en el cielo.

Me gustaría saber vuestra opinión, yo soy muy fan de los clásicos del diseño y hacía tiempo que no encontraba una casa decorada principalmente con este estilo ¿os gusta o preferís casas más modernas? Os espero en comentarios…

Imágenes: Elle Decor

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Vivienda en blanco y madera, proyecto de Helena Martín.

Ha sido casualidad, van dos semanas seguidas donde las escaleras cobran protagonismo en las viviendas que publico. La anterior porque conjugaba un diseño funcional con su belleza y esta, porque arquitectónicamente se integra en la casa como si de una obra de arte se tratase. Tenía que ser imagen de portada del post, así os entra más ganas de ver lo que vendrá después ;-)

Se trata de un dúplex rehabilitado por la interiorista Helena Martin, en Majadahonda (Madrid). Se prescindió del color buscando un resultado calmado y ligero, de ahí que se inclinara por el blanco pero sin olvidar las texturas y para dar calidez, se añadieron los toques de madera lavada en roble y pinceladas de negro. Las texturas se consiguieron gracias a tejidos como el lino o la lana, también con paneles y molduras de Orac Decor (que en el caso de los paneles acanalados se encargan de camuflar las puertas de entrada a las zonas privadas de la casa). Los pilares de hormigón, también ofrecen otro punto de textura ya que se han dejado vistos.

Si hablamos de decoración, hay una perfecta convivencia entre piezas modernas y vintage. En el comedor por ejemplo encontramos una mesa y sillas de hierro y ratán antiguas de Rue Vintage 74 junto a una consola de Calma Chechu y bajo esta, un puf de Sancal.

En la zona de estar preside un gran sofá blanco de Studio Bañón sobre una alfombra de BSB, se mezcla con las butacas flor en lana bouclé, tan de tendencia ahora, de Mestizo Store, las banquetas de madera también son de Mestizo.

En los dormitorios y baños, quizás se ha permitido la licencia de algo más de color gracias a los papeles pintados o a los textiles. El dormitorio principal cuenta con un papel de la firma Casamance cuyo dibujo simula hilos de colores, para contrarrestar, se ha puesto un cabecero muy sencillo en tono topo muy suave. El resto de textiles son de Pepe Peñalver y la mesilla de madera de El Globo Muebles.

El baño principal es sencillo y funcional, acorde al resto de la vivienda. Un gran mueble lacado en blanco, con encimera de DEKTON (un material ultra resistente, sin porosidad, que lo hace ideal tanto para baños como para cocinas) y un taburete de Mestizo, completan la deco.

En la habitación infantil, aunque también haya más toques de color, la sensación es de que el blanco lo inunda todo gracias a la generosa luz natural y a que los muebles, diseño de la interiorista, también están lacados en blanco. Como contraste, los cajones de madera como almacenaje en una de las camas, la escalera de la litera y el papel pintado. Los textiles son de Rue Vintage 74.

En el aseo se recurre de nuevo a la opción del papel pintado, en esta ocasión se trata de Sibia de la colección Orphée de Casamance. El mueble del lavabo de roble lleva encimera de Silestone blanco y los apliques son de Nanómetro Estudio.

Hasta aquí este precioso dúplex, donde me hubiera gustado ver algo más, como la terraza (que sé que existe por el artículo) y la cocina (tengo intriga), aunque también tengo claro que con lo que he visto, el resto no me defraudaría. Creo que con las escaleras y las puertas acristaladas de roble, tengo suficiente ¿Os habéis quedado con ganas de más?

Imágenes: Montse Garriga para Elle Decor / Helena Martín

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Un proyecto de Belén Ferrándiz

Esta casa situada en Pedraza, Segovia, está llena de tesoros de mis tiendas favoritas, así que sí, es uno de los motivos por la que tenía que compartirla. El otro, el maravilloso trabajo de rehabilitación para conseguir mantener la estética de un pueblo, que se considera Conjunto Histórico desde 1951. Si no habéis estado, os recomiendo que vayáis a visitarlo, no puede ser más bonito.

La interiorista Belén Ferrándiz, encontró la casa literalmente en ruinas, pero conservaba su identidad, las vigas, sus baldosas de barro, la gran embocadura original de la chimenea, el coqueto patio empedrado,… aunque había mucho por hacer. Lo que estaba claro era que había que conservar todo aquello que le dotaba de historia y carácter a la vivienda.

La escalera se tuvo que hacer de nuevo, pues de ella no quedaba nada. Como era un elemento clave, se aprovechó para redistribuir los espacios. Esta conecta las tres plantas de la vivienda.

La carpintería que da al exterior tenía que mantener, como he dicho antes, la estética del resto del pueblo, se pusieron ventanas de iroco (una madera muy resistente a los cambios climáticos) y se le dio un acabado en nogal. Para la parte interior sin embargo, se utilizó pino acabado en tono roble envejecido. Todo ello se combinó con los pilares de hierro en gris antracita que se dejaron a la vista para crear un bonito contraste y ya en el techo, encontramos viguería vista pintada de blanco.

Como en casi toda reforma hoy día, se huyó de la compartimentación optando por abrir espacios, dejando paso a zonas más amplias y a que la luz fluya por todas partes. La guinda del pastel la pone el acertado mix de piezas de mobiliario, una mezcla de muebles antiguos, con otros de diseño contemporáneo, también franceses o daneses, e incluso piezas a medida. Os cuento bajo estas líneas alguna de mis favoritas.

Butaca de Rue Vintage 74 y apliques de Borgia Conti.

Chaise Longue de Studio Bañon, veladores de Rue Vintage 74 y Lámpara de Aromas. La estantería está hecha a medida en pino natural.

Sofá de Blasco y banco de ratán en Mestizo Store.

La fotografía de gran formato es de Aurélien Villette y se adquirió en Yellow Korner. El mueble cubre radiador de pino fue realizado a medida. Butacas de El Rastro madrileño, restauradas y tapizadas con tela de Dolz Colección Internacional.

La mesa es un diseño de la interiorista. Bancos de Asitrade y Rue Vintage 74. Lámparas de Aroma y macetero de Mestizo.

El mobiliario de cocina procede de Gunni & Trentino.

Tumbonas de ratán de Rue Vintage 74 y apliques de El Rastro.

El diseño de la cama fue hecho a medida para situar tras él la zona de vestidor con puertas correderas a ambos lados. Colcha de lino y banco a pie de cama de Rue Vintage 74, la alfombra y el cojín blanco y negro, de Maison du Monde

Elementos del baño, también de Gunni & Trentino.

La mampara es de aluminio lacado en negro. Junto a la ducha un espejo de herencia. Lámparas de Asitrade.

Conjunto de mesa y sillas francesas de Rue Vintage 74.

Imágenes: Montse Garriga para Elle Decor / Belén Ferrándiz

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Estilo nórdico en Nueva York

La verdad es que no tenía intención de publicar esta semana, pero yo sola me enredo con dos de pipas. He decidido adelantar la publicación a hoy, mañana la mayoría estaréis de vacaciones y lo último que quiero es que estéis pegados a la pantalla de un móvil o un ordenador, descansad y disfrutad aunque sea haciendo nada, porque en estos momentos es lo más sensato. Yo mañana todavía tengo que trabajar un rato por la mañana, pero creo que después y hasta el domingo, me voy a dedicar a mí.

Tampoco quiero extenderme demasiado con el post de hoy, pero encontré este remanso de paz en Nueva York y me apetecía compartir. Quizás a muchos os falte color en este hogar y no digo que no pero sin embargo, no puedo dejar de pensar en la calma que me transmite la paleta de color beige, salpicado con toques de negro, que se repite por todo el apartamento. Orden, minimalismo, limpieza, luz, los elementos justos (ni más más ni menos), calidez a su vez  con toques de madera que siempre funcionan, elegancia en el negro y en las pinceladas de dorado en los apliques u otras luminarias, y por último, el toque tierno y nada caótico de las habitaciones infantiles. Toda esta casa me transmite mucha serenidad. Aunque mi espacio favorito es el recibidor y tan sólo consiste en un cuadro XXL y un banco de cuero, esto me confirma que la mayoría de las veces, menos es más y si hay arte de por medio haciendo de protagonista, no es necesario volverse loco buscando más complementos.

Se trata de un apartamento en el Upper East Side de Nueva York, era nuevo y los propietarios sólo traían consigo la obra que tanto me ha gustado de su anterior vivienda, el resto de la casa era un lienzo en blanco que Sissy + Marley Interior Design se encargaron de vestir al gusto de los clientes. Les dejaron total libertad para el diseño, con la única condición de crear un espacio elegante y “chic” pero apto para niños. Creo que el reto lo superaron con creces ¿No creéis?

Imágenes: Sissy + Marley Interior Design / Elle Decor

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

La galería Wilo & Grove

Si os habéis pasado por mi Instagram recientemente, habréis visto mi última publicación. Os hablaba del regalo que les hice por Reyes a mi mejor amiga y a su marido. Para ellos siempre intento encontrar algo realizado por pequeños empresarios o emprendedores con talento, que me llame la atención su trabajo, de esta manera consigo un regalo original a la vez que contribuyo a ayudar a negocios que tanto lo necesitan. En esta ocasión me incliné por el arte. Dos preciosos cuadros realizados por Carol Giménez, con motivos vegetales.

No deberíamos ver el arte como algo al alcance de muy pocos, sino como un elemento más cuando vamos a decorar. El espacio que os traigo hoy, tiene precisamente ese objetivo. Se trata de la galería de Wilo & Grove, una antigua imprenta reconvertida en un lugar donde acercar al público general, piezas exclusivas y únicas de artistas emergentes.

Sus propietarias, Olivia de Fayet y Fanny Saulay, venían de trabajar en la casa de subastas Christie’s por lo que conocían bien lo que es rodearse de obras de gran prestigio a las que muy poca gente tiene acceso. Ese fue el motivo por el que quisieron crear una galería como esta, para evitar que el público con menos recursos adquiera cuadros en grandes superficies carentes de valor y personalidad, y se atrevieran a apostar por artistas emergentes que ofrecen exclusividad a precios asequibles (tienen obras desde los 50€).

La galería se ha decorado además, como si de una vivienda se tratara. Las cristaleras, las vigas, las columnas de madera o la altura de los techos, delatan su pasado fabril. El arte se mezcla con el diseño, mobiliario de estilo vintage, con piezas industriales, o referentes del siglo XX, una mezcla de estilos y colores en un intento de huida de aquellas casas que son réplicas las unas de las otras.

Como veis esta galería parisina aboga por la personalidad, por aportar a tu hogar detalles que lo hagan tuyo, como recuerdos de tus viajes, objetos de herencia familiar y por supuesto el arte —alejándonos de las producciones en serie—, en general todo aquello que haga de tu casa un lugar único. Y para único el baño de la galería, que aunque me gustan todos y cada uno de los rincones de esta antigua fábrica, esas tres puertas de madera, la bañera exenta con su pequeña galería de arte, el gran espejo con su colección de frascos,… todo me parece un acierto en ese oasis de paz.

Me encantaría conocer vuestra opinión sobre el tema del arte, ¿Le dais importancia o compráis reproducciones en serie? Para mí sí es importante. En casa sólo tengo una lámina colgada fruto de una colaboración, la tengo en el baño. Lo demás es original, lo que no quiere decir que me haya gastado mucho dinero en arte, o viva en un museo, sólo uno de mis cuadros tiene nombre y apellidos de un pintor conocido y fue un regalo de boda, y el resto sencillamente son únicos porque sólo los tengo yo :-)

imágenes: Elle Decor

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Casa Es Carritxò

Voy sumando amigas en Mallorca aunque sólo a una de ellas la conozco personalmente, sin embargo todas son como de la familia. Dicen que el roce hace el cariño, no puedo estar más de acuerdo, cuando cada día ves, hablas, chateas,… con las mismas personas, no importa la distancia, ni tan siquiera que nunca hayas estado frente a ellas. Es curioso el grado de confianza que se pude adquirir con alguien al que ni conoces, incluso que a veces sepan más de ti que tus propios amigos, y es que al final estás compartiendo el día a día con esas personas y se convierten en tus “compañeras de trabajo” o quizás sencillamente conectas de otra manera porque estás viviendo las mismas situaciones y entienden tus altos y tus bajos, que no son iguales a los que tienen trabajos convencionales (que no digo que sean ni mejores ni peores, simplemente son distintos).

A la última persona que he conocido vía Instagram y con la que he conectado un montón es Judith, de JS Home. Tiene un estudio de interiorismo en Palma y recientemente ha abierto una bonita tienda de la que pienso auto regalarme algo estas Navidades, tiene auténticas monadas. De ahí que cuando la situación sanitaria se estabilice, Mallorca será uno de mis objetivos.

Y mientras no pueda ir físicamente, me conformo con una visita virtual a una preciosa casa situada en la isla y diseñada por el estudio de interiorismo Bloomint Design. Al estar ubicada en lo alto de una colina, se inspiraron en el concepto de los faros o las torres de vigilancia, intentando conectar las vistas del mar y la montaña. Todo un privilegio lo que rodea a esta casa, llamada Es Carritxò, de 400 metros cuadrados.

Los espacios interiores se abrieron lo máximo posible para dejar entrar la luz natural y conseguir zonas conectadas. Lo que más me gusta de la casa son los materiales utilizados, los revestimientos y las carpinterías. Se ha recurrido a elementos tradicionales o realizados por artesanos de la isla, cerámicas, terracota, yute, lino, lana,… Me encanta el pavimento continuo de cantos rodados, que empieza en la entrada principal y llega hasta la ducha. La sensación de andar descalza por uno de estos suelos, no tiene igual.

También le pongo un “pero” y es la bañera exenta (que en sí es una maravilla), pero no me pega en esta casa, al menos no frente a la cama bajo un televisor. Toda esa zona me resulta fuera de lugar ¿no? Pese a que la decoración de la vivienda es de contemporánea, no deja de estar en un entorno de campo y con sabor a campo, sin embargo esa zona parece como la suite de un hotel de ciudad, es como un pegote que no viene a cuento, aunque esto es una opinión personal.

Lo dicho, Mallorca espérame con los brazos abiertos, como dice Judith, que tarde o temprano me tienes allí…

Fotografía: Meritxell Arjalaguer, para Elle Decor.

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Ático en Chamberí

Por ático en Chamberí seguramente os venga a la cabeza un piso en una buena zona de Madrid, pero de ninguna manera imaginaréis algo tan especial.

Así de primeras, ¿Seríais capaces de asociarlo a una casa con ducha exterior y otra interior con vistas a la sierra? ¿O a dormir bajo una cúpula? ¿Y a bañaros en una piscina, o más bien alberca diría yo por su tamaño, de agua caliente? ¿Y a hacer escalada por una temeraria escalera no apta para unas prisas? Sin duda resumir esta casa como un ático en Chamberí es quedarse corto, cuando veáis las imágenes lo entenderéis.

El proyecto de rehabilitación de esta vivienda de los años 50, fue ejecutado por la arquitecta e interiorista Idoia Otegui. Se buscó respetar el carácter antiguo del edifico, así como ciertos elementos estéticos que ya estaban en él, como las molduras, el suelo hidráulico original, las carpinterías,… pero a su vez había que dotarle de espacios contemporáneos adaptados a las necesidades de su cliente (la práctica del yoga, la cocina, la pintura, el trabajo y su pasión por invitar a sus amigos).

En la planta baja se distribuyen las zonas comunes. Un espacio abierto que alberga el salón comedor y la cocina junto a la sala de estar. Como veis los colores no son un problema, los hidráulicos originales del suelo tienen su réplica en los textiles del sofá,  butacas, mesitas de centro o la otomana de la habitación contigua, destinada tanto a despacho como a cuarto de invitados, que tiene puerta corredera para poder cerrar a demanda. Allí todavía es más evidente el juego de color, con una mezcla muy potente de papel pintado tanto paredes como techo.

Subiendo por las esculturales escaleras del salón, en un nivel superior, está el dormitorio principal bajo la cúpula de la que os hablaba. Y junto al dormitorio, se encuentra el baño principal, elegantísimo en tonos verdes y negros, que además cuenta con luz natural. Del dormitorio se sube a la terraza, por una escalera temeraria :-), pero el esfuerzo merece la pena. Puedes hacer un poco de Yoga y luego darte una buena ducha bien en el baño o en la terraza, a tu elección, para luego preparar una estupenda barbacoa y si hace calor, darte un baño en la piscina con una cervecita fresca mientras disfrutas de las vistas de Madrid, no se me ocurre mejor plan.

No hay que irse muy lejos si encuentras casas tan originales y tan bien resueltas que dan para un montón de actividades. Yo de esta me quedo con la terraza, no tengo ni la mínima duda. ¿Y vosotros?

Imágenes: Idoia Otegi Arquitectura / Elle Decor

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Wabi-Sabi

Alguna vez he nombrado en por el blog el término Wabi-Sabi dando por supuesto que conocíais esta terminología y quizás no sea así. Esta palabra japonesa describe una estética muy concreta que se basa en la “belleza de la imperfección“. Bajo un estilo mayoritariamente minimalista, encontramos la calidez gracias a piezas y objetos provenientes de la naturaleza.

Esta semana buscaba para un post en Instagram, una imagen que ilustrara cómo romper o conseguir el efecto Wow en un espacio donde todo el mobiliario sigue un mismo patrón y encontré esta casa por casualidad, me la guardé para hoy. En cualquier caso, la foto que puse tenía bastante relación, porque la naturaleza muerta y un taburete de madera desvencijado, hacían de punto focal en un salón de diseño. Muy Wabi-Sabi también.

Si después de leer el significado no os ha quedado claro no os preocupéis, estas imágenes valen más que mil palabras.

Esta casa se llama Villa Kuro y se encuentra en el desierto del Parque Nacional Joshua Tree, al sur de California, un lugar ideal para hacer un retiro. Se pude alquilar a través de Airbnb o desde su página web, echad un ojo a las fotos de su galería (que no las he puesto por aquí tener derechos reservados) y alucinad más aún. Quizás a nosotros nos pilla un poco lejos, pero tengo muchos lectores al otro lado del charco, a los que igual les apetezca un descanso en un sitio bonito y tranquilo. El resto podemos empapar nuestras retinas de belleza.

Del interiorismo de esta vivienda de los años 60, se encargó la inmobiliaria de Los Ángeles, Mini Inmo. Son 185 metros cuadrados repartidos en dos salones, cocina, dos dormitorios y dos baños, con unos exteriores que quitan el hipo. Como materiales tan sólo elementos naturales como madera, piedra, microcemento, mimbre,… y una paleta de colores tostados y tierra que hacen que el interior y exterior, el estén perfectamente conectados.

Si dentro invita al recogimiento, fuera sin embargo se han creado distintas áreas de recreo. Un patio cubierto destinado a comedor, un jardín con butacas como zona de relax o tertulia, otra parte con ducha y jacuzzi al aire libre. Todos los exteriores son oscuros, justo al contrario que el interior, creando así un bonito contraste.

¿Os gusta esta corriente decorativa u os parece demasiado minimalista? A mí me transmite mucha calma y paz, ya sabéis que estoy muy a favor de utilizar materiales naturales y que me encanta la naturaleza muerta, pero aún así creo que si viviera en un espacio Wabi-Sabi necesitaría algo más, siempre quiero algún elemento que me emocione y aquí no veo. Ahora, que me den la casa que lo le haría ascos, ya me buscaría la vida para darle yo mi toque “emocional” ;-)

Fotografía: Stanley Yang para Elle Decor

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.