Últimamente veo mucho un programa de televisión del canal Decasa, sobre construcciones basadas en el principio del respeto al medio ambiente. Un diseñador viaja alrededor del mundo para enseñarnos las mejores «Green Houses» (como las denominan), situadas la mayoría en Estados Unidos, Canadá, Austrália e Inglaterra.
Todas ellas son ejemplos a seguir, utilizan la naturaleza para conseguir aquello que necesitamos sin necesidad de perjudicarla. Son casas que producen su propia energía mediante la utilización de paneles solares, o energía cinética que aprovecha las corrientes de aire. Son capaces de recoger el agua de la lluvia para la utilización de electrodomésticos y sanitarios, y devolver la misma a la tierra para ser aprovechada como medio de riego; esto entre muchas otras virtudes.
En este programa he visto auténticas virguerías arquitectónicas, pero no sólo en la manera de construir sino también en el uso de materiales reciclados donde se le da una segunda oportunidad y una nueva vida a materiales que de otro modo, acabarían en un contenedor.
Esta casa que os muestro se encuentra en Kansas y la base de su construcción y decoración es el reciclaje. Los suelos por ejemplo, son de roble recuperados de reformas de otras casas de la zona, así como las maderas que recorren el exterior y la entrada de la vivienda que anteriormente habían lucido orgullosas en establos. Hay otros detalles claramente reutilizados que llaman la atención como el pasamanos de la escalera, o parte de una antigua escalera de caracol convertida en original estantería, y ¿qué me decís del botellero fabricado con una simple plancha de madera y varios soportes para las botellas?.
Yo me rindo ante estas casas, y creo sinceramente que la arquitectura y la decoración deberían ir encaminadas al cuidado y respeto del medio ambiente. Casas que además de ser un ejemplo para todos, son bellas y están llenas de personalidad.


















