La casa de la blogger Janniche Kristoffersen de Blogga I Bagis

¿Sois de los que lleváis años con la misma decoración en vuestra casa o de los que nunca se están quietos y no paran de cambiar las cosas? Yo he de reconocer que me cuestan bastante los cambios en general, más aún cuando me encuentro a gusto rodeada de mis cosas, entro en una zona de confort de la que me es muy difícil salir. Por otro lado, recibo tantos “inputs” decorativos diariamente que a veces siento la necesidad del cambio, las ideas brotan de mi cabeza como si de una cascada se tratase y tengo además, una casa que se presta a ello, es amplia, con espacios abiertos, distribuciones cuadradas,… podría hacer mil cosas, pero la realidad es que la mayoría se quedan sólo en ideas.

Lo que sí me gustaría modificar son aquellas cosas que por el paso de los años y el uso se han ido deteriorando, mero mantenimiento vaya. Me encantaría renovar algunos textiles, sobre todo retapizar los sofás (no compraría otros porque los míos están hechos a medida y son comodísimos), igual no es gran cosa pero daría un cambio radical al salón. Si tuviera dinero, ya que supone una inversión mayor, cambiaría la cocina y los baños; los años no pasan en balde y aunque aparentemente no se note, hay un cierto desgaste.

Últimamente lo que sí he hecho son cambios con los objetos de decoración (no comprando unos nuevos, sino moviéndolos de sitio), también he reubicado en el salón una cómoda que se encontraba en el dormitorio de mi hija y por último, pinté los azulejos de mi baño (sobre esto ya os hice un post). Pocas cosas realmente, la verdad es que en su conjunto veo bien mi casa, es mi refugio, me resulta cálida y acogedora, y me trasmite esa sensación de “hogar” tan importante para mí. Lo dicho, tengo miles de ideas pero por otra parte ¿Por qué cambiarlo todo cuando te sientes tan a gusto en un sitio? ¿Cambiar por cambiar? No sé, ¿qué opináis?

Hoy os traigo lo que podríamos denominar como una casa en constante evolución. Se trata de la vivienda de la blogger sueca Janniche Kristoffersen, de Blogga I Bagis. Tanto su blog como su cuenta de Instagram generan un gran interés, porque además de tener una preciosa casa al sur de Estocolmo, está en constante cambio. Seguro que si os fijáis detenidamente en las fotos, encontraréis diferencias entre los mismos espacios, a veces tan sutiles como cambiar las patas de un sofá, quitar una balda de la cocina, modificar el color de los muebles, o añadir un simple listón de madera para separar la parte superior e inferior de una habitación con el fin de pintarla en dos tonos diferentes. Cambios a veces muy sutiles pero que suponen una gran diferencia en el conjunto.

Como recalco siempre, nada como vivir las casas para saber lo que te van pidiendo. Pienso que es un error intentar amueblar todo de golpe porque probablemente con el tiempo, nos daremos cuenta de que ese lugar necesitaba algo distinto. Para que os hagáis una idea, yo he empezado a cambiar mobiliario cuando mis hijas han crecido, vivo en esta casa desde hace 18 años y ha sido hace unos meses cuando moví la famosa cómoda para adaptar la habitación de mi hija mayor a sus nuevas necesidades. Y os tengo que contar esto, a veces las necesidades son tan extrañas como las costumbres de cada persona, mi hija mayor se maquilla frente a su espejo sentada en el suelo (así es como se siente cómoda). ¿Sabéis dónde le he puesto una pequeña estantería de rejilla para poner su maquillaje? Bajo ese espejo que es de cuerpo entero. Puede parecer raro, pero he adaptado la decoración para que resulte funcional, ya que es lo que mi hija necesitaba (y oye, tengo que decir que ha quedado sorprendentemente bien, por raro que sea el sitio).

Paso a enseñaros la vivienda y os destaco bajo algunas imágenes esos cambios que si no os los contase, quizás algunos os pasaban desapercibidos. Si queréis además leer el reportaje al completo sobre la casa, podéis hacerlo en este link.

El sofá es de la serie Söederhamn de Ikea y como veis sólo con un cambio de patas, ha pasado del frío acero a la cálida madera.

Este rincón junto a la chimenea también ha sufrido un cambio. Se sustituyeron los armarios por un banco realizado a medida, con espacio de almacenaje en su parte inferior para albergar objetos como la leña.

Esta mesa de comedor es una de las piezas que la bloguera y su marido, artista de profesión, lucen con más orgullo. Fue diseñada y construida por ellos mismos, como muchos otros elementos de la casa.

El hueco lateral derecho de la cocina lleva una balda volada en verde, como el tono de los armarios, pues fijaros en las imágenes que vienen a continuación, también está con la balda en blanco (en origen) y finalmente tras su deterioro, procedieron a quitarla ¿Cómo os gusta más, con balda o sin ella?

La habitación infantil estaba pintada en origen en un azul grisáceo, precioso color en mi opinión, pero el dormitorio tiene orientación norte por lo que este tono la oscurecía más. Mirad qué luz se ha conseguido tan sólo pintando algunos elementos en rosa palo. Además de eso, se aprovechó el hueco que quedaba entre el armario y la pared, para construir un pequeño sofá como rincón de lectura. Y a media altura de la pared se añadió un pequeño listón, que separa la parte superior de la inferior permitiendo así pintar la zona a dos colores (el mismo rosa en la parte inferior y en blanco, para ganar luminosidad, en la superior).

Sabéis que el azul grisáceo es mi color, pero he de decir que la habitación ha ganado mucho con el cambio.

Entre la imagen superior del dormitorio y la inferior, tan sólo se ha añadido un espejo y las cortinas, con eso ya hay un cambio sustancial. Y aunque aquí no lo vemos, en su blog cuenta que el dormitorio también era de color verde (como el de la cocina), pero decidió cambiarlo para que resultara más acogedor.

Imágenes: 91magazine & Bloggaibagis

Y vosotros, ¿estáis contentos con vuestra casa o lo cambiaríais todo constantemente?

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70 metros bien aprovechados…

Aunque no me considero una fanática del estilo nórdico (lo que no quiere decir que no me guste), reconozco que admiro mucho la capacidad que tienen en estos países de multiplicar visualmente los espacios. Lo que vais a ver es un piso situado en Kungsholmen, Estocolmo, de dos dormitorios y 70 metros cuadrados. No es muy grande, pero cualquiera lo diría.

He perdido un par de horas (o ganado, según se mire), cotilleando la web de Fantastic Frank. Me ha sido difícil elegir entre las propuestas de pisos que tienen a la venta. La verdad es que me gustaban muchos, pero uno en concreto me ha vuelto loca. Está en Berlín y sus múltiples vigas blancas y paredes de ladrillo visto, eran espectaculares. La cosa es que hoy quería mostraros un piso pequeño y bien aprovechado, pero el de Berlín tenía más de trescientos metros cuadrados, así que no me servía como ejemplo. Os dejo aquí el link por si queréis recrearos la vista.

Vamos con la vivienda que os muestro hoy. Quizás muchos penséis que 70 metros cuadrados no es un piso diminuto, y estáis en lo cierto, pero su tamaño tampoco es como para tirar cohetes. El piso consta de salón, comedor independiente, dos dormitorios, cocina, baño, recibidor y dos balcones, uno con salida desde la cocina y el otro desde el salón.

Lo que más me gusta es su luz natural, acentuada por la práctica totalidad del blanco en su interior, sólo interrumpido por un precioso parquet en espiga, el porcelánico gris del suelo de la cocina y algunos toques en madera clara. La combinación blanco, gris y madera, siempre es caballo ganador.

Si os fijáis sólo hay cortinas en los dormitorios (imagino que por intimidad), el resto las ventanas están desnudas para dejar paso a la luz. Según escribo estas líneas, se me pasa por la cabeza que en España es difícil ver una casa sin cortinas y no porque tengamos más luz, es que aquí somos un poco cotillas por naturaleza ;-) Así que a no ser que tu piso esté más alto que el de tus vecinos, o pases de todo, mejor viste tus ventanas para ahorrarte miradas indiscretas, aunque sea con unos sencillos visillos.

Otra cosa a tener en cuenta en espacios pequeños son las soluciones de almacenaje, este piso tiene varios ejemplos. Me encanta cómo queda la hendidura en la pared del comedor para almacenar la leña, es práctico y a la vez decorativo. Otro acierto está en la cocina, donde en lugar de llenar la pared superior de armarios se han puesto baldas, quedan menos pesadas a la vista sin renunciar al almacenamiento. Y lo mismo ocurre con las estanterías del salón, recorren todo un frente pero como son bajas no agobian ni dan sensación de pesadez.

Sólo le pongo un pero a esta casa, personalmente no me gusta el baño. Me parece frío, a veces demasiado blanco y sin ningún acento en otro color, me resulta deprimente. Pero esto tiene fácil arreglo, sería suficiente con un par de plantas :-) Por lo demás un 10 al espacio, a los materiales elegidos, por supuesto a la luz e incluso al mobiliario, que aunque muchas piezas sean de Ikea, no me ha parecido una casa calco de las demás. Conste que no tengo nada contra la firma sueca, pero ya sabemos que sus muebles acaban en el noventa por ciento de los hogares y al final todas las casas parecen iguales, sin embargo esta no.

Os dejo ya, me voy pitando a Madrid que he quedado a comer con Carmen, de Decor&Links, qué ganas de conocerla en persona y rajar por los codos de blogger a blogger :-)

¡¡Feliz fin de semana!!

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