Cerramientos acristalados protagonistas

Ayer estuvimos presentando un proyecto de obra donde la mayor parte de las paredes de la planta baja de un chalet se van a convertir en grandes acristalamientos que permitirán a la familia disfrutar de las vistas a un jardín digno de salir en cualquier revista de decoración o paisajismo. Y es que las prestaciones que ofrecen ahora los buenos cerramientos justifican la inversión que quizás en un primer momento debas hacer, pero que a la larga recuperas con creces, tanto en aislamiento térmico, como acústico, confort e incluso seguridad, por no hablar de la estética, claro. Pero de esto hablaremos otro día porque da para dedicarle un post completo.

Me detuve en esta casa precisamente por eso, porque gran parte de sus espacios están resueltos con acristalamientos que te permiten unir o separar estancias a demanda, sin por ello perder un ápice de luz ni de visibilidad, como en el caso de la cocina, el comedor y el cuarto de lavado, unido todo mediante cerramientos de cristal correderos que puedes abrir y cerrar a tu antojo.

De la misma manera se ha tratado la comunicación entre el dormitorio y el baño principal, separado por acristalamientos, sólo en la ducha se ha instalado una persiana veneciana para mantener la intimidad, pero con las lamas abiertas la luz discurre desde el dormitorio, pasando por la ducha, la zona de aseo y llega hasta el inodoro.

Este proyecto fue ejecutado por Marta Tobella, propietaria de la tienda y estudio de interiorismo Sacum. Su objetivo era darle toda la importancia a la cocina pues es donde la familia hace más vida, convirtiéndola en una caja acristalada central. Creo que fue todo un acierto. El tema del cerramiento surgió del miedo de la propietaria a tener el  espacio completamente abierto, de esta manera consigues ese efecto visual pero se puede independizar si cocinas y generas olores, por ejemplo, o has dejado la mesa sin recoger y no quieres que se vea el caos desde el salón, en ese caso cierras la puerta y ya no lo ves :-)

Muchos de los muebles están hechos a medida (como el del televisor), diseñados por Marta Tobella y muchos otros proceden de su tienda, Sacum. Para que se vea una continuidad, se ha empleado en casi todos ellos, tablero de chapa de roble, que da un aire muy natural al conjunto. Para ello también se han unificado los colores, la paleta usada son los blancos y el beige que fluyen por toda la casa, convirtiéndola en un remanso de paz.

En el dormitorio también se ha utilizado el recurso de los muebles a medida, tanto en el cabecero de madera que incorpora hornacinas para dejar libros o enseres, o el banco bajo ventana, que lleva almacenaje en su interior pero a la vez permite sentarse o dejar la ropa y los armarios lacados, que se integran y camuflan en la propia pared.

Sin duda una casa que además de transmitir calma, está llena de ideas para los que como yo, somos fans de los cerramientos acristalados. ¿Qué opináis?

Imágenes: Pepa Oromi para El Mueble

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Vivir en el campo…

Es un hecho, cada vez son más las personas que han decidido trasladarse a vivir al campo, a zonas rurales, e incluso a lo que llaman “la España vaciada”. Mi marido y yo pensamos que de no ser por nuestras circunstancias, la familia y sobre todo por nuestras hijas, que en breve necesitarán académicamente las oportunidades que Madrid puede ofrecerles, diríamos “hasta luego Lucas” a esta casa y nos iríamos al pueblo. Quizás con lo friolera que soy y la crudeza del invierno de las altas tierras sorianas, saldría poco de casa, pero qué más da, con la venta de la de Madrid ya me encargaría de tener la vivienda mejor acondicionada de todo el pueblo. Luego no sé de qué viviría después, pero eso ya es otro cantar ;-)

Hoy os llevo a una casa en el Pirineo. En ella, la interiorista Cuca Arraut ha mezclado con acierto el estilo rústico, con toques ingleses y también industriales, sin dejar de lado la luz.

El primer lugar donde mi vista se ha detenido ha sido en la chimenea. Listones de roble envejecido para cubrir el tiro (son los mismos que el suelo), así como las baldas, que le dan el toque rústico, pero a su vez la forja de la chimenea y la repisa, ponen el toque industrial y para dar un punto más de contraste, tenemos el papel pintado de Gancedo que simula al tartán (típica tela escocesa a cuadros). Sólo el diseño de esa pared, ya es para aplaudir.

En el comedor vemos algo parecido. A pesar de ser una casa de montaña, las sillas se han elegido de mimbre para aligerar, mientras la lámpara de Faro, es de hierro. Las cortinas venecianas de madera, permiten regular la entrada de la luz a la vez que aportan calidez.

Si os fijáis tras el comedor hay un cerramiento, algo similar a un “mudroom” donde dejar abrigos, botas, etc. cuando llegas del campo. Ese espacio no existía como tal, sino que el recibidor era tan grande que decidieron cerrar por la parte de la cocina para poder tener un office. Ahora pueden disfrutar de una zona de entrada, de un comedor en el salón y detrás del panelado que se hizo en el mudroom donde está el banco, ahora está la cocina completa con office (todo eso era el antiguo recibidor, menudo desperdicio). El mobiliario de la cocina, que en este caso sí se quiso hacer más campestre, es de Cuines i banys Prisma, aunque se realizó con un acabado en gris muy actual.

El papel pintado hace de conexión entre las dos plantas, vistiendo las escaleras. La alfombra del dormitorio principal, de la que me he enamorado, es de IDdesign y el banco, como muchas de las piezas de la casa de Sacum. No sé si dormir bajo una ventana Velux es para mí lo mejor, porque me despierto con cualquier pequeño ápice de luz, pero puedo imaginar lo que debe ser tumbarse cada noche en esa cama y ver las estrellas, lo más.

Las habitaciones infantiles están hechas para compartir, entre hermanos y con amigos, aunque también pensadas para un futuro por si se quieren separar. Los textiles son de Filocolore, alfombras de Lorena Canals y apliques de Faro. El remate fue encontrar el suelo del baño de los niños, un pocelánico que casualmente también imita la tela de tartán, de Neocerámica. El remate perfecto para terminar con este home tour.

Y vosotros ¿Sois de campo o ciudad? ¿Os han hecho las circunstancias plantearos algún cambio? Os escucho…

Imágenes: El Mueble / Fotografía: Stella Rtoger / Estilismo: Carmen Figueras

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