De cuadra a casa rural…

Sin duda Asturias se encuentra entre mis lugares favoritos de España porque aúna todo lo que más me gusta: mar, montaña, excelente gastronomía y buena gente. Si le tuviera que poner un “pero” quizás sería la climatología, no soy muy fan de la lluvia y allí nunca se sabe cuándo te caerá un chaparrón. Mi marido y yo siempre fantaseamos con vender nuestra casa en el futuro y buscar un sitio para jubilarnos y a pesar de tener una segunda residencia en un pueblo de Soria, que nos encanta también, siempre hablamos de que Asturias o Cantabria serían los destinos elegidos. Pero para eso queda mucho, que aunque la semana que viene es mi cumpleaños y ya no soy una jovenzuela, tampoco estoy como para jubilarme (y menos mi marido, que es más joven).

“Bicheando” por la revista El Mueble he encontrado esta maravillosa cuadra de 1750 convertida ahora en casa rural y tenía que compartirla, sobre todo este año que creo que nuestro turismo, más que nunca, debería ser nacional. Intentaré siempre que pueda y  encuentre un sitio que merezca la pena, enseñároslo y si con esto consigo que tan sólo una persona se interese por visitar uno de estos sitios me doy con un canto en los dientes, porque habré aportado mi pequeño grano de arena a un sector que lo está pasando mal.

Esta preciosa villa de finales del siglo XVIII, llamada La Casona, se encuentra en Lledías (muy cerca de Llanes y Ribadesella), a tan sólo cinco minutos de la playa y bajo los Picos de Europa ¿Puede haber enclave mejor? Está rodeada por una finca de 10.000 metros cuadrados y en ella se emplazan dos casas, una principal y un anexo.

La casa principal cuenta con 4 dormitorios dobles divididos entre sus dos plantas, una gran cocina con office y comedor, aseo y dos salones. La casita, además, cuenta con otros dos dormitorios en su planta superior y un gran salón de cien metros cuadrados en la planta baja. Todo ello con impresionantes vistas al exterior.

La propietaria, junto al constructor Antonio Peláez, que adquirió lo que en principio era una cuadra que llevaba 72 años cerrada, consiguieron hacer la transformación en tan sólo seis meses de obra. Se respetaron muchos de los elementos originales, e incluso algunos se dejaron sin tratar (como las paredes de la planta superior que era el pajar y sencillamente se pintaron de blanco), pero también se añadieron otros elementos que le otorgan a la vivienda algo de modernidad. Nada más entrar nos encontramos un cerramiento de hierro que produce un efecto invernadero y baña la entrada de luz, ese mismo hierro lo encontramos en vigas que conviven perfectamente con las antiguas de madera, también se puede ver en las barandillas curvadas de la escalera. El cemento cobra protagonismo tanto en la chimenea como en los suelos, es otra manera más de hacer los ambientes modernos a la vez que no pierden su esencia rústica propia de la casa.

En cuanto al mobiliario, se buscaron firmas frescas, sencillas, que comulgaran bien con la filosofía de estos espacios, así, encontramos ropa de cama de Zara Home, textiles del El Corte Inglés o de Deco&LIving, diversas piezas de Becara, tapicerías de Gancedo o sofás del Taller de las Indias. Todo ello tiendas cuyo abanico de productos pueden cuadrar tanto en una casa urbanita como en una de campo, en ésta en concreto diría que la elección ha sido perfecta.

Por favor no perdáis detalle del baño cuyo lavabo se encuentra en el centro del espacio sobre un velador ¿puede ser más original?

Os dejo que visitéis la casa con calma y me digáis si no os dan ganas de hacer las maletas ya…

Imágenes: Villa Club y El Mueble

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La empresa de reformas de los decoradores más “Top”

Un trabajo perfecto de interiorismo exige de la colaboración y el buen hacer de muchas personas. El resultado final, la guinda del pastel, es lo que vemos, la creatividad pura y dura del decorador ¿pero qué hay detrás de todo eso?.

Esta mañana he leído un artículo muy interesante en la revista Nuevo Estilo donde nos daban a conocer el trabajo de la empresa de reformas Ibercasa. Pero no es una empresa cualquiera, es la que se encarga de llevar a cabo los proyectos de los decoradores más relevantes en este momento. ¿Y qué conlleva esto? perfeccionismo absoluto, porque nombres como Luis Puerta, Tomás Alía, Lorenzo Castillo o Junior Guides, no se van a conformar con cualquier cosa, su reputación está en juego. Y es ahí donde radica una de sus diferencias más importantes, sus clientes son los propios decoradores e interioristas, para ellos ejecutan la obra y los acabados decorativos ya que cuentan con albañiles, carpinteros, metalistas, tapiceros, etc. e incluso producen cualquier pieza de mobiliario a medida.

Y ¿quiénes son los proveedores Ibercasa?, firmas y diseñadores tan reconocidos como Nani Marquina, Duravit, Botempi, Ramón Soler, Ortiz, Bathconcept, Greendesign, Designers Guild, Isarp, Bolon, Quickstep, Gancedo, Iziar de la Concha… por poner alguna firma de cada especialidad (aquí podéis ver el listado completo).

En definitiva, una mezcla explosiva de una empresa de reformas con más de 20 años de trayectoria, cuyos clientes son interioristas y decoradores de prestigio y una materia prima inmejorable. En la fotos, el resultado ¿qué opináis?.

Ibercasa, reformas

Ibercasa, reformas

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Gancedo y el Hotel Hospes Madrid

Este post pretendía ser sobre textiles, pero al visitar la página de GANCEDO he descubierto una sección de hoteles decorados con sus tapicerías, y he decidido mostraros el hotel HOSPES MADRID, un edificio rehabilitado de 1883 junto al Retiro.

Un hotel glamuroso y lleno de contrastes. Predominan los grises y plateados, tonos a la última, para compensar una arquitectura de época con sus molduras, altos techos, balcones…y sobre todo un mobiliario con ciertos toques afrancesados, como las camas que ponen el contrapunto a los auxiliares contemporáneos como las mesas transparentes de metacrilato, o las lámparas arco y las demás iluminarias cuyo estilo es más moderno y sin embargo todo convive en armonía. La clave es una unidad cromática que va desde el blanco, pasando por los grises y platas, hasta llegar al negro, los pequeños toques de color se reservan a cojines y plaids.

Como veis los terciopelos y los brillos están a la última, no os de miedo utilizarlos, aunque de manera sensata. Es mejor poner los textiles más llamativos sólo en los complementos de tal manera que cuando pasen de moda, sólo habrá que sustituirlos por otros.

Y cambiando de tema, ahora que parece que se aproxima el buen tiempo, hay una colección en Gancedo para el exterior llamada Náutica; una propuesta en neopreno llena de colorido y muy práctica para la intemperie.

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