El post de hoy no es una reseña al uso, no habrá decoración, ni interiorismo, ni arquitectura,… nada que ver con la temática de mi blog, pero necesito compartir con vosotros lo que me ha pasado este fin de semana.
Los que me leéis a diario sabéis que el viernes me iba de viaje, nada de particular, era un fin de semana en el pueblo, mi marido y yo (porque las niñas estaban invitadas en casa de una amiga), y otra pareja de amigos. Mi plan era descansar y hacer algo de bricolaje, nada me hacía sospechar lo que se me venía encima.
Llegamos a las nueve dispuestos a cenar con nuestros amigos en un restaurante, al entrar en él me encuentro a unas treinta personas apuntándome directamente con sus cámaras y móviles, gritando al unísono ¡sorpresa! y cantando el cumpleaños feliz. Mi reacción es complicada de explicar, pegué un salto, lloré, todo me parecía surrealista, pregunté ¿dónde están todos vuestros hijos?, ¿cómo lo habéis hecho?, ¿pero si faltan dos meses para que cumpla los cuarenta?,… en fin, todavía estoy atónita.
Me esperaba una cena tipo cóctel, un espectacular vídeo que mi marido lleva haciendo durante meses (un recopilatorio de toda mi vida narrado por él), una fiesta con temática años 80´, un álbum y el gran regalo, un viaje de tres días a Amsterdam. El sábado, más amigos llegaban al pueblo para compartir un día de barbacoa en el campo, la lluvia fue lo de menos ¿qué importa si estás resguardado bajo el techo de un refugio y nadie tiene que preocuparse porque sus hijos que se van a mojar o a pasar frío?.
En fin que todo lo que hoy os pueda contar se queda corto, hay tantos detalles y tanto trabajo detrás, que es abrumador. No tengo palabras para agradecer el esfuerzo, sobre todo a mi marido aliviado ya, tras tres meses de convivir con mentiras para que no descubriera este maravilloso complot, y a mi hermana y mi amiga Ana que han organizado todo esto milimétricamente.
Y como mi blog sin imágenes no es nada, por una vez os dejaré una pequeña parte de mí, la infancia y mi yo actual.
Gracias a mis amigos por demostrarme tanto y a vosotros mis lectores, por dejarme compartirlo.


