Supongo que os habéis dado cuenta de que no he publicado ningún post desde el viernes, y es que además de estar bastante ocupada con los preparativos de mis hijas de la función de baile que hicieron ayer y que me han obligado a coser más de lo que quisiera, a esto se le ha sumado mi nueva realidad: desde el pasado lunes soy un número más en la listas de parados de este país.
Lo curioso de mi caso es que en noviembre cuando me lo comunicaron, lo que parecía ser una reducción de costes porque la empresa tiene tres edificios de oficinas y el mío iba a desaparecer, a día de hoy esta oficina sigue funcionando. El pero está en que una de las dos personas para las que yo trabajaba, se ha trasladado a la sede que está en el sur de Madrid (muy al sur) y resulta que yo vivo en el norte de Madrid (muy al norte), y la oferta era irme con él. Haciendo cálculos iba a pasar el día en carretera, sin ningún tipo de compensación económica y con más carga de trabajo. En otros momentos de mi vida ésto no sería un problema, nunca me han importado los grandes desplazamientos, pero cuando tienes hijos pequeños que además acostumbran a darte sustos y has de salir corriendo de la oficina, estar a más de una hora de distancia de ellos, es como para planteárselo.
Así que a punto de cumplir los 38, me tengo que plantear mi vida de nuevo. Y la verdad es que viéndome en esta situación ojalá encuentre la manera de poder dedicarme a lo que verdaderamente me gusta, la decoración, y dejar las finanzas que no son nada creativas. No sé de qué manera puedo aportar mi granito de arena, lo único que tengo claro es que si alguien me da la oportunidad de meterme en este «mundillo», la falta de experiencia puedo suplirla con la mayor de las ilusiones.
Y después de haber aguantado mi charla, os dejo con la dosis de hoy de decoración, la nueva colección de Designers Guild inspirada en la estética de los años 50 que tanto me gusta. Mañana prometo un post sobre Casa Decor, donde estuve el sábado pasado y os diré que esta edición me ha gustado más que la del 2009, para los que no salgáis de puente es el plan perfecto.
¡Gracias por escucharme!



















