Esto ha sido un ¡flechazo total y absoluto! El portfolio de Sebastian Erras es tan, tan, sublime y a la vez extenso, que me da pena porque sé que sólo unos pocos, tan locos como yo, detendréis vuestros relojes para admirarlo en su totalidad y siento que os estaréis perdiendo mucho. Estas imágenes sólo se pueden describir mediante un adjetivo, si es que a esta palabra se la puede calificar de adjetivo, ¡WOOOW!
Como me pasa muchas veces he encontrado este tesoro por casualidad, en realidad buscaba otra cosa. Tengo cierta debilidad por los selfies de pies (y no, no son los pies los que me atraen), me llama la atención ver un zapato bonito sobre un suelo más bonito aún (si es hidráulico mejor). En parte siento que esas fotos son un poco reflejo de mi personalidad (de mi vergüenza), es como estar escondido, ver las cosas bonitas desde arriba sin que nadie te vea la cara, sólo los pies, casualmente una de la pocas partes de mi cuerpo que no me disgustan :-) Pero la verdadera razón es que ¿quién puede resistirse a contemplar estos preciosos suelos? yo desde luego no.
Pues buscando «pinreles» en pinterest, me he topado con una imagen que me ha encantado, era del fotógrafo Sebastian Erras y entre sus múltiples secciones, tiene una llamada «parisianfloor» (suelos parisinos). Empezó la fotografía a raíz de un viaje a Kenia, su afición (ahora su medio de vida) le ha llevado a recorrer múltiples países y fijar su objetivo en distintas culturas, en el arte, en la naturaleza y finalmente en el diseño. Así que ahí va un poco de su extenso repertorio de fotografía de interior ¡para quitarse el sombrero!, una muestra de los preciosos suelos parisinos que expone en su web y por último mi pequeña aportación, otros maravillosos suelos acompañados por bonitos zapatos. ¡Que los disfrutéis!…
Quizás más de uno se sienta identificado con lo que voy a contar. Compramos hace once años nuestro chalet adosado, bajo plano, una de tantas promociones que por aquellas fechas se hacían «como churros» en este país. Las calidades entonces no eran precisamente las mejores, lo que contaba era construir a diestro y siniestro para luego vender. Así que además de comprar las casas a unos precios que ni el palacio de Buckingham, luego había que invertir algo más en hacer las mejoras pertinentes. En mi urbanización cada uno ha hecho un poco lo que le ha parecido. Por ejemplo, la mayoría de mis vecinos han dado prioridad a temas estéticos, mientras yo he querido centrarme en el aislamiento (que no es tan resultón y aparente, pero os aseguro que a la larga se agradece).
Además de un cerramiento en el porche exterior, cerré la escalera que baja a la planta inferior (donde está el garaje, el cuarto de lavado y un despacho donde básicamente almacenamos libros). Por un lado perdíamos mucha calefacción y por otro, yo quería tener una puerta más que por la noche pudiera cerrar (ya, soy un poco miedica). El caso es que cometí un error y es aquí donde quizás alguno os identifiquéis conmigo. Como el dinero no nos sobraba y queríamos que nos saliera lo más barato posible, buscamos al «chapucillas» del barrio que hizo lo que pudo y para la puerta nos recomendaron un carpintero «barato, barato». Efectivamente el precio lo fue, pero el desastre que hizo también. Mi marido y yo no dábamos crédito cuando aquel señor se llevó nuestro dinero y vimos en qué estado había dejado la puerta (pufff! sin comentarios). El caso es que aquel intento de ahorrar al final nos salió caro. Hasta el año pasado no hemos podido arreglar el desastre, finalmente tuvimos que llamar a profesionales y pagar lo que teníamos que haber pagado en su momento.
Lo que quiero decir con esta historia es que igual que acudimos a un médico cuando nos duele algo, hay que ponerse en manos de empresas especializadas, como Interiodeco, cuando acometemos una reforma, evitaremos disgustos posteriores y a la larga gastar más dinero.
La iluminación es clave y no me refiero a colgar una lámpara, si no a temas más complicados como la iluminación perimetral o saber utilizarla en nuestro beneficio para conseguir el efecto deseado.
En cocinas y baños hay que tener en cuenta un montón de factores, como buscar los materiales que nos sean más favorables, la mejor distribución, el almacenamiento,… que no son los mismos para cada familia porque dependerá del uso que le demos a estas estancias. Por ejemplo, hay familias que apenas cocinan y otras donde precisamente en la cocina se hace la vida familiar, así que el diseño de una y de otra debería ser totalmente distinto.
Además de la parte constructiva, los buenos profesionales también diseñan nuestros interiores. Por ejemplo nos dan opciones en cuanto la distribución del espacio, nos ofrecen ideas creativas para dar distintos usos a cosas cotidianas como una estantería (en la imagen superior se utiliza como apoyo del sofá y separador de ambiente), nos ayudan a vestir nuestras paredes o a elevar a la categoría de «arte», algo tan normal como una escalera…
Ya sabéis cuando esperamos grandes resultados, mejor invertir dinero en contratar a profesionales. No sea que nuestra casa acabe «patas arriba» :-)
Hace unos días vi en uno de los programas de Canal de Casa cómo Guille García-Hoz transformaba un dormitorio. Si no le conocéis os recomiendo que veáis algunos de sus vídeos, que paséis por su página web o que le sigáis en redes sociales, es tremendamente divertido, creativo y tiene un punto de locura que me encanta. Pero ¿sabéis qué?, en aquel programa dijo algo con lo que yo no estoy de acuerdo. Una de las cosas qué cambió en la habitación fue la ropa de cama, en ese momento Guille aseguró que era un error poner muchos cojines sobre ella. Yo discrepo con eso, no es cuestión de hacer cinco filas de cojines, sería poco práctico y nos pasaríamos horas quitándolos antes de dormir, pero en el término medio está la virtud.
Al final del post veréis una imagen de mi cama ¡triple fila de cojines!, pero os aseguro que cada uno cumple su función, el único que es para adornar es el que lleva estampado tipo Ikat. Mi marido lee apoyado en el blanco grande y yo por mis problemas de cuello (ya sabéis que lo tengo chungo), utilizo el pequeño azul y así todos contentos.
Hoy os traigo un montón de camas de firmas tan prestigiosas como Maxalto, Poliform, MisuraEmme, B&B Italia, Lago, Treku,… entre otras (en cada imagen os he puesto dónde encontrarlas). Si os fijáis, no hay nada más reconfortante que ver una cama bien vestida, con unos cuantos cojines encima y particularmente si el cabecero es alto y recoge, mejor que mejor. Perdóneme Sr. Guille García-Hoz por discrepar, aunque le sigo admirando como antes ;-)
Por cierto no me voy sin contaros otra cosa, aunque ayer lo compartí en mis redes sociales, no quería dejar de publicarlo en el blog. Me siento muy orgullosa porque el equipo Zaas ha seleccionado a Decofeelings entre «los 45 blogs esenciales de decoración«, os dejo el artículo por si lo queréis leer y ver quiénes son mis compañeros a los que por cierto, yo sigo también (https://www.zaask.es/blog/los-45-blogs-esenciales-sobre-decoracion/). De vez en cuando sienta muy bien un poco de feedback positivo.
(Por si tenéis curiosidad, la funda nórdica y los cuadrantes blancos son de Zara Home, al igual que los cojines pequeños azules. Los que tienen tela con estampado tipo Ikat son de Mimub)
No es la primera vez que escucho que el blanco y el beige no quedan bien juntos, nada más lejos de la realidad y de esto los nórdicos saben mucho. Hoy os traigo un dos por uno, lo primero una firma que he descubierto recientemente y tras ella mucha inspiración sobre estas dos tonalidades juntas.
Me gustaría presentaros Atelier Sukha, el nombre significa «alegría de vivir» y eso es lo que pretenden transmitir con cada uno de sus productos, una colección de complementos de decoración y moda realizada a base de materiales naturales como la madera, la lana, el lino, algodón o cachemir. Sus fundadores, Irene Mertens y Sam IJsbrandy (ambos diseñadores) pasaron un tiempo viajando a las regiones más pobres de Nepal e India, allí desarrollaron sus productos gracias a las comunidades locales. En seguida tuvieron éxito y ahora mientras las mujeres nepalíes tejen punto, los hombres realizan las tumbonas de madera con cálidas matas acolchadas, de la India traen cojines de lino y cuadros bordados, todo hecho a mano. Se trata de invertir en economías locales. Incluso aquellos productos que se realizan en los Países Bajos (de donde es original la firma), también apuestan por lo «eco», como sus libros y postales producidos en una pequeña empresa muy concienciada con el medio ambiente.
En esta firma, con sede en Amsterdam, se apuesta por «el aquí y el ahora» de manera atemporal y sin seguir los patrones de invierno-verano. Sencillamente intentan realizar diseños inteligentes que duren muchos años.
Sinceramente no sabría decir qué producto es mi favorito, cualquiera de ellos sería bienvenido en mi casa, quizás el puf gigante que se apoya en la pared, es perfecto para crear un rincón de lectura o tirarse sobre él a ver la tele.
Después de la presentación de Atelier Sukha, veréis mucha inspiración. Espacios donde el denominador común es la gama cromática (blanco y beige), por si a alguien le queda alguna duda de que estos dos tonos no pegan juntos.. Yo diría, sobre todo en el caso de los dormitorios, que me sería difícil encontrar una combinación tan relajante. Pero lo vais a ver en cocinas, salones, baños, despachos,… es apto para todas las habitaciones del hogar, sobre todo si lo que buscamos es esa sensación de relax. Ah! en una imagen se ha colado el rosa, lo que demuestra que como base para añadir otros colores, la combinación es perfecta.
¿Qué viene después de Navidad? ¡Exacto! Las rebajas… ¿Habéis picado algo ya? Yo por el momento nada de nada y no sé si lo lograré a ese paso. El viernes fui a un gran centro comercial a intentar cambiar algún regalo de reyes, casi me da un «patatús» (literalmente) al ver las interminables colas que había en algunas tiendas y eso que eran las diez de la mañana, volví a casa cabizbaja y con las bolsas en las manos. El domingo hice un segundo intento en un centro comercial distinto, sólo pude cambiar dos cosas de las tantas que llevaba. Es como si estos días se desatara la furia de las compras :-)
Por si queréis daros algún capricho y la pereza os invade como a mí, os traigo opciones para comprar online desde casa y sin moveros del asiento ¿más cómodo, no? Algunos son pequeños objetos, esos que nos hacen la vida más fácil, cosas que nunca vemos el momento de comprar porque no les damos la importancia que merecen (pero recordad que en los pequeños detalles está la diferencia). Os traigo también otras piezas más importantes (y más caras claro), porque si tenemos una verdadera necesidad es el momento de comprar, nos ahorraremos un buen pico.
Entre las firmas no he querido dejar de lado a los peques o mejor dicho, a sus habitaciones, si es hora de dar un cambio a su dormitorio aprovechemos los descuentos. Espero que os guste mi selección, os he puesto cuatro opciones pero sólo tenéis que daros un paseo virtual para ver la cantidad de oferta que hay en estos momentos, ¡cuidado con vuestros bolsillos!…
¿Qué tal han ido las fiestas? Las mías han sido agotadoras, supongo que como la de casi todos. Os iba a decir que me alegraba de volver a la rutina, sin embargo hace un año que esa palabra no existe en mi diccionario, desde que no trabajo en oficina mi vida es una especie de montaña rusa donde nunca sé qué esperar. Anoche, en una madrugada más de absoluto desvelo, pensé en lo mucho que ha cambiado mi blog (normal mi primer post fue el 30 de diciembre de 2008), empezó y sigue siendo de decoración pero ya no se parece al de antes, he dejado de ser una mera buscadora y transcriptora de información para ser más «YO». No sé si eso es mejor o peor, si os gustará más o menos, lo cierto es que el blog evoluciona conmigo casi sin darme cuenta y pienso que aunque la temática me encanta, lo que más me llena es escribir.
Así empieza mi año, como la vivienda que he elegido hoy, es como un lienzo en blanco que tendré que ir rellenando los próximos meses. No tengo ni idea de qué me deparará este 2016, mi cabeza es una coctelera de proyectos, de buenas intenciones, de ideas y ganas de hacer mil cosas, pero mi realidad es pura incertidumbre. Hay algo que sí tengo claro, los últimos dos años de mi vida los borraría del mapa, así que intentaré aprender de mis errores para que en enero del año que viene sólo tenga cosas buenas que contar…
Las navidades llegan a su fin y aunque no suene muy bien lo estoy deseando, necesito volver a la rutina. Hoy toca ir a la cabalgata pero yo no voy a la de Madrid (allí no me meto ni aunque me paguen, las multitudes me superan). Me quedo con la de mi pueblo, más pequeña, más cómoda y sin aglomeraciones.
Pongamos esta noche nuestros zapatos bajo el árbol, en la chimenea o allá donde gustéis, no os olvidéis de dejar un poco de agua para los camellos y algo para que Sus Majestades repongan fuerzas (en casa les ponemos leche con galletas y doy fe que dan buena cuenta de ello). Ojalá encontréis mañana un montoncito de regalos y no carbón :-P
El viernes volveré con mis publicaciones normales, que ya va siendo hora…
Aunque la semana pasada me despedí de vosotros con intención de hacer una pausa navideña, no podía dejar de asomar la nariz por mi blog en un día como hoy.
Espero que en el 2016 se cumplan vuestros deseos, que nos traiga salud (lo más importante, sin ella lo demás no tiene sentido) y que seáis muy felices.
He elegido esta imagen porque quiero hacer un brindis multitudinario, brindar con todos vosotros, los que leéis cada post, los que aguantáis las «chaspas» que os echo cuando estoy de bajón, los que felicitáis mis logros, también los que estáis ahí en silencio leyendo, porque sois tan importantes como los que comentáis,… GRACIAS de nuevo a todos, sin vosotros Decofeelings no sería una realidad.
Mañana arranca definitivamente la Navidad, en mi caso hoy mismo tengo la primera celebración (el cumpleaños de mi cuñada).
Quería comunicaros que me ausentaré unos días del blog, quiero disfrutar de mi familia y amigos, pero dedicarme también a ese tipo de cosas que nunca tengo tiempo de hacer, básicamente porque me dan mucha pereza (aprovecharé para tirar trastos, limpiar los miles de libros que hay en esta casa, reorganización de la cocina… cosas así), seguro que estáis pensando que soy todo glamur. Por último, intentaré sacar algún rato para trabajar entre las «bambalinas del blog«, todo aquello que desde vuestro lado no se aprecia pero que es necesario actualizar.
Os mando esta felicitación navideña con mis mejores deseos para todos y mi particular visión ;-) y cómo no, algo de inspiración por si os toca recibir estas navidades, para que vuestras mesas luzcan con las mejores galas. Podéis seguir las tendencias y apostar por el dorado, o inclinaros por una decoración más clásica, todo vale si se hace con amor. Por si tenéis muchos invitados o vuestro espacio es reducido, os propongo también la versión buffet, con un poco de mimo os quedará un rincón resultón y muy práctico, sólo necesitáis una consola adosada a la pared o la propia mesa de comedor y disponer las viandas de manera atractiva.
Con estas imágenes inspiradoras os dejo por unos días. Disfrutad a tope de las fiestas ¡bienvenida cierta dosis de descontrol! que el año que viene, Dios dirá…
Me siento un poco mema, las pistas que me dio mi marido eran falsas, sur-oeste de Madrid dijo, ¡qué inocente soy! En realidad ahora me alegro, no descubrí dónde íbamos a dormir hasta la hora de comer y porque todo empezaba a ser demasiado obvio.
Comenzamos la ruta en Zorita de los Canes (Guadalajara), tomando un té en un restaurante precioso cuyo mirador se asoma al río Tajo, se llama La Abuela Maravillas. Es un sitio donde quiero volver cuando haga buen tiempo, ponen una terraza a orillas del río y puedes tomarte algo con los pies a remojo, ¡planazo! En este pueblo visitamos el Parque Arqueológico de Recópolis, un recorrido por la época visigoda, musulmana y cristiana, todo en plena naturaleza, totalmente recomendable.
De allí nos fuimos a Pastrana, a comer en El cenador de Las Monjas, ubicado en las dependencias del convento de San José del S.XVI, fundado por Santa Teresa y la Princesa de Éboli. Fue ahí donde hilé «Princesa de Éboli» con la «Casona de Éboli», un hotel rural que se encuentra a 40 minutos de allí y que casualmente es de unos amigos. Increíble el restaurante, el trato exquisito, la comida excepcional (todo productos de primera calidad y de su propia huerta), eso sí dos recomendaciones, la primera que no vayáis sin reserva (suele estar lleno) y la segunda, que no pidáis más de la cuenta ponen un montón de aperitivos antes.
No nos podíamos ir de Pastrana sin pasear por sus calles (nos vino bien para bajar tanta comida) y sin hacer una visita a la Iglesia Colegiata y al Palacio Ducal, donde nos explicaron la historia de la Princesa de Éboli.
De allí nos fuimos al hotel rural, la Casona de Éboli en Santorcaz. Aunque ya había descubierto la sorpresa me hizo especial ilusión, llevábamos tres años intentando ir y nunca surgía el momento. Rodrigo y Noelia, sus propietarios y amigos de mi marido desde hace años, tenían otro hotel rural (un preciso molino) al que en su día dediqué un post, pero decidieron cambiar de ubicación. Aquel molino, a pesar de estar en un paraje envidiable, no tenía nada a su alrededor, así que buscaron otro emplazamiento con mejores servicios para que sus clientes tuvieran distintas opciones de ocio.
Si hubiera sabido que íbamos a verles, me habría llevado la cámara buena (quizás tampoco tendría unas fotos maravillosas, pero serían mejores que las del móvil, menuda «patata», siempre igual). Al final del post, tenéis un vídeo donde veréis la casa como merece. Deciros que aunque el hotel actual es un concepto distinto al molino que regentaron con anterioridad, los muebles siguen siendo los mismos, un fantástico chéster protagonista del salón, piezas heredadas, otras compradas en Europa, alguna de Leticia (Vintage&Chic)…. un mix que hace de este hotel rural un lugar especial, donde uno se siente como en casa.
Doy las gracias a Rodrigo y Noelia, nos trataron fenomenal (no porque seamos amigos, doy fe que tratan así de bien a todos sus clientes), me encantó volver a verles y tomar con ellos una/s cerveza/s :-) Espero que no pasen otros tres años para volver, al fin y al cabo Santoncaz está a poco más de media hora de Madrid. ¡Gracias pareja!
Zorita de los Canes
El mirador del restaurante la Abuela Maravillas (imagen de su web)
Pastrana
¿No os parece chulísima la copa de cerveza?
El Palacio Ducal y la Princesa de Éboli bajo estas líneas
El espejo de sol es de Leticia (VIntage&Chic) al igual que la lámpara de pie y el candelabro de la imagen inferior
Rodrigo y mi marido, «Dios los cría y ellos se juntan». Delante el precioso chéster
Ese cuadro daba un poco de «miedito» (y mi cara en un intento de imitarlo, también)
Os pido que veáis este breve vídeo de la Casona de Éboli (http://www.youtube.com/watch?v=kGK-7ODML8I) mis fotos son tan penosas que no demuestran la realidad de este preciso hotel rural.