No podía dejar de compartir con vosotros esta maravilla, obra de A-cero Arquitectos, más que una vivienda yo lo llamaría un sueño de 1.600 metros cuadrados.
Una fachada de líneas rectas en mármol y cristal auguran el lujo y la belleza que esconde, tanto en su interior como en el exterior. Y dicho esto, no estoy segura de qué es lo que más me gusta, si el increible jardín bañado por un estanque decorado con cantos rodados y una piscina de formas absolutamente vanguardistas, o un interior de espacios diáfanos y luminosos.
De esta casa hay mucho que destacar, me encanta la idea de concentrar uno de los salones bajo una estructura cúbica que deja pasar la luz cenital. Y qué me decís del cuarto infantil, la cama fucsia pone la nota de color en una habitación que cualquier adulto estaríamos encantados de tener. En el baño, el mármol se convierte en el protagonista indiscutible y aquí, al igual que en toda la vivienda, una carpintería negra contrasta con el blanco impoluto de las paredes, quizás para contrarrestar la luminosidad que desde cualquier ángulo disfruta la vivienda.
Y no tengo más que decir, las imágenes hablan por sí solas.


















