8 Estancias para teletrabajar

Hace un par de días me preguntaba cómo sería el nuevo curso escolar, bien ya lo sé, tan sólo dos días en semana mis hijas irán al instituto de manera presencial, el resto será desde casa. Yo no puedo quejarme de espacio porque vivo en un chalet, pero comprendo que no es una situación generalizada. Buscar soluciones para encontrar espacios en casa es una prioridad, tanto para teletrabajar en nuestro caso, como para el estudio a distancia de nuestros hijos.

Los peques suelen tener en sus dormitorios una zona de estudio, pero las clases telemáticas también hacen que incluso sus dinámicas cambien, quizás los dispositivos electrónicos no estén en su habitación, quizás ahora han de compartirlos, estén en un despacho, en el salón, o qué sé yo,… al final todos tenemos que reinventarnos y ajustarnos a esta realidad que nos ha tocado vivir.

Os propongo ocho estancias diferentes, algunas las he probado yo misma, para trabajar. Mi consejo, eso sí, es aseguraros nuestro confort, una buena postura, no hace falta tener una oficina profesional pero sí tomar conciencia de algunas cosas importantes como que el ordenador esté a la altura de los ojos, que nos sentemos de manera adecuada, calcular que una mesa estándar suele estar a unos 75cm de altura (si la vuestra es más alta o más baja tenedlo en cuenta para que el asiento sea acorde a ella), importantísimo la silla, sea cual sea, que nos recoja bien la espalda, y por último que la iluminación sea lo más correcta posible (mejor si es natural), aunque siempre necesitaremos también invertir en una buena luminaria. Todos estos factores nos ayudarán no sólo en nuestra productividad si no en algo más importante, nuestra salud.

Aquí os dejo con unos ejemplos y os voy comentando bajo las imágenes. Ya me diréis si alguno de vosotros teletrabajáis en este tipo de espacios y cómo os resultan. No busquéis un despacho que no lo vais a encontrar en este post :-)

En nuestro caso, teniendo dos habitaciones habilitadas como despachos, quisimos situamos uno frente al otro en el office de la cocina. La mesa lo hacía posible y tanto la entrada de luz natural, como la artificial de la propia cocina, era propicio para el trabajo. Por supuesto, la compañía también es inmejorable, aunque mi marido es de los que les gusta soltar algún que otro chascarrillo de vez en cuando y yo necesito silencio sepulcral para estar concentrada, así que dice que soy una compi aburrida ;-)

Eso sí, cuidado con las videollamadas si trabajáis desde la cocina, hay que buscar un plan “B”, llevar el portátil a una estancia más estética para ese tipo de reuniones, no querréis que por error salga la fregona, el delantal, o cualquier otra cosa improcedente.

Busca un mueble de oficio, que de carácter a la estancia pero que no sólo sirva para causar un efecto WoW sino que además tenga su parte funcional, como el de la imagen, donde poder trabajar, archivar y guardar las cosas para que todo esté ordenado cuando no se use.

Estoy realizando un proyecto de interiorismo en una vivienda, donde comedor y despacho compartirán un mismo espacio. Un lugar polivalente que cumplirá distintos usos según las circunstancias. Porque a menudo tenemos una gran mesa de comedor a la que no damos salida cada día, sólo cuando vienen invitados, ya que a diario comemos en el office de la cocina, así que ¿por qué no darle una función extra para que no sea un mero adorno en el salón? Más ahora que necesitamos esos espacios para trabajar. En el caso que me ocupa, irá con una estantería de pared a pared detrás de la mesa, que servirá para albergar tanto objetos decorativos, libros y zonas cerradas para ocultar los aparatos electrónicos.

La parte baja de las escaleras es un extra con mil posibilidades. En el proyecto sobre el que os hablaba, han aprovechado esa parte para crear toda una hilera de armarios, porque los propietarios necesitaban zonas de almacenaje, el despacho ya se lo he hecho yo en el comedor :-) Y en este caso, la zona de trabajo se sitúa bajo la escalera.

Cuando se dispone de un espacio como este, lo mejor es recurrir al mobiliario a medida y diseñar exactamente lo que necesitas para no perder ni un milímetro de espacio. Ah! y por supuesto poner la zona de asiento en la parte más alta de la escalera, evitarás romperte la “crisma” cada vez que te levantes.

Trabajar en el mismo sitio donde descansas no es lo ideal, que se lo digan a mi hermana, que tuve que diseñarle hace años su despacho dentro del dormitorio, y menos mal que tiene una gran buhardilla, pero como dice ella prácticamente de la cama, a la ducha y al ordenador, todo en un mismo espacio. Supongo que te acostumbras, ya lleva teletrabajando muchos años, pero a ella que le gusta la acción no es lo que más le motiva, la verdad. En este dormitorio se ha aprovechado un pequeño hueco que bien podría ser el espacio de un pequeño armario, pero cuando la necesidad aprieta….

Este espacio me encanta, aunque soy consciente de que no todas las casas disponen de una galería o terraza acristalada, pero claramente es uno de los mejores sitios para trabajar. La luz, las vistas, las privacidad, hacen de este lugar un espacio envidiable para dar rienda suelta a la imaginación. Sólo le pongo un “pero”, estéticamente me encanta la silla Wishbone, pero no debe ser lo más cómodo para echar horas trabajando.

Quizás pienses que si tienes un vestidor como este es porque tu casa sea tan grande como para permitirte tener un despacho, error. Si visteis un proyecto de obra que realizamos el año pasado, justo sacamos un hueco en el vestidor para poner una futura zona de trabajo, tan sólo unas baldas voladas y una mesa junto a la ventana, en nuestro caso a izquierda de ésta. Podéis ver el proyecto completo aquí.

A grandes males, grandes remedios. Que no se diga que el espacio es un problema, con este mini escritorio plegable de pared, que se puede adquirir en Amazon, podrás tener una zona de trabajo en cualquier lugar, incluso en el pasillo. Una vez termines tus tareas, sólo tendrás que plegar la mesa para que quede recogida en la pared, ocupando el mínimo espacio.

Y hasta aquí unas cuantas ideas para trabajar en sitios que quizás puedas aprovechar en casa, o tal vez te haya dado alguna pista para poder implementarla, ojalá. ¿Cómo estáis viviendo vosotros esta situación? ¿Tenéis algún otro lugar curioso para trabajar? Os espero en comentarios…

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Día del Libro…

Claramente no es el típico Día del Libro, como tantos otros actos ni se celebrará la Feria del Libro aquí en Madrid, ni tampoco Sant Jordi en Barcelona, lo normal ante esta situación. Justamente este es el sector del que vive mi familia y por desgracia se encuentra en un momento de incertidumbre total, como tantos otros. Para que un libro llegue a tu casa y desde que lo escribe el autor, hay mucha gente involucrada por el camino (editores, correctores, diseñadores, maquetadores, distribuidores, libreros, etc.), así que os podéis hacer una idea del desastre. En estos momentos la poca venta que se realiza, como en el resto del comercio, es online o ebooks, claramente insuficiente. Ya le he escuchado a mi marido que tele trabaja frente a mí, que muchos libreros no podrán volver a abrir sus librerías cuando todo esto haya terminado. Qué pena e impotencia me da esta situación, no sólo con este sector sino con todos los que se están viendo afectados.

Os he contado en más de una ocasión que mi casa está llena de libros. Mi marido literalmente los devora y yo me considero lectora aunque ni mucho menos puedo compararme a él. Durante la cuarentena, que podría haber aprovechado a leer mucho más, resulta que mis gafas me lo están poniendo difícil, a duras penas puedo ver las letras del libro que estoy leyendo y me da rabia porque me gusta un montón. Necesito que abran la óptica para volver a graduarme las gafas, cada día estoy más cegata.

Como no podía ser de otra manera os traigo una casa donde los libros están presentes en muchas de sus estancias. Principalmente en el salón, pero también en el comedor y en los dormitorios. No es una vivienda muy amplia, pero la interiorista Marta Prats supo sacarle el máximo partido gracias a soluciones a medida. La librería del salón ya estaba en la vivienda cuando la adquirieron los propietarios, lo único que hicieron fue cerrar su parte inferior para evitar que se acumulara el polvo y también es una manera de guardar cosas que quizás no queden tan estéticas a la vista.

Junto a la zona del salón y comedor también se reservó un espacio para despacho. Me encanta cómo se integra sin resultar caótico, porque gracias una vez más a los muebles a medida, todo tiene su espacio para que libros y material de oficina estén perfectamente recogidos. Además, las maderas elegidas, contrastan a la perfección con el blanco del resto del mobiliario y las sillas del comedor de Carl Hansen compradas en la tienda Matèria.

El comedor se comunica con la cocina mediante un acristalamiento realizado para llevar la luz a ésta. La cocina se encuentra en el centro de la vivienda, pero no era muy grande y carecía de luz natural, con este recurso se solucionó el problema y ahora desde la misma, se pueden ver las vistas de los árboles que comparten con el comedor. Por el lado del pasillo, en lugar de una puerta batiente normal, se optó por otro acristalamiento corredero que da a la entrada, de tal manera que no restase espacio ni a la cocina ni al recibidor. A este último se le dotó de múltiples armarios para tener una entrada totalmente equipada y despejada.

Como veis en los dormitorios, los muebles a medida también han sido la opción elegida. De ahí que en el infantil se ha conseguido sacar en un espacio no muy amplio, una cama nido con zona de almacenaje y otra de estudio. En esta habitación cobran protagonismo los textiles de Filocolore y el sutil papel pintado de La Maison, que crean un espacio muy acogedor. Por otro lado en el dormitorio principal, el cabecero (también a medida diseñado por la interiorista), lleva hornacinas a ambos lados a modo de mesillas para albergar libros y otros enseres. Sobre la misma estructura del cabecero, además de cuadros, velas u otros objetos de decoración, es el lugar perfecto para quienes como nosotros tenemos “montañitas” de libros por todas partes :-)

Espero que os guste la casa y que tengáis un Feliz Día del Libro, diferente pero feliz. ¡Ah! y feliz día también a todos los Jorges.

Fuente vía – Fografias de Pere Peris

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