La evolución en hogar de La Redoute

Soy compradora habitual de La Redoute desde hace muchos años, fundamentalmente ropa para mis hijas porque al igual que en Vertbaudet, la calidad es muy buena y las prendas de algodón duran eternamente, así que soy bastante fiel a la marca. En alguna ocasión también he comprado textiles para la casa, siempre encuentro algún diseño que me guste (o incluso básicos) y la relación calidad-precio está muy bien.

Hacía tiempo que no entraba en la web, a pesar de recibir casi cada día su newsletter y ofertas. Me ha dado por curiosear la sección de hogar ya que llevo tiempo buscando una nueva funda nórdica y lo que veo en otras firmas no me convence, me he quedado sorprendida de la cantidad de producto nuevo que han incorporado. Antes básicamente se limitaban a textiles para el dormitorio, el baño, cortinas y cojines, pantallas para lámparas,… cosas así y ahora podría decirse que he visto de todo. He ido sacando imágenes de productos que me gustaban pero me he quedado a medio camino, imposible verlo todo.

Desde mobiliario de jardín (conjuntos de comedor, tumbonas, hamacas, divanes en hierro,…), dormitorios completos (camas, mesillas, aparadores, cómodas,…), cualquier pieza que puedas imaginar para el salón (incluidas las más voluminosas como sofás, la mesa, vitrinas, etc.), habitaciones infantiles (literas, escritorios, camas nido,…), iluminación y todo tipo de objetos decorativos. Incluso tienen una imitación más económica pero prácticamente idéntica de estos maceteros que tanto me gustan de West Elm, no sé si acabaré picando. Otra cosa positiva, no se han centrado en un sólo estilo decorativo, aquí hay para todos los gustos (industrial, vintage, minimalista, romántico, natural,…) así que es difícil no toparse con algún producto que te guste.

No os puedo hablar de primera mano sobre la calidad de los muebles, como os he dicho acabo de descubrir tal despliegue de piezas, lo que sí puedo decir es que si siguen los mismos criterios que con la ropa, me hace pensar que serán buenos. ¿Conocíais ya todas estas novedades de La Redoute?

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The Green House y sus ventanales…

Realmente iba buscando una vivienda que me transmitiese calor porque aunque sé que la lluvia es necesaria, estoy algo saturada de tanta agua y frío. Finalmente me he dejado sucumbir ante los ventanales de esta casa a pesar de que a través de ellos lo único que se vislumbra es un gran manto de nieve.

Nos encontramos a dos horas al norte de Nueva York, en las montañas de Catskill, una reserva forestal que comienza justo al oeste del río Hudson y que presume de ser uno de los principales destinos vacacionales de la zona. La propiedad, de unos 140 metros cuadrados, pertenece a Danielle y Ely Franko, una pareja con residencia en la gran ciudad que buscaba un lugar de escapada en un entorno natural.

Encontraron la casa en mal estado pero con tiempo y ganas, consiguieron dejarla tal y como la veis. Ahora incluso se puede alquilar en airbnb por algo más de doscientos setenta euros por noche. Levantaron el suelo de vinilo y bajo él se ocultaba uno de madera en perfecto estado, pintaron toda la casa, pusieron ellos mismos los azulejos, lijaron las vigas de madera,… trabajaron duramente cada fin de semana y cometieron muchos errores por el camino, algunos los subsanaron, otros no, porque se dieron cuenta de que la perfección no existe o sencillamente de que cada casa, es perfecta a su manera.

Por supuesto lo que les enamoró fueron sus ventanas y la enorme cantidad de luz que se cuela por ellas, aunque la altura de las mismas y los techos, también fueron un desafío. Por un lado limpiar las ventanas y por otro, arreglar las paredes que habían sufrido daños por el agua, necesitaron nada más y nada menos que cinco capas de pintura.

No tenían un gran presupuesto para amueblar, pero sabían que su mayor inversión iría destinarla al sofá tipo chéster de West Elm, para el resto fueron con más cautela. Un ejemplo es la mesa de comedor, ¿no os parece preciosa? pues es un DIY. La hicieron ellos mismos, buscaron tablas de abeto Douglas con grietas, agujeros y nudos, para darle ese toque de madera reutilizada, el resultado salta a la vista. El banco que da servicio a la mesa,  también lo construyeron ellos mismos. Y por otro lado, recurrieron a firmas low cost para algunos elementos de la casa, como los armarios de la cocina que son de Ikea, o los cojines que hay sobre el banco (también de Ikea y H&M), el edredón del dormitorio (de Zara)… Si os interesa conocer la procedencia de la mayoría de los muebles y objetos de la casa o los colores utilizados para cada espacio, no dejéis de leer el artículo completo pinchado aquí.

Una vez más se repite la historia, el consejo de los propietarios es no tener prisa a la hora de montar tu casa, porque las necesidades se van viendo con el tiempo y lo que hoy parece un imprescindible, mañana no lo es.

Os dejo con esta preciosa casa y el viernes os cuento una novedad en mi vida, que quizás afecte algo al blog, pero que espero que sea para bien. Nos vemos…

Fotografía: Franko Photo

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Segunda residencia…

Los que tenemos la suerte de tener una segunda residencia, está claro que lo que buscamos es un lugar de retiro, un sitio para descansar y desconectar, más aún cuando la vivienda está lo suficientemente cerca como para poder disfrutar de ella incluso los fines de semana.

Los propietarios de esta casa, productores de televisión en Los Ángeles y padres de dos niñas pequeñas, adquirieron este refugio en la ciudad de Ojai. Una zona cercana a la gran ciudad, en el condado de Ventura, rodeada de amplios valles y naturaleza. Contrataron a la diseñadora de interiores Deborah Rhein, dueña del estudio D.L. Rhein con sede en Los Ángeles.

Lo primero que hicieron fue cambiar el antiguo color amarillo de las paredes, por un luminoso blanco y vistieron los suelos con cemento para hacerlos más funcionales (son fáciles de mantener y muy resistentes al tránsito). En la amplia cocina se sustituyeron los armarios superiores por estanterías abiertas, que ocupan menos visualmente y favorecen también el aspecto informal acorde a una casa de campo. Para proteger la zona de cocción y la de aguas, las paredes se protegieron con azulejo hecho a mano de Ann Sacks. La cocina presume también de tener una gran isla con barra y taburetes de CB2, sobre ella, una gran luminaria de bambú y seda de Couleur LocaleEn la pared se exhibe una colección de tablas antiguas de cortar francesas.

Con el fin de conseguir la sensación de refugio que buscaban, se utilizaron muebles de estética muy natural, maderas claras y una paleta neutra en los textiles. Para dar más personalidad a las distintas estancias, contaban con multitud de piezas que los propietarios habían adquirido en sus numerosos viajes (en la primera imagen podéis ver como un Juju Hat – pieza africana de la que os hablaba la semana pasada – corona una de las paredes de salón).

En la sala de estar lo prioritario era la comodidad, para ello se eligieron dos grandes sofás de Cisco Brothersuna alfombra Beni Ourain y de nuevo otra pieza con personalidad, la mesa de centro es en realidad un banco de bodas vintage sobre el que se ha dispuesto una bandeja marroquí.

El comedor está situado entre la cocina de espacio abierto y el salón. La mesa personalizada se rodea de sillas de la firma Palecek y están cubiertas por las míticas pieles de oveja de Ikea, que le dan calidez. Tras la mesa, tinajas traídas de sus viajes por Europa.

La primera pieza que Deborah Rhein encontró para la casa, fue la gran alfombra vintage que viste el dormitorio principal. Sus tonos pastel representan lo que los lugareños llaman “el momento rosa” haciendo alusión a las puestas de sol que se reflejan en las montañas de Ojai. Los grandes puf de cáñamo a los pies de la cama, son también de CB2.

La habitación de las dos camas y el dormitorio de matrimonio de la siguiente imagen, son habitaciones para invitados. En la primera encontramos un atrapasueños entre ambas camas vestidas con suaves algodones. En la otra habitación, a los pies de la cama se colocó una alfombra marroquí, la lámpara de noche es de West Elm.

Fuera, un enorme jardín con amplias zonas de descanso, chimenea, piscina y unas increíbles vistas, completan este refugio de fin de semana. Precioso ¿verdad?

Fotografía: Amy Bartlam –Vía

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El lavado de cara de un pequeño piso

La propietaria de este pequeño apartamento llevaba 10 años viviendo en él cuando decidió hacerle un lavado de cara. La estructura no se modificó pero sí se hicieron cambios estéticos que cambiaron significativamente el espacio. Para realizar el trabajo Tamara, la propietaria, recurrió a la diseñadora de interiores Megan Pflug.

El cambio más importante se realizó en la cocina donde se eliminó una pared para dejarla abierta al salón. El nuevo diseño permitió distribuir todos los elementos en un mismo frente, optimizando el espacio y ganando zonas de almacenamiento. Se utilizaron muebles blancos y sencillos, sin tiradores, una manera de integrar mejor la cocina en el salón. Para las encimeras se eligió cemento que contrasta con tanto elemento en blanco. Sobre la isla se colgaron dos lámparas de latón y sobre la mesa Tulip del comedor, se eligió una Workstead.

La diseñadora había estado recientemente en Europa así que se inspiró en sus viajes para pintar la puerta de entrada en azul. Las paredes no son realmente blancas, sino de un tono gris muy claro, menos en la entrada que para diferenciarla del resto jugó a pintar la mitad inferior en gris oscuro (el mismo que se utilizó en la pared de la cocina que ensalza los cuadros). Toda la pintura de la casa es de Ralph Lauren Home.

La zona de la entrada es sin duda mi favorita. Se reutilizó una alfombra de cuero que Tamara tenía en su dormitorio. Este material envejece bien con el tiempo además de ser resistente al tránsito, perfecto para una zona de paso. Para agregar dramatismo y elegancia, se apostó por un espejo dorado tamaño XL y un banco cuyo asiento también es de cuero, con patas de laca en color crema y acentos en bronce. El espejo se encuentra frente a las ventanas, por lo que sirve para abrir el espacio y reflejar la luz que proviene de ellas, además de la función obvia de mirarse antes de salir de casa. Tanto el espejo como el banco se adquirieron en Anthropologie, y el pequeño conjunto de mesas laterales son de CB2. Estas dos pequeñas mesas se utilizaron también en la sala de estar, junto al sofá, ya que ofrecen superficie de apoyo sin apenas ocupar espacio.

En la sala se utilizó un espectacular papel pintado de Calico Wallpaper, cortinas blancas de suelo a techo que recorren toda la pared acentuando la altura de los mismos y permitiendo el control de la entrada de luz de los enormes ventanales. El sofá, la alfombra, la mesa de centro y la consola, ya pertenecían a la propietaria. Para darle un aire nuevo se añadieron cojines con textura, accesorios y un par de sillones de terciopelo (también en gris) de West Elm sobre ellos, cojines de Rebeca Artwood. Entre los dos sillones se colocó una mesa auxiliar de Dwell. No podía faltar el toque de las plantas para aprovechar la cantidad de luz natural del espacio.

Por último para el dormitorio eligieron el color rosa. En la cama jugaron con dos tonos de este color. Se pusieron cortinas de suelo a techo también, en esta ocasión de lino rosa. La cama con dosel y las mesillas fueron reutilizadas, pero se cambiaron de posición (frente a la ventana) para ganar teatralidad, junto con un par de estilizadas lámparas a ambos lados. Para el suelo se optó por una alfombra de sisal y superpuesta, otra pequeña alfombra decorativa a los pies de la cama. Nada más entrar en la habitación se encuentra la cómoda “Shagreen“. Su elegante textura y su color gris contrasta perfectamente con el rosa de las paredes. Sobre la cómoda The Half Moon Mirror de Ben y Aja Blanc más que un espejo, una obra de arte.

Un apartamento pequeño al que no le falta detalle…

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JDP Interiors

Cuando la lámpara Vértigo de Constance Guisset preside un salón y a su alrededor encontramos piezas mid-century, iconos del diseño y todo está enmarcado por una paleta de colores naturales junto al elegante negro, la casa sólo puede ir a mejor.

La vivienda está situada en Hollywood y fue construida en los años 30. Sus anteriores propietarios fueron los míticos actores Angela Lansbury y Vincent Price, ahora pertenece a una joven pareja. Él, Jared Morgenstern, es unos de los diseñadores más importantes de Facebook y ella, Emily Luntz, de la factoría Disney. El estilo de la casa es tradicional así que ellos decidieron crear un espacio luminoso y mezclar tradición y diseño.

No fue necesario una renovación completa ya que había sufrido varias a lo largo del tiempo, así que con la ayuda de JDP Interiors, se centraron en mejorar las características de la casa para crear ese ambiente atemporal y joven que los propietarios estaban buscando.

El aseo se decoró para sorprender. El papel pintado se llama Crescent y es de Kelly Wearstler, se completó el espacio con un fregadero de piedra sobre encimera, unos apliques de corte mid-century de la firma Cedar & Mos y un precioso espejo de metal redondo de West Elm. La chimenea de la sala de estar, era rancia y aburrida, con piedra gris que la cubría, se sustituyó por pizarra negra que le da un aspecto más moderno.

Para la decoración se decidió utilizar una paleta de color natural, se buscaba que el resultado fuera atemporal, neutro y simple, pero sin que resultara frío. Para lograr el equilibrio entre algo tan neutral pero con resultado acogedor, se recurrió a las texturas y a la incorporación de piezas vintage. Una vez más la mezcla de lo viejo y lo nuevo. En la sala de estar por ejemplo, la antigua mesa de centro de corte oriental, se acompaña de unas banquetas de madera y caña (segunda imagen) que aportan textura en forma de fibra natural, los cojines también antiguos, marcan la diferencia.

Cuenta Joyce Pickens que una manera de aportar modernidad sin luchar contra la arquitectura tradicional, es mediante la iluminación. Dice que ni siquiera fue una elección consciente, que se guió por sentimientos (parece que es de los míos). Añade que buscaba el proyecto perfecto para incluir este tipo de lámparas, que prefería elegir un mobiliario atemporal y clásico y divertirse sobre todo con las luminarias y las sillas. En el comedor lámpara Seven Globe de France and Son y sillas Woven Leather de Wisteria.

Para el interiorista además de la sala de estar y el comedor, su habitación favorita es el dormitorio principal. Se creó un espacio sofisticado, la cama negra con dosel se está convirtiendo en uno de sus sellos de identidad, la utiliza en muchos de sus proyectos ya que siente que es una pieza que produce un gran impacto. Para restarle importancia al espacio y poner la nota joven, añadió un columpio.

Una apreciación mía. Me resultan curiosas las costumbres, aquí en España no solemos colocar la cama entre dos ventanas y sin embargo en América es algo muy habitual. Antes no me convencía mucho pero me voy acostumbrando a la idea de tanto verlas así y si lo pienso fríamente, tiene sus pros. Te puedes ahorrar el cabecero ya que las mismas ventanas enmarcan la cama y por otro lado, si eres de los que le gusta leer tumbado, tienes la fuente de luz directa.

Para terminar deciros que la casa me ha encantado (ya sabéis, el blanco, la luz, la mezcla de piezas, todo aquello por lo que siembre abogo), pero que me he quedado con muchas ganas de ver la cocina ¿será que no es tan espectacular como el resto? quién sabe…

¡Feliz fin de semana!

Info: JDP Interiors y Domino. Fotografía: Amy Bartlam

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La casa de la diseñadora Caroline Kilmartin

La que vamos a ver hoy es la casa de la diseñadora Caroline Kilmartin y su familia. Ella y su marido buscaban una vivienda en Manhattan Beach, California, y al no encontrar algo que encajase con sus gustos, optaron por comprar una propiedad y construirla desde cero con la ayuda del arquitecto Joyce Flood. La hermana de la diseñadora, Kilmartin, asumió la tarea del diseño interior. Para conseguir el producto final, lo que veis en las imágenes, tuvieron que esperar nada más y nada menos que dos años.

Aunque la casa esté en California y al lado de la playa, no querían que esto se reflejara de manera obvia en la decoración, optaron por mezclar estilos con el objetivo de conseguir una vivienda cómoda, natural y fresca. Para ello se pintó casi íntegramente de blanco, lo que la hace muy luminosa y ligera, y para añadirle puntos de interés el blanco puro se combino con otros elementos como maderas y telas naturales, alfombras y cojines vintage, arte y plantas.

La cocina y la sala de estar se encuentran en la parte trasera de la vivienda, cara norte, por lo que era fundamental conseguir la suficiente luz. Para ello se añadieron tragaluces y se enmarcaron con vigas de madera natural, además de poner tantas ventanas como fue posible. La cocina también se diseño completamente en blanco para que el espacio se viera despejado, ocultando incluso la mayor parte de los electrodomésticos. El toque “playero” lo aportan las lámparas de ratán suspendidas sobre la isla. Por último, bajo las ventanas se creó una zona de comedor informal con una mesa de madera maciza de nogal, los cojines para el respaldo están hechos a mano y se sostuvieron a la pared mediante correas de cuero que le dan personalidad.

Hay un rincón especial para ellos (yo diría que es de mis favoritos también). Se trata de un espacio creado para el pequeño de la casa y situado en una esquina del salón, lo original es que no parece la típica zona de juegos, el reto era que fluyese con el resto del espacio. La gran cómoda en realidad, sirve para guardar los juguetes y la daybed es perfecta para leer. El rincón está tan integrado en el salón que la mayoría de la gente no percibe que su función sea la de zona de juegos.

Además de la zona de office se creó un comedor más formal, combinando distintos acabados de madera en mesas y sillas, para dar un aire menos serio y relajado.

El baño era otro reto, ya que les resultaba difícil decantarse por un azulejo en concreto. Lo que hicieron fue seguir con el esquema general de la casa y ponerlos en blanco, pero jugando con distintos diseños para crear más interés y profundidad. Se añadieron también auxiliares en madera para aportar toques cálidos.

La decoración monocromática también se rompe en los dormitorios gracias a la combinación de texturas, en los textiles en el principal y maderas en el de invitados. Para el hijo mayor sí recurrieron al color, la pared del cabecero tiene como temática el espacio y a continuación, son los dinosaurios los que ponen la nota de alegría.

Por último, el salón cuenta con amplias puertas de acordeón que se abren al patio y la piscina, un gran espacio para el entretenimiento familiar y una buena manera de comunicar interior y exterior.

Hasta aquí el tour, si queréis podéis ver más imágenes de la casa en la cuenta de IG de Caroline Kilmartin. ¿No os encantaría poder comprar un terreno y haceros el diseño de vuestra casa a medida? Para mí sería un sueño…

Taburetes de cocina de Nuevo Living y apliques de pared de Schoolhouse Electric

Daybed la Cómoda de Anthropologie y macetero de West Elm

Sillas del comeder de Lulu & Georgia

Fotografía: LU TAPP OF DUSTYLU PHOTOGRAPHY
Vía: Domino
@caro_kmartin

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Imprescindibles para decorar la navidad

Este fin de semana lo único que se veía en Instagram eran familias felices decorando sus casas para la llegada de la Navidad. Quizás el frío ha acelerado el proceso, el tiempo ha sido tan desapacible que invitaba a no salir, así que supongo que habrá sido la excusa perfecta para que muchos hayan sacado su arsenal “brilli-brilli” y ponerse a decorar.

Yo por mi parte me he librado este fin de semana, pero ahora que vienen tres días de fiesta ya no me escapo. ¡Ainss! qué pereza me da, de verdad. Os lo digo cada año, debo ser de las pocas personas a las que no les gustan estas fiestas. Cuando vivía sola en mi pequeño apartamento de soltera, mi casa no sufría cambio alguno en navidad, se quedaba tal cual, ahora con dos hijas ya no me puedo tomar esas licencias y quitarles la ilusión, así que como cada año sacaré mis adornos y me pondré manos a la obra con la mejor de mis sonrisas, no hay otra.

Y ¿cuáles son los imprescindibles para decorar la navidad? Son bastante obvios, aún así vamos a hacer un repaso por algunos de ellos y ya que estamos, os pongo varios links donde conseguir los productos que aparecen en las imágenes.

Lo primero y más evidente, el árbol o el belén, yo soy de ambas cosas. La deco del árbol intento cambiarla cada año, no siempre compro nuevos adornos, ya me he hecho con un kit de colores que me gustan y los voy alternando, así no me aburro. El Belén tengo el mismo desde que mis hijas nacieron, es de cerámica y algo infantil, pero le tengo cariño, así que hasta que aguante seguiré poniendo el mismo. De hecho veréis que las imágenes que he elegido para el post en cuanto a belenes, van en misma esa línea (algunos son DIY fáciles de hacer).

Las velas y la iluminación navideña en realidad van de la mano. Lo que se tratamos con ello es crear espacios acogedores, así que la calidez de de una pequeña llama, la luz tenue de una guirnalda, etc. son perfectas para conseguir ese efecto. Por cierto tened cuidado al elegir luces navideñas, que sean siempre cálidas (amarillas para que nos entendamos) y no frías (las blancas), o conseguiréis el efecto contrario. Un buen truco que vi este fin de semana en la cuenta de Instagram de Paloma, de 7 Pares de Katiuscas, que le había pasado esto mismo fue untar o teñir cada lucecita con betún de Judea para pasar del tono frío al cálido.

Si sois de los que os toca recibir en casa y ocuparos de cenas o comidas, la mesa es algo que no se puede descuidar. Tampoco tenemos por qué comprar cosas específicas navideñas, una buena vajilla, cristalería y cubertería servirán, los textiles en la mesa también son importantes (vaya que no es igual poner un hule por mono que sea, que un bonito mantel de lino, por ejemplo). Luego añadid algún centro floral o velas, y “et voilà”, tendréis una mesa preciosa.

Por último si queréis rizar el rizo, en el mercado hay infinidad de artículos de decoración específicos para esta época del año, como coronas para colgar en las puertas, carteles luminosos navideños, tazas, cojines,… Cuestión de cada uno hasta donde quiera llegar con su deco navideña.

Lo dicho, el miércoles empieza el puente y yo ya me veo colgando las bolitas de navidad. Cuando termine con ello, subiré alguna imagen a mis redes. Y hablando de puente, como aún no sé qué planes tenemos y hay tres días de fiesta, no sé si cumpliré con mis publicaciones normales, improvisaré sobre la marcha :-)

El arbol, el belén o ambos…

West Elm

Velas

Maison du monde

A la mesa

West Elm

Bonjour

Zara Home

Vista Alegre

Luces

West Elm

Scandinavian Design

Maison du Monde

Decoración

Maison du Monde

Zara Home

West Elm

(Las imágenes que no he nombrado su procedencia están en mi panel de Pinterest: Christmas)

Imagen portada vía

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