Un loft poco convencional…

Casi 600 metros cuadrados de vivienda con una altura de techos de más de tres metros, enmarcado por columnas, vigas y un suelo de madera original, es el loft que vamos a ver hoy en Brooklyn (Nueva York). En él viven la escritora Laura Lane con su marido y artista Nic Rad y su perro.

El matrimonio se hizo cargo de la mayor parte de la remodelación, trabajaron codo con codo con un arquitecto involucrándose en la elección de materiales, iluminación y mobiliario. Todo empezó a partir de algunos elementos como el gran sofá, una pared destinada íntegramente a arte o la impresionante estantería circular rosa que se convertiría en punto focal del cuarto de estar de diseño abierto. Para la parte de decoración la pareja contó con la ayuda del interiorista Casey Debois, que en realidad fue contratado al final del proceso en un momento en que los propietarios se sentían atascados. El decorador sólo le dio su toque para conseguir crear una casa basada en los principios del feng shui y les asesoró en la adquisición de alguna de las piezas y accesorios finales para que la casa se viera terminada.

Antes de adquirir la espectacular estantería rosa, estuvieron barajando otras posibilidades, como una en forma hexagonal e incluso otra con forma de diamante. Querían exponer de manera original sus pequeñas piezas de colección sin que parecieran abarrotadas, dejando hueco suficiente entre ellas para que se apreciaran mejor, de ahí que se decantaran finalmente por esta estantería redonda. La pareja de butacas rosas con pie dorado, que ya tenían antes de mudarse y que son de Jonathan Adler, determinaron la paleta de color de la propia estantería.

En el comedor, destaca el espejo de medio círculo de Ben & Aja y la gran lámpara de Kelly Wearstler. A continuación se encuentra una zona de librerías, un espacio al que se le ha dotado de dramatismo gracias al color negro y donde los libros están colocados por tonalidades.

La cocina se da un aire campestre y aunque pueda parecer en las imágenes de color gris, la realidad es que es de un tono verde muy oscuro.

En la habitación principal destaca el revestimiento de hormigón colocado en la pared del cabecero que originalmente se había comprado para destinarlo al baño. Para suavizar el ambiente se introdujeron textiles claros y el toque verde de las plantas. En el dormitorio de invitados, uno de los más pequeños de la casa, los propietarios dieron rienda suelta a su imaginación y añadieron un llamativo papel pintado de Eskayel que amplía visualmente la pared del cabecero y disimula su estrechez, lo combinaron además con cojines del mismo estampado y otros que dan el toque de color.

En la entrada se encuentra la interesante «pared galería» donde hay obras procedentes de subastas, mercadillos, regalos e incluso algunas obras pintadas por los propios propietarios. Para distribuir la gran cantidad de cuadros dice Nic, que fue ensayo y error, poner, quitar, mover, subir, bajar, e ir encajando uno a uno como si de un puzzle se tratase hasta conseguir el resultado tan impactante que estaban buscando (podéis verlo en la última imagen).

De nuevo una casa singular, con personalidad y es que viniendo de artistas no puede salir nada convencional ¿no creéis?…

Fotografía: Cody Guilfoyle (Más info vía)

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Segunda residencia…

Los que tenemos la suerte de tener una segunda residencia, está claro que lo que buscamos es un lugar de retiro, un sitio para descansar y desconectar, más aún cuando la vivienda está lo suficientemente cerca como para poder disfrutar de ella incluso los fines de semana.

Los propietarios de esta casa, productores de televisión en Los Ángeles y padres de dos niñas pequeñas, adquirieron este refugio en la ciudad de Ojai. Una zona cercana a la gran ciudad, en el condado de Ventura, rodeada de amplios valles y naturaleza. Contrataron a la diseñadora de interiores Deborah Rhein, dueña del estudio D.L. Rhein con sede en Los Ángeles.

Lo primero que hicieron fue cambiar el antiguo color amarillo de las paredes, por un luminoso blanco y vistieron los suelos con cemento para hacerlos más funcionales (son fáciles de mantener y muy resistentes al tránsito). En la amplia cocina se sustituyeron los armarios superiores por estanterías abiertas, que ocupan menos visualmente y favorecen también el aspecto informal acorde a una casa de campo. Para proteger la zona de cocción y la de aguas, las paredes se protegieron con azulejo hecho a mano de Ann Sacks. La cocina presume también de tener una gran isla con barra y taburetes de CB2, sobre ella, una gran luminaria de bambú y seda de Couleur LocaleEn la pared se exhibe una colección de tablas antiguas de cortar francesas.

Con el fin de conseguir la sensación de refugio que buscaban, se utilizaron muebles de estética muy natural, maderas claras y una paleta neutra en los textiles. Para dar más personalidad a las distintas estancias, contaban con multitud de piezas que los propietarios habían adquirido en sus numerosos viajes (en la primera imagen podéis ver como un Juju Hat – pieza africana de la que os hablaba la semana pasada – corona una de las paredes de salón).

En la sala de estar lo prioritario era la comodidad, para ello se eligieron dos grandes sofás de Cisco Brothersuna alfombra Beni Ourain y de nuevo otra pieza con personalidad, la mesa de centro es en realidad un banco de bodas vintage sobre el que se ha dispuesto una bandeja marroquí.

El comedor está situado entre la cocina de espacio abierto y el salón. La mesa personalizada se rodea de sillas de la firma Palecek y están cubiertas por las míticas pieles de oveja de Ikea, que le dan calidez. Tras la mesa, tinajas traídas de sus viajes por Europa.

La primera pieza que Deborah Rhein encontró para la casa, fue la gran alfombra vintage que viste el dormitorio principal. Sus tonos pastel representan lo que los lugareños llaman «el momento rosa» haciendo alusión a las puestas de sol que se reflejan en las montañas de Ojai. Los grandes puf de cáñamo a los pies de la cama, son también de CB2.

La habitación de las dos camas y el dormitorio de matrimonio de la siguiente imagen, son habitaciones para invitados. En la primera encontramos un atrapasueños entre ambas camas vestidas con suaves algodones. En la otra habitación, a los pies de la cama se colocó una alfombra marroquí, la lámpara de noche es de West Elm.

Fuera, un enorme jardín con amplias zonas de descanso, chimenea, piscina y unas increíbles vistas, completan este refugio de fin de semana. Precioso ¿verdad?

Fotografía: Amy Bartlam –Vía

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De granja de cerdos a casa de campo

¿Qué tendrán las casas de campo y más si hay vigas de por medio, que tanto me atraen? Me encontré ayer esta maravilla en la web de Ideal Home y tenía que compartirla.

Lo bonito de este proyecto es que el diseño es del propio dueño, se ayudó de un arquitecto local para transformar su sueño en realidad convirtiendo una vieja granja de cerdos con más de sesenta años de antigüedad, en un perfecto refugio de campo. Su logro fue mantener la esencia de granero dándole un toque rústico pero modernizado a la vez, e inundarlo de luz a pesar de las múltiples vigas de roble. La casa está rodeada de grandes ventanales que además de ofrecer luminosidad, permiten contemplar las increíbles vistas de los alrededores.

Los trabajos duraron alrededor de 10 meses. Se instaló suelo radiante en toda la superficie y se añadieron paneles solares ocultos en el techo para mantener a raya el consumo eléctrico. El propietario quería que la vivienda tuviera algo característico, singular, de ahí las vigas y los techos abovedados que discurren por toda la vivienda.

Para la decoración recurrió a un diseñador de interiores. Apostaron por una paleta de color suave, tonos neutros y materiales naturales, sólo algún toque de azul o verde (que recuerda al exterior) ya que lo que se pretendía era dar todo el protagonismo a la madera de roble de la viguería.

Una curiosidad que nunca había visto y me encanta el resultado, es el segundo comedor que se ha instalado en el hall de entrada de la casa. El espacio lo permitía y al propietario le gusta recibir, así que a falta de uno, tiene dos comedores. Desde este también se pueden contemplar las vistas a través de los ventanales que rodean la puerta de entrada.

La cocina se eligió tipo Shaker con armarios pintados a mano en blanco, para dar de nuevo protagonismo a las vigas que recorren el techo. Para conseguir más luz en este espacio, se añadieron tres tragaluces sobre la isla. En la segunda imagen de la cocina se entiende la posición del comedor extra de la entrada, al ser un espacio abierto, queda mucho más cerca y resulta más práctico que el otro comedor formal.

La casa dispone de cuatro dormitorios, el principal está acristalado de suelo a techo y posee acceso directo al jardín. Me encanta su cabecero XXL con tachuelas, un buen recurso para llamar la atención. Para el dormitorio de invitados, se apostó por un cabecero de cuero y sobre él, una composición de fotografía en blanco y negro que le da personalidad al espacio.

En el baño se siguió con la misma línea del resto de la casa, los materiales naturales siguen estando presentes, incluso en el mueble de lavabo que también es en madera de roble.

¿No os encantaría tener un refugio así para vuestras escapadas o incluso para vivir?…

Mesa y silla de Julian Chichester

Sofás y puf a medida de Alexander James Interior Design en Romo Fabric. Mesa de centro de Andrew Martin

Mesa de comedor de Andrew Martin acompañada de sillas de Eicholtz

Cama y sofá de Alexander James Interior Design in Romo Fabric. Mesilla de noche de Julian Chichester

Ropa de cama en The White Company y lámpara de noche de Houseology

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Carmel Cottage

Ahí donde la veis, esta casa era una ruina destartalada situada en la ciudad de Carmel By The Sea, en el condado de Monterrey (California), y digo era porque al pasar por las manos de MAP Architect, se convirtió en lo que veréis. Tuvieron que empezar desde cero, respetando la estética exterior de las viviendas de la zona para que pareciese como si siempre hubiera estado allí, pero dando el toque sorpresa en su interior.

La casa se compone en realidad de tres módulos, vivienda principal, casa de huéspedes (subiendo la escalera) y una pequeña cabaña que hace las funciones de garaje. Para conseguir la mayor privacidad posible para los propietarios, las viviendas se construyeron en torno a un patio central y para ello el estudio de arquitectura se apoyó en la paisajista Oona Johnsen.

El interior sorprende por su amplitud, favorecida por la altura de los techos y los revestimientos elegidos. Se apostó por pintar todas las paredes en blanco roto (White Flour de Sherwin-Williams) y vestir los suelos con tablero ancho de roble francés, mientras que los techos se revistieron con abeto Douglas ligeramente blanqueados.

Por la puerta principal se accede directamente a la cocina y de ahí se pasa al comedor y la sala de estar. Se puso mucho énfasis en el almacenamiento, de ahí que en el comedor encontramos una pared completa de estanterías, junto a ellas armarios y cajones esconden los objetos menos estéticos. Si os fijáis en la casa se han añadido toques en latón en las distintas habitaciones, como los tiradores de la cocina, en lámparas, bisagras, interruptores, etc. que proporcionan luz y elegancia a los espacios, además de hacer un tándem perfecto con las piezas mid-century que visten algunos de los rincones.

El dormitorio principal se ha dejado bastante despejado, bajo la cama una alfombra de Ikea de fibra natural y sobre ella, una manta de piel de Pottery Barn. Tras la planta, una puerta oculta sirve para colgar los vestidos largos.

En el único sitio donde se han concedido pequeñas licencias de color es en los baños, todos ellos en tonalidades muy suaves como el verde olivo, amarillo o azul. Precisamente son los baños la parte que menos me atrae, a pesar de los buenos materiales que se han utilizado en ellos (silestone, azulejos de Porcelanosa, encimeras de mármol Calacatta, etc.) los encuentro algo insulsos. El que más me gusta es el aseo, el de color verde olivo, precisamente por el tono elegido y por el papel pintado de Hygge & West.

Una vivienda sencilla a priori, pero llena de detalles por descubrir…

¡Feliz fin de semana!

Fotografía: Suzanna Scott  – Más info en Remodelista

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Un precioso apartamento en Rumanía

El estudio de diseño Davidsign realizó la remodelación de este apartamento de dos dormitorios situado en la ciudad de Oradea, Rumanía. Aunque no lo parece por la gama de color, está orientado al sur y dispone de mucha luz natural. Cuentan en la web que la sesión de fotos se realizó un día gris de invierno y aunque no se percibe todo lo luminoso que es, cuando comenzaron el «shooting» unos tímidos rallos de sol entraron por los grandes ventanales, lo que les permitió capturar el espacio con la mejor luz de la que disponían en aquel momento.

El cliente, un hombre joven, quería un hogar moderno pero acogedor, algo sencillo, con influencias escandinavas y mucho espacio de almacenamiento. Ya que la casa no disponía de armarios, se crearon dos grandes módulos en pasillo y dormitorio. La vivienda en general se diseñó en líneas sencillas, un enfoque monocromático predominado por los grises, blancos y negros, y aportando calidez mediante la madera.

Decidieron también deshacerse de la pared que separaba la cocina del salón ya que ésta, era demasiado estrecha y alargada para ser lo suficientemente cómoda. El cliente así, disfrutaría a su vez de un espacio completamente abierto. Al derribar la pared de la cocina se creó una zona de península que cumple varias funciones: superficie de apoyo extra para cocinar, barra o mesa para comer y zona de despacho (¡un tres en uno! me encanta la idea). Por otro lado, se apostó por luces empotradas en los armarios superiores de la cocina y en las baldas exentas de la misma para aportar un toque extra de luminosidad.

En el dormitorio optaron por pintar de negro la parte superior de la pared y dejar toda la inferior vestida en madera a modo de cabecero. Tras éste, se ha ocultado la iluminación para crear una suave luz ambiental en la habitación. Por su parte, en el baño se creó un amplio espacio de almacenaje con estanterías abiertas para exponer las cosas más estéticas y bajo el lavabo un espacio adicional para albergar la lavadora-secadora (que si os fijáis sigue la misma gama cromática, en negro). Una vez más, el espejo también está retroiluminado en su parte superior e inferior.

Como veis, aunque me gustan diversos estilos decorativos, hay dos que predominan sobre el resto. Por un lado me vuelven loca esas casas que os enseño llenas de luz, muy blancas, con maderas naturales y muchas texturas; y luego están estas, más minimalistas, elegantes y diría que algo más masculinas (aunque no creo que la deco tenga género, pero para que me entendáis). Son estilos muy diferentes, pero ambos me mueven por dentro y de eso se trata la decoración.

¡Feliz fin de semana!

Fotografía: Andreea Iancu 
Interior Design: Davidsign | Construction: Geologix | Custom furniture: Saramob

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Elemento sorpresa…

Esta vivienda en Northcote (Melbourne), se llevó en 2013 el premio «BDAV Building Design Awards«. El estudio Altereco Design creó una residencia moderna y funcional para una joven pareja, respetando el estilo original victoriano de la misma. El diseño tradicional de la casa fue modernizado añadiendo elementos sorpresa, formas geométricas, cubos,… tanto dentro como fuera de la vivienda.

Se requirió la demolición de las habitaciones traseras para incorporar un estudio. El patio se desplazó a la parte delantera, la cara norte, dejando un espacio de concepto abierto y consiguiendo un mayor aprovechamiento de la luz que ahora se cuela hasta el corazón de la vivienda. Esta zona central se caracteriza por los cálidos revestimientos de madera que se prolongaron por el resto de los espacios. Un plus en esta cocina es el área de entretenimiento al aire libre, que se abre y cierra a demanda mediante grandes cristaleras correderas. Un espacio semicubierto que funciona como comedor, como zona de juegos para los niños y que está pegado tanto a la cocina como a la zona de salón, lo que permite interactuar desde cualquier punto.

La vivienda se compone de tres habitaciones, dos baños y un estudio. El luminoso dormitorio principal cuenta con su propio baño y un vestidor, y como el resto de la casa, también está revestido en madera. El baño está dividido en espacios secos y húmedos, este último mirando a un corredor lleno de vegetación que da a la parte trasera de la casa (a salvo de miradas indiscretas pero con la sensación de ducharte en el exterior). En el estudio encontramos ese elemento sorpresa que cito en el título, una ventana que también da a la parte trasera, con una forma absolutamente atípica, un triángulo invertido que sigue la línea de inclinación del techo. Esta ventana ha sido sin duda el origen del post.

Por último comentaros que en una vivienda como esta, el color blanco juega un papel fundamental ya que equilibra el uso excesivo de la madera a la que se le ha dado todo el protagonismo.

Una vivienda cálida y funcional, sin grandes pretensiones, pero con un premio a sus espaldas gracias a las buenas ideas de Altereco Design y su originalidad.

Imágenes: Est Living y Altereco Design

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El lavado de cara de un pequeño piso

La propietaria de este pequeño apartamento llevaba 10 años viviendo en él cuando decidió hacerle un lavado de cara. La estructura no se modificó pero sí se hicieron cambios estéticos que cambiaron significativamente el espacio. Para realizar el trabajo Tamara, la propietaria, recurrió a la diseñadora de interiores Megan Pflug.

El cambio más importante se realizó en la cocina donde se eliminó una pared para dejarla abierta al salón. El nuevo diseño permitió distribuir todos los elementos en un mismo frente, optimizando el espacio y ganando zonas de almacenamiento. Se utilizaron muebles blancos y sencillos, sin tiradores, una manera de integrar mejor la cocina en el salón. Para las encimeras se eligió cemento que contrasta con tanto elemento en blanco. Sobre la isla se colgaron dos lámparas de latón y sobre la mesa Tulip del comedor, se eligió una Workstead.

La diseñadora había estado recientemente en Europa así que se inspiró en sus viajes para pintar la puerta de entrada en azul. Las paredes no son realmente blancas, sino de un tono gris muy claro, menos en la entrada que para diferenciarla del resto jugó a pintar la mitad inferior en gris oscuro (el mismo que se utilizó en la pared de la cocina que ensalza los cuadros). Toda la pintura de la casa es de Ralph Lauren Home.

La zona de la entrada es sin duda mi favorita. Se reutilizó una alfombra de cuero que Tamara tenía en su dormitorio. Este material envejece bien con el tiempo además de ser resistente al tránsito, perfecto para una zona de paso. Para agregar dramatismo y elegancia, se apostó por un espejo dorado tamaño XL y un banco cuyo asiento también es de cuero, con patas de laca en color crema y acentos en bronce. El espejo se encuentra frente a las ventanas, por lo que sirve para abrir el espacio y reflejar la luz que proviene de ellas, además de la función obvia de mirarse antes de salir de casa. Tanto el espejo como el banco se adquirieron en Anthropologie, y el pequeño conjunto de mesas laterales son de CB2. Estas dos pequeñas mesas se utilizaron también en la sala de estar, junto al sofá, ya que ofrecen superficie de apoyo sin apenas ocupar espacio.

En la sala se utilizó un espectacular papel pintado de Calico Wallpaper, cortinas blancas de suelo a techo que recorren toda la pared acentuando la altura de los mismos y permitiendo el control de la entrada de luz de los enormes ventanales. El sofá, la alfombra, la mesa de centro y la consola, ya pertenecían a la propietaria. Para darle un aire nuevo se añadieron cojines con textura, accesorios y un par de sillones de terciopelo (también en gris) de West Elm sobre ellos, cojines de Rebeca Artwood. Entre los dos sillones se colocó una mesa auxiliar de Dwell. No podía faltar el toque de las plantas para aprovechar la cantidad de luz natural del espacio.

Por último para el dormitorio eligieron el color rosa. En la cama jugaron con dos tonos de este color. Se pusieron cortinas de suelo a techo también, en esta ocasión de lino rosa. La cama con dosel y las mesillas fueron reutilizadas, pero se cambiaron de posición (frente a la ventana) para ganar teatralidad, junto con un par de estilizadas lámparas a ambos lados. Para el suelo se optó por una alfombra de sisal y superpuesta, otra pequeña alfombra decorativa a los pies de la cama. Nada más entrar en la habitación se encuentra la cómoda «Shagreen«. Su elegante textura y su color gris contrasta perfectamente con el rosa de las paredes. Sobre la cómoda The Half Moon Mirror de Ben y Aja Blanc más que un espejo, una obra de arte.

Un apartamento pequeño al que no le falta detalle…

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JDP Interiors

Cuando la lámpara Vértigo de Constance Guisset preside un salón y a su alrededor encontramos piezas mid-century, iconos del diseño y todo está enmarcado por una paleta de colores naturales junto al elegante negro, la casa sólo puede ir a mejor.

La vivienda está situada en Hollywood y fue construida en los años 30. Sus anteriores propietarios fueron los míticos actores Angela Lansbury y Vincent Price, ahora pertenece a una joven pareja. Él, Jared Morgenstern, es unos de los diseñadores más importantes de Facebook y ella, Emily Luntz, de la factoría Disney. El estilo de la casa es tradicional así que ellos decidieron crear un espacio luminoso y mezclar tradición y diseño.

No fue necesario una renovación completa ya que había sufrido varias a lo largo del tiempo, así que con la ayuda de JDP Interiors, se centraron en mejorar las características de la casa para crear ese ambiente atemporal y joven que los propietarios estaban buscando.

El aseo se decoró para sorprender. El papel pintado se llama Crescent y es de Kelly Wearstler, se completó el espacio con un fregadero de piedra sobre encimera, unos apliques de corte mid-century de la firma Cedar & Mos y un precioso espejo de metal redondo de West Elm. La chimenea de la sala de estar, era rancia y aburrida, con piedra gris que la cubría, se sustituyó por pizarra negra que le da un aspecto más moderno.

Para la decoración se decidió utilizar una paleta de color natural, se buscaba que el resultado fuera atemporal, neutro y simple, pero sin que resultara frío. Para lograr el equilibrio entre algo tan neutral pero con resultado acogedor, se recurrió a las texturas y a la incorporación de piezas vintage. Una vez más la mezcla de lo viejo y lo nuevo. En la sala de estar por ejemplo, la antigua mesa de centro de corte oriental, se acompaña de unas banquetas de madera y caña (segunda imagen) que aportan textura en forma de fibra natural, los cojines también antiguos, marcan la diferencia.

Cuenta Joyce Pickens que una manera de aportar modernidad sin luchar contra la arquitectura tradicional, es mediante la iluminación. Dice que ni siquiera fue una elección consciente, que se guió por sentimientos (parece que es de los míos). Añade que buscaba el proyecto perfecto para incluir este tipo de lámparas, que prefería elegir un mobiliario atemporal y clásico y divertirse sobre todo con las luminarias y las sillas. En el comedor lámpara Seven Globe de France and Son y sillas Woven Leather de Wisteria.

Para el interiorista además de la sala de estar y el comedor, su habitación favorita es el dormitorio principal. Se creó un espacio sofisticado, la cama negra con dosel se está convirtiendo en uno de sus sellos de identidad, la utiliza en muchos de sus proyectos ya que siente que es una pieza que produce un gran impacto. Para restarle importancia al espacio y poner la nota joven, añadió un columpio.

Una apreciación mía. Me resultan curiosas las costumbres, aquí en España no solemos colocar la cama entre dos ventanas y sin embargo en América es algo muy habitual. Antes no me convencía mucho pero me voy acostumbrando a la idea de tanto verlas así y si lo pienso fríamente, tiene sus pros. Te puedes ahorrar el cabecero ya que las mismas ventanas enmarcan la cama y por otro lado, si eres de los que le gusta leer tumbado, tienes la fuente de luz directa.

Para terminar deciros que la casa me ha encantado (ya sabéis, el blanco, la luz, la mezcla de piezas, todo aquello por lo que siembre abogo), pero que me he quedado con muchas ganas de ver la cocina ¿será que no es tan espectacular como el resto? quién sabe…

¡Feliz fin de semana!

Info: JDP Interiors y Domino. Fotografía: Amy Bartlam

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Vuelta a las raíces…

Hoy me salgo del esquema de las últimas casas que venía compartiendo, esas que tanto me gustan llenas de luz, de texturas, materiales y piezas naturales. Me voy un poco a lo opuesto, a la elegancia y sofisticación. No quiero decir con esto que las primeras no sean elegantes ya que la mayoría sí lo son, pero las veo más funcionales. La de hoy es una vuelta al pasado, a sus propias raíces.

Antes de contaros el proyecto, os diré que el otro día hablando con una amiga que también es blogger, le decía que me daba pena que la mayoría de la gente no entendiera bien el tipo de decoración que vais a ver hoy. Comprendo que la mayoría no nos la podemos permitir, que las casas hoy en día por lo general son pequeñas y por tanto, se imponen los muebles sencillos, menos pesados visualmente. Pero de ahí a que no guste…, estos espacios para mí son puro arte. Igual soy un poco pesada con el tema, pero es que estoy cansada de ver que sólo triunfa un estilo decorativo (creo que no hace falta decir cuál es) y que por tanto, todas las casas y la mayoría de cuentas de Instagram, muestran lo mismo. No está mal ver otro tipo de decoración, para variar :-)

La casa de hoy es una construcción del siglo XIX y se sitúa en Brooklyn. Cuando la adquirieron sus propietarios en 2012, quisieron cambiar el estilo que los anteriores inquilinos habían dejado, moderno y contemporáneo, y devolver a la vivienda una estética más acorde a sus raíces. Para ello contrataron los servicios de Roman Y Williams.

Los actuales dueños, una estrella inglesa del pop y el CEO del Morbid Anatomy Museum, animaron a los interioristas a adoptar una estética más oscura y femenina. Se centraron en el uso de piezas de principios del siglo XX, sillas de club desgastadas, taburetes de cuero, una mesa de comedor de madera oscura con una mezcla ecléctica de sillas de la Provenza y Ámsterdam, una clásica alfombra bereber, una vitrina de madera también de principios del siglo XX, etc.

Sorprenden las paredes de colores intensos y el suntuoso papel tapiz personalizado que añade profundidad y da el toque de elegancia a las habitaciones. El dormitorio principal está pintado de suelo a techo en un profundo berenjena que acentúa aún más, el punto lujoso de la cama con dosel de la India de 1.850, indiscutible punto focal del espacio.

Al final del pasillo, encontramos una sala con un llamativo papel pintado de seda bordada a mano (que me ha cautivado), representa ramas en flor y se extiende a través de las paredes de la habitación. En esta estancia, pone la guinda el sofá cama Luis XVI sobre la alfombra vintage de Aubusson.

Curioso también el baño de invitados, una vez más por el papel de seda bordado a mano en Inglaterra en una paleta de amarillos y púrpuras con motivos vegetales, la grifería de latón es de la línea R.W. Atlas de Waterworks.

Como veis mobiliario, decoración y elementos arquitectónicos van de la mano. El fin no es otro que el de potenciar la esencia de la vivienda, su historia.

Entiendo que tanta sofisticación, antigüedad y elegancia, no sería una opción para muchos de vosotros pero, ¿no os parece precioso aunque sólo sea por el placer de admirarlo?

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La casa de la diseñadora Caroline Kilmartin

La que vamos a ver hoy es la casa de la diseñadora Caroline Kilmartin y su familia. Ella y su marido buscaban una vivienda en Manhattan Beach, California, y al no encontrar algo que encajase con sus gustos, optaron por comprar una propiedad y construirla desde cero con la ayuda del arquitecto Joyce Flood. La hermana de la diseñadora, Kilmartin, asumió la tarea del diseño interior. Para conseguir el producto final, lo que veis en las imágenes, tuvieron que esperar nada más y nada menos que dos años.

Aunque la casa esté en California y al lado de la playa, no querían que esto se reflejara de manera obvia en la decoración, optaron por mezclar estilos con el objetivo de conseguir una vivienda cómoda, natural y fresca. Para ello se pintó casi íntegramente de blanco, lo que la hace muy luminosa y ligera, y para añadirle puntos de interés el blanco puro se combino con otros elementos como maderas y telas naturales, alfombras y cojines vintage, arte y plantas.

La cocina y la sala de estar se encuentran en la parte trasera de la vivienda, cara norte, por lo que era fundamental conseguir la suficiente luz. Para ello se añadieron tragaluces y se enmarcaron con vigas de madera natural, además de poner tantas ventanas como fue posible. La cocina también se diseño completamente en blanco para que el espacio se viera despejado, ocultando incluso la mayor parte de los electrodomésticos. El toque «playero» lo aportan las lámparas de ratán suspendidas sobre la isla. Por último, bajo las ventanas se creó una zona de comedor informal con una mesa de madera maciza de nogal, los cojines para el respaldo están hechos a mano y se sostuvieron a la pared mediante correas de cuero que le dan personalidad.

Hay un rincón especial para ellos (yo diría que es de mis favoritos también). Se trata de un espacio creado para el pequeño de la casa y situado en una esquina del salón, lo original es que no parece la típica zona de juegos, el reto era que fluyese con el resto del espacio. La gran cómoda en realidad, sirve para guardar los juguetes y la daybed es perfecta para leer. El rincón está tan integrado en el salón que la mayoría de la gente no percibe que su función sea la de zona de juegos.

Además de la zona de office se creó un comedor más formal, combinando distintos acabados de madera en mesas y sillas, para dar un aire menos serio y relajado.

El baño era otro reto, ya que les resultaba difícil decantarse por un azulejo en concreto. Lo que hicieron fue seguir con el esquema general de la casa y ponerlos en blanco, pero jugando con distintos diseños para crear más interés y profundidad. Se añadieron también auxiliares en madera para aportar toques cálidos.

La decoración monocromática también se rompe en los dormitorios gracias a la combinación de texturas, en los textiles en el principal y maderas en el de invitados. Para el hijo mayor sí recurrieron al color, la pared del cabecero tiene como temática el espacio y a continuación, son los dinosaurios los que ponen la nota de alegría.

Por último, el salón cuenta con amplias puertas de acordeón que se abren al patio y la piscina, un gran espacio para el entretenimiento familiar y una buena manera de comunicar interior y exterior.

Hasta aquí el tour, si queréis podéis ver más imágenes de la casa en la cuenta de IG de Caroline Kilmartin. ¿No os encantaría poder comprar un terreno y haceros el diseño de vuestra casa a medida? Para mí sería un sueño…

Taburetes de cocina de Nuevo Living y apliques de pared de Schoolhouse Electric

Daybed la Cómoda de Anthropologie y macetero de West Elm

Sillas del comeder de Lulu & Georgia

Fotografía: LU TAPP OF DUSTYLU PHOTOGRAPHY
Vía: Domino
@caro_kmartin

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