La casa de la blogger Janniche Kristoffersen de Blogga I Bagis

¿Sois de los que lleváis años con la misma decoración en vuestra casa o de los que nunca se están quietos y no paran de cambiar las cosas? Yo he de reconocer que me cuestan bastante los cambios en general, más aún cuando me encuentro a gusto rodeada de mis cosas, entro en una zona de confort de la que me es muy difícil salir. Por otro lado, recibo tantos «inputs» decorativos diariamente que a veces siento la necesidad del cambio, las ideas brotan de mi cabeza como si de una cascada se tratase y tengo además, una casa que se presta a ello, es amplia, con espacios abiertos, distribuciones cuadradas,… podría hacer mil cosas, pero la realidad es que la mayoría se quedan sólo en ideas.

Lo que sí me gustaría modificar son aquellas cosas que por el paso de los años y el uso se han ido deteriorando, mero mantenimiento vaya. Me encantaría renovar algunos textiles, sobre todo retapizar los sofás (no compraría otros porque los míos están hechos a medida y son comodísimos), igual no es gran cosa pero daría un cambio radical al salón. Si tuviera dinero, ya que supone una inversión mayor, cambiaría la cocina y los baños; los años no pasan en balde y aunque aparentemente no se note, hay un cierto desgaste.

Últimamente lo que sí he hecho son cambios con los objetos de decoración (no comprando unos nuevos, sino moviéndolos de sitio), también he reubicado en el salón una cómoda que se encontraba en el dormitorio de mi hija y por último, pinté los azulejos de mi baño (sobre esto ya os hice un post). Pocas cosas realmente, la verdad es que en su conjunto veo bien mi casa, es mi refugio, me resulta cálida y acogedora, y me trasmite esa sensación de «hogar» tan importante para mí. Lo dicho, tengo miles de ideas pero por otra parte ¿Por qué cambiarlo todo cuando te sientes tan a gusto en un sitio? ¿Cambiar por cambiar? No sé, ¿qué opináis?

Hoy os traigo lo que podríamos denominar como una casa en constante evolución. Se trata de la vivienda de la blogger sueca Janniche Kristoffersen, de Blogga I Bagis. Tanto su blog como su cuenta de Instagram generan un gran interés, porque además de tener una preciosa casa al sur de Estocolmo, está en constante cambio. Seguro que si os fijáis detenidamente en las fotos, encontraréis diferencias entre los mismos espacios, a veces tan sutiles como cambiar las patas de un sofá, quitar una balda de la cocina, modificar el color de los muebles, o añadir un simple listón de madera para separar la parte superior e inferior de una habitación con el fin de pintarla en dos tonos diferentes. Cambios a veces muy sutiles pero que suponen una gran diferencia en el conjunto.

Como recalco siempre, nada como vivir las casas para saber lo que te van pidiendo. Pienso que es un error intentar amueblar todo de golpe porque probablemente con el tiempo, nos daremos cuenta de que ese lugar necesitaba algo distinto. Para que os hagáis una idea, yo he empezado a cambiar mobiliario cuando mis hijas han crecido, vivo en esta casa desde hace 18 años y ha sido hace unos meses cuando moví la famosa cómoda para adaptar la habitación de mi hija mayor a sus nuevas necesidades. Y os tengo que contar esto, a veces las necesidades son tan extrañas como las costumbres de cada persona, mi hija mayor se maquilla frente a su espejo sentada en el suelo (así es como se siente cómoda). ¿Sabéis dónde le he puesto una pequeña estantería de rejilla para poner su maquillaje? Bajo ese espejo que es de cuerpo entero. Puede parecer raro, pero he adaptado la decoración para que resulte funcional, ya que es lo que mi hija necesitaba (y oye, tengo que decir que ha quedado sorprendentemente bien, por raro que sea el sitio).

Paso a enseñaros la vivienda y os destaco bajo algunas imágenes esos cambios que si no os los contase, quizás algunos os pasaban desapercibidos. Si queréis además leer el reportaje al completo sobre la casa, podéis hacerlo en este link.

El sofá es de la serie Söederhamn de Ikea y como veis sólo con un cambio de patas, ha pasado del frío acero a la cálida madera.

Este rincón junto a la chimenea también ha sufrido un cambio. Se sustituyeron los armarios por un banco realizado a medida, con espacio de almacenaje en su parte inferior para albergar objetos como la leña.

Esta mesa de comedor es una de las piezas que la bloguera y su marido, artista de profesión, lucen con más orgullo. Fue diseñada y construida por ellos mismos, como muchos otros elementos de la casa.

El hueco lateral derecho de la cocina lleva una balda volada en verde, como el tono de los armarios, pues fijaros en las imágenes que vienen a continuación, también está con la balda en blanco (en origen) y finalmente tras su deterioro, procedieron a quitarla ¿Cómo os gusta más, con balda o sin ella?

La habitación infantil estaba pintada en origen en un azul grisáceo, precioso color en mi opinión, pero el dormitorio tiene orientación norte por lo que este tono la oscurecía más. Mirad qué luz se ha conseguido tan sólo pintando algunos elementos en rosa palo. Además de eso, se aprovechó el hueco que quedaba entre el armario y la pared, para construir un pequeño sofá como rincón de lectura. Y a media altura de la pared se añadió un pequeño listón, que separa la parte superior de la inferior permitiendo así pintar la zona a dos colores (el mismo rosa en la parte inferior y en blanco, para ganar luminosidad, en la superior).

Sabéis que el azul grisáceo es mi color, pero he de decir que la habitación ha ganado mucho con el cambio.

Entre la imagen superior del dormitorio y la inferior, tan sólo se ha añadido un espejo y las cortinas, con eso ya hay un cambio sustancial. Y aunque aquí no lo vemos, en su blog cuenta que el dormitorio también era de color verde (como el de la cocina), pero decidió cambiarlo para que resultara más acogedor.

Imágenes: 91magazine & Bloggaibagis

Y vosotros, ¿estáis contentos con vuestra casa o lo cambiaríais todo constantemente?

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

¿Cómo sería tu casa ideal?

¡Feliz año a todos! Cómo cuesta volver a la rutina, ¿vedad? ¿Qué tal han ido vuestras vacaciones? Mis Navidades han sido más o menos lo esperado, con el trajín que corresponde a esta época pero al menos tenemos ambas familias en Madrid, así que no hay que desplazarse a ningún sitio. Y aunque son cansadas por todos los compromisos que conllevan, la verdad es que he tenido bastante tiempo de desconexión, tanto es así que me temo que he dejado a mi marido con dolor de espalda de ver tantas series en Netflix :-)

La semana pasada empecé a correr de nuevo tras una parada de un mes por una lesión y el comienzo no pudo ser mejor. Tras el entreno del domingo con algunos compañeros del club, uno de los matrimonios nos invitó a su casa a comer roscón casero y chocolate. No sé si visteis las Stories de ese día (el 5 de enero), pero no me quedó más remedio que hacer un vídeo y sacar mil fotos a su casa, más concretamente de la zona que han destinado a taller, un sueño para cualquier artista (ambos lo son). Una vez más me volvió a ocurrir que al abrir las puertas de su casa, se me escaparon las lágrimas de emoción ¿Os ha pasado alguna vez entrar en una casa y pensar «aquí hay duende, hay alma»? pues es lo que me pasó a mí. Reflexionando me pregunto cómo cuatro paredes pueden llegar a emocionarme hasta el extremo de las lágrimas y llegué a la conclusión de que hay personas que desprenden una energía especial, que son capaces de transmitir mucha información aunque no lo pretendan, porque tienen tanta personalidad que cuando cogen un espacio lo hacen suyo de tal manera que con sólo verlo, puedes ponerle nombre y apellidos. Así son Jose y Carmen, tan especiales como su casa.

Pero hay algo más que llamó mi atención, tanto como para pensar que su casa era lo más parecido que he visto a mi idea de vivienda ideal. ¿Y por qué? por la aplastante luz que entraba por los grandes ventanales que daban al jardín, acentuada además por los espacios abiertos y el blanco de las paredes. Tal fue la sensación que a pesar de estar en invierno me daba la impresión de que ellos debían vivir como en una primavera constante. Esa misma sensación es la que me gustaría tener a mí cada día, porque el sol y la luz influyen aplastantemente en mi estado de ánimo.

Mi casa, aunque la siento acogedora y confortable y dispone de una distribución muy buena, tiene un «pero» que es precisamente la luz. Las zonas que tienen orientación norte son más sombrías, como el salón por ejemplo. Supongo que al entrar en casa de mis amigos quedé impresionada por aquello de lo que yo carezco (como todo en la vida, siempre queremos lo que no tenemos). Pero hay algo contradictorio porque a la vez, tanta luz y tanto espacio diáfano me resulta más frío que mi hogar, y yo también necesito esa sensación de recogimiento. ¿Qué sería lo ideal para mí? Pues supongo que la mezcla de ambas cosas, algo así como la casa que os traigo hoy donde precisamente se hizo una remodelación (la mayoría con pintura) para ganar luz a los espacios, pero a la vez gracias a la decoración (los acentos en madera, el cuero, los textiles, o los papeles pintados), se ha conseguido la calidez que yo particularmente busco en una vivienda.

Tengo varios amigos, entre ellos el matrimonio de la que casa os he hablado, que han tenido la suerte de poder comprar un terreno y construir una vivienda a la medida de sus necesidades, un verdadero lujo aunque la tarea es más difícil de lo que pensamos. Porque si tú pudieras hacerte una casa a tu gusto ¿sabrías exactamente lo que quieres y cómo lo quieres? Difícil ¿verdad? Si a mí me dieran  esa oportunidad sólo tendría claro tres cosas: sería una vivienda en planta (pensando en la vejez, para qué escaleras), elegiría siempre la mejor opción de orientación (sur y este) porque así te aseguras tener el mayor número de horas posibles de luz y por último, la decoraría con elementos naturales para no perder nunca la sensación de recogimiento, en mi vida no pueden faltar la madera, las fibras, los linos y algún color oscuro (negro, gris o azul) ya sea en alguna pieza concreta o como método para poner el acento en algo que quiero destacar. Estas son las únicas cosas que tendría claras, pero bendito problema si el dilema de mi vida fuera cómo hacer mi casa perfecta :-) ¿Sabrías decirme tú cómo sería la tuya?

Imágenes: El Mueble

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

La casa de la interiorista María Salazar

Si las obras ya son estresantes de por sí, que se lo pregunten a mis clientes :-), imaginad cuando haces la propia obra de tu casa a contra reloj y embarazada. Esta reforma integral de una vivienda de los años 70, duró algo más de cuatro meses, justo cuando la interiorista y paisajista María Salazar, estaba a término del embarazo de su tercer hijo.

La casa era perfecta para la gran familia, los padres, tres hijos y una mascota. Suficientemente grande pero también con la típica estética compartimentada que se llevaba entonces, muchas habitaciones y pequeñas. Decidieron tirar varios tabiques para abrir y ampliar los espacios.

El recibidor y el salón están unidos a través de un gran vano sin puerta. Como protagonista de la entrada, una espectacular pieza preside el espacio, una cómoda antigua austriaca con marquetería. A María le gusta conectar visualmente las estancias, de ello se encargan las coloridas alfombras por ejemplo, o el truco de pintar el techo del mismo color que la chimenea. Dice que frecuentemente los techos son los grandes olvidados, por lo que es uno de los elementos a los que María les da una gran importancia. Fijaos cómo resalta la maravillosa lámpara bajo ese techo negro ¿verdad que no se vería igual si este fuera blanco? La espectacular luminaria pertenecía a la familia su marido y ya desde novios la tenía fichada, sabía que algún día tendría que ser suya, se ve que lo consiguió.

El sofá es diseño de la interiorista y los cojines son de Kenza & Co., María prefirió elegir la pieza más grande en liso porque siempre es más fácil jugar con los cojines y si te cansas, tan sólo hay que cambiar las fundas. He de decir que no conocía esta marca de productos naturales de Marruecos me ha encantado (alfombras, cojines, marroquinería… todo). Os dejo el link por si queréis echar un ojo. La alfombra que bien podría ser también de algún país exótico por su colorido, es del estudio de María Salazar.

El plus de la casa está en la terraza que asoma al jardín, un espacio donde contemplar la naturaleza y del que antes carecían. En él encontraron dos antiguas tumbonas de bambú que por supuesto se quedaron (¡ainns! cuántas maravillas desecha la gente sin saberlo), ahora se han convertido en su lugar para el relax. Junto a ellas para adornar, unas bandejas de fibra de Deco & Living (una de mis tiendas favoritas).

El comedor es otro espacio que me encanta, elegante, sobrio y sencillo a la vez. Tanto la mesa como las sillas son de Hanbel. La cocina se rige también por ese mismo concepto, el cocinillas de la familia es él, y quería algo sencillo y funcional. Se decantaron por encimeras de granito negro con muebles acabados en madera que dan calidez. Los complementos son una vez más de Deco & Living. En la cocina se añadió un comedor de diario, donde incluyó una colección de figuritas de sus hijos para personalizar el espacio. Las originales lámparas pertenecían al hotel de su abuelo que cuando se puso en venta, todas las piezas se repartieron entre los familiares.

El baño está integrado en el dormitorio principal y revestido con un precioso porcelánico que imita al mármol calacatta. Para el dormitorio en sí, se han elegido colores relajantes en tonos pastel, con telas lisas y algo de contraste, como las rayas en los cojines. Las alfombras a los pies de la cama son de La Casita de Margaux y el cesto de la ropa sucia, de nuevo de Deco & Living.

El dormitorio infantil está pensado para fomentar la creatividad, en él duermen los dos más pequeños de la casa. La cuna fue comprada por la abuela para su primera nieta, desde entonces ha pasado entre hermanos y primos.

El segundo baño diría que es sólo apto para valientes, soy de las que me gusta la mezcla de materiales y el uso de papel pintado para crear carácter en un espacio y ese efecto «WoW» que tanto busco, pero en este caso no me acaba de convencer, creo que tantos patrones distintos juntos acaban por no poner el foco en ninguno de ellos, para mí es demasiado caos. Pero ya se sabe que sobre gustos los colores y excepto por este espacio, al resto de la vivienda le pongo un sobresaliente.

Info vía: Mi Casa Revista / Fotografía: Miriam Yeleq

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

La importancia del Home Staging

Este sábado he quedado a comer con una amiga emprendedora cuyo negocio está basado en el Home Staging. Nos conocimos en 2013 en un curso de emprendimiento en la casa de @oyedeb y me sorprendió cuando me enteré que su vida había acabado por estos derroteros ya que su idea inicial de negocio era bien distinta, así que estoy deseando que llegue el sábado y me cuente el porqué de este cambio. Nuestras vidas se separaron desde entonces, pero este mundillo «deco» es pequeño y casualmente nos ha vuelto a unir, así que después de seis años volvemos a vernos y podré conocer de primera mano el nacimiento de @nuriahidalgoalba, no sólo Home Stager sino también decoradora, fotógrafa y asesora en crear hogar, y yo por mi parte le contaré cómo ha evolucionado durante estos años mi @decofeelings.

Creo que Nuria ha encontrado un nicho donde al menos en España, queda mucho por hacer. Soy una fiel seguidora de páginas de venta de inmuebles, me gusta conocer cómo está el mercado aunque la mayoría de las veces me acabe cabreando porque pienso que estamos locos. Pequeña reflexión que os hago, señores que nos vamos a pique otra vez, según lo que veo vamos camino de una nueva burbuja inmobiliaria. En el pueblo donde vivo la gente se ha lanzado como locos a la venta de viviendas a precios de 2007-2009, vaya que aquí no puedes vivir a no ser que dispongas de una media de 350.000€ si es un piso y 400.000€ si es un chalet ¿estamos locos o qué? eso o puedes optar por un pisito pequeño, antiguo y sin ascensor por unos 150.000 (puedes comprarlo y luego sube escaleras toda la vida e invierte en una reforma integral, porque tendrá más de 30 años). Otra es intentar alquilar pero no se puede, ni caro ni barato, desde que pusieron en la entrada del pueblo la universidad de Iberdrola, está todo ocupado (de ahí que la gente quiera aprovechar para vender).

A lo que iba, cuando veo lo que hay en Idealista pienso ¿pero de verdad quieres vender así tu casa? ¿Te has parado a pensar que la gente cuando busca vivienda y ve las imágenes publicadas, lo que quiere es imaginarse viviendo en ese hogar? Pues os diré que más de un 70% de las fotos que aparecen en inmobiliarias y demás, no están nada cuidadas. Lo primero y más importante es que la casa esté limpia y recogida, lo ideal es que no haya demasiados objetos personales (me refiero a fotos o cosas que nos definan mucho, precisamente para que el comprador pueda imaginarse la casa como suya). El caso es que se vea ordenado y limpio, parece obvio pero he visto tantas casas caóticas a la venta, que igual para algunos no lo es tanto. Las fotos mejor hacerlas en un día soleado, así la casa se verá más bonita y luminosa, incluso más grande. Hay que prestar atención también a los pequeños detalles, yo me fijo en cosas como las tapas del váter, detesto ver una foto con estas abiertas, aunque el baño sea nuevo me da sensación de suciedad. Son sólo detalles pero la percepción cambia tanto como para que en un pequeño instante, una persona decida o no visitar el piso en base a lo que ha visto.

Y como ejemplo os enseño uno de los países expertos en Home Staging y en el buen hacer a la hora de poner pisos en venta. Este apartamento de 70 metros cuadrados se encuentra en la ciudad de Linnégatan (en Göteborg, Suecia) y está en alquiler en la famosa web Alvhem, donde podéis encontrar un montón de ejemplos donde inspiraros para saber cuál es la mejor manera de presentar vuestra vivienda si estáis pensando ponerla a la venta u ofrecerla en alquiler.

Mi recomendación particular, si pensáis que no seréis capaces de crear el espacio idóneo para que vuestra casa se vea perfecta, acudid a un profesional, la inversión que haréis revertirá en vuestro beneficio, posiblemente en la reducción del plazo de venta y también en el valor de la misma.

Imágenes: Alvhem

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Y llegó el otoño…

Y llegó para mí el temido otoño, no sólo temido porque no me gusta, es que los virus ya rondan por casa a sus anchas, primero mi marido y ahora mi hija mayor y yo, no falla. Cambio de estación, cambio de temperaturas y todos enfermos, espero que la pequeña se libre.

Me consta que sois muchos los que lo estabais deseando, la verdad es que suena bucólico eso de coger la mantita y tomarse el café calentito en el sofá mientras ves una seria de Netflix, pero todos sabéis que esa realidad como mucho pasa el domingo, el resto de la semana es salir de noche a trabajar, llegar de noche y pasar frío ¿dónde está la gracia? Ah! ya… en las hojas que caen de los árboles, que cubren las calles de amarillo y dejan ese precioso escenario de película, es eso ¿verdad? ;-)

Vale me callo, creo que ya podéis apreciar mi adoración por la época de frío. He encontrado la solución, me voy a buscar esta casa y me convierto en oso para hibernar, ya si eso nos volvemos a ver en primavera.

En serio, cuando veáis esta vivienda comprenderéis lo afortunados que son algunos ¡menuda maravilla! Pertenece a Noelia Peinado, dueña de la firma de moda Meisïe y su marido (medio holandés, medio danés), que decidieron llevar a cabo su sueño y vivir en una cabaña de estilo nórdico en mitad el bosque.

La casa como es de suponer, es mayoritariamente de aspecto nórdico, aunque quisieron añadirle piezas de aquí y de allá, como la alfombra del recibidor que proviene de la India. Como el objetivo era disfrutar del exterior, la vivienda es de concepto abierto así comedor, salón y cocina conviven en un mismo espacio, donde además se dispusieron grandes ventanales para no perder de vista el bosque que les rodeaba. Muchos de los muebles así como la casa, fue construida por Vicenç Torrent con ayuda de su padre, constructor y también carpintero, la mesa de la cocina entre muchas otras, es una pieza suya. En esta, se combinó la madera con el microcemento en zonas como la encimera y la península, y en el frente de la nevera también se introdujo paredes de pizarra. El resultado es espectacular, es una de mis partes favoritas de la casa; una cocina pequeña en «U» donde no le falta ni diseño ni funcionalidad.

El dormitorio principal es como para no salir de la cama, un refugio. Si miras hacia arriba encuentras todo ese entramado de vigas de madera tan reconfortante y si te giras, te esperan las vistas al bosque, como para hibernar ¿no? Además posee su propia zona de estar con estufa y un baño en suite con el armario incorporado, todo siguiendo la misma estética que el resto de la vivienda.

En el dormitorio infantil, el armario es el que se encarga de dar independencia a cada una de las camas. Los cabeceros están hechos con las mismas lamas del suelo y paredes, de esta manera la coherencia decorativa continua.

En el exterior, revestido de piedra, nos encontramos con un porche que utilizan tanto en verano como en invierno porque las vistas son inmejorables. ¿Queréis saber dónde está la casa? A tan sólo media hora de Barcelona. Lo dicho, gente con suerte…

Fuente vía

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Antes de que se nos vaya el verano…

Las vacaciones han terminado, al menos para la mayoría de los mortales, sólo son unos pocos los que reservan sus días de descanso para septiembre, esto es un hecho. Y además el verano va llegando a su fin.

De repente en mi buzón de correo sólo encuentro mails presentándome las nuevas colecciones de otoño e invierno 2019-2020 y seguro que a muchos de vosotros os apetece perderos entre suaves y mullidas mantas, amorosos terciopelos, colores cálidos y apagados, o se os antoja la visión de una chimenea encendida,… pero yo sin embargo, me sigo aferrando al sol. Tampoco es que me guste vivir en un eterno 40 grados, eso no, pero el tiempo que está haciendo ahora es perfecto para mí. Me quedaría entre los 20 y 30 todo el año, parece que la que nació en Canarias fui yo y no mi marido :-)

Por otro lado y ya que el tiempo no se puede detener, quisiera de una vez volver a la rutina, que aunque no lo creáis por aquí aún no se ha dado el caso. Mis hijas empezaron ayer el instituto, pero sólo un par de horitas para hacer el reparto de clases, tutores y profesores. Hoy tienen clase normal, pero esta noche empiezan las fiestas del pueblo, así que otra vez vacaciones, cinco días de asueto, por si no hubieran tenido ya bastante ¿os lo podéis creer? Moraleja, hasta el miércoles de la semana que viene no empieza mi rutina normal.

Hoy os iba a hablar de tendencias para la próxima temporada, pero como sigo aferrándome a lo que me queda de anarquía veraniega os he traído una casa que respira precisamente eso, verano por sus cuatro costados.

La vivienda a la que han llamado Maison Amour, se sitúa en Jávea, pueblo del que me han hablado siempre muy bien pero al que nunca he tenido ocasión de ir. Fue construida en los sesenta por el arquitecto Manuel de Jorge y reformada posteriormente la interiorista Jessica Bataille. La casa conserva sus materiales originales, como los suelos de piedra natural o los grandes ventanales de madera de iroco que permiten disfrutar de las vistas al mar.

No han escatimado en color ni en estilos, sobre el blanco inmaculado de la casa destacan piezas en tonos rosas, turquesas, azules, verdes o amarillas, todas ellas entre lo vintage, lo mediterráneo, piezas recuperadas y eco. A parte queda la cocina de corte industrial, donde el acero es el protagonista pero que no resulta fría gracias a la mezcla con la madera.

La terraza es como un segundo salón, creo que sería mi parte favorita de la casa. Me gusta la idea de la alfombra plastificada (de Vical Home en Jessica Bataille), para tapar ese suelo horrendo y que se deteriora con facilidad (lo siento pero es el mismo que el de mi terraza, así que os hablo con uso de razón). En el salón interior, todo el protagonismo se lo lleva el escritorio antiguo pintado de rosa que contrasta con un ambiente predominantemente blanco tanto en paredes como en los sofás.

Me encantan los dormitorios, sobre todo el primero con su cama-barco, que aunque a priori pudiera parecer un diseño con mucho peso visual, este se ha aligerado gracias a su decapado en blanco. Las mesillas también han sido recuperadas y pintadas. El segundo dormitorio es una declaración de intenciones, la tabla de surf no da lugar a dudas de que nos encontramos en una casa frente al mar.

Imágenes vía Mi Casa Revista

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

SIBA Interiors y la casa de la puerta rosa

Ayer estuve en la visita de una obra que estamos realizando en el Barrio de Salamanca. Para los que conocéis Madrid sabéis cómo son muchas de las casas de este privilegiado barrio, techos de más de tres metros, buenas carpinterías de madera, suelos de parqué en espiga,… un sin fin de bondades que pocas viviendas ofrecen en otros barrios de la capital. Siempre soñé con tener un piso de estas características y poder reformarlo a mi gusto, tal y como están haciendo mis clientes.

Cuando ayer vi la casa toda derruida, sin las antiguas boiseries que tanta luz le restaban, sin puertas, sin las dobles ventanas, con vigas que habían aparecido tras la demolición de alguna de las paredes e incluso un papel pintado que se escondía tras el antiguo techo del baño, me dije ¡qué maravilla! y eso que todavía está todo por hacer (podéis verlo en mis stories de IG). Qué afortunados son mis clientes que tienen la opción de hacerse una casa a su medida, aunque he de decir que también me siento afortunada por poder vivir el proceso del cambio en una vivienda de este tipo.

Si tuviera la oportunidad de hacer lo mismo, me haría una casa bastante más pequeña de la que tengo, pensando muy bien en mis necesidades y manera de vivir para tener exactamente lo que necesito, ni más ni menos. Ahora, algo más difícil sería la elección de materiales y de estilo, porque cuando estás metido en este mundillo no dejas de ver opciones diferentes cada día y la verdad es que los diseños y las calidades en general son cada vez mejores, así que a ver quién es el guapo que podría decidirse a la primera ;-)

Esto mismo es lo que le paso a la propietaria de la vivienda que os traigo hoy, Andrea Pienaar de SIBA Interiors (o Style It By Andrea). Su negocio, que comenzó siendo sólo de estilismo de interiores, ha terminado por convertirse en un estudio completo de interiorismo, por lo que conoce bien el mundo de las obras y reformas. Esto en lugar de facilitarle el camino, le ha hecho dudar en muchas ocasiones con la rehabilitación integral a la que ha sometido su casa, cuando creía haberse decantado por un material o color, descubría otro que le gustaba aún más (fijo que esto me pasaría a mí y sería el cuento de nunca acabar). No os digo más que sólo en la puerta de entrada invirtió 13 pruebas de color hasta dar con el que le gustaba, el tono se llama «Taubmans Beige Pink«.

Los acentos de rosa tienen su porqué, convive con tres hombres, su marido y sus dos hijos, así que había que poner el toque femenino de alguna manera. La realidad es que lo ha hecho tan sutil que apenas se nota. A mí particularmente me ha enamorado la alfombra del comedor.

Otra pieza clave en su casa es la butaca de terciopelo verde del salón, alguien le dijo que debería tener una cuenta propia en Instagram. En este link podéis ver su precio y todos los colores en que se puede adquirir, pues ya puestos yo la hubiera comprado en rosa que tampoco hay demasiados elementos en este color (aunque reconozco que en verde me encanta).

Andrea define la estética final de su hogar como una fusión entre el diseño escandinavo y el boho, comenzó con una paleta bastante neutra en madera natural a la que añadió elementos en latón y colores suaves para completar la decoración. El punto divertido lo pone la puerta de entrada a la vivienda, una fachada donde predomina el masculino gris pero se ve interrumpido por el rosa como manifestación y reivindicación de la presencia femenina :-)

Vía: Adore Magazine  / Photography Claire McFerran  /  Styling Andrea Pienaar 

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

La casa de la famosa estilista Jessica de Ruiter

Si me seguís en Instagram sabréis que cada martes nos juntamos varias bloguers, interioristas y decoradoras para lanzar un reto al que llamamos #lomust y cada semana proponemos un tema. Esta vez consistía en hablar de tu estilo decorativo favorito, algo que a priori puede parecer fácil y sin embargo es harto complicado. ¿Por qué? Pues porque en nuestra cabeza tenemos muy claro lo que nos gusta y lo que no, e incluso sabemos explicarlo, otra cosa muy distinta es encontrar la imagen perfecta que lo muestre. Para el reto de este martes pasé horas y horas buscando, encontré algo que se acercaba bastante a mi descripción (que copio a continuación), la foto podéis verla en IG, Facebook o Twitter, y lo que comprendí es que no tengo estilo favorito aunque sí ciertas bases o ideas que se repiten.

«Creo que este es el reto más complicado que hemos hecho, al menos para mí. @casa.saboya quiere que hable de #miestilodeco. Os prometo que he pasado horas buscando una foto que lo defina y aún así esta tampoco lo sería al cien por cien, pero desisto, creo que es misión imposible.
Os diré que para mí la #decoracion habla de la persona y por lo tanto para que se ajuste a mis gustos tiene que tener algo de mí. Por un lado un toque clásico y acogedor, necesito que lo que veo me haga sentir como en casa; pero también siempre he sido un poco rebelde, así que necesito encontrar esa pieza discordante; me aferro al pasado porque no quiero olvidar, por lo que todo aquello con historia me vuelve loca (ya sea #mobiliario#decoracion#revestimientos, etc.); la naturaleza me da vida de ahí que no concibo una casa sin elementos naturales, mi material por excelencia es la madera y las mejores vistas, el mar; me gustan los espacios elegantes pero siempre funcionales (las cosas se hicieron para ser usadas)… En fin si con todo esto podéis sacar un estilo por favor decidme el nombre, porque yo de aquí deduzco que soy un poco clásica, vintage, sofisticada, mediterránea, boho, nórdica, rústica, y muchas cosas más. En definitiva yo no tengo estilo, tal y como se llama mi blog soy de sentimientos, me gusta todo aquello que me mueva por dentro. 
¿Y vosotros, tenéis algún #estilodeco definido? Vamos a ver qué se cuentan mis compañeras #lomust
@decoralinks@linea_r_, @loftandtable, @casa.saboya , @thedecosoul , @espaciodecoro»

Os cuento todo esto porque la casa que os traigo hoy tiene mucho de lo que me gusta. Lo primero la madera como elemento o material por excelencia y que recorre buena parte de la vivienda. Lo segundo las piezas vintage, como la cama infantil o mid-century o la mesa Tulip del office (mi mesa favorita, además). Revestimientos sofisticados como el mármol de Carrara de la cocina, el travertino del aseo con la trasera revestida en lino belga, la grifería de latón y un espejo antiguo del IXX. La colección de alfombras vintage mezcladas con otros elementos con carácter como el cuero, los cojines de lino, el hierro o el cristal. Piezas de arte, como la que preside el salón de un conocido artista californiano Russell Crotty. La calidez y lo acogedora que es la casa, se nota que está hecha para vivir y no para contemplar. Tiene soluciones a medida, por ejemplo la zona de despacho esconde una cama de invitados bajo la librería y se convierte en improvisada habitación de invitados. El dormitorio principal es sencillamente perfecto, no le pondría ni quitaría nada, el banco a los pies de la cama de Mark Coppos es espectacular. Y el de la niña es todavía mejor, su pequeña cama de hierro, sus alfombras vintage, su zona de juegos ¿se puede pedir más?

Os diré que esta vivienda pertenece a la estilista de moda Jessica de Ruiter, anteriormente editora en la revista Vogue y que ahora se dedica a vestir a celebrities tan conocidas como Jennifer Lawrence, Drew Barrymore o Charlotte Gainsbourg, entre otras. Su marido también es diseñador y artista, y junto a su hija de cinco años comparten esta casa originaria de los años 50 a la que decidieron modernizar pero manteniendo su integridad e historia.

Otra de las cosas con las que me siento identificada con la propietaria es que afirma que se encuentra más cómoda comprando piezas atemporales, aquellas que puede conservar en el tiempo y no las que duran poco y son desechables. Una filosofía que comparto al cien por cien, aunque debemos ser de las pocas que pensemos así hoy en día.

Si queréis saber más sobre la casa podéis leer el artículo completo aquí. Y os lanzo la pregunta que hemos hecho este martes en el reto ¿Vosotros podríais identificaros cien por cien con un estilo decorativo? Si así es ¿Me cuentas cuál?

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Masía en el Empordà

Mañana voy al pueblo, me muero de ganas. Este año por unas cosas o por otras estamos yendo menos que otras veces. Lo he contado esta mañana en Instagram pero escribo por aquí también, así que no me llaméis pesada :-).

Hemos tenido que hacer obras en el jardín, en teoría terminan mañana. Cuando compramos la casa en 2009, además de otros árboles, 5 enormes chopos flanqueaban la vivienda y por entonces toda aquella vegetación nos parecía idílica, ahora ya no tanto. Las raíces han querido levantar nuestra casa como si de una pluma se tratase, han destruido todo el camino de piedra que llevaba hasta el garaje donde se encuentran las llaves de paso de luz y agua, por los pelos no ha llegado a tocar la tubería general del agua, de esa nos hemos librado. En fin que además de tener que quitar los preciosos árboles, una pena sin duda, ahora nos tendremos que rascar el bolsillo para pagar toda la reconstrucción de la entrada que nos han hecho con hormigón impreso.

Como he sugerido en IG, siempre que queráis poner árboles en vuestros jardines, pedir asesoramiento a un profesional, de lo contrario puede ser peor el remedio que la enfermedad. Como me dijo un sabio lugareño (el mismo que me está haciendo la reforma) «pero maja, no ves que los del pueblo no ponemos ni césped artificial» y eso lo dice porque allí todo crece de manera salvaje y natural, así que cuidadín no se os vuelva la naturaleza en vuestra contra. Lo dicho, estoy desando llegar al pueblo para ver mi jardín aunque sea medio desnudo, sin mis bonitos árboles, pero al menos con un suelo firme donde pisar.

Hablando de pueblos, de casas de campo y de maravillas de la naturaleza, mirad lo que he encontrado, poco más y se me salta la lagrimita. Es un proyecto del estudio de arquitectura de Gloria Durán y se trata de la rehabilitación de una casa de 1.900 en el Empordà, un lugar que nunca he visitado pero que me encantaría hacerlo. Cada casa que veo en revistas de esta zona, me fascina su tipo de construcción, creo que para mí sería como una especie de paraíso arquitectónico :-)

La casa se distribuyó completamente de tal manera que todos los espacios «nobles» quedaran orientados hacia el interior, a la piscina y la vegetación, que es la que tiene orientación sur y las mejores vistas. Dejando por tanto las zonas de servicio hacia la calle, que tienen orientación norte, menos luz y pocas vistas. Para subir al piso de arriba se accede a través de la escalera que se encuentra en un hueco al final de la cocina, el espacio se iluminó mediante un lucernario que se abrió recortando la bóveda catalana.

En la parte superior encontramos primero una sala diáfana de estudio y juegos, más dos dormitorios, baño y vestidor, todo ello bajo un precioso techo de vigas de madera y sobre lo que para mí es la joya de la corona, un maravilloso hidráulico recuperado con un diseño que quita el hipo. Esta planta está rodeada por una galería que da al exterior desde la que se puede ver el patio. Y bajo esta galería, se ha creado un porche con zona de barbacoa para el verano.

Lo mejor de todo cuando se rehabilita una casa de este tipo, es el respecto por la estética y arquitectura tradicional, por los orígenes, pero con los avances de los que disfrutamos hoy día. Aquí por ejemplo toda la iluminación es de led, las carpinterías son nuevas con rotura de puente térmico, la casa lleva placas solares para la producción de agua caliente, aislamientos térmicos en suelos y cubiertas, etc.

Espero que disfrutéis de esta maravilla, a mí que me la pongan para llevar ;-)

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Una casa en tonos pastel

Tenía mis reservas sobre si enseñaros esta casa, hay una parte que está muy en sintonía con mis gustos pero otra se aleja de ellos. Sinceramente, creo que hay una sobredosis importante de color rosa en esta vivienda. Es un tono que cada vez me gusta más y si es empolvado mejor, pero lo de esta casa es como comerse una tarta gigante de bodas y terminar enfermo por empacho ;-) En resumen, me encanta la casa y la combinación de colores me transmite mucha paz, pero para mi gusto hubiera disminuido drásticamente la dosis de rosa.

La joya de la corona de la vivienda es el jardín. Es más, los propietarios compraron la casa enamorados de su exterior y eso que no lo encontraron en estas condiciones pero enseguida vieron su potencial, también del interior. Toda la reforma la realizaron ellos mismos, su proyecto más complicado fue el del porche, que es como una prolongación del salón al jardín. En verano cuando abren sus puertas y la vegetación se cuela prácticamente en su interior, es como si estuvieran en un refugio, ¡qué maravilla!

Como os decía antes, dentro de la vivienda es el color el que juega el papel protagonista. Su propietaria se define como una persona alegre, abierta y simpática, así que ha querido reflejar esas cualidades en la decoración. Le encantan los tonos pastel y en estos momentos es el rosa el que predomina, combinándolo con verdes, tonos naturales y algún acento dorado, tanto en paredes como en complementos. Se considera una fanática de las pinturas en spray, así que atesora un buen número de botes; jarrones, macetas y otras piezas cambian de estilo a su antojo cuando se va cansando de ellas, tanto es así que algunas han aumentado su tamaño de la cantidad de capas que tienen.

En su casa hay una mezcla de firmas conocidas, algunas son de las denominadas low cost y otras no tanto. La mecedora por ejemplo, tardó tres años en decidirse si comprarla (el artículo no cita de dónde es, una pena porque la verdad es que es preciosa) ahora es su mueble favorito, la bonita mesa del comedor es de un mercadillo belga, y muchos de los textiles y objetos deco provienen de tiendas tan conocidas como H&M Home, Maison du Monde, Ikea, Kwantum o Rivièra Maison.

Como os decía, una casa perfecta en cuanto a lo que transmite, en la armonía y la mezcla de colores, los tonos arena, el rosa empolvado y el verde, resultan muy relajantes. Mi único pero es esa cantidad ingente de rosa, porque en mismo efecto se hubiera conseguido rebajando dicha cantidad. Quizás si te gusta mucho, con dejar una pared para poner el foco es suficiente, pero la casa entera me resulta un pastel. ¿Qué pensáis vosotros?

Vía: Mi Casa Fotografía: MUK VAN LIL

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.