Hoy por fin me voy de vacaciones. La mañana está siendo un poco caótica con mil cosas que hacer, incluido escribir este post para despedirme de vosotros, o quizás no… Me llevo el portátil al pueblo, así que a lo mejor me asomaré por el blog pero sólo si encuentro algo digno de compartir, lo que no puedo prometer son las tres publicaciones semanales porque allí, lo que se dice descansar, no descansamos mucho. Mis vacaciones suelen ser algo movidas, a veces incluso agotadoras pero muy divertidas. Así que si tengo algo de tiempo para sentarme a escribir, lo haré, pero prefiero dejarme llevar por lo que me depare el verano…
Como me he puesto en «modo vacaciones on» os traigo precisamente una casa de campo, aunque curiosamente está a un kilómetro de la playa, en Formentera. Me encanta la sencillez y frescura de esta vivienda, pocos objetos pero muy bien elegidos, como protagonistas las piezas de la preciosa tienda Catalina House (de la que os hablé en un post en 2009), junto a otras de la anticuaria catalana Carina Casanovas, a la que también dediqué un post allá por 2010. Bajo las imágenes tenéis el link por si queréis leer el reportaje completo, yo de momento voy a seguir con las maletas que aún tengo para rato.
Mi vecina de enfrente ha vendido su chalet, una casa idéntica a la mía. Los nuevos compradores lo están tirando todo abajo, una reforma integral que me da mucha envidia y de la mala ;-) A través de la ventana veo cómo van cambiando todo aquello que aborrezco de las calidades de esta casa, ya os he hablado de este tema alguna vez.
Adiós a las carpinterías cutres, bye bye cocina vieja (algo que yo ya cambié en su día pero que volvería hacer), hasta nunca a los azulejos de los baños y en especial a los del baño principal, ¡ainss si los vierais! ¿a qué constructor se le ocurriría poner tal cosa? Creo que esa es la parte que más envidia me da. Un baño debería ser un remanso de paz, un lugar donde desconectar, donde relajarse, aunque en el día a día sólo tengamos cinco minutos para ducharnos deberían ser minutos placenteros, a mí no me pasa eso me dan ganas de ducharme en tres para no ver mis azulejos :-( Si algún día me toca la lotería será lo primero que haga, fuera baño…
¿Cómo os imagináis vuestro baño ideal? Lo cierto es que a mí me gustan un montón de materiales y estilos pero siendo realista y pensando en la inversión que supone, intentaría que fuera una estancia lo más neutra posible, no pondría algo que siguiera una determinada estética porque ahora sea tendencia, pensaría más a futuro. Me gustan los tonos como los blancos o grises, materiales como la madera o el hierro, me encantan las duchas a ras de suelo (mejor quitar barreras, reitero lo de pensar en el futuro),… cuanto más reparemos en nuestras necesidades actuales y futuras, menos margen de error tendremos.
Os dejo con un montón de preciosos baños (aunque entre ellos no he encontrado el mío ideal, pero alguno se aproxima).
Hoy me cuesta escribir, no doy pie con bola. La pasada noche ha sido un infierno y cuando digo infierno, es literal, el calor no me ha dejado pegar ojo. El fin de semana hemos estado en el pueblo y a 1.200 metros de altura se agradece la sensación térmica durante la noche, una colcha, manta o incluso edredón, a veces son necesarios y eso que estos dos días allí también se ha notado el calor. La vuelta sin embargo ha sido tortuosa.
Ya os he contado que en casa sólo tengo ventiladores de techo, en dormitorios y salón, nunca he sido muy amiga del aire acondicionado, pero si seguimos así es como para planteárselo…
Con esta sensación de agotamiento y calor, después de una mañana buscando algo chulo que ofreceros, me he topado con los proyectos de la empresa de arquitectura e interiorismo Blakstad. Ahí me he detenido, reconozco el buen hacer, pero creo que mi mente necesitaba evasión hacia cualquier lugar que me transmitiera relax. Esta vez ha tocado Ibiza, preciosa isla (no os cuento nada nuevo), pero me podría haber valido igual Mallorca, Menorca, Las Islas Griegas, Canarias, qué se yo…
De Blakstad os enseño dos de sus proyectos, aunque podéis ver muchos más en su web. Estos me han gustado especialmente porque definen muy bien el estilo de Ibiza, los materiales tan típicos de allí, la simplicidad y en definitiva, la cultura de la isla. Precisamente esta es la filosofía que sigue la empresa, arquitectura de hoy pero sin perder las tradiciones.
No perdáis detalle, fijaos que con pocos elementos y buenos materiales se pueden conseguir rincones espectaculares.
El título del post de hoy debería ser «la magia de las redes sociales«, os explico… Ayer cené con un amigo del colegio al que no veía desde que terminamos 17 años. Fuimos de los pocos que empezamos con 2 años en el mismo colegio hasta terminar la etapa escolar, nuestra infancia y juventud la pasamos juntos. Hace ya bastantes años nos encontramos por Facebook, como con tantos otros amigos del colegio, universidad, mi año en USA y los distintos trabajos que he tenido a lo largo de mi vida.
Hablar a través de las redes sociales se hace tan fácil que toda vergüenza se disipa, al menos a mí me pasa, me siento cómoda tras la pantalla del ordenador porque aunque muchos se empeñen en decir que soy extrovertida, en realidad soy tímida sólo que hablo como un toro desbocado para que no se me note :-)
Confieso que la idea de quedar con alguien después de 27 años exactamente, me generaba un poco de nerviosismo. Por mucho que en su día David y yo éramos muy amigos, todos evolucionamos, así que la inquietud estaba ahí. La realidad es que se acabó disipando al minuto cero, fue como si le hubiera visto antes de ayer. Eso sí, frases como ¡parece mentira! ¡qué fuerte! ¡no has cambiado!,… se repetían cada diez minutos. Ya tengo ganas de repetir, intentar en una cena ponerte al día de lo que ha sucedido en tu vida durante casi treinta años es harto complicado.
Me hubiera encantado recordar el nombre del restaurante donde me llevó a cenar, ¡imposible ante esas circunstancias de máxima emoción!, he mirado incluso en Google Maps a ver si lo veía (el chip de la orientación no me lo pusieron al nacer), pero no ha habido manera, ya se lo preguntaré porque la decoración (además de la comida) merecía la pena.
A cambio os traigo otro proyecto de la empresa IQOSA que también he conocido gracias a las redes sociales. Comenzaron a seguirme hace unos días a través de Instagram y me encantaron sus trabajos. Los residenciales son verdaderamente bonitos, pero como hoy tenía en mente el restaurante de ayer, he preferido enseñaros el proyecto de este glamuroso Candy Bar.
Me encanta el punto de sofisticación que aporta el metal dorado con la frescura del mobiliario, los colores empleados, las tapicerías y esa maravillosa terraza llena de plantas donde bien podría ponerme al día, cervecita en mano, de esos 30 años que han pasado desde que vi a mi amigo…
Antes de empezar el post quiero felicitar a todos los «Juanes». Casualmente el proyecto de hoy nos lleva hasta Barcelona donde hoy disfrutan de la fiesta de San Juan, quizás aún sigan de resaca tras la popular fiesta de las hogueras de anoche y no sólo en Barcelona, sino en toda Cataluña…
Hoy os quiero mostrar un trabajo de la empresa Standal que a mí me ha dejado con la boca abierta. Es un proyecto de reforma integral de un loft de 300 metros cuadrados con un patio exterior en la parte trasera ubicado en pleno centro de Barcelona. Suena bien ¿verdad?
El reto de los interioristas Carolina Luzón y Luis Ruíz, se basaba en transformar un espacio industrial adaptándolo a la vida familiar de una pareja y su hija.
Tras estudiar las necesidades de los propietarios se aumentó la superficie útil de la vivienda dividiendo el espacio de gran altura en dos plantas a través de una estructura metálica y unas vigas de madera importadas del norte de Europa. Para poder ventilar mejor e incrementar la entrada de luz natural en la planta inferior se creó un hueco en forjado donde se instaló una red de seguridad que comunica las dos plantas.
La planta superior, destinada a la zona de día, se dividió en dos zonas: una cocina-comedor que ocupa un espacio de 80m2 y un lugar social y de encuentro compuesta por una zona tipo chill out y el salón. En la planta inferior se ubicó la zona de noche con un dormitorio tipo suite con baño privado, la habitación infantil y un aseo. Además, se aprovechó el espacio de entreplanta para ubicar una librería y un trastero.
En este proyecto de reforma integral se optó mantener el espíritu industrial del loft con techos altos, estructuras a la vista y ventanas grandes consiguiendo un espacio amplio y muy luminoso. En cuanto a la decoración, se combinó el estilo industrial con un mobiliario de diseño más moderno.
Además se realizó toda la instalación de domótica, que incluye entre otros un sistema de iluminación, la climatización y las persianas.
A mí me han sorprendido varias cosas: el comedor y la cocina llaman la atención; no sé si alguna vez había visto un sofá de tales dimensiones ¿cuántas personas pueden caber ahí?; el vestidor, que ya lo quisiera para mí; la zona de las escaleras donde en las paredes se refleja el paso del tiempo; los materiales utilizados: cemento pulido en el suelo, maderas claras en las escaleras, azulejos tipo metro, las enormes puertas correderas que dividen las estancias… todos me parecen acertados.
Al final del post os dejo un vídeo donde se percibe más si cabe, el buen hacer de esta reforma. Espero que lo disfrutéis.
Ayer una amiga me sorprendía con una noticia muy especial, me contó que iba a abrir un negocio en el pueblo. Se trata de una tienda de ropa, actividad que domina a la perfección ya que lleva varios años dedicada a ello, así que le auguro un futuro muy prometedor. La sorpresa añadida vino cuando me comunicó que contaba conmigo para ayudarle a montar su «tiendina» (como diría ella). ¡Cuánta responsabilidad y qué subidón! El hecho de que confíe en mí para algo tan importante me llena de orgullo.
De momento sólo he podido ver el local por internet, pero viviendo en un pueblo sé exactamente cuál es, la zona donde está y lo que se puede hacer con él. En breve podré verlo físicamente y sacar las imágenes que necesito para ponerme manos a la obra.
Tal y como están las cosas y siendo un local de alquiler, el reto está en tunearlo, no habrá reformas, es cuestión de ponerlo agradable y apetecible para sus futuras clientas (entre las que me incluyo), pero con un presupuesto reducido. Tocará pintar, quizás poner algún papel pintado, darle énfasis a la iluminación y buscar soluciones ingeniosas para mostrar sus productos. Muchas de las piezas que se van a utilizar son recicladas, así que les daremos una segunda vida.
Mi amiga tiene un look bastante definido, es sencilla, un poco hippy, diría que campestre también y con clase,… Así que con estos adjetivos decidimos los colores que mejor la definen, los grises suaves, los blancos y los toques de madera. Lo que busca es un ambiente acogedor y fresco, nada recargado, porque al final el resto de colorido vendrá de las propias prendas que tenga expuestas.
Traigo muchas imágenes de distintas tiendas de moda y aunque no todo es aplicable para la de mi amiga, hay mucha inspiración en ellas, sobre todo de algo que considero fundamental: la iluminación.
Al final del post encontraréis un «mood board» que he realizado para que veáis la gama cromática que pretendemos conseguir. Espero que os guste y poder seguir informándoos sobre este proyecto tan apetecible que tenemos entre manos.
A menudo encuentro por la red casas que nada más verlas me recuerdan a las vacaciones, la de hoy es un claro ejemplo de ello. Se trata de un proyecto de interiorismo realizado por Blackband Design y ubicado en California. Ah! ahora me diréis que tratándose de California es normal el look, pues si veis «el antes» en la web prometo que os sorprenderá, todo era rancio y oscuro.
Si os apetece conseguir este «look vacacional» (adjetivo que me acabo de inventar, pero sé que entendéis), empezaría por pintar las paredes de blanco para conseguir dar sensación de amplitud y luz al espacio y seguiría por introducir elementos que nos recuerden a la naturaleza: a la tierra, mediante la madera; al mar, mediante los colores azules, turquesas, aguamarinas,…; y no nos olvidemos de lo vegetal, mediante el uso de las plantas.
También es verdad sea dicho de paso, que cuando me topo con este tipo de casas pienso que cambiaría o eliminaría muchas cosas porque la realidad es que no son de mi estilo cien por cien. Lo que sí me gusta el concepto que transmiten, me da una especie de «buen rollo» que otros estilos quizás no consiguen, será porque me recuerdan a las vacaciones :-)
Hoy publico pronto y breve, me voy pitando a DecorAcción. Espero poder mostraros el lunes todas las cosas chulas que encuentre por allí.
Ayer descubrí esta casa de MU Architecture gracias a un fantástico artículo de Contemporist, fue amor a primera vista.
La imagen que me hizo llegar hasta este estudio de arquitectura de Melbourne, fue la de la escalera de la vivienda que os voy a mostrar. Podría decir que nunca había visto un sistema de seguridad tan original a modo de barandilla, ese entramado de red es tan especial como funcional.
Luego descubrí el resto, por un lado me sorprende el contraste entre el exterior y el interior, blanco versus negro. Contraste que se repite en todas las estancias, paredes blancas, madera clara en el techo de la vivienda y madera oscura combinada con negro en cocina, baño y la escalera. Algunos toques industriales también se pueden apreciar, como los taburetes Tolix de la isla o la mesa del comedor, cuyas patas son tuberías de hierro pintadas. No perdáis detalle del dormitorio, es genial cómo han aprovechado el espacio vertical gracias al altillo consiguiendo dos camas más sin sensación de agobio.
Quizás al ver las imágenes penséis que parece una casa de exposición desprovista de alma, como si se tratara de una vivienda piloto. Yo sí echo en falta alguna obra de arte, objetos que dieran personalidad a la casa o nos transmitieran alguna historia, pistas sobre quién puede habitarla. Pero en este caso me interesaba más mostrar la parte arquitectónica, porque aunque falte esa parte hogareña, solucionas ingeniosas y diseño le sobran.
Antes de despedirme, recordaros que hoy ha comenzado DecorAcción, la gran fiesta de la decoración que cada año organiza la revista Nuevo Estilo. En esta ocasión se amplía su duración, podéis visitarla hasta el 14 de junio. Vuelvo a perderme la quedada bloguera que será este sábado 11, me esperan las bodas de oro de mis suegros y eso son palabras mayores, pero buscaré el día para ir y traeros muchas fotos de lo que por allí se cuece…
En casi todas las casas que conozco la cocina es el centro neurálgico del hogar. Por pequeña que sea, ya no es un sitio donde sólo se concina, no, es un espacio multiusos. ¿Cuántas veces tenemos invitados en casa y acabamos metidos allí en lugar de ir al salón, incluso estando apiñados? ¿En cuántas casas se utiliza este espacio cuando dispone de office para que los niños hagan los deberes? ¿Dónde surgen las mejores charlas familiares? ¿Y dónde realizamos esos trabajos del cole con los peques cuando sabemos que acabará todo lleno de pintura, pegamento, purpurina y demás?… pues en la cocina.
Hoy os traigo cocinas pero de otro tipo, estas están escondidas. Quizás al ver las imágenes algunas os parezcan algo frías, a mí me ha pasado, pero pensad que están concebidas para otro tipo de público. Yo tuve una de estas cuando me independicé, viví en un estudio, es decir que todo menos el baño estaba en la misma habitación así que la cocina se ocultaba en un armario, al igual que la cama que se subía quedando embutida en una estructura de madera para dejar el espacio libre durante el día.
Lo cierto es que tienen sus ventajas, está bien poder ocultar aquello que no quieres que se vea, ya sean trastos de cocina o si un día nos da pereza recoger después de comer (se cierra la puerta y no se ve el desorden). Son perfectas para espacios pequeños, pero también en grandes, vais a ver cocinas ocultas donde se intuye la habitación sólo por la gran isla central, si ésta no estuviera, podría tratarse de cualquier otra estancia de la casa. En otra imagen veréis una cocina que no está cerrada del todo, aunque sí oculta aprovechando un largo pasillo con un resultado espectacular.
No son tan hogareñas como otras, pero tiene su aquél ¿verdad?
Hoy es un lunes diferente. Esta mañana he dejado a mi hija en un autobús camino de Cantabria de viaje de fin de curso. ¡Qué sensación más agridulce! Por un lado sé que esto es una gran experiencia para ella, una semana fuera de casa con sus amigos del cole, os podéis imaginar cómo estaba de emocionada; por otro mi particular visión, es la primera vez que se va tantos días fuera de casa y de repente he sentido que se hacía mayor.
He olvidado las gafas de sol en casa y alguna lágrima se me ha escapado, sin poder esconder mis sentimientos ante los demás padres y madres que iban bien pertrechados con las suyas, seguro que a más de uno también se le ha emborronado la vista :-) Me ha pasado algo gracioso, he subido al autobús cuando todos los niños estaban dentro, los cristales eran tintados y no veía a mi hija, tenía que darle otro beso (así soy de empalagosa, sí); un niño que se sentaba cerca de ella y que no he reconocido (debe ser de la otra clase) me ha llenado literalmente de besos, creo que ha percibido mi cara de congoja.
A los niños del cole se los han llevado a un albergue muy chulo, cabañas de madera rodeadas de naturaleza. Yo os traigo un concepto algo distinto y en Madrid. He pensando que ahora es el momento perfecto para visitar la capital, si sois amantes de la decoración sabéis que se juntan dos de los eventos más importantes del año, Casa Decor y DecorAcción, así que podéis matar dos pájaros de un tiro visitando ambos eventos y a buen precio.
Los albergues y hostales ya no son lo que eran, muchos son más bonitos y acogedores que hoteles que duplican su precio. Así que aquí viene mi recomendación de hoy The Hat Madrid, en pleno centro entre Gran Vía y Latina (mejor localización imposible). Podéis elegir habitaciones dobles, o para compartir con familia o amigos, si decidís venir en grupo. En él encontraréis ilustraciones de Enric Rodríguez, diseños de Beatriz y Elena Perelli (de Aaprile), mobiliario hecho a medida, también heredado por los propietarios o diseños tan característicos como los de Francisco Segarra, entre otros…
Nos vemos el miércoles, espero que para entonces se me haya quitado un poco esta morriña ;-)