La fábrica de zapatos…

La semana pasada encontré esta casa pero por algún motivo no la quise compartir, supongo que no era el momento, quizás hay cosas que no son cien por cien de mi estilo, el caso es que se hubiera quedado en el olvido entre la inmensa maraña de información que consumo de internet, de no ser por mi nueva clienta.

Tengo un proyecto nuevo, en este caso no es de reforma sino de decoración y hasta ahora sólo habíamos mantenido un primer contacto telefónico. Me explicó un poco por encima sus necesidades y me envió un par de fotos con el móvil para que me hiciese una idea del espacio. La visita llegó el martes y ¡oh cielos! excepto por un tema de telas y poco más, le dije, no me necesitas ;-) Su casa es como un baúl de tesoros y no lo digo porque tenga una Tulip (eso ya es envidia máxima), es que el resto son muebles familiares restaurados o comprados en mercadillos, o que sencillamente se los han regalado porque otros no aprecian su valor y yo los veo y me dan ganas de llorar (de amor, claro), más aún cuando la pobre me dice ¿esto está muy destartalado, verdad? ¡Pero si tiene un museo! Y a lo que iba al principio, cuando me habló de su pasión por el verde lo entendí al ver su habitación, es un poco el tono de verde de esta casa (de ahí que ahora la haya sacado a la palestra), aunque mi clienta lo tiene de manera más sutil que aquí (un cabecero pintado a mano, unas mesillas decapadas y un escritorio, lo demás en blanco para rebajar). Ojalá cuando terminemos el proceso me deje enseñar el antes y el después, más que nada para que veáis su chéster, su banco de iglesia, su vieja alacena,… todos sus tesoros.

Y nos vamos a la casa de hoy. Ahí donde la veis es una antigua fábrica de zapatos convertida en loft. Se encuentra en el barrio londinense de Shoreditch y sus propietarios son los arquitectos del estudio Chan + Eayrs. Buscando la luz natural y comprender el espacio, vivieron durante un tiempo sin levantar un sólo tabique. Finalmente la distribución se fijó en base a las baldosas del suelo y tan sólo se delimitaron las zonas privadas (pasillo, dormitorios y baños).

Respecto al interiorismo han querido crear una sensación de «casa de árbol» llevando la gama de los verdes, azules y colores tierra a su hogar, para separarlo de la jungla de asfalto que hay en el exterior. Todo está realizado a media, con elementos naturales y basándose en aquellos viajes que más les han marcado (como el suelo de terracota, traído de Marruecos, donde se casaron). Si queréis saber más sobre este proyecto tenéis aquí el reportaje al completo.

Una casa diferente sí, quizás no me gustaría para vivir, pero sin duda es interesante para ver ¿no creéis?

Imágenes: Toby Lewis Thomas

Y os recuerdo que seguimos de sorteo con Posterlounge, si te perdiste el post corre a leerlo aquí.

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Un proyecto de Isabel López-Quesada

Amor a primera vista, menos por un pequeño detalle que suele incluirse en muchas casas de campo. Los «tesoros de caza» no me van nada, véase las cornamentas que lucen (o deslucen) el salón. Pero no por ello voy a dejar de mostraros el resto de la casa que es sin duda, una auténtica maravilla.

Se trata de una finca de campo situada en Extremadura, cuyo interiorismo y rehabilitación integral ha sido llevado a cabo por la archi conocida Isabel López-Quesada. No sólo la casa, el entorno es un auténtico privilegio, sus propietarios disfrutan de sendas y caminos para pasear, montar a caballo o ir en bicicleta, sus grandes pasiones. Creo que mi marido se va a encaprichar de esta casa, a él que le gusta tanto correr por el monte :-), conste que yo tampoco le hago ascos.

En la casa conviven elementos naturales, con otros de corte clásico y antigüedades. Como el enorme cuadro dorado en el salón obra del pintor barroco español Juan Carreño de Miranda, o la mesa española del S. XVII que le acompaña. El gran sofá en «L» de lino blanco pertenece a Güell-Lamadrid, frente a él una cómoda francesa del S. XVIII. El punto más natural lo pone la gran alfombra a modo de estera.

Muchas de las paredes se han recubierto de lino antiguo, como las del despacho, zona de paso entre el salón y el comedor. Tanto en esta estancia como en el salón, sorprenden los techos realizados con escayola en forma de retícula. Ya en el comedor al entrar, dos grandes estanterías francesas flanquean la puerta, mostrando vajillas y cristalerías. La mesa es de madera sin tratar y va acompañada de sillas Tulip de los años 60. Sorprende en un rincón del comedor una fotografía de gran formato llamada «Coke» de Romina Ressia de la tienda YellowKorner.

Hasta la cocina llega el mismo tipo de techo en retícula para dar continuidad visual, al igual que otro cuadro de gran formato de José Manuel Lladó se convierte en el protagonista de la estancia. Todos los muebles están realizados a medida por un carpintero.

En el dormitorio principal tanto el cabecero como el canapé, se tapizaron con un lino belga y las paredes se decoraron con láminas de temática botánica procedentes de un brocante. Junto a él, el baño principal (una de mis estancias favoritas), el mueble no puede ser más espectacular, recuperado de una tienda, sirve de almacenaje y como soporte para los lavabos. En el otro baño de invitados, los muebles son igualmente recuperados.

No perdáis detalle, os vais a enamorar…

Vía: Elle Decor
Fotografía: Montse Garriga

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Casa 3000 de Rebelo de Andrade

Podría tratarse de una casita de cuento, de un dibujo infantil ¿Quién no ha dibujado una casa así cuando era niño? Quizás no con tantas ventanas, pero la mima forma de tejado a dos aguas, una puerta y dos ventanas. Lo que quizás no se nos hubiera ocurrido es pintarla de rojo al completo. En este caso tiene un sentido.

Esta construcción se encuentra en Alcácer do Sal, un municipio portugués al sur de Lisboa. Se rodea por una vasta extensión de vegetación, mayoritariamente de pinos y alcornoques. Para destacarla entre tanto verde, el arquitecto Rebelo de Andrade, pintó su estructura al completo en este tono rojo brillante (la idea también surgió tras haberse perdido él mismo al intentar acceder a ella en unas cuantas ocasiones sin éxito, de esta manera, la casa podría divisarse desde la distancia). La llamó House 3000, ya que desde su interior también ofrecía unas vistas de 360º, como si de un faro se tratase.

La casa está construida de manera sostenible, teniendo muy en cuenta el ahorro energético y con materiales autóctonos. Es una casa eco sostenible. Acumuladores térmicos y paneles solares, hacen que la vivienda genere más energía de la que consume. El exterior es tan estéticamente sencillo, que incluso cuando las ventanas y contraventanas quedan cerradas, los frentes se vuelven lisos, estancos, por lo que la eficiencia es aún mayor.

El interior está distribuido en cuatro plantas. En la planta baja están las zonas comunes, en la primera los dormitorios, una tercera con el dormitorio principal en suite y la última como sala multifuncional. La decoración es minimalista, con piezas mid century, algunas paredes revestidas de madera, pero no se ve recargado gracias a la abundante entrada de luz natural.

Sinceramente no soy muy fan, o poco fan, o para que engañaros, nada fan, del color rojo :-) me estresa mucho, sin embargo esta casa es como de cuento, el exterior lo dejaría tal cuál (más me valdría porque mi orientación es malísima). Los interiores sí los haría algo más cálidos, a pesar que el estilo mid century y la madera me encanten, ya lo sabéis, es como si a la casa aún le faltase algo, me resulta un poco fría, quizás demasiado minimalista para mí. Por lo demás, me parece una casita de cuento. Y a vosotros ¿qué os parece?…

Fotografia: João Guimarães – JG Photography
Vía: Elle Decor

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

La casa de la Instagramer de interiorismo Jellina Detmar

Justo antes de encontrar esta maravilla de casa venía de ver la vivienda de una interiorista en otra web. Supongo que os pasará también a vosotros, cuando escuchamos la palabra interiorista, arquitecto, decorador, diseñador,… nuestras expectativas sin querer, son altas. Pero como todo, sobre gustos los colores y la anterior, me ha parecido sencillamente del montón, mona sí, pero sin nada nuevo que aportar. Creedme que esta sin embargo habla por sí sola.

Industrial, brutalista, con maderas recicladas por doquier, mucha vegetación, muebles recuperados junto a otros de diseño, la paleta de color perfecta (blanco, negro, calidez en la madera y el punto verde de las plantas), texturas y personalidad a raudales.

La Instagramer de interiorismo Jellina Detmar y su marido se mudaron a esta casa hace tan sólo año y medio. Para dejarla tal y como está tuvieron que deshacerse de muchas capas que cubrían los elementos originales de la vivienda y que los antiguos inquilinos se habían empeñado en ocultar, como las preciosas vigas.

A pesar de que ninguno de ellos se dedica profesionalmente a la arquitectura, construcción, interiorismo, o nada que se le parezca, disfrutan haciéndolo en sus ratos libres, es más, esta casa es fruto de su esfuerzo, así que diría que se les da bastante bien y que el mérito es mayor si cabe. También son grandes manitas, ya que muchos de los muebles los han construido ellos mismos (como las robustas puertas negras de madera, entre otros), otras de las piezas están tuneadas (véase los increíbles aparadores del comedor) o los que han sido fruto de un acertado rastreo (me muero por la taquilla vintage del cuarto infantil). Como podéis intuir, también salta a la vista que son unos enamorados de las plantas.

Aunque no lo creáis la casa aún está por terminar, los dormitorios siguen en fase de desarrollo. A mí me parecen tan originales que los dejaría tal cual. Pero como en todo proceso de vivienda, las cosas de palacio van despacio, o así debería de ser (más aún cuando es uno mismo el que se las construye poco a poco, en base a sus necesidades y dependiendo del tiempo del que dispone).

¿Preparados para ver una joya?…

Imágenes vía

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Una masía del siglo XIX

Estoy en un momento de mi vida un poco complicado, doy gracias por la familia y amigos que tengo, sin ellos todo se haría más cuesta arriba. Lo bueno de todo este proceso, que para mí está siendo muy complicado, es el aprendizaje. Escarbar dentro de uno mismo y hacer un poco de autocrítica es algo que deberíamos hacer todos de vez en cuando, lo recomiendo, independientemente de que estés pasando por un buen o mal momento.

Dejando mi situación actual de lado y volviendo a la realidad, o quizás a un sueño por la casa que hoy os enseño, nos vamos derechitos a una masía del Siglo XIX en el Baix Empordà, Girona. Ha sido encontrarla y pensar ¡quiero vivir allí! ¡es la casa de mis sueños! Poco o nada ostentosa, llena de elementos naturales, piezas que respiran pasado, madera, hierro, fibras, lino, mucha luz natural, personalidad a raudales, esos techos con forma abovedada y textura irregular, los ventanales que les acompañan en su forma, la sencilla cocina campestre sin demasiados ornamentos pero muy funcional, el comedor rústico integrado en la propia cocina, un dormitorio que respira campo allá donde mires (textiles, el cabecero, el banco a los pies de la cama, el cuadro o las contraventanas pintadas de verde, todo te invita a pensar en el exterior), el baño con su techo de vigas de madera en contaste con las paredes de microcemento, una habitación infantil compartida que derrocha personalidad (una paleta suave de textiles con el rojo como complemento y piezas singulares que le dan un punto vintage a la habitación), y la guinda del pastel, el exterior con esa maravillosa piscina y el porche que se conecta con la cocina y que está realizado con muebles recuperados.

Si queréis ver el reportaje al completo y saber de dónde procede cada pieza podéis leerlo en Mi Casa Revista, os dejo el link aquí. Me voy a pedir esta casa por navidad, igual cuela ;-)

Vía: Mi Casa

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

La casa de la anticuaria Carina Casanovas

Fue en 2010 cuando os hablaba de la tienda de Carina Casanovas en este post, ha llovido. No sé si está mal que yo lo diga pero a veces me asombro de mi constancia, de la cantidad de reseñas escritas en este blog, a todo el tiempo invertido, son diez años los que está a punto de cumplir Decofeelings, que se dice pronto, aunque también es cierto que «sarna con gusto no pica» (bueno, a veces he de reconocer que sí).

Cambiando de tema, tengo un buen amigo propietario de una firma de antigüedades y en la última feria de Almoneda a la que acudí en Ifema, se quejaba un poco de lo complicado que era la venta en estos tiempos. Lo cierto es que por lo general no suelen ser piezas baratas, quizás las tendencias o todas esas «casas Pinterest» de las que tanto me quejo, siempre enseñan lo mismo (y no suelen ser precisamente antigüedades), pero lo cierto es que hay todo un abanico de piezas para todos los públicos y bolsillos que sin duda darán el toque de personalidad que nuestras casas necesitan. Igual nuestros presupuestos no dan para comprar unas maravillosas vitrinas como las que tiene Carina en el salón a modo de librerías, pero sí para los maniquís que recorren las escaleras. En mi humilde opinión, se puede tener perfectamente una casa con muebles de Ikea y darle personalidad con alguna antigüedad que se haga notar.

Y cambiando de tema, vamos con la casa de Carina Casanovas, cien por cien «ella». Obviamente no tiene un estilo definido ya que se nutre, al igual que su tienda de Barcelona y ahora también la de Madrid, de objetos que compra por intuición, por diseño y belleza. Tiene un don a la hora de elegirlos y los cambia constantemente de sitio, los reorganiza, agrega los nuevos según los va adquiriendo, su casa siempre está en movimiento (desde luego así nunca te aburres, debe ser como estrenar casa cada poco tiempo).

La vivienda se encuentra en una de las zonas más transitadas en pleno centro de Barcelona, así que estaréis conmigo en que su mayor tesoro es el jardín, un oasis en plena ciudad. Reformaron la cocina y los baños que estaban en muy mal estado, a la primera se le ha dado un aire más moderno aunque gracias a los suelos conserva parte de su historia, mientras que en el baño un majestuoso mueble antiguo hace las veces de lavabo (en casa de mi madre en el pueblo, tenemos dos muy similares en el salón y otro como tocador que pertenecían a mi bisabuela, me encanta el uso que le han dado en esta casa), también el suelo del baño mantiene la esencia del mismo.

Como veis esta vivienda está llena de detalles, cada imagen aporta un montón de piezas diferenciadoras, a Carina por ejemplo le gustan mucho los cráneos y el arte religioso. Ah! esto no lo digo yo sino ella, aunque las mismas palabras han salido de mi boca cientos de veces: «No te dejes influenciar por las tendencias. Todas las casas son diferentes y deben reflejar a las personas que viven en ellas». 

Imágenes Vía

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

 

 

Vivir sobre el mar

Últimamente Australia aparece en muchas de las conversaciones de mi entorno, sin duda es un país al que me encantaría viajar. Mi hermana estuvo allí de luna de miel y vino encantada con la experiencia, tengo un amigo que fue a trabajar unos meses y se quedó varios años y también mi sobrino estuvo una larga temporada, en fin, que no conozco a nadie que haya ido y no hable maravillas. Este fin de semana hemos tenido por aquí a un australiano de intercambio. Supongo que la mayoría ya sabéis que pertenezco a un club de corredores (CDE #Nosotras) y que además de los entrenamientos entre semana, muchos fines de semana se hacen salidas en grupo por el campo. Una de las chicas del grupo nos trajo a su australiano de intercambio, excepto por las presentaciones poco más le vi, bueno sí quizás su trasero, porque corría como una bala :-)

Así que tanto hablar de Australia, se me ocurrió buscar alguna casa para enseñaros por allí, pero no quería que fuera una casa cualquiera. Esta llamo especialmente mi atención porque como os he dicho en alguna ocasión, en otra vida debí ser un pez, ver el mar para mí es como a quien le toca la lotería, pero es que vivir literalmente sobre él, debe ser como estar soñando o como la absurda frase del anuncio de compresas «¿a qué huelen las nubes?», pues eso algo así, inexplicable para mí.

Se trata de un proyecto de Infinite Design Studio. Es una casa flotante de dos pisos situada en el puerto de Sydney y se realizó a partir de un barco del siglo XIX, conservando su naturaleza y sus características originales. Se transformaron los espacios interiores y exteriores mediante materiales naturales. En el interior se utilizó roble francés, baldosa de travertino en color crema, muebles hechos a medida y de corte contemporáneo. Varios espejos con forma circular hacen referencia a los ojos de buey, a la vez que permiten que las vistas se reflejen y se cuelen por todos los espacios. Los elementos de temática marinera también están presentes, como los remos que se apoyan en el descansillo de las escaleras. La carpintería interior juega al contraste con el exterior, en color negro.

Para mí el mayor lujo de esta vivienda es la terraza, poder tumbarte en un sofá al sol sobre el mar, frente al mar, rodeado de mar, ¡Woow! o comer de igual manera, eso no tiene precio. Incluso aun no gustándome el invierno, ni los días de frío, tampoco haría ascos a acurrucarme en el sofá del salón junto a la ventana, ¡menudas vistas!

Y vosotros ¿vivirías sobre sobre mar?…

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

La veraniega casa de Abbie Naber

Sé que llevo un verano un tanto perezosa con el blog, pero no soy la única a la que le ha afectado el calor. Mi ordenador ha decidido veranear, o casi diría que me está dando avisos para jubilarse y es que el pobre tiene ya diez años, los mismos que el blog, y cada vez que lo abro recibo una negativa por su parte para trabajar. Lo cierto es que estas semanas cuando me siento frente a él empieza a fallarme y a la tercera vez que lo he reiniciado, consciente de que me estoy enfadando y mucho, lo cierro pensando que será que ese día no toca publicar, así que a otra cosa mariposa, no nos vamos a engañar, en la piscina se está mucho mejor. Por otro lado pienso en la cantidad de gente que hay de vacaciones (instagram se chiva de todo) y concluyo, pues lo mismo nadie lo lee. Sinceramente en esta época deberían prohibir las redes, los blogs, y todo aquello que nos separe del exterior, del disfrute, de la familia y los amigos. Ya vendrá el largo invierno y no tendremos más remedio que encerrarnos, entonces podremos leer todo lo que se nos quedó pendiente ¿no creéis?

Yo ya puedo casi oler mi pueblo soriano, los tres días que me escapo a Cantabria con mi marido, las playas portuguesas y el ansiado descanso, sólo una semana más, un par o tres de post más y cerraré este, mi chiringuito, hasta septiembre. Os animo como decía a que paséis de ordenadores, de tablets, de móviles y os dediquéis a disfrutar y descansar.

La casa que os traigo hoy respira época estival, claro que está en San Diego (California) y por allí el tiempo es de lo más agradecido, incluso en invierno (palabrita, que yo he estado). Se trata de la vivienda de la estilista y diseñadora Abbie Naber, una casa donde interior y exterior se funden para el disfrute durante todo el año. Lo que más me gusta de esta vivienda es su mezcla de estilos y texturas, la personalidad que derrocha, algo que sólo se puede conseguir cuando eres fiel a ti mismo, cuando de un viaje surge una idea, o un mural de pared te recuerda al océano y lo pones en lugar de un cuadro porque es eso precisamente lo que buscas, cuando no te guías por un sólo estilo y decides que unas sillas de bambú quedan perfectas al lado de otras de estilo escandinavo, cuando no te asusta sacar muebles de contexto y utilizar un aparador mid-century como mueble de lavabo e incluso usar un precioso papel azul marino con rayas doradas en un cuarto infantil ¿Y por qué no? En eso radica la personalidad, en salirse de los estándares, si algo te inspira, te llama la atención o te transmite emociones, no lo dudes, eso es que esa pieza está hecha para ti.

Podéis leer el artículo completo y saber de qué firma es cada cosa, pinchando aquí. Nos vemos la próxima semana…

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Un salón muy inspirador…

Sigo intentando buscar un piso en mi pueblo, no sé si recordáis que me quiero cambiar de chalet a piso, hasta ahora el mercado estaba algo parado y sin embargo de repente parece que los regalan o al menos los que me gustan, tal como salen al mercado vuelan, algunos no duran ni un día a la venta. ¿Vamos a volver a cometer las mismas tonterías? ¿Esto es el preludio de otro boom inmobiliario? Espero que no. Mientras tanto yo sigo buscando, e intentando imaginar el tetris que tendré que hacer para encajar mi mobiliario y todos los trastos que he acumulado en un chalet, en un piso (ya se sabe, cuanto más espacio, más guardamos).

Cuando encuentro en internet algo que me cuadra y voy a visitarlo, el primer golpe de vista es impactante. Ya me he acostumbrando a espacios grandes y aunque es precisamente de lo que quiero escapar porque me sobra casa por todas partes, mi cabeza y mi retina necesitan un parón para asimilar que lo que encontraré en la mayoría de los pisos son habitaciones con la mitad de metros que las mías. Sin duda es necesario tener mucha imaginación cuando además no partes de un lienzo en blanco, porque parte de mis cosas se quedarán conmigo.

He encontrado este piso en un artículo de Apartment Therapy y me ha parecido pura inspiración, es como si lo hubieran diseñado para las necesidades de mi familia. Su planta alargada y sus dos ventanales, no impiden que el espacio esté aprovechado al máximo. En mi casa tenemos gran cantidad de libros, y aunque ni de broma cabrían en estas estanterías, no me digáis que no están bien pensadas, rodean hasta las ventanas. Toda la parte baja se ha aprovechado con almacenaje en gavetas quedando oculto su contenido. En el salón siempre hay un montón de trastos que no quedan bonitos si están expuestos, así que mejor disponer de muebles con cajones para poder ocultar lo que no queremos que sea visto.

En mi caso tendré que renunciar a mi despacho, así que la idea de cómo han aprovechado la pared del fondo alargando la estructura de la estantería para crear una zona de trabajo, me ha parecido perfecta y además, como las baldas llegan hasta su parte superior, es un gran desahogo para la zona. A su vez, ésta termina con un módulo en forma de cubo que hace las veces de recibidor, sin renunciar a las baldas que siguen sirviendo como lugar de almacenaje.

Sólo le pongo un pero, tengo mis dudas respecto al sofá porque a simple vista no me parece cómodo (o será porque yo necesito brazos a ambos lados para apoyar la cabeza) y la otra parte negativa es que podría afirmar que se trata de mobiliario a medida, con lo cual no será barato (pero pienso que compensa realizar una inversión más grande si el resultado se ajusta tanto a tus necesidades).

No me diréis que sin ser un salón excesivamente grande, no está bien pensado. Además de la funcionalidad del espacio, elementos como la pared de ladrillo, la escalera y cocina pintadas de negro, le dan personalidad. El color oscuro también proporciona profundidad al espacio, dando la sensación de ser una habitación más amplia.

Para terminar y a pesar de ser un piso relativamente pequeño, el tejado esconde una sorpresa, una gran terraza que más la quisiera yo para mi chalet.

¿Qué os parece?…

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Woodchuck

¿Empiezo por la casa o por la firma? Qué descubrimiento, no sé ni por dónde comenzar. Detrás de Woodchuck está la pareja Rutger y Tinta Luhrman, él carpintero y ella diseñadora de interiores. Unieron sus talentos y fortalezas para crear no sólo una firma que venda sus creaciones de madera hechas a mano, sino también una empresa creativa y multidisciplinar para remodelar y diseñar espacios, desarrollar conceptos, diseño de interior, etc. Sus creaciones son simples y minimalistas pero irradian calidez.

Una mezcla de estilo japonés y escandinavo se refleja en sus diseños, pero nunca falta en sus espacios el toque de una pieza antigua o vintage. Comienza siempre sobre una base blanca a la que le va añadiendo el mobiliario según las necesidades de cada casa ya que cada una demanda algo diferente, ya sea por su luz, su color,… No tiene miedo a mezclar distintos tipos de madera, algo que no todo el mundo se atreve, pero que para muchos aporta paz (me incluyo, en mi salón conviven varios tipos y no desentona ninguno).

En algo coincido con Tinta, la decoración de tu casa debe hacerte sentir bien, además de ser diferente a las demás (porque todos somos distintos, así que deberíamos decorar en base a nuestros gustos y necesidades, no a las modas -esto ya lo he repetido hasta la saciedad ¿verdad?-). Rodearse de cosas bonitas que te hagan feliz debería ser una prioridad. Ella no es muy fan de almacenar porque sí, más bien piensa que es una ventaja tener sólo lo justo y necesario (¿no habéis sentido alguna vez que tenéis el síndrome de Diógenes? yo sí, cuantos más metros, más acumulo). Ella es de espacios limpios y sencillos, no acumula lo que no usa. De ahí que su cocina sea abierta, unos pocos estantes sirven para alojar lo imprescindible.

¿Y por qué no hablamos de esta casa? Desde el recibidor con la pequeña estantería (made in Woodchuck, obviamente), con las blancas escaleras de caracol, el comedor que combina un sencillo mobiliario (la mesa y los bancos, nuevamente de la firma) junto a las clásicas sillas Thonet, le acompaña un aparador vintage para dar el toque sorpresa, el panelado de madera del dormitorio principal a modo de cabecero (una idea que se me ocurrió hacer a mí, aunque nunca lleve a cabo, para insonorizarme de mis vecinos), el original dormitorio infantil (tanto arquitectónicamente hablando como su personalidad en cuanto a la decoración), sin olvidar la cocina llena de estantes abiertos para disponer de lo necesario con un simple vistazo y todo en madera, por supuesto. ¡Esta casa es muy Top!

Podéis leer un bonito artículo sobre ella en: My Scandinavian Home

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.