Vuelta a la primavera…

«Aunque no esté escrito en ningún libro, hay un tipo de primavera que se llama Ibiza» Así comienza Susanna Cots explicando la filosofía de este proyecto. Y cierto es que si hablamos de las islas, rápidamente nos viene a la cabeza las eternas horas de sol, la playa, los chiringuitos y la vida bucólica, por mucho que sepamos que hay otra realidad, como en cualquier parte. Días de lluvia y frío, de monotonía, de trabajo, etc. Pero a mí, particularmente, me gusta más pensar en la lúdica.

Aunque no lo parezca esta casa viene de ser un lugar frío y oscuro. La apertura de ventanas y la construcción de pasillos acristalados fue determinante para dejar entrar la luz y toda la naturaleza que rodeaba la vivienda. Incluso un pequeño anexo a ella (la casa de invitados) se unió a la matriz a través de un pasillo de cristal.

Las simetrías juegan un papel importante, cocina, salón y cuarto de estar se alinean dando a la planta principal continuidad y los grandes cerramientos de cristal permiten comunicar el interior y el exterior a demanda. Elementos como la chimenea del salón, pueden ser utilizados también por su cara exterior, pudiendo disfrutar de ella por el porche exterior.

La entrada ya es una declaración de intenciones. Siempre me gustaron así, tan bellas que una simple mesa auxiliar redonda y un jarrón, son capaces de llenar todo un espacio. Pero no os equivoquéis, se necesita más que eso para que ésta se vea resultona, en este caso un suelo de madera colocado en espiga, una pared panelada (con el plus de la sorpresa del aseo en negro, efecto Wow total), una escalera con una iluminación muy estudiada… en fin, todo cuenta.

La cocina y el comedor ocupan un gran espacio alargado. Este último, se ha zonificado gracias al techo de vigas vistas en madera, a tono con el resto de los muebles y piezas en fibras naturales. La cocina además, posee una gran isla con zona de asientos para desayunos o comidas informales. Tras el comedor, encontramos una sala de estar con un gran televisor que, gracias a sus enormes ventanales, puede abrirse a demanda para comunicarse con el exterior, donde encontramos un banco de obra de estilo mediterráneo y una fuente. Además de los ventanales, su techo también es de cristal.

Al igual que la planta baja está concebida para el uso y disfrute en familia, la primera planta es todo lo contrario, se busca privacidad. El dormitorio principal ha copiado la idea del salón y su chimenea puede disfrutarse tanto desde la habitación como desde la ducha, doble confort. Cuenta además, con otros dos dormitorios que comparten baño completo. En esta planta, encontramos una habitación más que hace las veces de despacho y zona de juegos.

Y la guinda del pastel, en el jardín. Un maravilloso invernadero para sacar todo su potencial al exterior, incluso en invierno, porque aunque ya sabemos que en Ibiza siempre es primavera, también hace frío de vez en cuando ;-)

Imágenes: Susanna Cots

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

La casa de Carmen Osorio…

La semana pasada no aparecí por aquí, me fui de puente. Nuestra idea inicial era ir a Gijón y Oviedo, pero realizaron una pequeña intervención a mi hija pequeña y finalmente nos fuimos al pueblo. El plan ha quedado post puesto para noviembre.

Casualmente a las afueras de Gijón, está la casa que os traigo hoy. No sabía de quién era hasta haber escrutado cada foto y en la última, ahí estaba ella, Carmen Osorio, periodista a la que sigo y admiro desde hace muchos años, primero a través de su blog, en el que comenzó a escribir en 2013, luego por Instagram (donde ya había enseñado algunos espacios de su casa, pero ya conocéis el maldito algoritmo y hacía tiempo que no sabía de ella), ahora también escucho sus podcasts cuando me da la vida. Ya sabía que Carmen tenía estilo y su casa sólo ha venido a corroborármelo.

En ella vive con su marido y sus cuatro hijos, y si estáis pensando cómo narices hace con cuatro criaturas para tener todo tan ordenado, pregunta que se repite en su cuenta de IG una y otra vez, cuenta que para hacer el reportaje de la casa tan sólo con el salón tardaron unas 5 ó 6 horas en realizar el estilismo y poner todo en orden, y eso que tiene la suerte de contar con un cuarto de juegos por lo que el salón más o menos lo mantiene despejado. Aquí no hay trampa ni cartón, las casas son para vivirlas. 

Carmen y su marido Chema, encargaron la reforma de esta vivienda unifamiliar de 240 metros cuadrados, a la interiorista Mar Vidal . La casa está dividida en tres plantas compuestas por salón, comedor, cocina, zona de lavado, cinco dormitorios, despacho, sala de juegos para los niños, terraza y jardín con piscina. Además de la intervención de la interiorista, Chema como arquitecto, estuvo muy presente en la toma de decisiones para ejecutar la obra, así, hubo elementos originales de la casa que decidieron conservar como las puertas, la de entrada y las correderas del salón que venían coronadas por unas bonitas molduras de escayola. También la doble altura presente en el salón, había un escalón que decidieron mantener, le daba presencia y es una manera de separar ambientes sin barreras visuales. Cambiaron la chimenea de sitio, enmarcándola entre los dos grandes ventanales desde donde se ve el bonito paisaje asturiano (casi que parecen cuadros). 

Materiales nobles y atemporales como el porcelánico, los hidráulicos o los papeles pintados, se mezclan con muebles heredados y otros de firmas tan conocidas como Zara Home, Habitat, Sklum, Alhambra Internacional, H&M Home o Pepe Peñalver, y hacen de esta casa un refugio para ser vivido y compartido por una familia numerosa, donde cada uno tiene su espacio y a su vez, donde todos pueden compartir momentos en familia.

Me encantaría saber de quién son esos dos preciosos cuadros del salón que nada más verlos me han teletransportado al mar. Si alguien lo sabe, que se pronuncie por favor.

¿Alguien más por aquí que siga a Carmen en redes?

Fotografía: fhe.es para Elle Decor

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Un coqueto piso en Vitoria…

Me doy cuenta de que soy un poco cambiante respecto a lo que os enseño, paso de las súper casas a las mini cabañas (como la de la semana pasada), como si no hubiera término medio, cuando en realidad los pisos en torno a los cien metros cuadrados son la inmensa mayoría. El que estén bien aprovechados o no, tengan reformas acertadas, o incluso sean bonitos o feos, eso ya es harina de otro costal, pero la realidad es que representan la mayoría. Así que hoy me he detenido en uno de ellos, con una rehabilitación bien resuelta.

El proceso de reforma y decoración lo llevó a cabo OE arkitektura fundado por Oihane Eguren. En origen el piso constaba de tres alturas, pero la última se segregó, quedando dividido en dos. El reto era crear un espacio en calma, neutro y lleno de luz, algo que la antigua escalera de corte tradicional y con madera de Iroko hacía imposible, ya que suponía una auténtica barrea visual en el centro del salón.

Se modificó dicha escalera añadiendo barandillas de cristal y los peldaños (que ofrecen más funcionalidades, como asientos extras o baldas), se unificaron con el mismo tono de madera del resto de la vivienda, tanto suelos, como baldas del salón, incluso mobiliario, cocina o la zona de dormitorios. Ahora todo sigue una continuidad visual enfatizada por el uso del color en los textiles (los blancos y tierras).

Parte de las piezas de mobiliario son de obra, pero muchas otras son de firmas muy conocidas y no excesivamente caras, lo normal para una pareja que está empezando. Así, encontramos en el salón el sofá Singa de Kave Home o las mesas auxiliares Jeanette, de la misma firma. El mueble de la televisión se hizo a medida, los textiles son de Costa Massana y las plantas de Margarita me llaman. La alfombra es de Leroy Merlin. En frente, encontramos el comedor con mobiliario de nuevo, de Kave Home.

La cocina es uno de mis espacios favoritos, de Dica cocinas. La mezcla de mobiliario en blanco mate, en su parte inferior, con los muebles superiores de Olmo y la encimera blanca con veta en gris, es un acierto total. Da continuidad al resto de la casa y hace de esta cocina un remanso de paz, además de tener el privilegio de estar bañada de luz natural que entra por la ventana que se encuentra al lado del office. Este está compuesto por la mesa Rönninge de Ikea y sillas modelo Esta de Maison du Monde.

El salón/comedor, con la escalera como protagonista, son las zonas que se han dejado abiertas en la casa, sin embargo y a pesar de que la cocina se mantiene como espacio independiente, al igual que dormitorios y baños, todos mantienen un mismo hilo conductor gracias a los materiales utilizados y al color.

En el dormitorio nos encontramos con un bonito cabecero tapizado de Kenay Home, el modelo Flen. Le acompañan las mesillas Hegas de la misma firma, cuyo acabado en madera sigue el mismo patrón del resto de la vivienda, sobre ellas, lámparas Lombok también de Kenay. El look lo completan unos sencillos textiles blancos con cojines en tonos verdes que aluden a la naturaleza, al igual que las plantas, que no faltan en ninguna estancia de la casa, ni siquiera aquí en el dormitorio.

Los dos baños persiguen también un estilo natural, ambos con muebles en madera hechos a medida y encimera porcelánica. Los lavabos sobre encimera son de Roca. Se les ha añadido el toque negro en griferías y mamparas, esto se repite en otros elementos de la casa (como apliques, grifería en la cocina, adornos…) que unifican más, si cabe, el conjunto. Para los azulejos en uno de los baños, se le ha dado un toque Wow y nunca mejor dicho, porque así se llama la firma. Son los azules, colocados en la ducha en vertical, aunque se pueden poner en múltiples posiciones (particularmente me encantan colocados en forma de espiga). Sobre ellos, hablo con conocimiento de causa, los utilicé en una obra y quedan realmente espectaculares.

¿Qué os parece el piso? Para mí es sereno, confortable, con el tamaño ideal, alegre por su luz, y si ya tuviera una pequeña terracita, por favor que me lo envuelvan para llevar:-)

Imágenes: OE Arkitektura

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Una cabaña como vía de escape…

¿Alguna vez habéis tenido la necesidad o la tentación de buscar un pequeño refugio donde escapar? ¿Un lugar para perderos un tiempo solos, para escucharos a vosotros mismos y resetear sobre todo lo que hay en el exterior? No es como irse de vacaciones, a mí ni siquiera me serviría la casa que tengo en el pueblo (aunque me fuera sola), mi cabeza seguiría en un constante tengo que hacer, tengo que arreglar, que pintar, que limpiar… y eso amigos, no es desconectar.

La empresaria, diseñadora y modelo Inés de la Fressagne sí que se lo supo montar bien cuando encargó el diseño de esta cabaña de tan solo veintidós metros cuadrados a la empresa Mobalpa, intentando recordar sus sueños infantiles y emulando a las cabañas de los árboles, todo un refugio para ella. Es increíble que, siendo la mitad de mi salón, no le falte detalle (ni siquiera un vestidor).

Dentro de este espacio, el mobiliario a media y los juegos de volúmenes, cobran una gran importancia, todo está pensado al milímetro para aprovechar cada centímetro cuadrado. En la casa conviven distintos ambientes en tres niveles diferentes, cada uno de ellos cumple su función y a su vez, cada solución a medida está pensada para poder ser utilizada de diversas maneras. Como el banco bajo la ventana, que lleva almacenaje en su parte inferior, o el cabecero de la cama al que se le ha añadido un proyector, también bajo los peldaños de las escaleras encontramos nichos donde guardar zapatos, material de oficina u otros enseres, …

Encontramos otros espacios como una pequeña zona de trabajo junto a la escalera, donde se ha aprovechado los huecos bajo los peldaños para guardar el material de oficina, así como la parte superior de la mesa para organizar más utensilios. Al otro lado de la escalera, una de las paredes se ha revestido con pintura de pizarra imantada, un recurso original y práctico para que, a una mente creativa, no se le escape ninguna idea. A la vuelta, increíblemente encontramos un vestidor completo, con todos sus accesorios (quizás era un requisito indispensable para la cabaña de una modelo).

Sobre la escalera, en una plataforma, encontramos la cama. Una hornacina sirve de mesilla, mientras que un simple cordón rojo con bombilla vista ilumina el espacio, aunque ya de por sí es uno de los mejores iluminados gracias a su gran ventanal desde donde se puede ver la vegetación exterior.

En el sencillo baño, también se han incluido barras con ganchos para poder tener a mano las cosas del día a día y pequeñas baldas donde albergar jabones o cremas. Todo está pensado al milímetro, hasta los mecanismos eléctricos de corte vintage, tipo marca Fontini, están en perfecta armonía con la cabaña.

Lo que no me queda claro y eso que la firma Mobalpa mayoritariamente es de cocinas, es si este bonito refugio tiene o no una. En las fotos no aparece, lo cual me hace pensar que quizás esta cabaña está pensada para escapar y descansar, pero no para cocinar :-)

Y mención especial a la puerta de entrada, en la tercera foto podéis ver cómo queda por su parte interior, enmarcada en una librería (a juego con una pequeña vitrina insertada igualmente en la misma). Quién diría que es la puerta principal, más bien podría ser la puerta de paso de una casa de campo. Su color y su acabado aportan un acento muy acogedor.

Ya que de niña no tuve una, de mayor quiero una cabañita como esta ¿alguien más se apunta?

Imágenes: Molbapa

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

BABELstudio

No tenía claro si dejar el post para mañana porque hoy es el cumpleaños de mi hija mayor, ¡19 ya! El tiempo pasa volando. Pero como estamos entre semana y las rutinas son lo que son, las celebraciones las dejamos para el fin de semana. Así que aquí estoy con mi dosis «deco» del jueves.

No sé si a vosotros os pasa lo mismo, hace tiempo que me cansé de los cerramientos de hierro y cristal, pero es algo que no me pasa con los de madera supongo que porque su peso visual no es el mismo. También os diré que cuando hablo de los de hierro, me refiero a los de perfilería negra, me resultan pesados. Estos de hierro se pueden lacar y hay tal variedad de tonalidades más amables como los topos, beige, colores pastel, azules,… ya la vez, distintos grosores más finos para poder elegir, que se me antojan más elegantes, discretos e incluso a veces, con formas curvas que llegan a ser muy originales (en esta carpeta de Pinterest podéis ver algunos ejemplos).

Todo esto viene justamente a lo que ha llamado mi atención en esta casa. Se trata de un proyecto de reforma integral en el casco viejo de Bilbao de BABELstudio . Como en la mayoría de los pisos antiguos, un largo pasillo distribuía los distintos espacios así se apostó por aprovechar todas las ventanas que daban al exterior, incluida una balconada en esquina (donde se situó la cocina) y dejar los baños y zona de servicio en la parte interior. Ahora, tanto el salón, el comedor, la cocina y los dos dormitorios, disponen de luz natural y gracias a los cerramientos de madera y cristal, se ha podido por un lado, independizar la cocina para tener un espacio cerrado pero integrado al salón a la vez y por otro, lleve luz al pasillo que había quedado en la zona oscura de la vivienda.

Bajo la carpintería divisoria, se ha aprovechado para realizar muebles a medida que sirven de almacenaje y llevan el mismo acabado lo que da continuidad. Al igual que las carpinterías de madera envejecida de las puertas, que tienen su réplica en el acabado del suelo.

Para conservar elementos del pasado, se dejó a la vista la viga que atraviesa el techo de la cocina y parte del pasillo, así como la pared de ladrillo de la zona del salón comedor. Recursos que potencian el carácter de la vivienda y que hace que no sea tan necesario invertir demasiado en decoración.

Si os fijáis, pocos muebles y muy sencillos. Algunas fácilmente reconocibles como la cama de Ikea, o la lámpara del salón (de la misma firma), las sillas CH24 Wishbone (quizás originales, aunque también pueden ser de imitación, a un precio mucho más económico) o la mesa, que la tenéis prácticamente igual en SKLUM, por poner algunos ejemplos. No hace falta mucho contenido cuando el continente habla por sí solo, eso sí, que nunca falte el toque verde de las plantas :-)

Imágenes: Biderbost Photo y BABELstudio

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Diseño vs funcionalidad…

Ahora ya sí, inmersa en mis rutinas, vuelvo a los posts con contenido de decoración. Me ha costado la mitad de septiembre coger el ritmo normal, eso me pasa por postponer tareas y dejar las cosas para el último momento. No suelo ser así, pero entre la pereza de las vacaciones y, sobre todo, el momento vital en el que me encuentro, sencillamente es lo que ha sucedido. Por suerte me he puesto las pilas al llegar y parece que mi actitud está cambiando, espero que este inicio de curso que está siendo productivo, pueda mantenerlo en el tiempo. De hecho, tengo pensado algunos cambios para esta temporada, cambios que aún he de darles forma, ideas que rondan mi cabeza para ofrecer mis servicios de decoración de una forma más rápida y democrática (como diría el gigante sueco), pero esto ya os lo contaré más adelante cuando tenga las ideas más «masticadas».

Cambiando de tema y respecto a la vivienda que hoy nos ocupa, andaba yo fascinada con este, cuanto menos, curioso piso, hasta que me he percatado que quizás no todo vale en cuanto a diseño y arquitectura se refiere. Precisamente lo que más había llamado mi atención, esas escultóricas escaleras en acero, en un precioso tono azul que destacan sobre un lienzo neutro, me ha hecho replantearme la seguridad de las mismas. Viendo las imágenes una y otra vez, me he dado cuenta de la altura de los peldaños, luego he pensado en personas como yo (que últimamente además de no ver ni castaña, pierdo el equilibrio y vivo más a ras del suelo que de pie). ¿Podéis imaginar una caída desde la escalera contra la base de la chimenea de cemento que se encuentra justo debajo? ¡Auchhhh! ¿Todo vale para conseguir un diseño bonito? Quizás una distancia menor entre los peldaños o mejor aún, un pasamanos, evitaría este problema ¿no?. Menos elegante, quizás…, más seguro, por supuesto.

Independientemente de este punto, que para mí sería un cambio sin duda, al resto del piso no le pongo ningún «pero». No es una casa convencional, se trata de la vivienda de un director de cine cuya intención era albergar a 10 o 12 personas para poder convivir a la vez que trabajar, a modo de «campamento creativo», una manera de tener a su gente reunida en todo momento para hacer reuniones, «brainstorming», presentaciones, etc.

Muchas de las cosas que aquí se hicieron fue pensando en esta idea precisamente. Una enorme mesa de comedor frente a la chimenea, y a la vuelta la cocina, múltiples sitios donde tumbarse y relajarse para compartir ideas, dormitorios convencionales, en literas o en altillos, puertas correderas que conectan exterior e interior, todo con el fin de que la comunicación fuera lo más fluida posible.

Todo el trabajo de construcción se realizó a distancia durante la pandemia, tras ella, sólo quedó determinar cómo amueblar y colocar los accesorios para que cada espacio pudiera ser aprovechado de la mejor manera posible. Así, encontramos muebles sencillos, muchos los reconozco de la firma Ikea, cestos y almacenaje dispuestos por toda la vivienda para mantener el orden (fundamental cuando convive tanta gente), por supuesto las notas de arte no pueden faltar en un espacio creativo y nada de saturar los ambientes, precisamente porque la comunicación ha de ser fluida.

¿Qué pensáis de esta vivienda / estudio? ¿Cambiaríais algo o la dejaríais tal cuál?

Fotografía: Matej Hakar / @matejhakar Para: Dwell

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

 

Vuelta a la rutina

Hola a todos, ya estoy de vuelta. En realidad, llevo por aquí una semana con más lío del que esperaba, los comienzos de curso son locos para todos, no os estoy descubriendo nada que no sepáis.

Mis vacaciones han sido menos fructíferas de lo que esperaba, al menos en cuanto a los proyectos deco que tenía en mente para mi casa del pueblo. Me fui pensando en hacer mil cosas, compré pinturas y demás, con la idea de realizar algunos cambios, pero todo sigue igual. Sólo nos hemos comprado un colchón Emma del que apenas he podido disfrutar un par de días porque llegó a finales de agosto (por cierto, ya os contaré en otro post la cagada que hice en la compra, y perdón por la expresión, igual así evito que le suceda a otra persona). En realidad, me alegro de no haber hecho mucho cambio porque al final, nos hemos mudado a otro dormitorio y ahora tengo que partir de cero, así que como os he dicho muchas veces, las cosas de palacio van despacio y mejor vivir las casas para saber qué te van pidiendo en cada momento. Si llego a hacer lo que tenía pensado, me hubiera dado una paliza sin sentido. El cosmos o quien quiera que sea, tenía planeado para mí que debía descansar en vacaciones, ya habrá fines de semana en inverno para hacer las cosas con calma.

Por supuesto también tuve mi semana en Portugal y qué deciros, maravilla pura. No sé qué tiene ese sitio, pero la desconexión es absoluta. Ya tengo el contador puesto marcha atrás, contando los días que faltan para volver el año que viene.

Y resulta que he venido a Madrid y llevo una semana como pollo sin cabeza, no sé si decir bendita rutina o escapar de nuevo al pueblo, pero empiezan los cursos escolares, por aquí tengo un proyecto nuevo de decoración por comenzar y rematar otro que dejé casi niquelado cuando me fui (a ver si os lo puedo enseñar pronto), una lista de médicos que sólo pensar en ello me da pereza, en fin, la vida continua…

De momento hoy simplemente quería saludar por aquí, desearos un buen comienzo de curso, prometo que la semana que viene vendré con contenido deco. Necesito unos días más para seguir encajando piezas y que esta casa vuelva a rodar con normalidad, o al menos todo lo normal que se pueda. ¡Gracias por estar ahí!

Os dejo por aquí con unas fotillos de mi verano:

Portugal

Navaleno

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

 

El arte de mezclar estilos de diseño de interiores:

Cómo crear espacios auténticos y funcionales

El diseño de interiores no es simplemente un ejercicio estético; es un diálogo constante entre forma y función, pasado y presente, tradición y modernidad. Este diálogo crea hogares que son reflejos no sólo de tendencias, sino de las personas que los habitan. 

En el mundo del diseño de interiores, la mezcla de estilos no es sólo posible, sino que es una forma de traer profundidad y autenticidad a un espacio. A continuación, exploramos cómo puedes combinar diferentes estilos de diseño para crear un hogar único y funcional.

Descubriendo tu estilo personal

Antes de embarcarte en la aventura de mezclar estilos de diseño de interiores, es crucial realizar un ejercicio de autoconocimiento para entender tus propias preferencias y necesidades. Esto implica más que simplemente decidir si prefieres las líneas limpias del estilo moderno o la ornamentación del clásico. 

Se trata de identificar qué elementos te brindan comodidad y qué detalles contribuyen a la funcionalidad de tu espacio. Una vez que tienes claro lo que buscas, puedes utilizar diversas herramientas y técnicas para hacerlo realidad.

En este contexto, el bricolaje se convierte en un aliado valioso. Aunque muchas personas se sienten intimidadas ante la idea de manejar herramientas y materiales, lo cierto es que incluso con habilidades básicas y herramientas sencillas como una llave hexagonal, puedes abrirte puertas a una infinidad de proyectos personalizados. 

Estos proyectos no solo te permiten incorporar piezas únicas que reflejan tus gustos personales, sino que también te brindan la satisfacción de haber creado algo con tus propias manos, alineado con tus preferencias y necesidades.

Cómo combinar estilos con elegancia

Color como conector

Una forma de unificar estilos es mediante el uso de una paleta de colores. Imagina que tienes un salón con un sofá de estilo vintage y una mesa de centro minimalista. En este caso, una paleta de colores común puede servir como hilo conductor que armonice estos elementos.

Pero, ¿qué significa tener una paleta de colores común? No significa necesariamente que todos los elementos deban compartir exactamente el mismo color. En cambio, debe haber toques de colores comunes que conecten estos elementos, creando un espacio cohesivo y visualmente agradable.

Equilibrio y proporción

Aunque la mezcla de estilos puede parecer desordenada al principio, el equilibrio y la proporción son clave para que el diseño funcione. Puedes tener un mueble grande de estilo industrial, pero equilibrarlo con detalles más delicados o accesorios de estilo boho-chic. El equilibrio también se logra a través de la distribución del espacio y la forma en que las piezas interactúan entre sí.

Textura y patrón

La textura y el patrón son otros elementos que pueden ayudar a mezclar estilos de forma efectiva. Una alfombra de estilo oriental podría añadir un elemento inesperado a un espacio contemporáneo, mientras que un cojín con estampado geométrico podría darle un toque moderno a un sofá de estilo más clásico.

La funcionalidad no debe comprometerse

Un aspecto que no debe pasarse por alto a la hora de diseñar una casa es la funcionalidad del espacio. Independientemente del estilo o la combinación de estilos que elijas, el diseño debe satisfacer las necesidades de tu hogar.

Por ejemplo, si tienes niños o mascotas, un estilo que priorice la durabilidad y la facilidad de limpieza puede ser más adecuado para ti. Imagina lo cómodo que sería disponer de muebles y materiales capaces de soportar el inevitable desgaste de un hogar activo.

Del mismo modo, si trabajas desde casa, resulta crucial considerar un diseño que facilite un entorno de trabajo productivo. Una distribución bien pensada, amplias soluciones de almacenamiento y una iluminación adecuada pueden contribuir en gran medida a hacer de tu oficina en casa un espacio en el que prosperen la concentración y la creatividad. 

Cuando imagines tu espacio de trabajo ideal dentro de casa, piensa en cómo puedes incorporar elementos que te inspiren concentración y te ayuden a mantener la motivación a lo largo del día.

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Cierro por vacaciones…

Ha llegado la hora de desconectar unos días, quizás no totalmente de redes, pero al menos sí del blog, así que este será mi último post hasta que termine el mes (a no ser que me salga algún compromiso de post patrocinado o post invitado, como el anterior que acabo de publicar hoy, esos hay que sacarlos sí o sí, porque son los que dan de comer).

Pero antes de decir hasta luego, quería dejaros con una recomendación. Para el que esté por la zona, no os perdáis el Desembalaje de Torrelavega. Es una pena que hace tan solo dos semanas haya estado en Cantabria, justo en esa zona. Siempre quise ir a este desembalaje por la gran fama que tiene y ya son varios los veranos en los que coincide que algún fin de semana estoy por allí, pero nunca en la fecha indicada. Así que como sé que es una zona muy concurrida en verano, si tenéis ocasión, yo no me perdería este increíble mercado donde podéis comprar piezas de anticuarios, almonedas, tiendas retro y vintage de todo el país. Empieza este viernes día 4 de agosto, hasta el domingo 6. En este enlace os dejo toda la información, lugar, dónde comprar la entrada (5 euros por persona y día) y las 79 firmas participantes de todas las provincias españolas.

¿Os lo vais a perder? Echad un ojo al tipo de piezas que os podéis encontrar y decidme si no os entran las ansias como a mí, yo estoy por hacerme otra escapada a Cantabria :-)

Y con esta recomendación os dejo, seguiré contando cosas por Instagram, así que espero veros por allí. Tengo muchos tuneos deco que hacer en mi casa del pueblo, a ver si puedo ir subiendo cosas para que lo veáis, luego me podéis acompañar a las paradisiacas playas de Portugal, donde simplemente, me tiraré a la bartola.

¡Felices Vacaciones!

Imágenes: Facebook Desembalaje Cantrabria

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Vivienda y oficina, dos en uno…

Ya estamos instalados en el pueblo, aunque quizás la palabra instalados no sea la más indicada. Creo que os comenté que mi marido también ha empezado a trabajar como autónomo, pues no sabéis la que me tiene montada en casa. En la planta baja teníamos una habitación que hasta ahora servía para invitados y para qué engañarnos, albergaba todo tipo de cosas (ropa de deporte, las cosas de la piscina, una estantería con libros, una cómoda con ropa de cama, todo muy «random» como dirían mis hijas). Lo único original que ha quedado es la cama. Trajimos un escritorio de Madrid en el que no se encuentra cómodo, así que le ha robado el de las niñas; trajimos una butaca de despacho y tampoco se encuentra cómodo, así que ha cogido una silla del salón; la cómoda donde guardaba las sábanas – que ya no cabe en la habitación – ha ido a parar a un dormitorio de la planta de arriba (problema, la cama nido es azul y blanca y la cómoda, de un verde que se me saltan los ojos al ver la mezcla, hay que pintar sí o sí).

Tengo un pedido en marcha en Amazon (por aquello que sea lo más rápido posible), con fundas nórdicas nuevas, lámparas para las mesillas de noche, cera para pintura chalk paint (de momento me queda pintura), meteré algo de decoración para la pared (aunque eso me lo tome con más calma) y me faltaría pedir una lijadora, porque la mía me la he dejado en Madrid. En fin, que hay un millón de cosas más importantes que hacer en esta casa, pero aquí el señor de barbas ha decidido que cambie mis prioridades. Os prometo que los ojos me hacen chiribitas cuando veo tal despropósito de muebles cada uno de su padre y de su madre. Ahora, él está feliz con su rinconcito, eso, vaya por delante.

De ahí que hoy os traiga una casa que, a pesar de su tamaño, fue creada con el fin de dar servicio para vivienda y oficina a la vez. Es un bajo de 40 metros cuadrados en Barcelona, con patio y de nueva construcción, la finca recibió el premio FAD de Arquitectura 2022, obra del estudio Arquitectura-G. De  la ejecución e interiorismo del apartamento se encargó Batte Interioristas.

Los altos techos permitieron construir un altillo para casi, duplicar el espacio. Los grandes ventanales ayudan también a otorgar de mucha luz al espacio, así como la paleta cromática elegida en tonos neutros. Era importante conseguir tanto la sensación de confort para el propietario que la adquiriese, como que, en un momento dado, pudiera ser viable para trabajar y crear una imagen de confianza o incluso poder exponer en caso de artistas. En esta paleta de neutros tanto en paredes, suelos, textiles, etc. el gran contraste lo ponen las plantas y algunas piezas en madera más oscura que caldean el ambiente.

En un espacio limitado, la opción más acertada son los muebles a medida. En esta casa, como no podía ser de otra manera, tanto la cocina, como el gran armario con espejo que va de suelo a techo, están hechos por un carpintero local. El suelo de microcemento, del mismo tono de paredes, techo y mobiliario, también favorece la amplitud visual, además de ser un revestimiento muy práctico para su limpieza.

El salón es un espacio casi diáfano, donde dos estantes de madera a poca altura con nombre tailor-made de Batte Interioristas, luce un gran cuadro de Chidy Wayne, el protagonista indiscutible del espacio. Frente a él, sofá también de Batte enmarcado por una alfombra de Zara Home y la mítica lámpara Cesta de Miguel Milá para Santa y Cole.

En la parte de arriba, otro armario y librería a medida, completan el espacio de almacenaje. Le acompañan la butaca modelo Soriana de Cassina en color piedra junto al reposapiés y a la clásica mesa auxiliar de Kartell.

El dormitorio es sencillo también, lo mejor son las vistas al patio. Los neutros siguen siendo la tonalidad predominante y sólo un olivo a las puertas del exterior, interrumpen las vistas con algo de verde. Todo un remanso de paz.

¿Qué os parece este apartamento de 40 metros? Yo no sé si para trabajar, al menos no pondría más que un portátil para no estropear tanta calma, a mí me invita más al relax.

Imágenes: María Pujol para AD

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.