Hotel Kazbegi

Ayer mi marido me recordaba que hacía tiempo que no escribía un post sobre algún hotel bonito. Creo que ambos tenemos las mismas ganas de viajar, más aún desde que los Reyes Magos nos trajeran un set completo de maletas que bien nos permitirían dar la vuelta al mundo por su capacidad. Me encantaría hacer alguna escapada con él, aunque no hace falta irse muy lejos, la cosa es desconectar. Por el momento el único viaje que tengo planeado y cerrado a finales de febrero, y voy con amigas, es a Sevilla (ciudad a la que he ido en repetidas ocasiones, pero siempre apetece volver).

El hotel que os traigo hoy está situado al norte de Georgia. La espectacular cordillera del Cáucaso es el telón de fondo para este alojamiento compuesto por 155 habitaciones, todas con impresionantes vistas. El resto se compone de un restaurante que sirve comida tradicional georgiana mezclada con platos internacionales, un acogedor bar con su propia chimenea, una gran terraza para tomar el sol y disfrutar del entorno, un amplio salón con vestíbulo, biblioteca, casino y piscina cubierta (también con vistas a la montaña).

El Hotel Kazbegi fue diseñado por dos jóvenes georgianos, Tbilisi Nata Janberidze y Keti Toloraia. Cuenta con una elegante estructura de balcones y una gran terraza soleada realizada en acero, madera y cristal, construido de tal manera que estuviera integrado lo más posible en el paisaje. Los ventanales del salón, del vestíbulo y habitaciones contribuyen a ello, manteniendo exterior e interior visualmente unidos.

El interior presenta un diseño que refleja la influencia tanto europea como asiática. Suelos de madera natural vestidos con alfombras y muebles de la firma belga Flamant. En el salón y el vestíbulo se han introducido piezas de la reconocida estadounidense Restoration Hardware, que dan un toque rústico y elegante al ambiente. Para dar un aire más cálido, encontramos varias chimeneas y confortables sofás repartidos por el hotel, acompañados de carteles de anuncios originales de la época soviética de Georgia, que recuerdan la historia del país. Las habitaciones siguen el mismo patrón en cuanto a tonalidades crudas y beige, salpicadas en ocasiones con toques de color en verde, rojo o granate (colores que recuerdan a la naturaleza) y un mobiliario sencillo en maderas naturales y hierro, materiales que transmiten confort para no perder el concepto de hotel de montaña.

Después de ver las imágenes quizás penséis que está fuera de nuestro alcance, pues nada más lejos de la realidad, por 81€ la noche se puede disfrutar de este paraíso. ¿Qué os parece?

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Apartamento con vistas al mar…

Nos encontramos en Clifton Beach, Cape Town, o lo que es lo mismo la zona de costa más exclusiva, la favorita de ricos y famosos en Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Clifton posee algunas de las viviendas más caras de África debido a su entorno onírico rodeado de montañas, playas de arena blanca, un mar cristalino y abundancia de luz natural.

Este apartamento, proyecto de MicheleThrossell, se distribuye en dos plantas y cuenta con dos dormitorios. Tiene una situación privilegiada en primera línea de playa de Clifton, su luz y su ubicación fueron determinantes en la elección, eran perfectas, aunque el espacio necesitaba mucho trabajo. Para conseguir lo que buscaba el cliente, la renovación tuvo que ser completa. Por un lado había que cambiar las antiguas calidades ya que eran mediocres y por otro, abrir los espacios para dejar pasar la luz y maximizar las vistas como por ejemplo con la eliminación de la pared que separaba la cocina y el comedor, consiguiendo así un habitáculo diáfano. Había una dificultad añadida y es que las casas y apartamentos situados en esta ladera, presentan irregularidades debido a su terreno inclinado.

Para la decoración y siguiendo el deseo del cliente de no perder luz natural, apostaron por todas las variantes de blancos, cremas y beige, aportando además texturas mediante objetos y textiles. Desde muebles de ratán, suelos y piezas de madera natural, alfombras blancas, cestería, mimbre,… nada en la vivienda se escapa a estas tonalidades, ni tan siquiera el arte, todo forma un conjunto sereno y armónico que transmite paz, la misma que el océano del que disfrutan a través del ventanal del salón. ¡Qué afortunados!

Una de las partes que más ha llamado mi atención, además de las vistas, es cómo se ha resuelto la escalera. Incluso ahí se ha tenido en cuenta que nada interrumpa el paso de la luz, los peldaños van volados y el tiro de la misma se ha dispuesto con maderas de suelo a techo separadas entre sí, de tal manera que en ambos casos la luz discurre libremente entre las separaciones.

Setenta metros de casa, decoración natural, mucha luz y unas vistas que quitan el hipo,… voy a pedirme una casa como esta por Navidad :-)

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Vivienda eco-sostenible

El estudio neoyorquino Grzywinski+Pons se encargó del proyecto de esta vivienda a las afueras de Nueva York. Una casa de campo concebida en un principio como segunda residencia, como refugio para las escapadas de la gran ciudad, pero con la premisa de que en un momento dado, tuviera todas las comodidades y requisitos para convertirse en residencia habitual.

Además de la vivienda principal, el cliente encargó una cabaña o casa de huéspedes separada, con la finalidad de acomodar a sus padres que pasan largas temporadas de visita y también para poder ser alquilada en épocas en la que se encuentra vacía, de tal manera que ayudara a sufragar gastos.

Su particular construcción se debe a dos factores mayormente. El primero, querían una vivienda abierta para disfrutar del entorno pero que a su vez pudiera cerrarse a modo de búnker en los periodos en los que se encontraba desocupada. El segundo factor, la preocupación por crear una casa eco-sostenible, energéticamente eficiente y respetuosa con el medio ambiente.

Está estratégicamente acristalada y revestida en aluminio mate y madera de IPE. Tanto la casa como la cabaña terminaron estando tan bien aisladas que necesitaron instalar un sistema de ventilación para la correcta circulación del aire. Dentro de la misma, también se pensó en otros factores como el ahorro de agua caliente, la calefacción por suelo radiante, inodoros de doble descarga, la iluminación led, los electrodomésticos de alta eficiencia energética e incluso en la utilización de madera cultivada de forma sostenible.

La decoración es sencilla pero efectiva, con algún elemento sorpresa como las llamativas puertas amarillas o la barandilla de la escalera. Es la primera vez que veo tuberías a modo de pasamanos y la idea me parece de lo más original, en este caso además, han dejado una parte en negro y otra pintada de blanco, por lo que aún resalta más. El resto de la casa trasmite calidez gracias a la madera, a las fibras de la lámpara del comedor (supongo que ya la habréis identificado, es de Ikea), a los tonos neutros y colores pastel,… todo un acierto cuando lo que importa una vez más, está en el exterior.

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Tendencias en colores para el 2018

Imagino que la mayoría ya habréis visto por redes cuál es la tonalidad elegida por Pantone como color para el 2018, se llama Ultra Violet y a mí personalmente no me gusta nada :-( Por suerte no soy seguidora de modas y además pienso que Pantone no tiene por qué ser la única alternativa, por ello he querido comparar su elección con las tendencias que dictan otras firmas como la española Bruguer, la inglesa Dulux y la archiconocida americana Benjamine Moore.

Finalmente resulta que algo sí tienen en común se trata de violeta, rosa y rojo así están dentro de una misma gama, claro que a mi modo de ver unos son más fáciles de combinar que otros.

Según la firma Pantone el color Ultra Violet, que como su nombre indica es un violeta intenso, está inspirado en la inmensidad del cosmos, es un color asociado a prácticas mindfulness que estimula la creatividad de las personas y frecuentemente se usa en espacios de meditación. Para Pantone cada color elegido va más allá de la tendencia, es el reflejo de lo que la sociedad necesita en ese momento, el tono elegido debe transmitir un mensaje concreto de tal manera que al ser usado por diseñadores, ya sea en decoración o en moda, ese mensaje debe calar en el público. La filosofía de la empresa me gusta, pero no tanto el tono elegido este año. Si sois de los que os gusta, intentad usarlo comedidamente, pequeñas pinceladas en ambientes neutros para no acabar saturados.

Vamos con Bruguer y Dulux, los junto en un mismo bloque porque diría que es el mismo tono aunque con nombres diferentes. Para mí es el rosa palo de toda la vida, ahora lo llamamos empolvado, un rosa con un punto gris ceniza que al contrario que el tono anterior, es bastante fácil de combinar. Lo habréis visto en multitud de ocasiones sobre todo en ambientes nórdicos y es que con blancos y grises forman un gran equipo. Es un color elegante y del que será más difícil cansarnos y aunque en las imágenes que veréis está usado como tono principal del espacio, yo me sigo decantando por estos colores como complemento a los neutros.

Por último os enseño el color del año para la firma de pinturas Benjamine Moore, se llama Caliente AF-290 y es un rojo intenso, enérgico. Este tono resulta idóneo si lo que buscas es crear un punto focal, que la mirada se dirija hacia allí, ya sea a una pieza en concreto, a una pared, a una puerta de paso o como en la última imagen, a la entrada de casa.

Si me conocéis un poco ya sabréis que las tendencias para este año no me entusiasman (menos el rosa empolvado y sólo en pequeñas dosis), yo prefiero pecar de «neutra» y añadir toques de color en complementos, etc. que vivir rodeada de tonos tan intensos que a mí particularmente me estresan. Y vosotros ¿qué opináis? ¿os animáis con alguno de estos colores?

Ultra Violet, color del año 2018 para Pantone

Palo de Rosa, color del año 2018 para Bruguer

Heart Wood, color del año 2018 para Dulux

Caliente AF-290, color del año 2018 para Benjamin Moore

Imágenes de mi Pinterest y de las propias webs de cada firma.

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Derroche de personalidad en Milán

Hoy os llevo a ver un piso que derrocha personalidad, inundado de color y diría que incluso con un cierto punto de locura. Se trata de una vivienda de 150 metros en el centro de Milán, cuyas habitaciones dan a un jardín interior. El jardín y el concepto de que éste fuera una extensión de la vivienda, un lugar donde refugiarse de la urbe, fue requisito imprescindible para el estudio de arquitectura Marcante Testa. De ahí todo este papel pintado que si os fijáis en la primera imagen por ejemplo, se funde con la vegetación que podemos ver a través de la ventana, como si de una extensión se tratase.

En los materiales se ve la intención de reinventar «la casa de la abuela» convirtiéndola en algo más contemporáneo. Mimbres, paja de Viena, linos, falso mármol en el laminado de la cocina y la mesa del comedor, los textiles,… todo nos hace recordar tiempos pasados, sin embargo el entorno es de lo más vanguardista.

Al ser una casa de alquiler no hubo inversión en cuanto a remodelación, pero sí un gran esfuerzo e ingenio en decoración y diseño. Los ambientes se articulan mediante los contrastes de color y los materiales que definen los espacios.

En el área del comedor se utilizó papel pintado de la colección Fornasetti de Cole & Son, lámpara aplique Grillo de Petite Friture, el mueble separador (mi pieza favorita de la casa) fue diseño propio del estudio Marcante y realizado por un carpintero local. Sillas de comedor de HUBSCH, en el suelo se dibujan marcos de resina de Rezinay lámpara de techo Formakami de Jaime Hayon para &Tradition.

En la sala de estar encontramos un sofá rosa de Arflex con cojines de Kvadrat, sillón de ratán original de los años 50 de Gio Ponti. Lámpara de pie de Servomuto, y en la pared lámpara Ariette de Tobia Shoe para Flos. Alfombra de Abusson de Carpet Eden.

La cocina una vez más, es diseño propio del estudio. La encimera laminada es de Abet Polaris, puertas en Durat y grifería de Paffoni.

El papel tapiz que recorre el pasillo pertenece a Maharam, en este espacio encontramos un acogedor rincón de lectura con librería y sillón vintage de los años 50 de Carrozzeria 900, lámpara de pared de Muller Van Severen y apliques de pájaros y mariposas de Servomuto.

En el cuarto de baño, mueble y armario de MDF lacado, con metal y vidrio, diseño de Marcante, lavabo de cerámica Globogrifería Bellosta serie Life, revestimiento de paredes y suelos de Rezina y lámpara Gras Ediciones DCW.

Por último el dormitorio, el cabecero de la cama pertenece a Maison du Monde. Cortinas con tela de Kvadrat, lámpara de suspensión Suzie de Colonel y de mesa Cement di Servomuto. La mesa de café es de Fontana Arte de los años 50 en Vanitas Gallery (Milán).

Como veis una vivienda atrevida, llena de color, su punto fuerte: el diseño. Y una pieza que me ha enamorado por encima de todo, el separador de ambiente-mueble de televisión que divide el comedor del cuarto de estar, ¿no os parece espectacular? A estas alturas de mi vida creo que me voy a tener que reconciliar con el color verde :-)

¡¡Feliz fin de semana!!

Proyecto: Andrea Marcante, Adelaide Head
C
olaboradores: Mattia Inno, Giulia La Delfa, Giada Mazzero
F
otografía: Carola Ripamonti

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Apartamento en Manhattan

Si os pido que miréis la última imagen (el «antes» de este apartamento en Manhattan), seguro que os impactará el cambio. Un espacio sombrío y anticuado que ha dado paso a otro repleto de luz y serenidad.

La remodelación de la vivienda estuvo a cargo de Best and Company NYC, mientras que el equipo de diseño fue Opus AD. La intención de este proyecto era optimizar el espacio a través de los colores claros, los espacios abiertos y elementos naturales. La casa requirió un gran cambio en la distribución, hablamos de una vivienda cuya construcción databa de los años 50, uno de los retos más difíciles fue convertir el pasillo en un gran solárium.

Los clientes, una joven familia de Florida, compraron esta vivienda de Manhattan y el equipo de diseño Opus AD quiso inspirarse en su antigua forma de vida y en la pasión de su propietario por surfear. A la vivienda la llamaron «la cabaña de surf urbana«. Para conseguir trasladar un poco de Florida a Nueva York, dieron mucha importancia a la luz natural y a dejar que el exterior se colase en el interior. Así, la mitad del apartamento posee ventanales a ambos lados además de contar con la amplia terraza para que la luz estuviera asegurada.

Otra prioridad era su hijo, querían que contara con su propio espacio y para ello diseñaron el dormitorio con área de juegos adyacente. El resto de la vivienda, ya que sólo posee estos dos dormitorios, está concebida para reunirse, hacer vida en familia y el esparcimiento, siempre manteniendo la funcionalidad.

Un requisito más a la hora de la remodelación, fue la limpieza del aire y la calidad del medio ambiente. La casa esta herméticamente sellada, el aire que allí circula es excepcionalmente limpio (una buena idea si vives en una ciudad como Nueva York). Esta sensación de limpieza se refleja además en la decoración, gruesas paredes blancas, muebles modernos de líneas sencillas y limpias, un ambiente minimalista pero cálido a la vez. Calidez aportada por la madera de roble que recorre la vivienda, pero también por la paleta de colores neutros que hacen de esta casa un lugar sereno y acogedor.

Particularmente, la combinación de blancos, beige y madera cada vez me gusta más y si os fijáis (excepto por alguna planta o cuadro), estos son los tonos que se repiten en toda la casa, suelos, muebles, textiles, revestimientos, etc. Lo único que no logro ver es que la vivienda esté inspirada en alguien que le gusta el surf, pero habiendo conseguido un resultado tan bonito, ese pequeño detalle lo pasaré por alto ;-)

Fotografía: Marius Chira

El antes…

Info vía Domino Magazine

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Sebastian Erras

Hoy me he quedado sin tiempo para publicar, así que recupero un post de enero de 2016 que espero que disfrutéis los que por entonces no estabais por aquí y os invito a recordarlo a los me acompañáis desde hace más tiempo. He encontrado nuevas imágenes en su web y me he permitido añadir alguna más al post, ya sabéis que no lo puedo evitar…

Post original 20 enero 2016 – Love at first sight!: Esto ha sido un ¡flechazo total y absoluto! El portfolio de Sebastian Erras es tan, tan, sublime y a la vez extenso, que me da pena porque sé que sólo unos pocos, tan locos como yo, detendréis vuestros relojes para admirarlo en su totalidad y siento que os estaréis perdiendo mucho. Estas imágenes sólo se pueden describir mediante un adjetivo, si es que a esta palabra se la puede calificar de adjetivo, ¡WOOOW!

Como me pasa muchas veces he encontrado este tesoro por casualidad, en realidad buscaba otra cosa. Tengo cierta debilidad por los selfies de pies (y no, no son los pies los que me atraen), me llama la atención ver un zapato bonito sobre un suelo más bonito aún (si es hidráulico mejor). En parte siento que esas fotos son un poco reflejo de mi personalidad (de mi vergüenza), es como estar escondido, ver las cosas bonitas desde arriba sin que nadie te vea la cara, sólo los pies, casualmente una de la pocas partes de mi cuerpo que no me disgustan :-) Pero la verdadera razón es que ¿quién puede resistirse a contemplar estos preciosos suelos? yo desde luego no.

Pues buscando «pinreles» en pinterest, me he topado con una imagen que me ha encantado, era del fotógrafo Sebastian Erras y entre sus múltiples secciones, tiene una llamada «parisianfloor» (suelos parisinos). Empezó la fotografía a raíz de un viaje a Kenia, su afición (ahora su medio de vida) le ha llevado a recorrer múltiples países y fijar su objetivo en distintas culturas, en el arte, en la naturaleza y finalmente en el diseño. Así que ahí va un poco de su extenso repertorio de fotografía de interior ¡para quitarse el sombrero!, una muestra de los preciosos suelos parisinos que expone en su web y por último mi pequeña aportación, otros maravillosos suelos acompañados por bonitos zapatos. ¡Que los disfrutéis!…

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Un poco más de inspiración: «feet selfie» sobre preciosos suelos. Podéis ver más en mi panel de pinterest «Floors»

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La transformación de una granja del S. XVIII

Hoy vais a ver una granja del S. XVIII convertida en un refugio en medio del campo, donde la arquitectura antigua y las piezas contemporáneas conviven a la perfección. La casa está situada en el pueblo de Oxfordshire, a una hora y media de Londres y pertenece a la diseñadora de interiores Louise Holt. En un principio ella y su pareja buscaban algo más moderno, pero el ladrillo y la madera de esta antigua vivienda les conquistó. Aunque el paso del tiempo había hecho mella y la casa se encontraba en muy mal estado, la interiorista supo ver su gran potencial y la sometió a una rehabilitación integral.

Se decantó por una distribución diáfana, dividida en dos plantas que suman más de 300 metros cuadrados. La intención era dejar entrar la mayor cantidad posible de luz natural con el fin de dar amplitud al espacio, de ahí los grandes ventanales que recorren la granja. Para ello también utilizó una paleta de color muy suave y neutra, tanto en materiales, como superficies y acabados, también texturas naturales tipo lana o algodón, que recuerdan a la naturaleza exterior, proporcionando así una sensación de hogar, acogedora y sosegada.

Para sus trabajos la interiorista Louise Holt, suele inspirarse en el estilo escandinavo (de ahí que podamos reconocer en su casa piezas de la última colección de Ikea, como el aparador y el banco del salón de la serie STOCKHOLM ). Como os comentaba antes, su afán es encontrar un equilibrio entre la arquitectura antigua y el mobiliario contemporáneo de líneas depuradas.

El la rehabilitación de esta granja se respetó tanto la piedra que reviste muchas de las superficies como también las vigas de madera originales del XVIII y se combinó con piezas y obras de arte más actuales.

Este refugio de Louise Holt, se inspira en el trabajo de Ilse Crawford, tonos claros, flores frescas en el interior, materiales con textura,… conceptos que invitan al bienestar y la relajación. Y por otro lado también, en Vincent Van Duysen, en cuanto a su habilidad para crear la perfecta combinación entre arquitectura y diseño interior.

Sin duda mi espacio favorito es el comedor (primera imagen), me encanta el contraste del que os vengo hablando entre la chimenea de piedra antigua y el entramado de vigas con las sillas transparentes de diseño de Louis Ghost, las luminarias contemporáneas y el cuadro tamaño XL también de corte moderno. ¡Ah! por cierto, me hace especial ilusión saber que no soy la única que utiliza la chimenea para poner velas en lugar de leña ;-)

¡Feliz fin de semana!

Más info: Revista AD

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Una casa de aire Mid-Century

Sin duda a veces merece la pena arriesgar en decoración. No os diré que de esta casa me gusta todo al cien por cien, pero sí su parte original repleta de personalidad y la base sobre la que está realizado el proyecto, una selección de piezas de estilo mid-century junto a una colección de arte a todo color.

Se trata de la vivienda de una pareja que se trasladó desde San Francisco a Los Ángeles. Después de haber dejado casi todos sus muebles en su antigua casa, el matrimonio se encontró con el inconveniente de amueblar una vivienda de cuatro dormitorios partiendo casi de cero, como os decía sólo traían alguna que otra preciada pieza de mediados de siglo y su colorida colección de cuadros. Decidieron llamar a la diseñadora de interiores Amy Elbaum, de AE Design, quien también se había mudado recientemente desde Nueva York. Pensaron que con su amplia experiencia en el diseño de casas en Manhattan, podría darle a este proyecto el carácter urbano pero vibrante que ellos querían. Para ello la diseñadora mezcló las pertenencias que tenían con piezas audaces, creando una sensación de galería. El espacio que encontraron era como un lienzo en blanco, paredes blancas, techos altos y mucha luz natural lo que permitió a la diseñadora dar rienda suelta a su imaginación.

En la entrada dejó un espacio amplio y luminoso, añadiendo sólo algunos toques de color y piezas especiales como la consola de Jenifer Janniere, C2 Console. El hall desemboca en el salón principal, donde un precioso sofá con formas curvas en color blanco llama la atención, (sofá Shine de S.H.O. Sandrine Sofa). Hay dos espacios también para comer, uno formal y otro de diario en la cocina, siendo el comedor formal uno de los mayores retos del proyecto. Tenía una distribución incómoda, era pequeño y con techos inclinados, por lo que se decidió cubrirlo con un divertido papel pintado de malaquita dorada de Cole & Son para disimular las extrañas líneas del espacio y añadiendo también con el mismo objetivo, una gran lámpara de araña que hiciera de punto focal.

La cocina ya era nueva cuando adquirieron la casa por lo que la diseñadora sólo añadió algunos cambios estéticos pero esenciales. Se colocó una mesa en el extremo de la isla y se cambió la iluminación, sustituyendo las dos luminarias existentes por tres para albergar también la zona de comedor, las lámparas son de Roll and Hill el modelo Modo Pendant Light. La cocina además, se abre a una zona de estar familiar, otro espacio donde la diseñadora apostó por el color mediante dos grandes butacones en tono rosa que contrastan con el blanco predominante de la estancia.

La oficina se encuentra fuera del dormitorio principal y debía ofrecer mucho almacenamiento. Añadieron un mueble a medida en laca y roble teñido con baldas abiertas, gavetas y cajones, así como el propio espacio de trabajo. Además se dispuso otro escritorio independiente para aquellos momentos en los que no se necesitaba el ordenador y una zona de lectura en una esquina con una butaca y reposapiés (la Chicicat Flag Halyard Chair de Hans Wegner).

El dormitorio principal era tan grande que resultaba abrumador para los propietarios, por ello se pintaron las paredes de un tono oscuro para hacer el espacio más íntimo y acogedor y se dividió en dos zonas, una de descanso y otra de sala de estar. Junto al dormitorio se encuentra el baño principal de ambiente zen, se incorporó una alfombra de seda suave y lujosa que abriga el espacio y proporciona el tacto agradable al salir de la bonita bañera exenta, se añadió de nuevo un punto focal mediante una la lámpara XL (lámpara Arteriors de Charlotte Chandelier).

¿Qué opináis de la casa, os gusta el conjunto o creéis que es algo arriesgada? A mí hay piezas puntuales que no me convencen, pero de manera global sí me resulta interesante.

Más info en My Domaine

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Lujo en Londres…

Hoy no quiero extenderme demasiado, es el cumpleaños de mi marido y merece toda mi atención. Algunos ya habréis visto en mis redes la excursión que nos hemos hecho esta mañana y es que vivir a las afueras de Madrid tiene sus ventajas, como que a menos de un kilómetro de la puerta de casa estás en pleno campo.

Como estoy de celebración quiero vestir al blog con sus mejores galas y enseñaros una casa que desprende lujo y glamur, pero no esperéis nada recargado ni ostentoso que para mí la elegancia no se traduce en «más» o en «mucho». Aquí la belleza radica en elementos de interés como las cristaleras, en los panelados de las paredes, las molduras de los techos, las carpinterías en general, en la elección de los revestimientos y materiales nobles como el mármol de cocina y baños, la escalera con piedra de Portland o la calidez que transmite la madera de abeto de Douglas y que recorre todas las estancias, también los detalles dorados o en bronce (tanto en herrajes, iluminación, griferías, e incluso en la pared de la habitación infantil), a la elección de los colores (blanco como predominante, pero también elegantes grises, azules o verdes) y a la arquitectura general de la vivienda. Se trata de un proyecto de Undercover Architecture, situado en Ladbroke Square, una zona ajardinada que pertenece a Nothing Hill (Londres). Sin duda una casa con el efecto ¡Wow! que siempre ando buscando, para un día especial como hoy :-)

Os dejo con las imágenes, yo por mi parte me voy a disfrutar del cumple de mi marido.

¡Feliz fin de semana!

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