mxTAD

El mundo está lleno de contrastes. Vengo de un fin de semana en Asturias donde la vegetación era tal, que en ciertos lugares donde el sol incidía de determinada manera el verde era tan potente, que parecía fosforito. Y ahora os traigo un paisaje casi desértico, en Méjico, que quizás no sea tan asombroso hablando de vegetación, pero al que, sin duda, no puedo dejar de sacarle sus encantos también.

Es un proyecto del estudio mxTAD, una vivienda construida para un diseñador gráfico. Observándola de frente vemos cómo la puerta principal separa la casa en dos. Y al abrir dicha puerta, el espacio discurre de manera abierta desde la entrada hasta el fondo de la casa, llegando a un patio interior cubierto de grava.

El terreno sobre el que está construido la casa, no era regular, pero se diseñó de tal manera para que desde fuera se observara una edificación completamente horizontal. Por dentro, los cerramientos de cristal, así como las ventanas (algunas de ellas con espacio para sentarse), toman una gran importancia. Los espacios se comunican entre sí a demanda como el salón, la cocina o el patio.

Para la sala de estar, el comedor y la cocina, se ha elegido la madera como protagonista, aunque en esta última se ha colocado un antepecho en color negro para proteger la zona de cocinar, que hace juego con la carpintería metálica de las ventanas. Posiblemente sea una sensación óptica mía a causa de las fotos, pero la mesa de comedor me resulta algo pequeña respecto a las grandes dimensiones del espacio, como si sus proporciones no fueran las correctas ¿no os da la misma sensación?

En casa de un diseñador no podía faltar un espacio para el trabajo, aquí se ha resuelto con una balda volada bajo una de las ventanas que dan al patio, lo que le otorga de mucha luz natural. Al ser un escritorio tan espacioso, permite que trabajen dos personas a la vez.

El dormitorio principal es muy relajante gracias a los tonos empleados, colores tierra, neutros y algún toque de negro. Además, goza de bonitas vistas gracias a una gran puerta corredera con salida al jardín, donde se ha colocado una pequeña zona de estar. Cuenta con su baño, una de las zonas que más me gustan de esta casa, con un tocador doble, espejos ovalados, azulejos rectangulares de corte tradicional (los podéis encontrar muy similares en Nais), un toque industrial en griferías y mobiliario, la combinación con la madera que hace de este baño un espacio muy cálido y por supuesto la iluminación, que siempre juega un papel muy importante en cualquier ambiente. He encontrado apliques iguales a los que hay a ambos lados de los espejos en The Masie.

Un segundo baño, sigue el mismo patrón que el baño principal, sólo que en este caso el lavabo sólo tiene un seno y se ha apostado por un gran armario para disponer de mucho almacenaje. Y todavía hay un tercero, con una pila volada, griferías encastradas en negro (al igual que el resto de la casa), pero esta vez en lugar de armario, nos encontramos con una estantería abierta donde lucen adornos de decoración, algunas revistas o pequeños cuadros.

Por último, la casa también cuenta con una gran habitación infantil basada en el método Montessori. Todo está al alcance de los niños, tanto la cuna/cama, las baldas para los libros, la cocinita para jugar, o las cajas con juguetes que directamente se apoyan en el suelo. Particularmente, me encanta la silla de loneta que parece de playa, pero en tamaño infantil. Ah! si os habéis dado cuenta, en esta habitación tampoco falta un espejo con forma circular asimétrico situado sobre la cama. Y al igual que las otras habitaciones, también tiene salida directa al jardín.

¿Qué opináis de esta casa? Es algo más moderna de lo que normalmente suelo traer. ¿Os gusta?

Imágenes: Amy Bello para Contemporist

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Studio Bright

Dicen que nuestras casas son un reflejo fiel de quienes vivimos en ellas, así que cuando es un artista el propietario de la misma, siempre encuentro algo especial que las hace diferentes. Es como si dieran un pasito más, porque su creatividad ha de aflorar por alguna parte. Y para muestra la vivienda de hoy en Melbourne, cuya propietaria es la fotógrafa Eve Wilson y su familia.

En origen se trataba de una pequeña cabaña de madera (al final del post podéis ver la imagen), pero una extensión del Studio Bright, obró el milagro. Eso sí, era todo un reto ya que el espacio era escaso y había que darle un sentido a cada rincón del que disponían, con la premisa, además, de incluir un patio interior en tono al que girara toda la casa. De ahí los bloques utilizados para la fachada que cumplen varias funciones, por un lado, proporcionan intimidad, también son un buen soporte para las plantas (un apoyo a modo de jardín urbano) y, por último, permiten que pase la luz a través de sus huecos creando un bonito juego de luces y sombras. Como imagináis, estos bloques son el sello de identidad de la casa.

El salón, la cocina, el comedor y el patio están conectados, aunque pueden independizarse a demanda. Dos grandes cerramientos de cristal permiten cerrar las puertas del patio pudiendo atravesar del salón a la cocina a través del pasillo. Este, tiene gran protagonismo y funcionalidad, se le ha dotado de mucho espacio de almacenaje, así como de chimenea en un lado y en el otro, zona de descanso. Es este pasillo precisamente, el que conduce a la vieja cabaña (donde ahora se encuentra la cocina). Los muebles de cocina están pintados en un precioso verde grisáceo, el color Dollar de Dulux, mientras que para las escaleras se eligió un tono más oscuro, el Shire también de Dulux.

En el baño se ha continuado con esta misma gama de colores en tonos grises. Tiene la particularidad que sobre la bañera hay una claraboya, por donde se puede disfrutar de la luz natural o de las estrellas, depende del momento elegido para darte el baño.

Para la habitación de la niña se ha elegido un tono más romántico, un rosa palo llamado Chinchilla Chenille de Dulux y una decoración sencilla con literas, una balda volada a modo de pupitre y una composición de láminas en la pared. Igualmente, en el otro dormitorio infantil, se ha apostado por forrar una pared con corcho, en la que va el escritorio, y poner una cama nido a continuación, unas sencillas baldas y un póster completan la deco.

La habitación principal está resguardada de miradas indiscretas gracias a sus muros de ladrillo donde, además, se enredan las plantas creando un oasis de paz. La cama va empotrada en un mueble de carpintería que alberga los armarios y las mesillas a los lados y en lugar de cabecero, la parte central se ha pintado en un tono más oscuro, enfatizando así esa zona de la pared. Para el baño del dormitorio principal, se ha elegido un tono rosa empolvado que contrasta muy bien con las maderas y los tonos de la habitación, a la vez que hace juego con los textiles de la misma.

Pero todavía esta casa esconde una sorpresa más en el tejado, una preciosa terraza desde donde divisar toda la ciudad.

¿Os gusta este tipo de vivienda o sois más tradicionales?

Fotografía: Eve Wilson para The Design Files

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

BIO-architects

En cuanto vi esta casa, me vino a la mente la que unos amigos se están rehabilitando en el pueblo y, cuyo salón, es muy similar a este. Tenían ciertas dudas de cómo amueblarlo y sobre todo dónde poner la chimenea, me ha parecido que quizás viendo esta idea podría servirles de inspiración. La distribución es la misma, salón y cocina contiguos con el ventanal enfrente, sólo que en su caso está en el otro sentido, pero la idea les sirve igual (salvando que su salón es algo más pequeño y lo de la librería y el comedor, habría que organizarlo de otra manera).

La casa de hoy trata de un proyecto de vivienda modular de BIO-architects, formada por módulos que se fabrican y decoran en fábrica para luego ser ensamblados en un par de días en su destino final, para los acabados exteriores se requieren un par de semanas más. Cualquiera lo diría ¿verdad? Estas casas están construidas con materiales ecosostenibles, con aislamientos altamente preparados y con soluciones tecnológicas que ofrecen todas las comodidades necesarias.

La vivienda, de 138 metros cuadrados más otros 50 de terraza, se diseñó para una familia. El interior está basado en un concepto abierto que conecta con el exterior gracias a los enormes ventanales, todas las habitaciones, además, poseen luz natural. Los espacios están tan bien aprovechados que las habitaciones fluyen una tras otra, sin pasillos de por medio.

En el centro de la fachada principal encontramos la puerta de entrada, nos da la bienvenida un gran recibidor con perchero de madera para colgar abrigos, un banco para sentarnos y poder descalzarnos con comodidad y enfrente, una enorme pared de espejo que, a su vez, esconde sitio de almacenaje. La visión que nos ofrece la entrada al fondo no puede ser más sugerente, una enorme librería con una zona reservada a tal fin que invita a quedarse en ese rincón.

Como no podía ser de otra manera, el cuarto de estar gira en torno a sus vistas. Todo está ubicado de tal manera que el punto focal se dirija hacia la vidriera y el paisaje exterior. De ahí la posición del sofá y también de la chimenea. Junto a la sala de estar encontramos la cocina, en un espacio contiguo y abierta al salón. También dispone de mucha luz exterior ya que se sustituyó uno de los frentes de trabajo por un gran ventanal, además, junto al office, en lugar de pared otro cerramiento de cristal comunica la cocina con la terraza. Ésta, de 50 metros cuadrados, es un comedor al aire libre que está cubierto para resguardarse de la lluvia en invierno y del sol en verano. Tiene también columpios y sofás.

Los dormitorios, tanto el principal (con vestidor y baño privado), como el resto, siguen una misma línea. Funcionalidad y sostenibilidad, una misma madera para todos ellos, colores blancos y beige para transmitir calma (aunque con toques de negro que aportan elegancia) y por supuesto, enormes ventanales que los inundan de luz.

Este tipo de construcciones, las casas modulares, tienen múltiples beneficios. Se reducen la emisiones de carbono en su fabricación y en la optimización del transporte, se utilizan materiales renovables, es posible desmantelar la casa tras muchos años o simplemente cambiarla de ubicación sin que el terreno sufra, hay un importante ahorro energético en cuanto a fabricación,… en fin que son todo ventajas con resultados fantásticos ¿Invertiríais en una casa modular o preferís las tradicionales?

Imágenes: BIO-architectcs

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

La belleza de las curvas…

A la vista está lo que ha llamado mi atención de esta casa del barrio londinense de Walthamstow. Sus techos abovedados, a pesar de haber sido fruto de restricciones presupuestarías y una estricta planificación, han resultado convertirse en lo más peculiar y característico de a la misma.

La pequeña casa victoriana ya existente, sufrió una remodelación por la parte del jardín a la que se le adosaron dos extensiones algo inusuales. Como el presupuesto era muy ajustado, se inspiraron en las técnicas de construcción naval utilizando para ello, contrachapado de abedul en el techo creando así, esta forma tan característica como de casco de barco invertido que le aporta visualmente mucha amplitud, y al tener forma curva, ocupa menos espacio (tenían el hándicap de estar muy pegados a las casas colindantes). Para aportar más luz, en la parte más oscura de la cocina (al fondo, donde no hay ventanas) se instalaron tragaluces en los techos, de esta manera la iluminación natural estaría garantizada en toda la estancia.

Y ya que estamos, las curvas no sólo las podemos ver en el techo, otros elementos también las contienen. Como el diseño de la puerta corredera de la cocina, el acabado de las escaleras, piezas de mobiliario y decoración, o la mayoría de ventanas que dan al exterior. Por cierto, el gran ventanal del que disfruta la cocina dispone en su parte interior de un banco, por lo que si la ventana se encuentra tanto abierta como cerrada, pueden sentarte en él y disfrutar de las vistas del jardín.

En cuanto al color, hay dos zonas claramente diferenciadas. En los espacios comunes, predominan los tonos neutros junto a la madera, mientras que las zonas de noche se han enfatizado con tonos más oscuros que aportan calidez y elegancia. El uso del color es una manera muy efectiva de generar carácter e impacto a bajo coste.

El mobiliario me encanta, una sutil mezcla entre un continente moderno y un contenido con aire mid-century. Confieso tener mi pieza  favorita, la mesa y las sillas de comedor situadas en la cocina, aunque sin duda de esta casa me quedo con la parte arquitectónica, con el añadido de la cocina y sus techos abovedados en madera contrachapada de abedul. ¿No os resulta súper original?

Imágenes: Roar Architects

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Casa Cumbre. Viento Norte Arquitectura

Antes de empezar, quería hacer un inciso sobre el post de la semana pasada. Algunos me preguntasteis sobre el revestimiento del baño infantil, tampoco yo lo tenía muy claro, apostaba por un porcelánico ya que se encontraba en todo el perímetro del baño. Pregunté al departamento de prensa de Susanna Cots y hoy me han confirmado que se trata de papel pintado de la firma Wall&decò, al entrar en la web he visto que tienen una colección llamada Wet-System especial para zonas húmedas, allí he encontrado el susodicho papel. Así que resuelta la duda. Os animo que echéis un ojo a los diseños, los papeles son maravillosos.

Vamos ya con el post de hoy. Llegaréis a un porche cerrado, tipo invernadero, entonces entenderéis por qué me ha conquistado esta casa chilena. No es que el resto no me guste, que también, pero ese espacio me ha eclipsado. Se me ocurrirían un millón de usos para darle a ese rincón tan especial, aunque en este caso lo han utilizado como invernadero para las plantas y zona para las mascotas.

Por gustarme, me atrae incluso el nombre de la casa y del estudio de arquitectura responsable de su ejecución. Se llama Casa Cumbre y ha sido realizada por Viento Norte Arquitectura es como que todo me suena bastante idílico ¿no? Se sitúa en la localidad de Las Quemas, cerca de Puerto Varas (Chile), en medio de una gran pradera de pastoreo. Por su parte trasera, la vivienda tiene unas privilegiadas vistas a lo lejos, de la cordillera de los Andes y al rededor, disfruta del jardín y de toda la naturaleza del entorno. Gracias a los grandes ventanales, estratégicamente colocados de este a oeste, la exposición a la luz natural está garantizada todo el día, captando la luz desde que amanece hasta que se pone el sol.

Todas las zonas comunes son abiertas y comparten espacio, además, con doble altura, lo que las hace más luminosas y la sensación es de total amplitud. Además de la cocina, el comedor y el salón nos encontramos con un añadido, el espacio estrella, ese que tanto me ha enamorado, una especie de jardín de invierno, cerramiento, o invernadero, podéis llamarlo como queráis, cuyo techo y paredes acristaladas hace que la sensación sea de estar en el exterior cuando en realidad, se puede disfrutar incluso en pleno invierno y con lluvia. Su suelo porcelánico tipo hidráulico, lo hace especialmente sencillo de mantener. Como os decía antes, podría tener mil usos, pero en este caso quienes más lo disfrutan son las mascotas de la casa y las plantas, aunque seguro que en esa mesita estratégicamente colocada, algún que otro café contemplando el paisaje y al calor del sol del invierno, habrán pasado momentos de completo relax (y si no lo han hecho, les falta un tornillo).

La casa está dividida en alturas, en la parte baja se encuentran las zonas comunes de las que hemos hablado, pero también, un dormitorio de invitados con su propio baño. En una segunda planta accedemos a una sala de estar, el dormitorio principal con baño en suite y armario tipo walk-in closet y, por último, una pequeña zona de trabajo.

Toda la vivienda está construida con materiales que la conectan con la naturaleza y transmiten calidez. Acero y madera en el interior y un exterior de zinc negro combinado de nuevo con madera.

En cuanto a decoración, hay una sencilla mezcla entre lo industrial, lo vintage y lo rústico, muy acorde a la esencia de la vivienda. Mucho mobiliario en hierro que encuentra su réplica en las vigas, los cerramientos, las estufas,… Cierta osadía en el uso del color, pero sólo en puntos muy determinados, como el frente amarillo de la cocina (que puede verse incluso desde la planta superior), o el porcelánico imitación hidráulico del patio interior o invernadero. La parte rústica está representada por el mobiliario de cocina, todo en madera, o ciertas piezas en fibras naturales (como la lámpara del comedor), también en el cálido espacio destinado a despacho, realizado con una sencilla mesa de caballete y una butaca. En general la casa es un mix decorativo bien avenido donde cada pieza tiene un porqué y un para qué, sin que ninguna cobre más protagonismo que las otras.

Sencillo, sin más. ¡Pero ese cerramiento interior, puffff! me ha dejado loca. ¿Qué pensáis vosotros?

Imágenes: Matías Riveros para Dwell

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Arthur Casas

Los que estáis suscritos al blog, habréis recibido ya un spoiler del post, es decir, las imágenes de la casa, aunque no el texto. Siempre subo primero las fotos y hago una previsualización para ver si han quedado bien, pero me debí confundir y en lugar de comprobar el borrador le he di a publicar directamente, así que muchos recibiréis el post dos veces, con y sin texto. Lo siento.

Cuando he descubierto este proyecto de Arthur Casas en São Paulo, ha sido amor a primera vista. Me fascina la calma que desprende, los materiales utilizados, el mobiliario, la combinación de elementos contemporáneos con piezas de corte más artesanal… Toda ella es sin duda, un paraíso acogedor y envolvente. Si tenéis tiempo os recomiendo que veáis las fotos en tamaño grande en la propia web de Arthur Casas, poder apreciar cada detalle, por ejemplo, de esta espectacular cocina, no tiene precio.

La vivienda se diseñó para una pareja con dos hijos. Tiene nada más y nada menos que 430 metros cuadrados, con amplios espacios comunes donde pasar tiempo en familia, además de dormitorios para cada uno de sus miembros.

Se divide en cuatro plantas, por un lado tenemos el sótano, que se ha destinado al lavadero y el garaje. En la planta baja, la que tiene acceso desde la calle, esta es el área de día donde comparten espacio el salón-comedor con la cocina y un gran patio con piscina. La primera planta se ha destinado por completo a los niños con sus habitaciones y área de juegos. Por último, encontramos el piso superior, los dominios de los padres, donde disfrutan de su dormitorio, vestidor, baño y una zona de despacho. Para más comodidad, todas las plantas están conectadas mediante un ascensor.

Se simplificó mucho en cuanto a materiales se refiere creando así, una continuidad a lo largo de toda la vivienda. El revestimiento en las paredes de la planta baja y de todas las carpinterías (incluidos los armarios), están realizados con el mismo suelo empleado en los pisos superiores, así como también las escaleras. Para la cocina se utilizó un pavimento de granito color almendra muy similar al tono de las paredes y el resto de los complementos que llenan el espacio, creando un ambiente muy envolvente. Para los baños se usó un único material, mármol calacatta.

Para crear aún más sensación de calidez, también se ha jugado con la iluminación pensada para que, de forma estratégica y usada indirectamente, cree puntos focales que destaquen aquellas piezas o zonas a demanda. Como la estantería de la cocina adornada con piezas cerámicas, la trasera que recorre el mueble bajo del salón o el led que te acompaña el trayecto del suelo del pasillo, por poner algún ejemplo.

Y dejo una vez más lo mejor para el final, un maravilloso patio con zona de estar, comedor, una amplia piscina y mucha vegetación. No tengo claro si quedarme con el interior o el exterior, aunque a estas alturas del año la piscina me llama.

Imágenes: Arthur Casas

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Barrio del Carmen, Valencia

Ayer se cumplieron tres años desde que nos encerraron. Cual película de ficción y de terror, por qué no decirlo, las calles se quedaban vacías y una desconocida pandemia arrasaba el mundo entero. ¿Quién nos iba a decir que viviríamos una experiencia así? Me hizo pensar mucho, sobre todo en la fragilidad del ser humano, nunca hubiera imaginado que algo tan pequeño como un virus pudiera hacer tanto mal.

Durante el tiempo que estuvimos obligados a estar en casa y que cada uno aguantó a su manera, los que teníamos un espacio al aire libre, por pequeño que fuera, éramos unos afortunados. Poder disfrutar de un jardín, terraza o incluso un pequeño balcón, era algo por lo que estar agradecido cada día. La pandemia hizo mucho daño, pero creo que más aún, a aquellos que la pasaron solos y en espacios cerrados.

Si hay algo que me ha enamorado de la casa que os traigo hoy, ha sido precisamente su patio. Imaginad vivir en pleno Valencia y poder disfrutar de un patio privado como este. No digo que sus inquilinos fueran felices con el encerramiento durante la pandemia, pero seguro que lo pasaron de una manera mucho más amable y menos claustrofóbica que otras personas no bendecidas con tan necesario espacio.

Fuera de aquellos años, que gracias a Dios hemos dejado atrás, sin duda el patio de esta casa debe de ser uno de los espacios más vividos. Primero, porque nos encontramos en la capital del Turia, donde incluso en invierno se disfrutan de temperaturas cálidas y segundo, porque al ser un espacio tan privado con zona de estar y comedor, es el sitio ideal para estar con familia y amigos, recibir visitas y disfrutar de largas jornadas al aire libre ¿no creéis?

Esta vivienda centenaria del céntrico barrio del Carmen en Valencia, pertenece a una pareja amante de la música y el cine. Confiaron la rehabilitación integral a la firma local DG Estudio, dándoles total libertad para diseñar su hogar. La casa se dividió en tres áreas, desde la entrada donde encontramos una acogedora sala de estar, pasando por la cocina abierta (el corazón de la casa), hasta llegar al dormitorio principal con vestidor, una pequeña zona de estudio y baño propio, todo con salida al patio.

Toques de color salpican la vivienda aquí y allá, se ha arriesgado con las baldosas en tonos amarillos y azules, los armarios de la cocina también en azul y los ventanales amarillos que dan paso al patio interior. Patio donde se han querido conservar en sus muros, las cicatrices del pasado.

A pesar de los toques de color, nada se ve recargado gracias a la elección del mobiliario y al blanco de las paredes que lo inunda todo de luz. Unas sencillas baldas voladas recorren la pared a modo de estantería, con módulos cerrados en su parte baja que ocultan aquello que no queremos ver. Tanto el comedor como el resto de las carpinterías, llevan similares tonos de madera, un tipo de roble blanqueado que hace que los espacios no se vean recargados. Como veis el amarillo está presente también en piezas de mobiliario, como las sillas del comedor.

La zona de noche se ha dividido a su vez en tres espacios, la de dormir propiamente dicha, un vestidor con dos grandes armarios enfrentados y, por último, tras el armario, se ha creado una zona de despacho, con una sencilla estructura volada de madera que va de pared a pared que hace las veces de escritorio y el mismo tipo de silla que encontramos en el comedor que, al recoger todo el contorno de la espalda, es perfecta para trabajar también.

Pero sin duda alguna la joya de la corona en esta casa es el patio, con encanto, con historia, con alma y con cientos de posibilidades. Yo también tengo patio, pero «mataría» por uno como este. A ver si me pongo con el mío, que ya se sabe… «en casa de herrero, cuchillo de palo».

Fotografía: @fotografadearquitectur / DG Estudio

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Planchas de metacrilato para exterior: usos, ventajas y características

El metacrilato, concretamente las planchas de metacrilato, es un material resistente que contempla muchos usos en la decoración interior, pero también en la exterior. En los últimos años ha registrado un aumento de demanda; y es que sus características, su gran capacidad de personalización completamente a medida y su resistencia, entre otros, hacen que sea una opción realmente interesante para el exterior de las viviendas.

¿Qué es el metacrilato?

El metacrilato, conocido también por su nombre técnico polimetilmetracrilato (PMMA), es un material plástico que está formado por polímeros del metacrilato de metilo. Es un material sólido, transparente, rígido y altamente resistente a los agente atmosféricos. Esto hace que sea uno de los materiales plásticos más usados actualmente.

Hay que señalar que el metacrilato es una de las mejores alternativas al vidrio, por este motivo también es conocido como “vidrio acrílico”. Cuenta con muchas características propias del vidrio, añadiendo además algunas ventajas: como por ejemplo que es irrompible, muy flexible e incluso más transparente.

Las ventajas de las planchas de metacrilato en exteriores

La naturaleza del metacrilato es fuerte y muy resistente. Esto ya nos hace ver que es un material interesante para colocar en exteriores. En este punto, sería interesante detallar un poco más aquellas ventajas que tiene este material frente al vidrio. Similares pero realmente diferentes tanto en su composición como en sus características principales. Si tienes la duda entre ambos materiales, quizá sea hora de saber cuáles son las ventajas del metacrilato en los exteriores y cómo puede desbancar por completo al vidrio.

Planchas resistentes al sol

Estas planchas son muy resistentes al sol. Esto significa que su apariencia no se verá afectada por los conocidos rayos ultravioletas, algo que otros materiales no pueden decir. El estado estético del metacrilato podría aguantar sin problemas unos 10 años con una exposición exterior.

Un gran aislante térmico

El metacrilato es, además, uno de los materiales más aislantes frente a los cambios de temperatura. No importa si es frío o calor, el metacrilato nos aislará de ambos. Por este motivo su uso está aumentando tanto en los proyectos de exteriores de zonas cálidas y zonas frías.

Dureza extrema

El metacrilato es mucho más duro y resistente que el vidrio. Aguanta mejor los golpes, algo que hace que sea muy recomendado en zonas del exterior que requieran una mayor resistencia. El vidrio, por su parte, es mucho más sensible a los golpes, siendo además mucho más peligroso en el caso de roturas.

Un material muy ligero

Hablamos de un material que nos está ofreciendo mucha más resistencia y dureza, pero al mismo tiempo, el metacrilato es muchísimo más ligero que otros materiales que se usan en el exterior. Esto significa que será mucho más sencillo transportarlo y manipularlo.

Gran capacidad de personalización

El metacrilato cuenta, además, con un gran grado de personalización. Por un lado, las planchas pueden fabricarse en el grosor que queramos. Esto hará que se ajusten por completo a los diferentes usos que pueden tener en el exterior. Además, también es posible personalizar su color e incluso realizar algún dibujo serigrafiado.

Un material que nos protege

Uno de los aspectos que más ha impulsado el uso de este material los últimos años ha sido su gran capacidad de protección frente a los agentes externos. Es un material que cuenta con una naturaleza impermeable y completamente antitranspirable. Si lo pensamos, esto es clave a la hora de protegernos contra bacterias y virus como el Covid-19. En el uso de restauración y ocio ha sido un material clave para adaptar terrazas y otros espacios a las nuevas normativas sanitarias.

Como podemos apreciar, con todas estas ventajas es difícil que el vidrio pueda ganar la batalla a un cerramiento exterior de metacrilato; y es que, además de todo lo expuesto anteriormente, las planchas de metacrilato son más económicas que el cristal templado, algo que termina de inclinar definitivamente la balanza.

¿Cómo usar el metacrilato en el exterior?

Si bien es cierto que las planchas de metacrilato son muy usadas en interiores, por ejemplo en mamparas de ducha o vitrinas, en exteriores es donde más partido podemos sacar a sus ventajas.

Podemos usarlo, por ejemplo, como cubierta transparente para terrazas, para balcones o porches. Son muy prácticas incluso para la zona de la piscina, para cubrirla y hacerla un espacio cerrado. De esta forma, podremos usar todos estos espacios también en invierno o cuando llueva; y es que los cerramientos de metacrilato nos protegerán.

Otro uso a caballo entre el interior y el exterior de la vivienda es la creación de claraboyas. Es uno de los usos más demandados de este material. El motivo es que su formato en planchas permite una fácil manipulación. Además, dada su gran resistencia al clima y su condición de material irrompible, puede dar muy buenos resultados en estos elementos arquitectónicos.

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

KLH Homes

Ya estoy de vuelta por aquí después de unas Navidades ¿Cómo las describiría? estresantes al principio y de desconexión total, la segunda parte de ellas. Se puede decir que he tenido un poco de todo. Espero que vosotros hayáis disfrutado de estos días que, aunque yo sea un poco Gringh, sé que a la mayoría os gustan estas fiestas. Los días que he estado en el pueblo sin hacer prácticamente nada y sin ver a nadie, esos no los cambiaba por nada. Paseos mañaneros con mi marido y la perrita por los pinares, un pequeño aperitivo y después de comer, sofá, manta y chimenea, ¿puede existir mejor plan? La pena es que todo lo bueno, se acaba.

Y comenzó la rutina y los propósitos, ¡ah! espera, que hace años que paso de propósitos, para qué si luego la vida me lleva por donde se le antoja, o suceden cosas a mi alrededor que hacen imposible que éstos se puedan cumplir. Y claro, luego viene la frustración y los «no puedo» o «no llego», así que mejor dejar el látigo en el armario porque ya la vida me lo pone bastante complicado como para hacerme una lista de deberes que por desgracia luego no puedo cumplir. Prefiero dejarme fluir, para bien o para mal.

Ya que vengo del campo, me quedo virtualmente un poco más en él y os llevo a lo que era una granja abandonada al final de un camino. ¡Menudo hallazgo para esta familia! Está en Kalamazoo, Michigan, y son tres casas individuales conectadas a través de pasarelas de cristal con tres dormitorios y tres baños y unos 260 metros cuadrados habitables en total. Para su rehabilitación contactaron con la diseñadora Liz Hoekzema de KLH Homes, descubriendo que la casa original era insalvable pero sí que lo era el granero de más de 100 años, que fue conservado como gallinero.

La vivienda lleva por nombre La Casa de Los Tres Picos en referencia a sus tres módulos, en uno de ellos se encuentra la zona de descanso con sus tres dormitorios y baños, en la siguiente sección, la central (comunicada, como he dicho antes, a través de un pasillo de vidrio) están la cocina, despensa, salón y salita de estar, por último, en la tercera, se sitúa el garaje.

Tenían claro que querían aplicar la técnica japonesa shou sugi ban que consiste en quemar y cepillar cada una de las tablas de cedro con las que va revestida tanto la casa como el granero. Un duro trabajo en el que los propietarios quisieron implicarse, tanto es así, que en medio del camino pensaron dónde se habían metido, pero sus dudas se disiparon al terminar todo el proceso y ver el resultado final con gran satisfacción.

Mención especial a muebles como el que vemos en la cocina, lo que parece un antiguo archivador y sin embargo, esconde un armario con gran espacio de almacenaje para albergar ollas y sartenes. Son piezas que dan personalidad y carácter a la vivienda. Otra pieza original es la cama colgante del dormitorio principal, es como si de una hamaca se tratase para evocar la sensación de estar colgado entre árboles. De ahí también los numerosos ventanales a su alrededor, que hacen que la conexión entre exterior e interior sea total. Para más inri, una gran chimenea al otro lado de la cama, pone el broche de oro a la sensación de confort. ¿Podéis imaginar dormir en esa habitación y a su vez pensar que estáis en el campo junto a una fogata, colgados en una hamaca bajo dos árboles? Idílico ¿verdad?

La chimenea además, conecta la habitación principal con la contigua, sirviendo para ambas estancias y dividiendo los espacios.

En la habitación infantil se maximizó el espacio construyendo zonas de almacenaje y tocador dentro de los armarios, de tal forma que no obstaculizasen el espacio. También se construyeron unas escaleras que llevaban al desván de los niños, homenajeando así al desván del granero.

La casa también tiene un porche delantero donde disfrutan del comienzo del día, con la chimenea puesta, una taza de café y si el tiempo lo permite, el sol entrando por los ventanales ¿se puede pedir mejor forma para arrancar la mañana? Creo que no…

Imágenes: Dwell Creative Services

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Home Tour Navideño

Lo primero de todo quería agradecer a todos aquellos que se han suscrito al blog en estas últimas semanas, aún me sorprende que después de tantos años este, mi pequeño espacio, siga generando interés. Y como muchos sois nuevos por aquí, os contaré que no soy una persona muy fan de la Navidad, es una época que me trae tristes recuerdos y creo que se ha perdido todo el sentido de estas fiestas, sólo veo consumismo sin sentido. La única parte positiva que le saco son las reuniones familiares o con amigos, pero en realidad es algo que puedes hacer igualmente durante el año y con mucho menos estrés. En fin, no es que sea El Grinch de la Navidad, pero estas fechas me sobran un poco.

El nuevo miembro de la familia, nuestra perrita Titi, ha sido la excusa perfecta para no sacar los adornos. Quizás la casa esté más tristona pero en esto sí que antepongo a mi peludita a cualquier decoración, no quiero pasar las fiestas agobiada porque la perrita se ha comido los adornos navideños o parte del árbol de navidad y tiene una obstrucción abdominal.

Pero como sé que por aquí a la mayoría os gustan estas fiestas, he querido poner un punto navideño en el blog, con un fantástico home tour de una casa en Comillas, Cantabria. Partimos de un entorno inigualable, el pueblo, contamos con una edificación del Siglo XVII y su orientación no puede ser mejor, dando una fachada al pueblo y la otra mirando al mar. Con estas premisas es difícil que las cosas se den mal.

La casa, que está en el casco histórico, se encontraba en muy mal estado por lo que necesitó de una rehabilitación completa. Se mantuvo la fachada de piedra y se rehicieron las carpinterías y viguería, pero respetando su esencia y el aire tradicional. La reforma fue llevada a cabo por Hermanos Vega Díaz junto al arquitecto Jacobo García Germán.

La casa es tradicional por lo que se apostó por una decoración navideña que, aunque remarcara este estilo, también le diera una nota de color con toques verdes, azules, blancos y elementos naturales como el pino, las cestas o las piñas, añadiendo además, pinceladas más modernas como los farolillos o las estrellas de alambre. Donde mejor se percibe este equilibrio es en la mesa de comedor, es francesa de la tienda Arteslonga, para aligerar su peso visual se ha vestido con un suave mantel de lino arrugado, vajilla de loza en color grisáceo, coronas plateadas de El Corte Inglés colgadas en el respaldo de las sillas, ramas naturales de laurel, una combinación de farolillos con velas mezclados con pequeños porta velas con forma de estrella en cemento, el toque final lo pone el cuadro de Carlos Arriaga con tonos azulados que actualiza el conjunto.

Sutilmente a la preciosa cocina abierta al comedor, también llegan los toques navideños. Detalles como una estrella de alambre o toques naturales, coronan la campana extractora. El mobiliario de la cocina es de la firma Cea Mobiliario, con encimera de Neolith y suelo modelo Havanna Jazz, de Roca.

La escalera no podía quedar atrás, por ella también se han dispuesto motivos vegetales entrelazados mezclados de nuevo con estrellas de alambre, otras plateadas, piñas y en el suelo, más attrezzo navideño como farolillos y una cesta con regalos.

El dormitorio tampoco se salva de pequeños toques que nos siguen recordando a la Navidad. Una corona en la ventana o una estrella sobre la antigua cómoda, ambas de Los Peñotes. Al igual que el baño, donde encontramos de nuevo una estrella luminosa en la encimera, así como una pequeña composición de mini árboles.

Si os preguntáis por el precioso color que unifica todas las estancias de la casa, se trata de un verde grisáceo de la marca Jotun con referencia L8.05.45 (aunque no sé vosotros, pero yo lo veo más bien azul grisáceo, en cualquier caso me encanta).

Y hasta aquí este home tour navideño, que si os soy sincera he buscado más por tipo de casa que me motive que por decoración navideña, aunque he de reconocer que ésta, es bastante discreta. ¿Qué os parece a vosotros?

Fotografía: Felipe Scheffel para El Mueble

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.