Un proyecto de Azul Tierra

Hace un par de años un gran amigo nuestro nos invitó a pasar unos días en su casa, en un pequeño pueblo de Asturias. Aquella casa se me quedó grabada, no es que fuera ostentosa, ni de diseño, aunque bonita era un rato, pero tenía algo aún mejor, sentarte en un sofá donde tienes vistas al mar por un lado y a la montaña por el otro, es algo que no tiene precio. Sueño con volver a ir, aunque sinceramente sueño más con poder volver a ver a estos amigos, que la pandemia ha hecho que llevemos algo más de un año sin vernos y les echo muchísimo de menos.

Cuando he visto el salón de la casa que traigo hoy y más concretamente ese sofá frente a la ventana con vistas al mar, inmediatamente me ha trasportado a ese recuerdo y eso que como veréis aquí faltaría la montaña, pues se trata de una vivienda en la Playa de San Juan (Alicante), pero no hablo de paisajes sino de sensaciones.

El proyecto de reforma de esta casa fue realizado por Toni Espuch, al frente de la firma Azul Tierra desde 1994. Se trataba de crear un espacio lo más abierto posible para una familia de 5 miembros, así que salón, comedor, cocina y recibidor, ocupan un mismo espacio (incluso la zona de lavado, oculta tras las puertas antiguas de madera que destacan en la zona del salón como un elemento decorativo más). Las zonas privadas constan de dos dormitorios, el principal en suite con vestidor y el infantil con literas y su propio cuarto de baño también. Para separar la zona de día de la de noche, se ha utilizado un gran cerramiento de hierro y cristal, con estructura reticular en negro, además de separar los ambientes es una manera de distinguir ambos espacios poniendo el contraste de color ya que tanto paredes como suelo, están pintados de blanco.

Respecto a la decoración, hay un mix muy calmado entre piezas sencillas de fibras, textiles de lino o algodón, maderas naturales, mezcladas con algunas antigüedades de corte oriental. Todo fluye de manera sencilla a través de espacios abiertos y llenos de luz, tan sólo interrumpidos por materiales de estética brutalista como las columnas de hormigón o algunas piezas realizadas en cemento (la mesa de la cocina y la encimera, por ejemplo). Pero la realidad es que el conjunto, gracias a luz exterior, al mar que entra directamente desde cualquier rincón del salón y al predomino de una decoración sosegada, hace de esta casa, el lugar perfecto para el descanso y la contemplación.

Esta panorámica me encanta. Primero por el mix de piezas, las mesas de centro y el banco asiático antiguo, el aparador del siglo XVIII, las bonitas sillas de mimbre de Azul Tierra, combinado con el sofá de lino blanco de la misma tienda. Y segundo por el detalle de aprovechar el bajo de la ventana sin entorpecer las vistas. Ese banco puede servir en un momento dado como asiento extra y mientras no se usa, puedes almacenar sin que por ello dejes de ver el mar. Además, cierra el espacio de tertulia (es el lugar donde normalmente estaría ocupado por un televisor, pero en este caso obviamente sería un crimen).

¿Podéis imaginaros desayunando aquí con esas vistas al mar? Ni tan siquiera los pilares de hormigón son capaces de distraer la mirada, están perfectamente integrados en la decoración.

Como no hay pasillos, al cerramiento de hierro y cristal se le han puesto unas cortinas de lino para mantener la privacidad en el dormitorio principal, al que se accede directamente desde el salón. Tras el dormitorio, encontramos el vestidor y el baño, donde también se han incorporado piezas antiguas (como la cómoda de barco donde se ha situado el lavabo), destacando su personalidad.

El cuarto de las hijas, también se accede desde el salón, a través de una puerta de madera. Es una habitación compartida, con su baño también en suite.

Imágenes: Elle Decor

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Chelsea Hing y su refugio

Son muchos los que durante la pandemia han huido a lugares tranquilos en busca de un refugio donde, si no eliminar toda posibilidad de riesgo de contagio, al menos minimizarlo al máximo. Obviamente ni los que tenemos segundas residencias en pequeños pueblos, siempre podemos optar a esa oportunidad, muchos nos vemos anclados por los trabajos, los colegios de nuestros hijos, etc. De no ser por todo esto, yo ahora mismo estaría viviendo rodeada de pinos.

Esta casa es precisamente eso, el refugio de una conocida Relaciones Públicas australiana, llamada Kate Dinon, que aunque ya era su casa de verano años antes, se utilizó como refugio para ella y su familia durante los meses más duros de la pandemia. Remontándonos a su adquisición allá por 2015, cuando sólo buscaban una casa de vacaciones, fue gracias a su puesto de trabajo y a la gran cartera de creativos que tenía a su alcance, lo que le permitió conocer los proyectos de Chelsea Hing, y por la que se inclinó para encargarle la reforma integral e interiorismo en el momento en que se enamoró y compró esta bonita casa de los años 60 situada en Balnarring Beach (Australia).

El arte tiene un valor muy importante en la vida de la propietaria de ahí que encontremos obras incluso en la cocina. Pinturas de Miranda Skoczek, Eleanor Louise Butt, Del Kathryn Barton, se exhiben en sus paredes, y no sólo eso, también la literatura se expone en las librerías para ser vista como si de arte se tratara.

Todas las habitaciones siguen una misma línea cromática, sin distracciones, porque lo importante como he dicho está en las paredes. Los tonos madera y el mobiliario de fibra aportan la calidez a aquellos de color negro, el contrapunto relajante lo pone ese bonito color verde elegido para las zonas de relax, como los baños y los dormitorios. Si os fijáis parece que sólo hay un baño, pero son dos. Son casi idénticos en materiales y colores, pero uno tiene bañera exenta y el otro ducha, a uno le han puesto un bonito espejo rectangular de bambú mientras el otro, tiene forma circular y por último, uno lleva suelo porcelánico (de Eco Tile Factory, como los azulejos de la cocina) mientras el otro es de madera. En los dormitorios, se repite el mismo esquema, ambos con textiles de lino en rosa palo, cojines de rayas, el mismo verde utilizado también en los baños, pero cambian pequeños detalles como el tipo de cama, una con dosel y la otra sencilla, o la obra de arte que luce uno de los dormitorios pero en el otro no.

De esta manera conseguimos una sensación de unidad en toda la vivienda, incluida la cocina (la joya de la corona), que aunque carezca de ese verde tan apacible, repite otros patrones de la casa como los azulejos del antepecho de la zona de cocción que se han alargado hasta el office, o el resto de los colores. Si os dais cuenta, hay un guiño al verde gracias a la planta situada sobre a encimera.

Como no podía ser de otra manera, tratándose de una casa para disfrutar sobre todo en verano (aunque las circunstancias hayan hecho que las estancias de los propietarios se alarguen más), los exteriores cobran también protagonismo. Por desgracia sólo tenemos una pincelada de lo que es, pero con la imaginación que tengo a mí me basta y me sobra con ver la ducha exterior para saber que probablemente el resto, tampoco tenga desperdicio.

¿Vuestras circunstancias os han permitido escapar de la pandemia a un sitio más relajado donde pasar estos tiempos tan duros? Soy toda oídos…

Imágenes: Chelsea Hing / Design Files

 

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Casa de pueblo en el Empordà

Seguro que a más de uno esta historia le resulta familiar. Veranear de siempre en un pueblo, tener tu casa, más o menos grande, el tiempo pasa y la familia crece. Y llega ese momento en que te tienes que plantear qué hacer, ¿abandono el nido y busco otra casa para mi familia? ¿Es la vivienda familiar lo suficientemente grande como para adaptarla y convivir? ¿Existe alguna manera de ampliar? Las casuísticas son tan amplias, como diferentes tipos de familias y viviendas pueden existir.

Esta casa de pueblo en el Empordà es un ejemplo de ello. Aunque no lo parezca se trata de la ampliación de una vivienda en lo que antes era el porche de la casa familiar, que se encuentra a 200 metros de ésta. La propietaria, heredera de la vivienda, en lugar de buscar otro lugar, viendo que el espacio se quedaba pequeño para toda la familia, optó por quedarse y acometer este proyecto aprovechando el antiguo cobertizo y la barbacoa.

La planta es de concepto abierto, aunque los arcos del antiguo porche, se encargan de delimitar los espacios haciéndolos más acogedores. A continuación del salón se ha dejado una zona de despacho, ya que la propietaria es dueña de una bonita firma en Barcelona de detalles decorativos en fieltro hechos a mano, Twin Sittings.

Todo en la casa es atemporal, tanto los colores (muy mediterráneos, neutros, verdes, azules y algo de gris para dar profundidad), como las texturas, los acabados y muebles. Muchas fibras naturales, linos, cerámica, hidráulico, maderas, hierro,… Además, bañado por la gran cantidad de luz natural que ofrecen los ventanales que dan al jardín, ambas cosas (la abundancia de luz y ese jardín) son para mí, los dos puntos fuertes de esta vivienda.

La cocina es la original del porche, tan sólo se han cambiado las cortinas que ocultaban el interior de los muebles por unas puertas más estéticas y por supuesto, se ha mantenido el concepto de gran comedor integrado en el espacio, tal y como estaría si fuera en un exterior. Lo que sí se colocó después, fue el antepecho de baldosa hidráulica que le da un aire a cocina antigua, no es que sean baldosas antiguas pero sí son artesanales, de ahí ese aire en sus colores desgastados.

Increíble debe ser la sensación desde el dormitorio, ya que abriendo las puertas puedes ver la casa completa, incluso el jardín. Aunque desde la propia cama ya las vistas son inmejorables, el jardín con la piscina y como único ruido, el de las campanas de la iglesia que se encuentra justo al lado de la finca.

Si queréis más información sobre alguna pieza en concreto, podéis leerlo aquí. Perdonadme esta semana que estoy malita y no doy para más, prometo la semana que viene compensar :-)

Imágenes: El Mueble

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Reforma en Barcelona por The Room Studio

Estoy trabajando en un proyecto de decoración y ahora también reforma, donde el propietario es muy fan de las piezas de diseño, mientras su mujer necesita toques de muebles más cálidos y con cierta personalidad, que hagan de su casa un hogar. Como dice ella quiere escapar de esa sensación de hotel donde todo es muy bonito, pero casi parece que no se puede usar. Llegar a conseguir ese equilibrio es verdaderamente complicado, aunque creo que poco a poco lo vamos consiguiendo. Y cuando digo poco a poco, es a paso de tortuga, porque este trabajo se está alargando más de la cuenta, no por culpa de mis clientes y tampoco mía, pero a veces la burocracia lo retrasa todo, no nos queda otra que seguir planificando y tener paciencia.

Hoy os traigo una vivienda que es un ejemplo perfecto de este equilibrio del que os hablaba. Una fusión de lo nuevo con lo viejo, el diseño contemporáneo con piezas de anticuario o de estilo vintage, huellas del pasado con soluciones arquitectónicas actuales, un mix salvaje y perfectamente ejecutado por The Room Studio, con Meritxel Ribé y Josep Puigdomènech a la cabeza.

¿Quién se resiste a un bajo con jardín en pleno Eixample de Barcelona? A pesar de la antigüedad de la casa y de la intensa intervención que necesitaba, los propietarios supieron ver su potencial. La reforma consistió en abrir los espacios para que todo fluyera, dejando atrás la compartimentación existente, y creando dos zonas diferenciadas. Por un lado la de día, dedicada a la vida social y esparcimiento familiar y por otro la de noche, donde se encuentran las áreas privadas.

La parte de día consta de dos salones, uno más formal que alberga también el comedor y otro como sala de televisión y además, la cocina. Del salón comedor, se accede mediante dos grandes vanos a una amplia galería, que hace las veces de despacho. Todo está inundado de luz gracias a dos enormes ventanales. En la otra ala de la casa, se encuentran los dormitorios, el principal con baño y vestidor en colores neutros. Por otro lado un dormitorio infantil compartido, realizado de tal manera que en el futuro pudiera separarse pero que por el momento, invite a compartir juegos, estudio y noches de confidencias. El baño también es compartido, todo en tonos pastel, donde el protagonista absoluto es el aparador con motivos florales (del propio estudio) que hace las veces de mueble de baño y que contrasta con el resto de elementos de naturaleza más moderna.

Y por último, pero no menos importante, la joya de la corona. Ese patio que bajo una pérgola y a salvo de las miradas indiscretas de los vecinos, alberga toda una zona de estar y comedor, que apuesto hará las delicias de los propietarios durante casi todos los meses del año ya que Barcelona, posee un clima que incluso en los días soleados de invierno, invita a disfrutar de los exteriores.

Os dejo mis top 10 de esta casa, aunque es difícil elegir. Si queréis más información sobre alguno de los productos o piezas, sólo tenéis que pinchar en este link donde los tenéis casi todos:

  1. En el salón, las butacas y reposapiés de ratán, se llaman Monet y son de la firma Sika-Design
  2. El hidráulico de la galería, es de Demosaica.
  3. Mesa y sillas de la galería en Fermob.
  4. Mesa de comedor Circle, de Ethnicraft.
  5. Lámparas cocina de Mullan Lighting.
  6. Grifería monomando de la cocina de Franke.
  7. Office cocina (mesa, sillas y lámpara) en The Room Studio.
  8. Papel pintado y lámparas de la habitación infantil en Ferm Living.
  9. Lámpara del dormitorio principal de Aromas del Campo.
  10. Mueble del baño infantil en The Room Studio.

Sólo ver la terraza me ha entrado ansia viva de que empiece a hacer algo de calor para poder disfrutar de la mía. Espero que disfrutéis de esta maravilla.

Imágenes: Mi Casa Revista / The Room Studio

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Unifamiliar en el centro de Madrid

Hoy me quedo en Madrid, en mi ciudad, no me voy a buscar belleza a ningún otro sitio teniéndola tan cerca. El 2021 sigue cebándose con España, con el mundo entero, pero lo de Madrid es incomprensible, no nos hemos recuperado de una y ya estamos metidos en otra. Dicen que vivamos y disfrutemos de los pequeños momentos porque las tortas vienen solas, una afirmación muy sabia, aunque creo que cada uno lleva las cosas a su manera y a mí, todo esto me viene grande.

Cambiando de tema y con la mirada puesta en algo más amable, os traigo una casa unifamiliar en el centro de Madrid, un capricho que no rechazaríamos ni los que nos hemos ido a vivir fuera de la capital para precisamente, tener ese espacio que en la ciudad es tan difícil de conseguir. Claro que o te llega en forma de herencia —como es el caso de esta vivienda— o tienes una buena cuenta corriente para asumir lo que una vivienda de estas características, puede costar en la ciudad.

El chalet centenario, pertenece a lo que se denominaban «casas baratas» a principios del Siglo XX. Ubicado en una de las colonias que se construyeron en su momento para destinarlas a los trabajadores del campo que migraban a Madrid. Por entonces, estaban a las afueras de la ciudad, pero la capital creció y estas casas, quedaron integradas en céntricos barrios y adquiridas posteriormente por la burguesía.

En este caso, ha pertenecido desde los años 20 a una misma familia. Cuenta su propietaria actual, que ha llegado a ver la cocina en siete lugares diferentes. De esta última reforma se encargó el equipo de Ramisa Projects & Fun, cuyo objetivo fue actualizar la vivienda preservando la historia de la misma y por otro lado, dejar que la luz lo inundara todo. Para ello, se instaló una claraboya en el tejado que permite iluminar desde el techo hasta el sótano.

Por otro lado, se optó por una planta abierta, desde la entrada se puede divisar el salón, el comedor y la cocina, además del patio interior, desde donde también entra gran cantidad de luz. Sorprende la cocina ¿Sabíais que es tendencia enfatizar los techos? Quizás no sea del gusto de todo el mundo, pero no me negaréis que tiene una efectividad aplastante.

En el caso de esta vivienda, se colocaron azulejos artesanales de origen marroquí en el techo de la cocina, el verde recuerda a la vegetación que asoma por los ventanales. Además, alrededor de la campana empotrada en el techo, se construyó una urna de cristal y hierro fundido que se lleva todo el protagonismo. La cocina minimalista, contrasta con la preciosa alacena de una de mis tiendas favoritas de El Rastro, Antigüedades El Jueves.

En la planta superior se encuentran los dormitorios, donde los techos altos, los ornamentos y la mezcla de mobiliario antiguo y moderno, sigue con la misma tónica. El baño está revestido al completo por microcemento, exceptuando el suelo donde se ha utilizado adoquín portugués de Francisco Parada.

En cuanto a la decoración, me encanta la mezcla, una deco muy fresca que combina muy bien con la solera de la vivienda. Destaco algunas piezas como la mesa «Xanthippi» de Coco-Mat frente al sofá, los pufs y cojines de Gancedo, la lámpara de comedor de Ofelia Home Decor (otra de mis tiendas «Top») o las mesitas de noche de Guáimaro (otro referente para mí). Ah! por cierto, todas las tiendas son de Madrid :-)

¿Qué os parece esta maravilla de casa? A mí me ha enamorado.

Imágenes: El Mueble

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10 Tendencias deco para 2021

Ya estoy de vuelta por el blog, espero que hayáis tenido algunos días de descanso y desconexión. Yo los tuve en el pueblo y menos mal, si llego a saber lo que se nos venía encima, literal, allí me quedo. La que nos ha liado Filomena en buena parte de España, especialmente en Madrid. Si algo me ha enseñado el pasado 2020 y lo poco que llevamos de 2021, es que hacer planes a medio y largo plazo no tiene sentido, es mejor centrarnos en el día a día porque ya no sabe uno qué esperar.

De ahí que empiece hoy con mis post, en lugar de esperar al jueves. De momento no voy a poner día fijo o ya os lo comunicaré cuando organice mi agenda. Me han ofrecido escribir para otro medio y son muchos los artículos, una colaboración a largo plazo, vaya, así que tengo que planificar bien mis horarios para que me dé tiempo a todo. Las reformas, los proyectos deco (que aunque ahora son pocos por el Covid) también siguen ahí, el tema de las redes, donde me gustaría estar más presente este año, en fin, que tengo muchos frentes abiertos, pero el día tiene 24 horas y ya me pasó factura en su momento intentar ser superwoman, así que habrá que priorizar y donde llegue, llegaré.

Empezamos este año tan singular (por decirlo suavemente), hablando de tendencias decorativas. Por una vez podría decir que me gustan casi todas, pues no las veo estacionales sino atemporales. A ver qué pensáis vosotros….

1.- Los colores tierra, como los que nos propone la casa de pinturas Bruguer con su color del año «Madre Tierra«, o la firma Dulux que apuesta por el «Brave Ground«, dos tonos que van desde los marrones a los grises y que funcionan como neutros, perfectos para dar  protagonismo a aquello que les rodea. Tonalidades además envolventes y que de alguna manera, nos conectan con la naturaleza.

 Zara Home

2.- La cerámica hecha a mano es un «must have«, pero si además somos originales y le damos un uso para la que no fue creada, mejor que mejor. En la imagen por ejemplo, vemos una aceitera, pero ¿quién dice que no se puede usar a modo de florero? ¿Os la podéis imaginar con un par de ramas de eucalipto cayendo en cascada? Sería como elevar esta pieza a otra dimensión, a obra de arte ¿no creéis?

Etsy – Epalladio Ceramics

3.- Se impone el consumo local y de proximidad, las compras responsables, el reutilizar y las segundas oportunidades. Atrás quedó esa filosofía de usar y tirar, para priorizar la calidad y aquello que perdura en el tiempo. Si nos cansamos, siempre podemos hacer un cambio de look y si no te atreves, se lo encargas a una empresa especializada, como Calma Chechu, capaz de hacer maravillas con todo proyecto que cae en sus manos. Mirad estas sillas, ¡son un espectáculo!

Calma Chechu

4.- Una tendencia muy apetecible para estos días de invierno, y ahora con el paso de Filomena más, son los muebles tapizados con lana Bouclé. Acurrucarte en un mullido sillón o sofá lanudo debe ser bastante gustoso, pero al igual que las anteriores tendencias creo que perdurarán en el tiempo, o las veo atemporales, en este caso, no lo tengo tan claro. Pienso que este tejido se ha puesto de moda, pero dudo de su funcionalidad cuando empiecen a subir las temperaturas.

Nordickthink

5.- Pantone ya nos anunció hace unos días el color del año 2021, que realmente no es uno sino dos. Ultimate Gray e Illuminating, una perfecta combinación de un neutro como el gris, con un tono alegre y potente, como el amarillo, juntos quieren enviar un mensaje de positividad y fortaleza, tras este año tan difícil que hemos vivido. Decorativamente hablando, sabéis que soy muy fan del gris y el amarillo es un color que también me encanta pero que recomiendo usarlo en pequeñas dosis como en cojines, objetos decorativos o pequeños complementos, porque si no será el que capte toda la atención de la estancia (a no ser que busquéis precisamente ese efecto en cuyo caso, no te cortes).

Imagen: Decosfera vía – Westwingnow

6.- Picasso, Cocteau, Miro,… y todo una serie de artistas de mediados del Siglo XX están teniendo su reflejo en los diseños de hoy. Tanto en cuadros, como en textiles, cerámicas, vajillas, o cualquier objeto de decoración que se precie, se advierte la influencia abstracta, los trazos lineales y las caras desdibujadas, tan características de entonces.

Desenio

7.- Esta tendencia es la que más me gusta porque diría que es muy necesaria. Practiquemos un poco de «Niksen«, o el «arte de no hacer nada», una filosofía que procede de Holanda y que se rebela contra la cultura de la ocupación constante en pro de nuestra salud física y mental. No pasa nada por parar de vez en cuando, por dejar de hacer cosas, quitarnos esa sensación de obligatoriedad de tener que estar activos siempre. Es un concepto parecido al «Hyyge» danés que tanto se puso de moda y venía a decir que hay que disfrutar de las pequeñas cosas. Estos conceptos, se han llevado al interiorismo, haciendo de las casas nuestros refugios, lugares cálidos de desconexión y descanso. Así que rodéate de cosas que te hagan feliz, velas, mantas, plantas, cojines, libros… cualquier pieza que haga de tu casa un hogar apacible para pasar tiempo de calidad para ti mismo. Sobre esta tendencia, podéis leer más aquí.

El Mueble

8.- La madera está más presente que nunca, pero en su versión más natural, relajante, a la búsqueda de ambientes sosegados, minimalistas y luminosos. Y a la vez, con diseños que nos recuerdan estilos mid-century o vintage, una vuelta al pasado.

Decowood

9.- Toma nota de un ejemplo de combo relajante ideal: gris, beige, crudo, marrón, fibra, madera, un toque de hierro, ah! las rectas y las curvas se llevan muy bien, ya que rompes el esquema y creas un conjunto menos cuadriculado. A ver qué os parece este espacio… Es tendencia sí, pero de los que jamás pasan de moda, una de mis apuestas favoritas.

Mestizo Store

10.- Customiza tus lámparas y cuanto más grandes mejor (bueno, siempre que el espacio lo permita). No puedo evitarlo, no es la primera vez que las cito, ni será la última, son tendencia y no me extraña, las lámparas de Peralta Iluminación hechas a medida y con el diseño que elijas, me tienen robado el corazón. ¿Te atreves?

Peralta Iluminación

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La casa de la interiorista Laura Mas

Para la mayoría el puente de La Inmaculada es el pistoletazo de salida a la Navidad y cuando se aprovecha en familia para decorar nuestras casas y más aún este año que con las restricciones, no nos hemos podido mover. No sé a vosotros pero a mí se me ha llenado el móvil con las fotos de los árboles de mis amigos y familia, de sus decoración, ya ni os cuento todo lo que he visto en redes, aunque por ahí llevo viendo inspiración casi desde octubre. Aún no había llegado Halloween y muchos ya se estaban viniendo arriba con la navidad, poco más o menos que ponían calabazas y bolas a la vez. Este año estamos de lo más despistados.

Ya os comenté, no sé si por el blog o por Instagram, que no tenía ningunas ganas de decorar, así que lo delegué y desde hace diez días tengo la decoración puesta, cortesía de mi hija mayor (vaya que si no quería decorar, la voy a tener hasta en la sopa). Todos me dicen que no hay que perder el espíritu navideño, que ahora más que nunca hay que poner bien bonitas nuestras casas para darles ese toque de alegría. Admiro esa positividad, aunque espero el mismo respeto que yo tengo ante su actitud.

Nunca me gustó la Navidad, o quizás cuando era muy pequeña sí, pero mi padre murió un 1 de enero cuando yo tenía 13 años, desde entonces nunca ha sido lo mismo. Recuperé algo de alegría por las fiestas cuando tuve a mis hijas, la sonrisa de un niño lo cura todo, pero ya son adolescentes y esa magia sencillamente, se ha esfumado. Si a eso le sumamos que para mí la Navidad significa reunirse con la familia (el tema regalos lo aborrezco) y que este año no me juntaré ni con mi madre, ni mis tíos, ni mi hermana, ni sobrinos, ni mis suegros, ni cuñados,… ¿me decís dónde está la gracia? yo no se la encuentro. Es más, estoy muy triste. Sólo quiero que pasen estos días de la mejor manera posible y no sentirme culpable por dejar sola a mi madre que es viuda o a mis tíos que son solteros, aunque sepa que estoy obrando por su bien.

Os dejo de penas que como siga a sí voy a perder suscriptores :-) y os llevo a la casa de la interiorista Laura Mas, decorada al detalle para la Navidad.

Para la decoración utilizó un árbol que mide nada menos que 2,40 cm y usó el dorado como color base, salpicándolo con algunos detalles en azul grisáceo. Esta misma técnica la he utilizado durante años, ya conocéis mi afición por este color, hasta que hace algunas navidades sustituí el azul por lazos de rafia y metí blanco, pero siempre mantuve el dorado. No pasa de moda y sigo sin cansarme.

La gran mesa de madera maciza del comedor, que se contrarresta con las sillas tapizadas, también se ha vestido para la Navidad. Candelabros, cubiertos y vajilla antigua, rodeados de vegetación, ramas de pino y bolas navideñas, que le da un aire festivo al ambiente. E incluso coronas que cuelgan del respaldo de las butacas. Una buena idea es hacer una corona personalizada para cada comensal de tal manera que sepan donde sentarse, a la vez que se sientan especiales y tengan un detalle que llevarse cuando termine la reunión familiar. ¿Qué os parece la propuesta?

La chimenea es otro buen sitio donde exponer adornos. En este caso varios espejos de marco dorado, duplican la luz y juegan con los leds que se enredan de nuevo en la vegetación, unas grandes bolas doradas ponen la guinda.

La cocina me encanta, es sencilla de la firma Cubic, sin muebles altos. No hay necesidad de adorno alguno y ya me transmite familia, hogar, un lugar donde reunirse con los tuyos en torno a los fogones. Me encanta ¿será su color envolvente?

Los dormitorios también tienen pequeños detalles que hacen que recordemos que estamos en Navidad, como las estrellas de madera sobre la cómoda heredada por Laura, los regalos que reposan sobre la misma, o las coronas que cuelgan en los estores sobre el cabecero de la cama principal. Incluso en la habitación infantil, en las tres pequeñas camas, lucen guirnaldas de led y estrellas entre las mismas recordando a los peques de la casa que a pesar de este año 2020, Papá Noel y Los Reyes Magos encontrarán su camino.

Imágenes: El Mueble

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Casa Es Carritxò

Voy sumando amigas en Mallorca aunque sólo a una de ellas la conozco personalmente, sin embargo todas son como de la familia. Dicen que el roce hace el cariño, no puedo estar más de acuerdo, cuando cada día ves, hablas, chateas,… con las mismas personas, no importa la distancia, ni tan siquiera que nunca hayas estado frente a ellas. Es curioso el grado de confianza que se pude adquirir con alguien al que ni conoces, incluso que a veces sepan más de ti que tus propios amigos, y es que al final estás compartiendo el día a día con esas personas y se convierten en tus «compañeras de trabajo» o quizás sencillamente conectas de otra manera porque estás viviendo las mismas situaciones y entienden tus altos y tus bajos, que no son iguales a los que tienen trabajos convencionales (que no digo que sean ni mejores ni peores, simplemente son distintos).

A la última persona que he conocido vía Instagram y con la que he conectado un montón es Judith, de JS Home. Tiene un estudio de interiorismo en Palma y recientemente ha abierto una bonita tienda de la que pienso auto regalarme algo estas Navidades, tiene auténticas monadas. De ahí que cuando la situación sanitaria se estabilice, Mallorca será uno de mis objetivos.

Y mientras no pueda ir físicamente, me conformo con una visita virtual a una preciosa casa situada en la isla y diseñada por el estudio de interiorismo Bloomint Design. Al estar ubicada en lo alto de una colina, se inspiraron en el concepto de los faros o las torres de vigilancia, intentando conectar las vistas del mar y la montaña. Todo un privilegio lo que rodea a esta casa, llamada Es Carritxò, de 400 metros cuadrados.

Los espacios interiores se abrieron lo máximo posible para dejar entrar la luz natural y conseguir zonas conectadas. Lo que más me gusta de la casa son los materiales utilizados, los revestimientos y las carpinterías. Se ha recurrido a elementos tradicionales o realizados por artesanos de la isla, cerámicas, terracota, yute, lino, lana,… Me encanta el pavimento continuo de cantos rodados, que empieza en la entrada principal y llega hasta la ducha. La sensación de andar descalza por uno de estos suelos, no tiene igual.

También le pongo un «pero» y es la bañera exenta (que en sí es una maravilla), pero no me pega en esta casa, al menos no frente a la cama bajo un televisor. Toda esa zona me resulta fuera de lugar ¿no? Pese a que la decoración de la vivienda es de contemporánea, no deja de estar en un entorno de campo y con sabor a campo, sin embargo esa zona parece como la suite de un hotel de ciudad, es como un pegote que no viene a cuento, aunque esto es una opinión personal.

Lo dicho, Mallorca espérame con los brazos abiertos, como dice Judith, que tarde o temprano me tienes allí…

Fotografía: Meritxell Arjalaguer, para Elle Decor.

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Ático en Chamberí

Por ático en Chamberí seguramente os venga a la cabeza un piso en una buena zona de Madrid, pero de ninguna manera imaginaréis algo tan especial.

Así de primeras, ¿Seríais capaces de asociarlo a una casa con ducha exterior y otra interior con vistas a la sierra? ¿O a dormir bajo una cúpula? ¿Y a bañaros en una piscina, o más bien alberca diría yo por su tamaño, de agua caliente? ¿Y a hacer escalada por una temeraria escalera no apta para unas prisas? Sin duda resumir esta casa como un ático en Chamberí es quedarse corto, cuando veáis las imágenes lo entenderéis.

El proyecto de rehabilitación de esta vivienda de los años 50, fue ejecutado por la arquitecta e interiorista Idoia Otegui. Se buscó respetar el carácter antiguo del edifico, así como ciertos elementos estéticos que ya estaban en él, como las molduras, el suelo hidráulico original, las carpinterías,… pero a su vez había que dotarle de espacios contemporáneos adaptados a las necesidades de su cliente (la práctica del yoga, la cocina, la pintura, el trabajo y su pasión por invitar a sus amigos).

En la planta baja se distribuyen las zonas comunes. Un espacio abierto que alberga el salón comedor y la cocina junto a la sala de estar. Como veis los colores no son un problema, los hidráulicos originales del suelo tienen su réplica en los textiles del sofá,  butacas, mesitas de centro o la otomana de la habitación contigua, destinada tanto a despacho como a cuarto de invitados, que tiene puerta corredera para poder cerrar a demanda. Allí todavía es más evidente el juego de color, con una mezcla muy potente de papel pintado tanto paredes como techo.

Subiendo por las esculturales escaleras del salón, en un nivel superior, está el dormitorio principal bajo la cúpula de la que os hablaba. Y junto al dormitorio, se encuentra el baño principal, elegantísimo en tonos verdes y negros, que además cuenta con luz natural. Del dormitorio se sube a la terraza, por una escalera temeraria :-), pero el esfuerzo merece la pena. Puedes hacer un poco de Yoga y luego darte una buena ducha bien en el baño o en la terraza, a tu elección, para luego preparar una estupenda barbacoa y si hace calor, darte un baño en la piscina con una cervecita fresca mientras disfrutas de las vistas de Madrid, no se me ocurre mejor plan.

No hay que irse muy lejos si encuentras casas tan originales y tan bien resueltas que dan para un montón de actividades. Yo de esta me quedo con la terraza, no tengo ni la mínima duda. ¿Y vosotros?

Imágenes: Idoia Otegi Arquitectura / Elle Decor

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Vivir en el campo…

Es un hecho, cada vez son más las personas que han decidido trasladarse a vivir al campo, a zonas rurales, e incluso a lo que llaman «la España vaciada». Mi marido y yo pensamos que de no ser por nuestras circunstancias, la familia y sobre todo por nuestras hijas, que en breve necesitarán académicamente las oportunidades que Madrid puede ofrecerles, diríamos «hasta luego Lucas» a esta casa y nos iríamos al pueblo. Quizás con lo friolera que soy y la crudeza del invierno de las altas tierras sorianas, saldría poco de casa, pero qué más da, con la venta de la de Madrid ya me encargaría de tener la vivienda mejor acondicionada de todo el pueblo. Luego no sé de qué viviría después, pero eso ya es otro cantar ;-)

Hoy os llevo a una casa en el Pirineo. En ella, la interiorista Cuca Arraut ha mezclado con acierto el estilo rústico, con toques ingleses y también industriales, sin dejar de lado la luz.

El primer lugar donde mi vista se ha detenido ha sido en la chimenea. Listones de roble envejecido para cubrir el tiro (son los mismos que el suelo), así como las baldas, que le dan el toque rústico, pero a su vez la forja de la chimenea y la repisa, ponen el toque industrial y para dar un punto más de contraste, tenemos el papel pintado de Gancedo que simula al tartán (típica tela escocesa a cuadros). Sólo el diseño de esa pared, ya es para aplaudir.

En el comedor vemos algo parecido. A pesar de ser una casa de montaña, las sillas se han elegido de mimbre para aligerar, mientras la lámpara de Faro, es de hierro. Las cortinas venecianas de madera, permiten regular la entrada de la luz a la vez que aportan calidez.

Si os fijáis tras el comedor hay un cerramiento, algo similar a un «mudroom» donde dejar abrigos, botas, etc. cuando llegas del campo. Ese espacio no existía como tal, sino que el recibidor era tan grande que decidieron cerrar por la parte de la cocina para poder tener un office. Ahora pueden disfrutar de una zona de entrada, de un comedor en el salón y detrás del panelado que se hizo en el mudroom donde está el banco, ahora está la cocina completa con office (todo eso era el antiguo recibidor, menudo desperdicio). El mobiliario de la cocina, que en este caso sí se quiso hacer más campestre, es de Cuines i banys Prisma, aunque se realizó con un acabado en gris muy actual.

El papel pintado hace de conexión entre las dos plantas, vistiendo las escaleras. La alfombra del dormitorio principal, de la que me he enamorado, es de IDdesign y el banco, como muchas de las piezas de la casa de Sacum. No sé si dormir bajo una ventana Velux es para mí lo mejor, porque me despierto con cualquier pequeño ápice de luz, pero puedo imaginar lo que debe ser tumbarse cada noche en esa cama y ver las estrellas, lo más.

Las habitaciones infantiles están hechas para compartir, entre hermanos y con amigos, aunque también pensadas para un futuro por si se quieren separar. Los textiles son de Filocolore, alfombras de Lorena Canals y apliques de Faro. El remate fue encontrar el suelo del baño de los niños, un pocelánico que casualmente también imita la tela de tartán, de Neocerámica. El remate perfecto para terminar con este home tour.

Y vosotros ¿Sois de campo o ciudad? ¿Os han hecho las circunstancias plantearos algún cambio? Os escucho…

Imágenes: El Mueble / Fotografía: Stella Rtoger / Estilismo: Carmen Figueras

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