lot 1, The Barn…

Vuelvo a las casas de campo. ¿Será que ya estoy echando de menos la mía? No lo creo, porque acabo de volver :-), pero me llaman la atención, ¿qué le voy a hacer?

Estamos ante una vivienda que en el pasado fue un establo y que los actuales propietarios transformaron en una bonita granja, parte de una propiedad familiar más grande. El propósito era convertirla en una casa de alquiler para unas ocho personas, y para ello encargaron su rehabilitación al estudio de diseño Lot 1. Querían hacer de este lugar una vivienda con todas las comodidades: cocina, lavandería, comedor, sala, dormitorios, baños y espacio de almacenamiento. Se encuentra en Berry, en Nueva Gales del Sur.

Tras las grandes puertas de granero originales, encontramos un amplio y acogedor espacio. A penas tiene 83 metros cuadrados pero, gracias a un diseño acertado, parece aún más grande. Se utilizaron elementos existentes para darle ese aire de granja que buscaban, como las puertas mencionadas, las vigas vistas o el techo inclinado.

Para solventar la poca altura de los techos se abrió un vano en la parte central, dejando espacio a una preciosa escalera de caracol que lleva a la parte superior casi de forma escultórica, allí se encuentran los dormitorios. En esta zona, los techos son de color madera oscura teñida enfatizando así, la sensación de doble altura y profundidad.

Al ser una cocina pequeña, todos los electrodomésticos están panelados, así como se apostó por carpinterías pintadas de un suave color crema, a juego con las encimeras de hormigón. La sala de estar comparte espacio con la cocina y se sitúa justo frente a las puertas, de tal manera que desde el salón se puede disfrutar de las vistas cuando las puertas de granero se encuentran abiertas.

Para la decoración se han elegido elementos de madera natural (incluidos los suelos), hormigón en un tono neutro, alfombras de fibras, cortinas de lino, complementado con grises, verdes, marrones cálidos… todas estas tonalidades y materiales hacen referencia a al entorno campestre en que se encuentra la vivienda. Pero lo rústico o campestre, no está reñido con el diseño, en el salón encontramos piezas como el sillón Bohemian´72 de Gubi , o las mesitas auxiliares de DWR, el sofá Leonard de líneas curvas de Few & Far,  la butaca  Cuoio Walterm de Knoll y la gran lámpara colgante Nelson Ball Bublle de HAY.

En los dormitorios del piso superior, los contrastes son más acuciados debido al color oscuro del techo, aunque, el resto de materiales sigue la misma línea. Igualmente encontramos piezas que ponen el toque de diseño a un ambiente mayoritariamente campestre, como es el sillón Little Petra de &Tradition diseñado por el arquitecto Viggo Boesen en los años 30 y caracterizado por su pequeño tamaño que permite integrarlo en cualquier espacio reducido.

En los baños también encontramos esa coherencia que discurre por el resto de la casa y con ello me refiero a las tonalidades elegidas, así como a los materiales.

Hasta aquí el home tour de hoy ¿Qué os ha parecido? ¿Os gustan las granjas o preferís pisos y casas más normales? Soy toda oídos…

Imágenes : Lote 1Est Living Fotografía: Prue Ruscoe

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Laura Killam Architecture

Estoy en un punto muerto en cuanto a decoración se refiere, no tengo claro qué quiero para el blog y lo que es peor aún, tampoco para mi nueva casa. Ahora mismo me da la impresión de que todo lo que veo es prácticamente igual y aunque, lo que publico por aquí me gusta, empieza a parecerme repetitivo ¿es mi percepción o estoy en lo cierto?

Os habréis dado cuenta de que estoy en un momento donde lo que más me atrae son los espacios que me trasladan a la naturaleza y me trasmitan paz, donde los materiales como la madera, la piedra o el hierro son un «must». Intento buscar casas que, aunque tengan este punto en común, también contengan algún elemento sorpresa, algo diferenciador, por pequeño que sea. Si algo no me gustaría es aburriros con casas cortadas por el mismo patrón. Reconozco que hubo un tiempo donde era más ecléctica, quizás más divertida o atrevida ¿será la edad? :-)

Y esto también se refleja en mi vida personal. Acabo de mudarme de casa y está completamente anodina, sin alma. No me preocupa porque sólo llevo un mes aquí, así que es normal que aún no esté montada como quisiera, pero el problema es que no tengo claro lo que quiero ahora mismo. Intento tomar distancia porque, como digo siempre, para convertir una casa en hogar hay que vivirla, ella misma se encargará de pedirme lo que necesito.

Y todo este rollo para presentar la casa de hoy que, si bien no es igual que la de la semana pasada o las anteriores, sí comparten muchas cosas en común. Si estáis hasta el «moño» de este tipo de casas, por favor hacédmelo saber y me pongo a buscar otras más divertidas.

Nos encontramos en una finca en la costa de Vancouver, una zona muy frecuentada por los canadienses para pasar la temporada estival. Sobre un acantilado, posee bonitas vistas al mar y, además, se encuentra rodeada por una vasta extensión de naturaleza salvaje.

El cliente, tras acampar en la zona durante una temporada, decidió acudir al estudio de arquitectura de Laura Killamar y a la diseñadora Sophie Burke, para dar vida a este rancho familiar. La condición era levantar una vivienda acogedora pero informal, con posibilidades de hacer vida al aire libre, por lo que interior y exterior debían estar perfectamente conectados.

El proyecto se estructuró en forma de «L». Por un lado, se encuentra la casa cuyas habitaciones, todas, tienen salida al exterior. Y por otra, un módulo tipo granero que se usa como espacio multiusos. Incluso podemos encontrar una zona de baño y ducha al aire libre, nada como esto para sentir la comunión con la naturaleza.

Tanto los techos como las paredes de ambos edificios están revestidos con tablas de cedro. En su parte interior, estas tablas se tiñeron de un tono más grisáceo para apaciguar el sol directo que entra por los ventanales. Esto, junto a un mobiliario cálido y rustico, evoca la sensación de vivir en una granja. Una paleta inspirada en un entorno que, en su día, fue un prado para ganado.

Fotografía: Andrew Latreille

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“Una casa con alma refleja los gustos y el modo de vivir de sus habitantes» Miguel Muñoz

¿Alguna vez has entrado en una casa y has sentido que te abraza, que transmite calidez humana junto a elegancia estética? Miguel Muñoz, arquitecto de Interiores por el prestigioso Instituto de Enseñanza IADE, es consciente de la importancia de lograr transmitir estas sensaciones en los proyectos en los que trabaja.

Una casa con alma refleja los gustos y el modo de vivir de sus habitantes«. Con esta filosofía, este profesional crea sus proyectos y logra personalizar al máximo cada uno de los espacios en los que interviene. Esta aproximación y modo de ver su trabajo es la que le ha valido el elogio de la crítica profesional y el reconocimiento en sus más de diez años de carrera, consiguiendo galardones como el que recibió en la pasada edición del 2023 del premio que otorga el prestigioso evento anual Casa Decor que reúne a más de 200 expositores y empresas del sector.

Una carrera profesional a la que suma una vertiente divulgadora gracias a la que comparte su conocimiento con otros. Recientemente, por ejemplo, ha participado en el podcast de look4deco, donde ha hablado sobre cómo diseñar con alma, las últimas tendencias, la importancia de la creatividad y la influencia del pasado en sus diseños.

Diseño de interiores: más allá de la estética

El podcast es una oportunidad para que los amantes del diseño y la arquitectura conozcan más sobre la filosofía y el proceso creativo de la marca Miguel Muñoz Estudio. «Me apasiona compartir mi conocimiento y ayudar a otros a entender la importancia del diseño en nuestras vidas. Creo que el diseño de interiores va más allá de la estética; se trata de crear espacios que reflejen la personalidad y el estilo de vida de sus habitantes«, destaca este experto.

En este podcast sobre decoración, Miguel Muñoz explica cómo afronta el inicio de cualquier proyecto. Al respecto, enfatiza en la necesidad de detenerse y conocer los gustos, las experiencias y el proyecto de vida de sus clientes. Un tiempo de reflexión y conocimiento que, desde su punto de vista, es clave a la hora de captar lo que es determinante para que un encargo tenga éxito.

Durante su conversación en el podcast presentado por Cristina Baigorri, Miguel Muñoz también habla de su participación en la edición del evento anual Casa Decor de este año, uno de los encuentros más importantes que reúne a más de 200 expositores y empresas del sector.

En esta edición, el arquitecto de interiores acude con el ánimo de revalidar el galardón de 2023, premio con el que se alzó gracias a su diseño de baño “Magnum Lignum”. El jurado reconoció la creatividad, seriedad, dedicación y buen hacer del interiorista, sumándose a las cuatro Menciones del Jurado recibidas con anterioridad, en 2015, 2017, 2019 y 2021.

Para este año, en el que Muñoz vuelve a colaborar con Geberit, su trabajo en la exposición consiste en un baño cuya temática se inspira en Mesopotamia, con mobiliario de la prestigiosa marca Geberit.

«Los baños están evolucionando; ya no se trata solo de funcionalidad, sino también de crear ambientes versátiles y diversos». Con esta idea, Muñoz defiende una decoración sobria y elegante, pero siempre respetando las necesidades y gustos de cada cliente.

«Es importante encontrar el equilibrio perfecto entre lo clásico y lo moderno, pero sin olvidar la individualidad de cada persona. La tradición y la artesanía también tienen un lugar importante en mis diseños«, apunta.

«Para mí, cada proyecto es una oportunidad para contar una historia y crear un espacio que no solo sea estéticamente agradable, sino que también tenga alma y refleje la esencia de sus habitantes. Ese es mi objetivo principal y lo que me impulsa a seguir creando y empujando los límites del diseño de interiores«, prosigue.

Originario de Castilla La Mancha, Muñoz incorpora a sus proyectos piezas de artesanía local, valorando la individualidad y el trabajo artesanal que hay detrás de cada pieza. «La artesanía manchega es única y aporta un toque de alma a mis diseños. Es importante para mí apoyar y dar visibilidad al talento local«.

Influencias y referentes

Cuando se le pregunta por sus influencias y referentes, Muñoz destaca la importancia del pasado y la tradición, pero siempre desde una perspectiva innovadora. «Creo que es importante conocer y respetar el pasado, pero siempre buscando darle un giro moderno y creativo«, recalca.

Uno de sus referentes es la arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid (Irak,1950-NY,2016), conocida por sus diseños innovadores y fluidos. Zaha Hadid ha sido una pionera y una fuente de inspiración para muchos. Su proyecto High Line Park en Nueva York es un excelente ejemplo de cómo combinar la arquitectura innovadora con la funcionalidad y la estética.

Acerca de Miguel Muñoz

Miguel Muñoz es un arquitecto de interiores español que se graduó en el prestigioso Instituto de Enseñanza IADE. Con más de diez años de experiencia, ha participado en el evento anual Casa Decor, donde recibió el premio Casa Decor en 2023.

Muñoz es conocido por su enfoque único en la creación de espacios con alma, combinando la tradición y la artesanía con un toque moderno. Ha colaborado con marcas prestigiosas como Geberit y ha sido reconocido por su creatividad e innovación en el diseño de interiores.

Espacio Geberit . Miguel Muñoz para Casa Decor 2024
Imagen portada: espacio Geberit. Miguel Muños Casa Decor 2023

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Tocadores y más…

Hoy tiro de archivo porque si algo tiene este blog, es contenido infinito. En plena vorágine de venta de casa y compra de un piso, con todo lo que conlleva a nivel burocrático y de organización, me veo desbordada en estos momentos.

Cuando lo he leído me he dado cuenta de que echo de menos mi manera de escribir de entonces, creo que las entradas eran más auténticas, más «yo«. No sé si es que tenía más tiempo, estaba más inspirada o que tantos años de blog, van pasando factura. Lo cierto también es que entonces no había tantas redes, pero llegó Instagram y TikTok y la gente dejó de consumir blogs. Cada vez lo queremos todo más rápido y pocos se paran a leer un artículo, como mucho la gente entra y mira las fotos (las estadísticas hablan por sí solas). A veces me planteo si es bueno seguir con esto y más en momentos como ahora, que no tengo tiempo ni para respirar. ¿Qué pensáis vosotros? Igual recibo eco ante esta pregunta, porque no sé si alguien estará leyendo ;-)

¿Debería evolucionar en otras direcciones o sigo con mi blog que aún me da dinero? Aunque ya no tenga tanto público, a las empresas sí les interesa aparecer en Decofeelings ya que posiciono bien en Google. Seguiré pensando en ello.

Y sin más, os dejo con uno de mis posts escrito en 2017. Hablo sobre la tendencia de los tocadores (entonces no teníamos ninguno en casa, ahora sí).

Tocadores

Aún recuerdo cuando era pequeña e iba a casa de mis abuelas o de mi tía abuela (que para mí era la tercera porque ejerció como tal), todas ellas tenían en sus dormitorios esos preciosos tocadores antiguos llenos de artilugios de belleza que a mí me fascinaban y eso que de peque yo era bastante «chicazo». ¿Os acordáis de cómo eran aquellos frascos de perfume? esos preciosos botes de cristal tallado de los que prendía una cuerda con una especie de bola blandita en su extremo que había que apretar para que saliera el contenido, ¡ainss! cuánto perfume habré despilfarrado de mis abuelas en mi infancia por el simple placer de apretar la bolita y ver cómo salía la fragancia :-) ¿Recordáis también los cepillos de pelo nacarados o de plata que adornaban los tocadores? y digo adornaban porque aunque nunca los usé, creo que esas piezas tan delicadas jamás hubieran podido con mi maraña de rizos, pero qué bonitos eran. El caso es que antaño era frecuente ver tocadores en las casas, una costumbre que se ha ido perdiendo con el tiempo supongo porque precisamente es de lo que carecemos, así que el arte de embellecernos se suele ver reducido a cinco minutos en el baño y por supuesto de pie, una pena señores.

Pues bien, según un artículo de la revista AD los tocadores vuelven con fuerza impulsados por la corriente «slow life», aunque soy algo escéptica en este sentido porque conozco a poca gente que de verdad pueda presumir de una vida verdaderamente slow. En mi entorno no sé de nadie que tenga un tocador en casa y eso que tengo amigas bastante coquetas.

Por si sois de las que os gusta seguir las tendencias o queréis daros el capricho de tener un rincón «beauty» para dedicaros unos mismos, os traigo un montón de firmas donde podéis encontrar tocadores. Conste que no son como los de antes, los que os enseño son más modernos. También veréis ideas crear vuestro propio córner de belleza, porque si nos ponemos en plan prácticos en realidad con un pequeño escritorio (si tiene cajones mejor) y un espejo sobre éste, sería suficiente. Y para los que podáis pensar que el espacio es un problema, os traigo uno en versión mini, plegable, que una vez usado se queda recogido en la pared como si de un armarito se tratase (no es lo mismo ya lo sé, pero cumple su función). Además de las firmas que os he mencionado, también he seleccionado alguna que otra imagen de inspiración. Yo por mi parte seguiré maquillándome (cuando lo hago), en el baño, de pie y en cinco minutos; prefiero quedarme con el dulce recuerdo de los tocadores de mis abuelas.

Tocador Sphere de Portobello Street

Tocador Salome de Maison du Monde

Tocador Blush de Maison du Monde

Tocador VENERE de Gallotti&Radice

Tocador Ren de Poltrona Frau

Tocador Kara de Natevo

Con este tocador ningún ángulo de la cara quedará descuidado ;-) Para las más coquetas y coquetos, que ellos también tienen derecho.

Tocador CHANDLO de BD Barcelona

Tocador FLÄPPS SCHMINKTÄNK de AMBIVALENZ

Especial espacios mini.

Tocador W1 de ODESD2

Escritorio y tocador, dos en uno.

Tocador Songmics en Amazon

Inspiración

Esta monada con formas redondeadas se vendía en Urban Outfitters por desgracia ya no está disponible.

Consola de Wayfair con espejo encima (vía: Mr. Kate)

Mesa escritorio de Ikea utilizada a modo de tocador.

Otro truco para ahorrar espacio y tener dos funciones, sustituir la mesilla de noche por un tocador.

De nuevo tocador y mesa de trabajo, dos en uno.

Fotos inspiración de mi panel de Pinterest: Bedroom
Imagen portada Amazon

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Flechazo, las vigas y la escalera…

Encontrar una casa donde te gusten todos sus espacios es realmente difícil, a no ser que la hayas diseñado tú mismo. Y aunque siempre suele haber algo que queremos cambiar, los flechazos existen. Esto me ha pasado con la casa que os traigo hoy, no toda ella me convence, pero las vigas metálicas verdes azuladas y la escalera del mismo color, eran motivo para compartir :-) Pocas veces veo ideas tan originales, fáciles de ejecutar y que tengan tanto impacto visual. A ver qué opináis vosotros.

Esta vivienda viene de ser el almacén de un empresario local especializado en la extracción de madera, después pasó a taller mecánico, para posteriormente convertirse en garaje. Se encuentra en Barcelona y la arquitecta Judit Falgueras junto a la empresa de ingeniería Dimark Estructuras, se encargaron de darle una nueva vida sesenta años después de su construcción.

Fue necesario crear una nueva estructura metálica como forjado para el primer piso, así como la rehabilitación total de la cubierta. Para la fachada de la planta superior, se utilizó un bonito entramado de madera. Las vigas interiores, que estaban en buen estado y habían sido colocadas por el primer constructor con madera local, se reutilizaron para el techo y la madera de la antigua estructura dio paso a distintos muebles como la estantería, la mesa de comedor o el mueble del baño.

En cuanto a la distribución, la planta baja es una zona diáfana y abierta donde conviven salón, comedor y cocina, con transición directa al patio trasero. También encontramos una despensa y un baño. En la primera planta hallamos un distribuidor con una gran mesa central de estudio y zona de almacenaje, tres dormitorios (el principal con una galería) y otro baño.

Desde la entrada podemos ver el mismo tipo de suelo para toda la planta baja, el microcemento, un revestimiento muy acorde con la historia de la vivienda. Al igual que las paredes, donde se ha mantenido la piedra y el ladrillo visto. Si algo llama la atención es la bonita escalera y las grandes vigas metálicas que atraviesan el espacio en color verde azulado, sin duda lo más original de la vivienda.

Para la cocina se utilizaron muebles metálicos en color negro que combinan a la perfección con la madera y el tono de la viguería. Una gran isla central y un solo frente de armarios bajos es suficiente para albergar todo lo necesario. Al no poner almacenaje superior, se enfatiza visualmente la altura de los techos. Para iluminar la zona de trabajo se ha recurrido a luminarias de tipo fabril, así como una tira de led empotrada en la balda que hace de separación entre la zona de azulejos y la pared (en la parte del fregadero).

El piso de arriba es sencillo y con una decoración discreta y minimalista. El protagonista sigue siendo el bonito color verde azulado de las vigas metálicas y cómo éstas, contrastan con las viejas vigas de madera recuperadas del antiguo taller.

Como os decía al principio, es raro que todo lo que hay en una vivienda sea de tu agrado cien por cien. En este caso son los baños que, particularmente, no son de mi estilo (aunque sí salvaría la antigua madera utilizada como soporte del lavabo en el baño de la planta inferior).

¿Qué es lo que más os llama la atención de esta casa? ¿El color de las vigas y la escalera, o la rehabilitación en su conjunto? Me encantaría que me lo dejaras en comentarios.

Antes

Fotografía: Joan Guillamat

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Galán Sobrini Arquitectos

Voy como «pollo sin cabeza». El viernes pasado por fin publiqué el anuncio de venta de mi chalet, a su vez fuimos a ver con las niñas el piso donde nos mudamos (ellas no lo habían visto). Estuve cogiendo medidas y ahora me paso los días intentando hacer un tetris con los muebles. Por otro lado, estamos regalando gran parte de nuestra biblioteca, ya sabéis que tenemos muchísimos libros, nuestros amigos están encantados (se los llevan por cajas), pero a mí me da cierta nostalgia. También he hecho limpia de ropa y menuda limpia, 5 bolsas han ido al contenedor de reciclaje y tengo tres montañas a la venta en Vinted con ropa prácticamente nueva, algunas prendas con etiqueta incluso. Mi marido también se ha deshecho de buena parte de la suya, a él le salieron 7 bolsas y aún tienen que hacer lo propio mis hijas. Tengo el síndrome del nido, intentando mantener todo limpio a todas horas, pero es realmente imposible con una mascota y dos adolescentes. Así es mi vida ahora y lo seguirá siendo hasta que nos mudemos, no sabéis las ganas que tengo de que llegue abril, aunque el cambio será otra locura igualmente. Pufff….

Por cierto, si alguien está pensando en mudarse a la zona norte de Madrid o quiere adquirir ropa en perfecto estado a precio de ganga, que me escriba por privado y os mando la información (por favor abstenerse los que sólo quieran cotillear, que no me sobra el tiempo). ¡Gracias! :-)

Ahora que busco pisos o casas pequeñas para coger inspiración, me sigo encontrando con casoplones preciosos que a mí me sirven de poco. Espero que os sean de utilidad a vosotros.

Esta casa está en Pozuelo, una de las zonas más caras de Madrid, tiene ni más ni menos que 300 metros cuadrados, una casita en el jardín y una parcela de 1.500 metros, ahí es nada. Los arquitectos Galán Sobrini la sometieron a una reforma integral con el fin de conseguir una vivienda abierta al jardín gracias a grandes ventanales, así como a espacios diáfanos. Le dieron gran protagonismo a la zona de día, cocina, salón y comedor están comunicados entre sí, y a su vez se abren a un gran salón de verano, aunque estas estancias también pueden cerrarse a demanda mediante grandes puertas correderas.

Desde la entrada ya se intuyen los espacios y la amplitud de la vivienda, acentuado por el blanco impoluto de las paredes. Color que predomina en toda la casa, aunque encontramos también neutros como el topo, el gris o el negro. Sólo en las habitaciones infantiles, así como en sus baños, se han permitido otras tonalidades (rosa para la niña y azul para los niños). Hablando de las habitaciones infantiles y esto es una opinión personal, no soy partidaria de utilizar camitas pequeñas ya que duran poco tiempo y la inversión a la larga es el doble, ya que habrá que cambiarlas cuando los niños crezcan. Me parece más interesante poner directamente la cama que vayan a utilizar hasta que sean mayores (ya sea cama nido, cama de 90 cm individual o litera, por ejemplo).

Los papeles pintados también tienen mucho protagonismo en esta casa, personalmente me encanta el que se ha utilizado en el baño principal, nada cansino, divertido y con un color que combina a la perfección con los complementos en negro, dorado o incluso, con el armario en gris. Me ha costado mucho buscar uno igual y el que encontrado no es del mismo color, pero sí el diseño, podéis verlo en la tienda Papeles Decorativos. Para la zona de mirador, unas clásicas rayas en tonos beige y tierras son un acierto seguro (podéis ver este casi igual en El Corte Inglés). Como también lo es el clásico tartán de la habitación infantil (he encontrado uno muy similar en Aribau Papeles Pintados).

Aunque los colores están muy definidos, no falta en ningún espacio toques cálidos como la madera, las fibras naturales, el cuero, o textiles en tonos tierra, restando de esta manera la frialdad del color blanco.

¿Qué os parece el casoplón de hoy?

Imágenes: Galán Sobrini

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El refugio de un poeta…

Hoy es un vídeo el que encabeza el post. Si tenéis siete minutillos para verlo y escucharlo, comprenderéis lo qué me ha llevado a traer esta maravilla al blog. Es más, tenía otro post medio preparado casualmente con un mismo hilo conductor (los libros), pero de repente he ido a consultar mi mail y «et voilà», ahí estaba este refugio asomándose y diciéndome que lo debía publicar. Así que cambio de planes, el otro post tendrá que esperar.

Esta obra de arte realizada por el arquitecto Eric J. Smith, es el sueño materializado de un empresario y escritor que, tras su jubilación, quería dedicarse a tiempo completo a la escritura. Se inspiró en el ensayo «Walden», o «Life in the Woods«, de Pond de Thoraeu, que narra las reflexiones de un escritor que se retira a vivir a una pequeña cabaña en plena naturaleza. Este era el anhelo del propietario, tener un espacio sencillo, aunque moderno a la vez, donde poder escribir, reflexionar y estar en contacto con la naturaleza.

Para ello, encontraron una propiedad en una zona boscosa de Connecticut con acceso a pie a la misma. El estudio debía tener varias condiciones, lograr que fuera autosuficiente y estuviera perfectamente aislada, debido a los condicionantes del lugar. Por otro lado, a pesar de no tener un tamaño muy grande, tenía que poder albergar los más de 1.700 ejemplares de libros que poseía el cliente.

Piedra, acero, madera y vidrio, se alían para crear este espacio que pareciera llevar ahí toda la vida. Y es que toda la piedra, tanto la exterior como la interior, es la misma que salió de la excavación para realizar los cimientos, es decir que simplemente ha cambiado su forma, pero no de lugar. Todo un acierto aprovechar los recursos naturales.

A esta piedra, que le da el toque más rústico, le acompañan otros materiales como el acero, soportando las estructuras más pesadas del estudio, véase el voladizo. El cristal, permitiendo disfrutar de las vistas del bosque casi desde cualquier ángulo. Y por último la madera, sin duda el mejor soporte para mimar nuestros tesoros más preciados, en este caso, los libros.

Otro requisito fundamental en la construcción era que estuviera concebido como un espacio creativo, no hace falta decir que el arquitecto lo consiguió sobradamente gracias al voladizo donde se ha situado el despacho, con sus vistas 180 grados hacía el bosque la escritura debe fluir casi sola :-)

La estrecha entrada está flanqueada por paredes de piedra de casi 80 cm de espesor. La puerta de madera se desliza en el interior del muro para permitir que, un gran panel de vidrio haga las veces también de puerta permitiendo el paso de luz desde la entrada al otro extremo del refugio, donde se encuentra el voladizo.

Al entrar, el espacio se comprime y las paredes la conforman la misma piedra del exterior. Aquí es donde empezamos a encontrar los contrastes, aparece el roble blanqueado ahumado en suelos, techos y mobiliario. Destaca el pasillo en cuyos lados se han realizado sendas librerías que albergan la gran colección de libros del escritor.

Bajo uno de los estantes de la librería y a modo de cajón, se esconde una cama nido para las ocasiones en las que el propietario decide pernoctar. Y tras la trasera de la librería izquierda encontramos una escalera que da acceso, a través de una trampilla motorizada, a una terraza panorámica en el techo.

Pero sin duda, el mayor atractivo de esta pequeña construcción, lo tiene la sala de escritura en vidrio construida en voladizo sobre un barranco. Es sencillamente espectacular.

A modo de curiosidad, incluso la buena conservación de los libros está muy bien pensada. Para ello se instaló un sistema de calefacción y refrigeración geotérmica que lo asegura.

Un lugar pequeño y aparentemente sencillo, pero la realidad es que aquí todo está pensado al milímetro, el arquitecto J. Smith tuvo en cuenta todas las necesidades del cliente para materializar el sueño de un poeta.

Fotografía: Durston Saylor

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Miarte.es

Los que me conocéis sabéis que no me gusta regalar por imposición, pero me encantan los regalos que se hacen porque sí, sin que tenga por qué ser un día especial, sencillamente porque quieres demostrar a alguien que le quieres. Y a mí, no me atraen demasiado los regalos convencionales, prefiero pensar en la persona a la que va dirigido el detalle y hacer algo personalizado. Esto es algo que llevo haciendo muchos años con mi mejor amiga, normalmente para Reyes. Siempre es el regalo que más me he currado durante las Navidades y su cara de emoción, no tiene precio.

Recuerdo uno de los regalos que le hice un año, se trataba de un gran lienzo en blanco y negro, de MIARTE.es, un recuerdo de nuestros veranos en Portugal, obviamente con una nota lacrimógena de las mías que hacían del detalle, algo aún más personal. Creo que fue ese mismo año cuando a mi hermana también le regalé otro lienzo de sus tres hijos, le gustó tanto que se lo dio a su suegra y se compró otro igual para ella. Yo hice lo propio con una foto de mis hijas, además de comprar también un foto lienzo. Y es que cuando una firma lo pone fácil, es difícil resistirse.

De aquello hace ya unos cuantos años y cuál ha sido mi sorpresa, cuando han contactado conmigo y he visto todo lo nuevo que tienen ahora. Para empezar, me he auto regalado un pequeño capricho, debe estar al llegar y en cuanto lo tenga, os lo enseño. Se trata de un cuadro enmarcado con una foto de mi perrita y mía en el campo, la imagen está por mi feed de Instagram (igual ya la habéis visto), pero me gusta tanto que ofreciéndome la posibilidad de tenerla en cualquiera de los soportes que ofrecen: lienzo de madera, en metacrilato, en foto lienzo, en taza, en imán, póster… o como ha sido mi elección, enmarcada, no he podido resistirme.

Como os venía diciendo antes, me gustan las cosas personalizadas. Pues bien, en MIARTE.es he encontrado otro detalle curioso, son los mapas estelares ¿Los conocéis? Envíales la fecha y lugar de un acontecimiento especial, como la de tu boda, el nacimiento de un hijo, tu primer beso… lo que se te ocurra, y obtendrás un mapa estelar de aquel momento en concreto, además podrás personalizarlo con el color que más te guste, añadir una dedicatoria e incluso enmarcarlo. Me parece una idea genial de regalo.

La ropa de casa, algo más común, puedes personalizarla también. Si como a mí, no te emociona demasiado la idea de utilizar una fotografía como estampado de las mismas (aunque para gustos los colores), siempre puedes buscar un patrón que te guste y hacer tu propia creación. O incluso regalarle a tu mascota una mantita para el invierno con su imagen en ella (con los animales todo queda gracioso).

Os animo a que os paséis por la web de MIARTE.ES y comprobéis todo lo que os pueden ofrecer, si sois como yo que os gustan los regalos personalizados, este es vuestro sitio. Además, introduciendo el código DECOFEELINGS15 se os aplicará un 15% de descuento en todas vuestras compras, es válido hasta el 31/12/2023 y lo podéis utilizar tantas veces como queráis. ¿A qué estáis esperando?

Imágenes: Miarte.es

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Manteniendo la esencia…

Según publico este post empiezo un proyecto nuevo de decoración, no me llevará demasiados días, sólo hasta mediados de la semana que viene porque ya lo tengo todo gestionado desde hace tiempo, queda ejecutar (os lo iré enseñado por Instagram). Así que cuando termina y tal y como están las temperaturas por aquí, me estoy planteando seriamente adelantar mi huida al pueblo, me muero de pena ver cómo lo está pasando de mal mi perrita, es imposible sacarla de día.

Hablando de pueblos, porque en ciudades es más típico, ¿no os ha pasado alguna vez, encontrar construcciones que desentonan completamente con el entorno? En el mío en concreto, hay una gran zona donde se han ido vendiendo parcelas y cada propietario ha hecho lo que ha querido, unos con mayor fortuna que otros. Encuentras preciosas casas que se mimetizan con los pinares de la zona y otras, que directamente parecen pegotes con cúpulas y balaustradas, una especie de «quiero y no puedo» que cuando las veo, me reafirmo en lo poco que tiene que ver el dinero con el buen gusto.

La casa que os traigo hoy es un ejemplo de buen hacer. El constructor Steven Wade y su mujer Margaret, de Wade Builders, buscaban un lugar para establecer su vivienda. Querían una casa de campo, rústica, sostenible y acorde al entorno. Encontraron una gran propiedad con un río que la atravesaba, rodeada de cultivos, amplias praderas, cerca de la playa y de su familia en Melbourne, y no se lo pensaron más.

El tema de la construcción lo tenían resuelto con su propia empresa, Wade Builders, que se ocupó de dejar la casa con el mismo «alma» y «espíritu» que la antigua propiedad. Para el interiorismo contaron con Holman Designs que además, les ayudó con el diseño pasivo, reduciendo así la huella medioambiental. Cuestiones importantes como utilizar sabiamente los revestimientos o los cerramientos para sacar los máximos beneficios térmicos, fue algo que tuvieron muy en cuenta. Por ejemplo, se utilizaron suelos de cemento pulido, que son buenos conductores tanto de frío como de calor, y grandes acristalamientos para aprovechar la luz y el sol (muchos de ellos incluso, se benefician de las vistas al río). Por otro lado, también pensaron en el agua, cuyo abastecimiento proviene única y exclusivamente de los diversos tanques de lluvia distribuidos por los techos de los cobertizos.

Otro imprescindible, hablando de algo más estético y funcional, era la necesidad de la propietaria de tener una cocina abierta, con despensa, zona de lavado y comunicada con la zona de estar. Se eligió una paleta de color en blanco que contrasta con elementos como las fibras naturales, el cuero del sofá, la chimenea de hierro, o las grandes puertas de granero que hacen un guiño a la procedencia de esta construcción. Sus grandes ventanales, proveen a la casa de vistas infinitas de las que disfrutan todos y cada uno de los espacios, baño incluido.

Un lugar privilegiado es el dormitorio, un remanso de paz con textiles de lino, escaso mobiliario elegido acorde a esa sensación rústica y de calma que quieren transmitir y su ubicación, hace que puedas contemplar y escuchar el río desde la cama ¿no os parece idílico?

Fotografía: Marnie Hawson para The Design Files

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Verano, calor y color,…

Por fin llegó el verano, mi estación favorita. Los días son más largos, gente más animada, las terrazas están siempre llenas y se huele en el ambiente que las vacaciones están a la vuelta de la esquina. Aunque el calor excesivo no lo lleve bien del todo, en cuando pueda estar a remojo en piscina, pantano, mar, o cualquier sitio que contenga agua, seré feliz.

Aprovechando el cambio de estación, también quería darle un toque veraniego al blog, con una casa algo diferente a lo que suelo traer por aquí. ¿Y qué mejor ejemplo que la vivienda de una artista para poner ese toque de color? Se trata de la ilustradora Rachel Castle cuya obra desprende optimismo, tanto en sus cuadros, como en la ropa de cama, alfombras, toallas, bolsos, etc. Su marca es el paraíso para los amantes de los colores vibrantes y divertidos.

Por supuesto su casa es un fiel reflejo de su marca y como tal, encontramos muchos de sus productos u obras en ella. Un popurrí sin estilo definido, pero que, en su conjunto, podemos afirmar categóricamente que desprende buen rollo por doquier.

El espacio más espectacular sin duda es el comedor, junto a esa maravillosa estantería repleta de libros y la enorme isla de la cocina que se asoman, gracias al cerramiento acristalado, a un increíble patio con piscina. Quiero recalcar y recalco :-) que los libros no tienen por qué ponerse del revés para que se vean sólo las hojas y parezca todo más ordenado. No sé quién inventó esa tendencia, que quedará muy mona para Casa Decor, pero es ridículo para una casa, poco funcional y los libros son lo que son y, por lo tanto, están para que puedan ser leídos sus títulos y ver sus portadas, sean del color que sean ¿O creéis que esta librería queda mal con todos sus libros vistos y cada cuál de su color? a mí me chifla, así deberían ser todas.

En el comedor encontramos cojines de la marca Castle como veis, uno de cada color, la lampara es de Ferroluce. Los cojines combinan con los taburetes de la isla, de Mark Tuckey. Tras la mesa de comedor, una de las obras de Rachel, se llama «Peace Bird», encajaba perfectamente en el espacio y a mi parecer su color oscuro, le da profundidad a esa pared.

Donde encontramos tumbado plácidamente al pequeño salchicha, es la habitación de los hijos adolescentes de Rachel, donde ven la televisión y juegan a la Play. En este caso la obra no es suya, es una lámina de The Standard Store.

El salón es toda una declaración de intenciones, no tengo claro quién tiene más protagonismo si los sofás rosas Togo de Domo, o las láminas de Vintage Posters Only. Se complementan con una bonita alfombra de la marca KosKela y una original mesa de centro de Mark Tuckey.

En el dormitorio de la niña, podemos ver un ejemplo de los dibujos de Rachel llevados a la ropa de cama, me encanta cómo lucen.

Aunque penséis que la parte «anárquica» de Rachel llevó a que todos estos espacios funcionaran así de bien por casualidad, la realidad es que no fue así, la mano de la diseñadora de interiores Tina De Salis, hizo su magia también.

¿Os atreveríais con una casa tan colorida o preferís los neutros para vivir? Siempre podéis echar un vistazo a su web, no hace falta comprar (entre otras cosas porque los precios no son muy económicos), pero inspiradora es un rato.

Fotografía: Annie Portelli para The Design Files

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