Citric House de Susanna Cots

Mi correo se llena cada día de notas de prensa, tanto de proyectos de arquitectos e interioristas, como de firmas y sus nuevas colecciones. Publicarlo todo me sería imposible, hay noticias que directamente no me resultan relevantes, pero en cualquier caso, el volumen se me va de las manos. A veces, entre tanto mail encuentro tesoros como este, un nuevo proyecto de Susanna Cots que me ha enamorado. Ya ha pasado por el blog varias veces e imagino que no será la última, sus interiorismos siempre me sorprenden.

Hoy no seré yo quien desarrolle el texto ya que Marta Beltrán, de su gabinete de prensa, nos explica perfectamente en qué se han basado para realizar este nuevo trabajo de Susanna Cots, cuál es su inspiración, el porqué y el cómo han hecho las cosas y, en definitiva, el camino que han recorrido para llegar a este resultado tan perfecto.

Yo por mi parte voy a preguntar de dónde es esa maravilla de revestimiento del baño infantil, ¡no puede gustarme más! Claro que, en un baño de ese tamaño, ya puede lucir bien casi cualquier cosa que le pongas ¿no creéis? Si tenéis alguna pregunta, hacédmelo saber que estaré encantada de transmitírsela. Espero que os guste tanto como a mí:

Citric House, nuevo proyecto de Susanna Cots.

Líneas oblicuas que buscan naturaleza, orden y luz

Espacios que evolucionan, espacios permeables a cada etapa de vida, espacios que conectan con el día, con la noche, con la luz y con la intimidad.

En este proyecto buscábamos crear conexiones sutiles a través de los materiales al mismo tiempo que creábamos una circulación guiada por la naturaleza con una inspiración artística.

La luz natural como única guía

Proyectamos este ático de 350m2, en la Comunidad Valenciana, olvidando las paredes oblicuas y obviando las paredes que hiperfragmentaban la luz en porciones que buscan inevitablemente unirse. Quisimos escuchar los pasos naturales que haríamos si no tuviéramos nada que obstaculizara la búsqueda hacia el exterior.

Y empezamos mirando hacia arriba, creando unas claraboyas en la entrada. 

El objetivo: que ya desde la bienvenida, tuviéramos este saludo natural de iluminación que acompañaríamos por una intervención de naturaleza enmarcada en una cápsula invernadero de cristal que recorre todo el hall. Mientras que, en paralelo, el otro lado lo dedicaríamos a una amplia zona de armarios.

Y acabamos dando sentido pleno a la unión interior-exterior con el uso de un solo pavimento en porcelánico que nos guía desde el interior y acaba creando la piscina y la terraza que la envuelve.

Ver la luz desnuda creándose desde su nacimiento

Desde cualquier rincón del espacio abierto que crea la cocina, la sala de estar y el pequeño despacho, se puede ver nacer la luz del día, evolucionando con todos sus matices, a través de cada estancia.

La plena conexión interior-exterior permite disfrutar de las mismas estancias en simetría según cada estación del año. En invierno acompañados del calor que encontramos en el pequeño salón con la chimenea. En verano con la piscina que ocupa un lugar central en la terraza, una amplia zona casi clónica de la zona de día.

Siempre conectando el interior y el exterior como sello del diseño y como eje de comunicación familiar.

La madera como hilvanador del diálogo natural

Todo el hogar tiene la madera natural como eje que sostiene el equilibrio de la comunicación familiar, desde los pavimentos que entrelazan todas las estancias, hasta los detalles donde se crean las atmosferas de conexión familiares: la pared de la sala de estar, la barra y la mesa de la cocina y las estanterías del despacho.

Este diálogo con el elemento noble continúa en la zona de noche, siendo el elemento que define la suite principal.

Es aquí, en el dormitorio principal, donde encontramos otra proyección de la cápsula de hierro, ya que se aprovechó el hueco del ascensor para introducir la naturaleza con otra intervención artística.

Magnetismos en forma de mural

Cada personalidad de este hogar buscaba expresarse con un tono y una voz que hemos conseguido transmitir con los murales escogidos para cada protagonista.

Desde las habitaciones infantiles y sus colores atemporales, pero con fortaleza, pasando por el diferente empapelado del baño de las niñas o los detalles florales en el tocador del baño de la suite principal, hasta el diseño de autor que encontramos en el baño de cortesía.

Cada habitación juvenil está diseñada para permeabilizarse con su edad. Así, encontramos que dos de ellas comparten lavabo mientras que la del benjamín comparte una puerta directa con la habitación de los padres que en un futuro se transformará en pared.

Vía: Marta Bertrán / press@susannacots.com

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House of Grey

Hay casas que son capaces de transmitir sensaciones a través de una pantalla y ésta sin duda, es una de ellas. En cuanto he leído la filosofía del estudio de interiores londinense House of Grey he entendido el porqué. La inmensa mayoría de arquitectos e interioristas ponen su foco en el diseño y la funcionalidad, lo cual está muy bien, pero ellos han dado un paso más allá, cada uno de los elementos que utilizan en la creación de sus espacios, está pensado para que tenga un impacto positivo sobre la persona que va a hacer uso de ellos. ¿Por qué? Porque sólo utilizan materiales no tóxicos, procedentes única y exclusivamente de la naturaleza, lo que tiene un impacto beneficioso para la salud de los humanos (reducen el estrés, mejoran la concentración, etc.), además se eligen unos u otros en base a sus propiedades, por ejemplo basándose en su resistencia a la humedad o su poder de aislamiento.

Los proyectos de House of Grey pretenden hacer que las personas dejen de necesitar escapar de sus vidas, del estrés diario o desear constantemente unas vacaciones, que al entrar en sus casas sientan directamente esa sensación de desconexión y calma, un sitio del que no quieran irse.

En esta vivienda, para la cocina colaboraron con la firma FincH London, se realizó en madera contrachapada de abedul de origen local, con Fresno en los frentes para darle un acabado natural. La encimera es de mármol recuperado y la isla está acabada con un revestimiento a la cal. Tanto las salas como los dormitorios, se han pintado también con pintura a la cal cien por cien natural, de la colección Bauwerk Colour.

Parece que sólo los colores tierra son capaces de transmitir estas sensaciones y está claro que son un acierto seguro, pero hay otros tonos que también te permiten crear ambientes igualmente tranquilos, como los rosas empolvados, ciertos tipos de verdes (véase el verde oliva), el mostaza,… son colores que nos aseguran un entorno de tranquilidad.

Hablando del dormitorio ¿no os parece un remanso de paz? Quizás sea el tono, sí, pero también la carpintería del armario, el toque de los textiles más oscuros que le dan calidez,… es casi monacal, pero unas bonitas puertas abatibles rompen el espacio y lo comunican con un baño austero a la par que maravilloso. Volvemos a ver tanto en el lavabo, como en la ducha o en la bañera, que las piezas han sido revestidas a la cal, y se le ha dado el toque elegante con las griferías doradas, incluyendo las tuberías de los radiadores, que resaltan entre tanto blanco inmaculado.

¿Qué pensáis de esta casa? ¿Os transmite tanto como a mí a través de la pantalla?

Fotografía: Michael Sinclair / Interior Design: House of Grey / Vía: Est Living

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Arthur Casas

Los que estáis suscritos al blog, habréis recibido ya un spoiler del post, es decir, las imágenes de la casa, aunque no el texto. Siempre subo primero las fotos y hago una previsualización para ver si han quedado bien, pero me debí confundir y en lugar de comprobar el borrador le he di a publicar directamente, así que muchos recibiréis el post dos veces, con y sin texto. Lo siento.

Cuando he descubierto este proyecto de Arthur Casas en São Paulo, ha sido amor a primera vista. Me fascina la calma que desprende, los materiales utilizados, el mobiliario, la combinación de elementos contemporáneos con piezas de corte más artesanal… Toda ella es sin duda, un paraíso acogedor y envolvente. Si tenéis tiempo os recomiendo que veáis las fotos en tamaño grande en la propia web de Arthur Casas, poder apreciar cada detalle, por ejemplo, de esta espectacular cocina, no tiene precio.

La vivienda se diseñó para una pareja con dos hijos. Tiene nada más y nada menos que 430 metros cuadrados, con amplios espacios comunes donde pasar tiempo en familia, además de dormitorios para cada uno de sus miembros.

Se divide en cuatro plantas, por un lado tenemos el sótano, que se ha destinado al lavadero y el garaje. En la planta baja, la que tiene acceso desde la calle, esta es el área de día donde comparten espacio el salón-comedor con la cocina y un gran patio con piscina. La primera planta se ha destinado por completo a los niños con sus habitaciones y área de juegos. Por último, encontramos el piso superior, los dominios de los padres, donde disfrutan de su dormitorio, vestidor, baño y una zona de despacho. Para más comodidad, todas las plantas están conectadas mediante un ascensor.

Se simplificó mucho en cuanto a materiales se refiere creando así, una continuidad a lo largo de toda la vivienda. El revestimiento en las paredes de la planta baja y de todas las carpinterías (incluidos los armarios), están realizados con el mismo suelo empleado en los pisos superiores, así como también las escaleras. Para la cocina se utilizó un pavimento de granito color almendra muy similar al tono de las paredes y el resto de los complementos que llenan el espacio, creando un ambiente muy envolvente. Para los baños se usó un único material, mármol calacatta.

Para crear aún más sensación de calidez, también se ha jugado con la iluminación pensada para que, de forma estratégica y usada indirectamente, cree puntos focales que destaquen aquellas piezas o zonas a demanda. Como la estantería de la cocina adornada con piezas cerámicas, la trasera que recorre el mueble bajo del salón o el led que te acompaña el trayecto del suelo del pasillo, por poner algún ejemplo.

Y dejo una vez más lo mejor para el final, un maravilloso patio con zona de estar, comedor, una amplia piscina y mucha vegetación. No tengo claro si quedarme con el interior o el exterior, aunque a estas alturas del año la piscina me llama.

Imágenes: Arthur Casas

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La cuenta atrás para el verano

Ha comenzado la primavera y, como si de La Vecina Rubia se tratase, llevo la cuenta atrás para el verano, de ahí que haya titulado mi post igual que su primera novela (que, por cierto, si no la habéis leído os la recomiendo). Quizás todavía tengan que llegar días de frío, pero lo peor ya ha pasado. Se nota que no me gusta el invierno, ¿verdad?

Estoy deseando que llegue mañana ya que pisaré la playa por primera vez este año, me muero de ganas de ver el mar y si la temperatura del agua lo permite, también de bañarme. Es contradictorio que no soporte el frío y sin embargo cuando se trata de nadar, aguanto lo que me echen.

De ahí que hoy os traiga una vivienda con vistas al mar, es mi manera de ir abriendo boca. Se sitúa en Jávea y es la casa de vacaciones del interiorista Carlos Serra, propietario del estudio de interiorismo Mercader de Indias. Tras veranear en esta localidad alicantina durante su infancia, decidió buscar una casa para poder disfrutar de las vacaciones con propia su familia.

La vivienda sufrió una transformación completa para adaptarla a las necesidades familiares, espacios abiertos y bañados de luz, gracias a un blanco que lo inunda todo. En la planta baja, el blanco se han combinado con maderas, piedras, verdes, etc. tonos que, de una manera u otra, nos recuerdan a la naturaleza. Mientras que, en la planta superior, distintas gamas de azules toman el protagonismo, réplica del mar que se observa a través de las ventanas.

Respecto a la decoración Carlos Serra ha hecho un gran trabajo, gracias a su tienda Mercader de Indias, la casa goza de mobiliario de distintas partes del mundo: Marruecos, China, Senegal, Filipinas… lo combina con obras de arte, antigüedades y otras piezas de madera o fibras naturales. Otros muebles sin embargo, son hechos de obra, como la cocina o las repisas de los baños, sencillos y funcionales. Por la vivienda encontramos distintos elementos originales y que le otorgan mucha personalidad, véase el salpicadero de baldosa hidráulica antigua marroquí de la cocina; o la alacena del comedor, fabricada con puertas antiguas chinas y en la terraza, tres grandes tinajas de aceite antiguas.

El dormitorio principal tiene otra singularidad, la cama se apoya sobre un escritorio de obra, a modo también de cabecero. La iluminación que apoya sobre dicho escritorio da servicio tanto a éste como a la zona de descanso y dos banquetas procedentes de Túnez, son el asiento perfecto para completar el conjunto, no restan visibilidad pudiendo esconderse bajo el escritorio cuando no son utilizadas (aunque son tan bonitas que en mi opinión, es mejor dejarlas que asomen un poco para ser vistas). En el baño, un cerramiento de cristal separa la ducha interior de la exterior. Fuera, destaca la celosía obra de Patricia Urquiola para Mutina.

En todos los dormitorios de la planta superior, los textiles son los auténticos protagonistas con el azul como color predominante, haciendo referencia al mar. El baño de las niñas se ha realizado con una encimera de obra que sirve como soporte a un lavabo de cerámica marroquí, el cesto de rafia le da un toque de calidez al conjunto. Junto a estos espacios, encontramos también una sala de estar donde unas colchonetas marroquíes en color azul sobre una base de obra, hacen las veces de sofá. El toque divertido y colorido de la habitación, lo aporta la colección de máscaras mexicanas.

Y pasamos al exterior, seguramente el lugar donde pasen más tiempo de la casa. Nos encontramos un maravilloso porche con dos daybeds procedentes de India, junto a ellas, dos hamacas de caña y bambú de la firma Tine K Home y para cerrar el conjunto, las tres tinajas de aceite antiguas de las que os hablaba antes.

Yo con esto ya he abierto boca para mi fin de semana malagueño, mañana a estas horas y si Dios quiere, estaré mirando al mar…

Imágenes: Mercader de Indias y Elle Decor

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Barrio del Carmen, Valencia

Ayer se cumplieron tres años desde que nos encerraron. Cual película de ficción y de terror, por qué no decirlo, las calles se quedaban vacías y una desconocida pandemia arrasaba el mundo entero. ¿Quién nos iba a decir que viviríamos una experiencia así? Me hizo pensar mucho, sobre todo en la fragilidad del ser humano, nunca hubiera imaginado que algo tan pequeño como un virus pudiera hacer tanto mal.

Durante el tiempo que estuvimos obligados a estar en casa y que cada uno aguantó a su manera, los que teníamos un espacio al aire libre, por pequeño que fuera, éramos unos afortunados. Poder disfrutar de un jardín, terraza o incluso un pequeño balcón, era algo por lo que estar agradecido cada día. La pandemia hizo mucho daño, pero creo que más aún, a aquellos que la pasaron solos y en espacios cerrados.

Si hay algo que me ha enamorado de la casa que os traigo hoy, ha sido precisamente su patio. Imaginad vivir en pleno Valencia y poder disfrutar de un patio privado como este. No digo que sus inquilinos fueran felices con el encerramiento durante la pandemia, pero seguro que lo pasaron de una manera mucho más amable y menos claustrofóbica que otras personas no bendecidas con tan necesario espacio.

Fuera de aquellos años, que gracias a Dios hemos dejado atrás, sin duda el patio de esta casa debe de ser uno de los espacios más vividos. Primero, porque nos encontramos en la capital del Turia, donde incluso en invierno se disfrutan de temperaturas cálidas y segundo, porque al ser un espacio tan privado con zona de estar y comedor, es el sitio ideal para estar con familia y amigos, recibir visitas y disfrutar de largas jornadas al aire libre ¿no creéis?

Esta vivienda centenaria del céntrico barrio del Carmen en Valencia, pertenece a una pareja amante de la música y el cine. Confiaron la rehabilitación integral a la firma local DG Estudio, dándoles total libertad para diseñar su hogar. La casa se dividió en tres áreas, desde la entrada donde encontramos una acogedora sala de estar, pasando por la cocina abierta (el corazón de la casa), hasta llegar al dormitorio principal con vestidor, una pequeña zona de estudio y baño propio, todo con salida al patio.

Toques de color salpican la vivienda aquí y allá, se ha arriesgado con las baldosas en tonos amarillos y azules, los armarios de la cocina también en azul y los ventanales amarillos que dan paso al patio interior. Patio donde se han querido conservar en sus muros, las cicatrices del pasado.

A pesar de los toques de color, nada se ve recargado gracias a la elección del mobiliario y al blanco de las paredes que lo inunda todo de luz. Unas sencillas baldas voladas recorren la pared a modo de estantería, con módulos cerrados en su parte baja que ocultan aquello que no queremos ver. Tanto el comedor como el resto de las carpinterías, llevan similares tonos de madera, un tipo de roble blanqueado que hace que los espacios no se vean recargados. Como veis el amarillo está presente también en piezas de mobiliario, como las sillas del comedor.

La zona de noche se ha dividido a su vez en tres espacios, la de dormir propiamente dicha, un vestidor con dos grandes armarios enfrentados y, por último, tras el armario, se ha creado una zona de despacho, con una sencilla estructura volada de madera que va de pared a pared que hace las veces de escritorio y el mismo tipo de silla que encontramos en el comedor que, al recoger todo el contorno de la espalda, es perfecta para trabajar también.

Pero sin duda alguna la joya de la corona en esta casa es el patio, con encanto, con historia, con alma y con cientos de posibilidades. Yo también tengo patio, pero «mataría» por uno como este. A ver si me pongo con el mío, que ya se sabe… «en casa de herrero, cuchillo de palo».

Fotografía: @fotografadearquitectur / DG Estudio

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Studio Merlin

Que a tu casa la bauticen con el nombre «Maison Pour Dodo» (casa para dormir), significa claramente que fue construida para transmitir paz y relax. Libre de ruido visual, con los materiales justos y un almacenaje muy pensado para tener todo guardado, pero sin llegar a acumular.

Imagino que conocéis el término «Color Block». Empezó a utilizarse en moda y acabó siendo una tendencia también en decoración. Es algo que se ha aplicado en esta casa, aunque no en su versión más atrevida. Consiste en mezclar dos o más colores para crear dinamismo en las estancias o bien para diferenciarlas, como en este caso, que vemos cómo se ha elegido un tono rosa empolvado para el salón, distintos tonos de azul en cocina y dormitorios, y verde hasta media altura para la escalera. En esta casa, ya que lo que se buscaba era transmitir serenidad, se ha optado por colores poco llamativos.

A esta sensación de calma contribuyen también los materiales. La madera juega un papel importante, tanto el suelo, como la escalera o los muebles a medida son de abeto Douglas, cuyo tono es muy suave y natural. También el hecho de que los espacios, aunque no sean abiertos del todo, se vean claros y ordenados, gracias a un almacenaje perfectamente orquestado.

En la cocina se optó por muebles de la colección Basic de la firma Reform CPH además, uno de los frentes se amuebló sólo la parte baja terminando en una zona de asiento desde donde se contempla tanto la cocina como el salón y el comedor, dejando el otro frente para albergar los armarios altos (pero éstos, no están visibles desde el salón luego disminuye así el ruido visual, más aún cuando se ha elegido este azul intenso). La zona de salón se ha aprovechado para realizar una librería a medida donde exponer tanto libros (estratégicamente colocados por color), como objetos decorativos y plantas. El esquema en el comedor continúa con mesa y sillas de madera blanqueada, el mobiliario es de la firma Ercol.

Siguiendo de nuevo con la idea de minimizar el ruido visual, los propietarios prescindieron de la televisión en favor de un proyector, más discreto ya que sólo se saca cuando se utiliza y mientras, el espacio de estar queda más despejado pudiendo poner sobre el aparador objetos más amables como arte o jarrones con flores.

En el segundo piso encontramos el dormitorio principal, éste fue reducido de tamaño para darle espacio al baño e incorporar una bañera exenta además de la ducha. Posee varios metros lineales de armarios empotrados que hacen que todo este perfectamente en orden, ocultando todo lo material y consiguiendo un ambiente más relajado para dormir. No sólo en el dormitorio se han realizado estos armarios a medida, también el rellano de la escalera se ha aprovechado para incorporar más, uno de ellos incluso alberga los aposentos del gato y su aseo :-) nada queda a la vista y además, da soporta al dormitorio secundario que carece de armario.

En el dormitorio principal también, se ha aprovechado un pequeño retranqueo de la pared para amueblarlo con los versátiles sistemas de estanterías y escritorios String y hacer una zona privada de trabajo. Las curiosas mesillas de noche con forma redondeada están hechas a medida con sobrantes de abeto Douglas realizadas y diseñadas por el propio Studio Merlin.

Como veréis al final del post, he incluido los planos. Realmente no es una casa muy grande, tan sólo dos plantas con dos dormitorios, pero muy bien aprovechada y sobre todo con muchas ideas de almacenaje, tal y como dicen los propios arquitectos, no para almacenar cualquier cosa (ya sabemos que, a más espacio, más tendemos a guardar), sino para acumular sólo lo justo y necesario y conseguir una casa limpia y libre de ruido visual. ¿Qué os parece?

Fotografía: Richard Chivers para Studio Merlin

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Un precioso loft en Manhattan

Hoy cambiamos el campo por un loft situado en un edificio de finales del Siglo XIX, una antigua fábrica rehabilitada en el West Village, Manhattan (Nueva York). Los encargados del proyecto fueron el arquitecto Jon Powell y el interiorista Bachman Clem, cuya premisa fue buscar espacios abiertos, informales y acogedores, lejos de la construcción barroca y compartimentada de la anterior vivienda de los actuales propietarios.

Todo el sentido de la reforma lo dio el techo que se encontraba tapado bajo montañas de yeso. Al descubrir el tesoro allí escondido, estaba claro que había que dejarlo a la vista, pero costó seis meses averiguar si tendrían la cantidad suficiente de ladrillo para reemplazar aquellos que estaban deteriorados, una vez vieron que era factible, arrancaron con el proyecto y la idea en base a la cuál ahora, giraría la vivienda.

Para simplificar y conseguir espacios abiertos, la cocina, el estar y el comedor, comparten un mismo espacio permitiendo así, que invitados y propietarios puedan interactuar entre sí. Junto a la cocina, se realizó una pequeña biblioteca y sala de estar, que se separó mediante un cerramiento fijo de acero y cristal para preservar la intimidad, un espacio para desconectar con un buen libro o ver la tele. Para equilibrar la fuerza del ladrillo, se han utilizado colores tierra tanto en textiles como en paredes, que han sido revestidas con yeso veneciano también en color beige.

La iluminación fue otro reto que se resolvió con tiras de led adosadas a las estructuras de acero que recorren la base de cada arco y algunos focos empotrados que iluminan zonas puntuales.

Para separar los espacios de día y de noche, está el recibidor, por cierto, de los más bonitos que he visto en mi vida, la gran consola es guatemalteca de principios del Siglo XX. Una gran estructura de roble se encarga de esta misión, detrás están los dormitorios, zona de almacenaje, el tocador y el lavadero, también un despacho dentro del dormitorio principal donde se vuelve a utilizar panelados de roble como recurso decorativo. En este espacio y para restar peso visual, se ha separado el dormitorio del despacho con otro cerramiento de acero y cristal, tal y como se ha hecho en el cuarto de estar.

En los dormitorios se han permitido más licencias de color, aunque siempre con tonos empolvados como el azul grisáceo o el verde, menos en el aseo, donde se ha hecho un homenaje al ladrillo del techo y se ha utilizado un potente rojo de Benjamin Moore, color favorito de la propietaria. En las zonas privadas se decidió dejar los techos con el yeso existente.

Para el mobiliario, se buscaron piezas antiguas como la consola de la entrada que os mencionaba antes; colecciones de arte procedente de los propietarios; piezas vintage de diseñadores de renombre, como las butacas del salón del brasileño Sergio Rodrigues; muebles a media, como el gran sofá del salón o los cabeceros, las camas y el almacenaje de los dormitorios realizados por Bachman Brown Design,… todo ello, siempre buscando la correcta balanza entre lo minimalista, lo antiguo y lo industrial.

¿Creéis que está conseguido? A mí sólo el recibidor ya me ha conquistado.

Imágenes: JPA y Elle Decor

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La granja de Marie y Eric

No sé si os preguntáis por qué tanta granja en este blog y por qué soy tan fan de las casas rehabilitadas, sencillamente creo que lo que transmiten este tipo de viviendas, difícilmente lo consiguen las de nueva construcción o las urbanas. Tienen alma e historia.

Esta se convirtió en la casa de Marie y Eric tras años de búsqueda, está en Skåne (al sur de Suecia). Estaba en muy mal estado, el edificio original data de 1926, por lo que la renovación tuvo que ser completa, eso sí, se conservaron todos los elementos originales que se pudieron rescatar.

Nada más entrar, nos encontramos la escultura de un caballo. Cuando he visto la foto, he pensado que ya había publicado esta casa, pero no, lo que sí había visto era la imagen. Los recibidores de las casas son la presentación de quienes allí viven y este caballo en concreto, está definiendo a sus propietarios, por un lado, el amor de ella por los caballos y su sueño de tener algún día uno de estos cuadrúpedos y por otro lado, el gusto de Eric por el arte y la escultura. Vemos también cómo las paredes se han encalado, al igual que en el resto de la casa y en el suelo, se han utilizado ladrillos reciclados.

En el piso inferior además del recibidor, encontramos dos salones, cocina, lavadero y baño. En todos los espacios encontramos soluciones prácticas y decorativas, realizadas con elementos reciclados que ya se encontraban en la vivienda. Por ejemplo, en la sala de estar se construyó un banco con tablones, las patas se le encargaron a un herrero local. Este elemento, además de servir para almacenar, de manera puntual se puede usar como asiento cuando hay muchas visitas. Otro truco de esta vivienda, es no tener todos los objetos decorativos fijados a la pared (como los cuadros), con el fin de poder cambiar la decoración de vez en cuando.

Sin duda la cocina, es una de mis zonas favoritas. Tiene forma en «L» por lo que hay una parte cerrada y otra que se abre al comedor. Hay varias cosas que me vuelven loca. Una, el que se haya utilizado una gran mesa de comedor de corte antiguo para hacer las veces de isla, o como soporte de trabajo. Otra, la gran vitrina negra en contraste, que queda a sus espaldas, donde exponer bien cristalería, vajilla o cualquier otro elemento decorativo (diría que incluso libros quedarían bien). El suelo, son piezas de baldosa hidráulica marroquí que le dan el toque de color al conjunto. Y por último, creando el «rollo» vintage, el congelador y la nevera de Smeg. ¿No os parece una cocina de lo más potente?

Tras el comedor, encontramos una sencilla sala de estar con chimenea hecha de ladrillos reciclados. Dos grandes butacones y tras ellos, otro mueble que sirve de almacenaje, asiento y pequeño mirador. Enfrente, la escalera de hierro que sube a la planta superior.

Allí el dormitorio principal con baño, zona de estudio e incluso una habitación infantil por si vienen los nietos de visita. Desde el dormitorio principal no sólo se pueden ver los extensos campos, sino que también al final, se vislumbra el mar y por la noche, desde la cama, las luces de los barcos encendidas.

En el dormitorio infantil, la cama de hierro francesa se adquirió en una subasta, al igual que el caballo de madera. Se utilizó una antigua vitrina y para darle un aire infantil, se pintó de rosa palo. El armario grande gris, fue un hallazgo en un garaje. Como veis, las segundas oportunidades, siempre fueron buenas.

Marie y Eric no necesitaron ayuda de ningún interiorista para llegar hasta aquí, simplemente tenían claro lo que querían, a ambos les gustaba el estilo rústico, reciclar y conservar la historia, planificar y estructurar la rehabilitación y por el resultado, yo diría que les ha quedado de sobresaliente. ¿Qué opináis?

Imágenes: Hus&Hem

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Cuadro Pop Art, un arte del pueblo para el pueblo

Si quiere impregnar su vida de luz y color, nada mejor que regalarse o regalar un bonito Cuadro Pop Art.

Por si no lo sabía, el Pop Art es un arte comercial cuya principal característica es el acercamiento de la cultura popular mediante la realización de imágenes de estilo publicitario industrial pertenecientes al siglo XX. 

Origen del Pop Art

Este movimiento artístico tiene su debut en la década de los 60 y aunque surge en Inglaterra, su principal desarrollo y evolución se lleva a término en Estados Unidos, extendiéndose en el tiempo hasta los años 80.

Aunque en principio, puede parecer un tipo de movimiento sencillo, lo cierto es que guarda un gran conocimiento sobre el funcionamiento de la sociedad. Todas las obras creadas bajo el influjo del Pop Art, están basadas en una crítica social del consumismo que por aquel entonces imperaba en el pueblo, ya que todo giraba entorno a la compra y venta de productos. Podría afirmarse que se trata de un arte cuya principal misión es la de alertar y despertar la conciencia de una población atrapada en la banalidad y el más puro consumismo.

Principales características del Pop Art

  • Cabe destacar que sus artistas utilizaban cualquier objeto que fuera representativo del consumismo: carteles, artículos publicitarios, botellas… 
  • Por otra parte, en la gran mayoría de obras del Pop Art abunda el trazo grueso, los colores intensos y los formatos repetitivos, pretendiendo crear con ello un efecto saturante como fiel reflejo de lo que ocurre con una publicidad repetitiva hasta la saciedad, que aleja a las personas de los aspectos verdaderamente importantes de la vida.
  • Las obras pretendían plasmar desde la objetividad más absoluta, la superficialidad de la sociedad de consumo y la cultura de masas
  • Las principales fuentes de inspiración fueron la publicidad, el cómic y las revistas, el diseño gráfico y el cine desde la cuál abordarán temáticas intranscendentes, cotidianas y banales.

Sus más fieles representantes

Como nombrarlos a todos en un solo artículo sería poco menos que imposible, mencionaremos a dos de sus máximes representantes:

  1. Andy Warhol. No cabe duda de que a este autor se le podría calificar como el padre del Pop Art. Por su estudio, The Factory, desfilaron multitud de artistas e intelectuales que aportaron su granito de arena a este movimiento. A pesar de ser pintor de cuadros de diferentes tonalidades protagonizados por varias celebridades de la época entre las que destaca Marilyn Monroe, se le conoce principalmente por sus anuncios publicitarios. Famosas son sus latas de sopa Campbell a las que representó con gran realismo.
  2. Equipo Crónica. Grupo español formado en Valencia en la década de los 60, integrado por Manuel Valdés, Rafael Solbes y Juan Antonio Toledo. Estos tres artistas emprendieron juntos un camino dentro de la estética del Pop Art especialmente orientado a la crítica de la situación social y política que se vivía en España durante el régimen franquista, utilizando para ello herramientas procedentes de los medios de comunicación, tintas planas y elementos característicos de la frialdad del pop americano.

En cuanto a las aplicaciones del Pop Art

Decir que este movimiento plástico permite múltiples aplicaciones que van desde portadas de discos hasta mobiliario.

Asimismo, tal y como comentábamos al principio de este post, resulta un arte especialmente atractivo para decorar diferentes ambientes con cuadros, posters y retratos.

Eso sí, desde aquí recomendamos que a la hora de adquirir un cuadro Pop Art, lo ideal es solicitar el asesoramiento de un experto equipo de especialistas como el que se puede encontrar en Tabloide, una plataforma segura y confiable que cuenta con una amplia trayectoria profesional en el sector. De todas formas, si desea ampliar la información lea más aquí.

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Claros y oscuros

Hoy quería salirme del guion, ahora que tanto se lleva la decoración en los tonos neutros. Sin que sea una crítica a esta tendencia, que particularmente me transmite mucha paz, lo que no hay que negar es que al final casi todas las casas son un poco «más de lo mismo» y de vez en cuando, para variar, viene bien que te recuerden que existe el color y más allá de eso, que saber combinarlo es todo un arte. En la vivienda de hoy veréis un claro ejemplo de cómo conviven los tonos oscuros, con los claros, con colores vibrantes e incluso pastel, todos en perfecta armonía.

Se trata de un proyecto de rehabilitación y reforma del equipo Mon Concept Habitation, para una vivienda de 280 metros cuadrados con casi ochocientos de jardín. El arquitecto del equipo que llevó a cabo el trabajo fue Camille, con la premisa de redistribuir y hacer funcional los espacios, pero sin perder la esencia y la historia del edificio.

La casa está compuesta por cuatro plantas. Ya desde que entras por la puerta, encuentras una declaración de intenciones con las distintas combinaciones cromáticas, ese brusco choque entre el blanco inmaculado, inundado de luz del recibidor y la sala de estar, junto a un precioso negro intenso en las paredes de la escalera, “Off-Black” de Farrow & Ball. Y que también contrastan con las baldosas hidráulicas originales del suelo de la entrada. La combinación no puede ser más bonita.

Tanto en la salita de estar (a la izquierda de la entrada) como en el salón (a la derecha de la misma), se perciben los elementos arquitectónicos originales de la vivienda que han sido respectados en la restauración, como las molduras, la chimenea, la gran altura del techo o los grandes ventanales. A través del salón se puede apreciar cómo asoma la cocina, a la que sí se sometió a una reforma integral.

Un antiguo taller mal aislado, se ha convertido en el alma de la casa. Mediante un cerramiento de hierro y cristal, este espacio goza ahora de gran cantidad de luz natural y está rodeada de naturaleza. Dispone además, de puerta directa al jardín. El mobiliario se ha puesto en color verde, como si fuera una extensión de la parte exterior, encimera Domoos de Dekton y de manera simbólica, los propietarios han mantenido en la pared los ladrillos vistos que son los mismos que se encuentran en la fachada del edificio.

Bajo el ventanal de la cocina, encontramos una gran zona de comedor, con banco a medida, todo el conjunto está realizado en roble. Lo completan unas colchonetas en color verde, a tono con los muebles de la cocina y la vegetación exterior, y tres lámparas de Le Petit Florilèg.

Contiguo a la cocina, se ha diseñado un pequeño espacio de trabajo en un bonito azul grisáceo combinado con madera. Está hecho a medida mezclando líneas curvas y rectas, un diseño que le aportan dinamismo y funcionalidad. Además de la oficina, tras un separador de ambientes de barrotillos de madera, se ha realizado también una zona de vestíbulo con armarios, perchero, zona para los zapatos, etc. siguiendo la misma gama cromática.

Y de repente llega la oscuridad, con la pintura negra de Farrow & Ball que recorre las escaleras y que hace un bonito contraste con los suelos, los escalones y el pasamanos de madera. Pero no tardará en volver la luz, nada más subir a la izquierda, encontramos el dormitorio principal, inundado de luz gracias a sus dos ventanales enmarcados con cortinas de terciopelo amarillo y que dan al jardín, además de su pintura blanca.

A continuación, una habitación antes inutilizada, se ha convertido en un osado vestidor color terracota. Son todo muebles adaptados de IKEA. Le sigue la habitación de invitados donde el protagonismo recae en el papel mural de la pared de Isidore Leroy.

El baño principal es una de mis estancias favoritas. Combina hormigón encerado, con mosaico HEX Calacata, griferías y perfilerías en color negro y carpintería en cannage.

Todavía hay que subir un piso más, volviendo al contraste de color entre el negro de la escalera y el blanco del rellano al subir, incluso el parquet se ha pintado en este último piso enfatizando la luminosidad que entra por el Velux del techo. Allí nos encontramos una gran sala de juegos para los niños, también un vestidor (al igual que en el piso inferior, realizado con muebles de IKEA) esta vez pintado de amarillo.

Junto a las habitaciones, el baño infantil, precioso también. En esta ocasión con bañera revestida de azulejos blancos Bakerstreet de Leroy Merlin y en el suelo, mosaico de The Mosaic Factory. Se combina en las paredes, con un bonito verde y al igual que en el otro baño, la grifería y perfilería van en negro. Los baños son, los mires por donde los mires, preciosos.

¿Qué os ha parecido la casa de esta semana? Diferente pero bonita ¿verdad?…

Imágenes: Mon Concept Habitation y Marie Claire Maison

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