Casa mallorquina con historia…

Sólo he estado una vez en Mallorca, una isla de la que guardo grandes recuerdos, quizás sea porque fui cuando terminé la universidad de viaje de fin de curso y ya se sabe cómo son esos viajes. Desde que escribo el blog, he conocido virtualmente a mucha gente que vive allí, con algunas de esas personas hablo casi a diario a través de redes, es como si hubieran estado ahí toda la vida y sin embargo, no nos hemos visto nunca. Algunos de mis amigos de siempre, también se han ido a vivir a la isla. Incluso mi «hermano americano«, el que estuvo un año en mi casa mientras mi hermana pasaba su año en Estados Unidos, ahora también vive allí. Claramente, tengo un viaje pendiente a Mallorca, aunque tenga que hacer turnos para ver a la gente.

Hoy voy a enseñaros una casa típicamente mallorquina, tan típica que lleva en pie desde 1700 y ha pasado de ser una fonda, a una bodega, para convertirse en molino de aceite y por fin, de la mano del arquitecto Durval Dias Junior, en vivienda.

La casa conservaba muchos de sus elementos antiguos, su identidad rural y piezas arquitectónicas típicamente de la zona, como la piedra de marés, el paso mediante arcos e incluso la escalera original. Otros, como las viejas vigas de madera, se restauraron para utilizarlas en las puertas interiores. Para acompañar, la decoración se eligió sobria, elegante, con una paleta de colores que va desde los blancos al negro, pasando por los neutros. El mobiliario mezcla piezas modernas con otras de corte vintage e industrial y sobre los materiales, se ha recurrido a aquellos que nos conectan con la naturaleza, con lo más básico: la madera, el hierro y la piedra. Para el suelo se ha optado por el hormigón pulido que además de unificar los espacios, permite utilizar bajo él, calefacción de suelo radiante.

Si os soy sincera hay una parte de la casa que no me gusta especialmente y es donde quizás, el arquitecto se podría haber lucido más, se trata de la cocina. Es lo que yo llamo una cocina laboratorio, demasiado fría para mí y la campana, diseñada por éste, es lo que menos me gusta. Se salvaría el salpicadero que, al llevar pequeños azulejos con motivos muy discretos, le ponen un punto de calidez (por poner algo salvable). Ah! el antiguo banco de madera asturiano, ese no cuenta, este lo elevo a la categoría de maravilla, pero está en el paso de la cocina así que no me refiero a él cuando hablo de la cocina.

El comedor es un mix de piezas bien avenidas, por un lado, una gran mesa de madera antigua traída de la India, que es la encargada de aportar calidez a la estancia, se complementa con sillas Tolix de corte industrial y para iluminar, la famosa lámpara Arco de Achille Castiglioni para Flos. Para complementar, un aparador de Ethnicraft comprado en Candela Home.

Los espacios se comunican entre sí a través de vanos. A continuación del comedor, encontramos el salón con un precioso sofá negro de Molteni que contrasta con las sillas y las mesas de centro de madera de Mestre Paco. En este espacio, el punto diferenciador lo pone la butaca roja de Marco Zanuso para Arflex, también en Mestre Paco. Imagino que la alfombra ya la habréis reconocido, es de Ikea.

En este salón, el arquitecto creó una chimenea de hormigón armado con dos repisas del mismo material a ambos lados. Para iluminar el espacio se hicieron nichos en la pared con iluminación indirecta hacia el techo, además de colocar un par de lámparas articuladas Jiedé y otra lámpara hecha a base de troncos, como lámparas de ambiente.

En el dormitorio predominan los tonos neutros de la ropa de cama de Zara Home, el punto de color lo pone el cuadro de la pintora holandesa Ria Diercks Kron y la alfombra roja a modo de Kilim. Ya por último en el baño, todo vuelve a ser blanco, con encimera de teca y un pequeño remate de teselas en la zona de aguas para proteger la pared. Los muebles se han hecho a medida para aprovechar al máximo el espacio.

El exterior se rodea de vegetación mediterránea y se puede ver perfectamente su historia sólo con contemplar la fachada donde su pasado ha quedado a la vista con unas escaleras adosadas a la pared que ahora, no conducen a ningún sitio. ¡Me encantan!

Imágenes: Montse Garriga para Elle Decor

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Casa moderna de estilo georgiano

Esta semana dedicaba un post y varias stories a comedores que, en lugar de llevar sillas rodeando la mesa, en uno de los lados éstas se sustituían por un banco adosado a la pared. Una práctica muy útil cuando careces del espacio suficiente para circular cómodamente por detrás de las sillas. Para hacer el cálculo de lo que ocupan, hay que sumar unos 35 cm si las sillas están recogidas, o 50 cm si estamos sentados, a eso hay que añadirle un mínimo de 60 cm para circular por detrás. Si ves que el espacio no es suficientemente amplio en ambos lados, quizás un banco, sea la solución perfecta.

Me topé con esta bonita vivienda que, además de gustarme y mezclar varios estilos decorativos, curiosamente su comedor es exactamente así, por lo que decidí publicarla hoy.

Se trata de un edificio londinense rehabilitado por los arquitectos Alex Michaelis y Tim Boyd para una familia numerosa. Respetando su arquitectura tradicional de estilo georgiano del Siglo XVIII, con sus ventanas de guillotina, su porche de entrada y paredes de ladrillo rojo, los propietarios decidieron modernizarla abriendo espacios, creando más ventanales para dejar entrar la luz y modernizado los interiores. Contaron para ello también, con la ayuda de la interiorista Simone McEwan. 

Nada más entrar ya se puede apreciar el cambio. Las múltiples ventanas y el color blanco, lo inunda todo de luz en un espacio que, hasta entonces, había sido oscuro y compartimentado. El suelo se cambió, pero para mantener la esencia del pasado, se puso parqué de madera de roble antiguo del siglo XVIII, de la marca Timbertech.

Se dejaron comunicados todos los espacios a ambos lados del recibidor, sólo se separan por vidrieras, pero visualmente están conectados. A un lado podemos ver el salón,  las molduras del pasado conviven a la perfección con muebles de diseño elegidos exprofeso, como El sillón Rietveld Utrecht para Cassina o la mesa de centro Malgorzata Bany Pilotis para The New Craftsmen.

En el otro lado encontramos la cocina, el office y el comedor. La cocina es clásica y elegante, en negro y mármol Calacatta, sin muebles altos y el almacenaje recogido en la gran isla central. Es un diseño de Plain English. Al final de la cocina está el comedor bañado de luz natural. Este espacio fue una extensión de la vivienda por la parte trasera de la casa, así que disfrutan de las vistas al jardín mientras comen. Además, se le añadió un techo de vidrio para inundarlo más de luz.

Para separarlo visualmente de la cocina, se levantó un murete a media altura que sirvió como respaldo para apoyar el banco realizado por los arquitectos. Se decidió dar un estilo escandinavo al espacio, con mesa de madera maciza en tono natural y sillas tipo Wishbone. Diría que este comedor es mi parte favorita de la casa.

Aún hay más en la planta baja, una pequeña sala de estar con techo de cristal y vistas a la escultórica escalera, un práctico lavadero, una bodega y un baño.

La vivienda cuenta con cinco dormitorios. El principal para los padres, tres para cada hijo y uno extra para los invitados. En el de matrimonio, vemos cómo se sigue el patrón del piso inferior, los blancos y neutros, son la elección. Se mantiene el punto clásico gracias a las molduras y a la vez, la madera aporta el toque más desenfadado. Lo mismo se ha buscado en el baño, sencillez y elegancia a partes iguales.

Rompiendo con todo lo visto hasta ahora, llegamos al despacho de los propietarios. Azul petróleo en las paredes, mobiliario contemporáneo, librería de los años sesenta y una maravillosa mesa que tiene el privilegio de mirar hacia el jardín. Ni rastro en este espacio de cualquier elemento clásico que hayamos visto antes en la casa.

En las habitaciones infantiles apostaron por diseños a medida que fueran creciendo con los niños. Dando importancia al almacenaje necesario hoy y en el futuro.

Las sorpresas no acaban aquí. Fuera, en lo que era el antiguo garaje, los arquitectos montaron una gran sala de juegos para toda la familia. Se creó un pasillo en tonos oscuros como conexión entre la casa y este nuevo espacio, al que se le añadieron armarios a medida y por supuesto, una gran ventana con vistas al jardín. En este gran espacio de nuevo el azul oscuro es el protagonista, con un gran sofá y estantes que albergan diversas láminas y dibujos, un lugar donde los hijos de los propietarios pudieran sentirse a gusto.

De repente sorprender ver cómo los arquitectos tienden a romper con la sintonía de la vivienda metiendo estilos diferentes, de ahí que nos encontremos un baño en color amarillo de carácter retro.

Además del despacho interior de la casa, el propietario (fotógrafo profesional) dispone en el jardín, de un anexo más. Se trata de una cabaña revestida en madera a modo de estudio, donde poder aislarse cuando así lo requiere su trabajo.

Por último, bajo la pérgola del jardín encontramos un comedor familiar realizado por los conocidos paisajistas londinenses Rich Landscapes.

Y hasta aquí el home tour, si me tengo que quedar con algo sería el comedor con vistas al jardín y la entrada. Creo que esta casa es para verla más de una vez, os diré que no me gusta todo al cien por cien, o más bien que me sobran espacios, pero sí hay muchas ideas que rescataría de ella. ¿Qué opináis, os gusta?

Imágenes: Marie Claire Maison

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Lindye Galloway. Paleta de neutros…

Resulta complicado e incluso banal, hablar de decoración con lo que está pasando en el mundo. Sinceramente nunca podré comprender cómo hay personas que anteponen el poder y el dinero a las vidas humanas, es una sin razón que se escapa a mi raciocinio. Cada vez percibo este mundo como algo más hostil, guerras, pandemias, luchas de poder,… no sé qué van a heredar nuestros hijos como sigamos así, ahora mismo lo percibo todo como una amenaza, no sé si os pasa lo mismo.

Vale, ya sé que no estáis aquí para escuchar mis melodramas, así que os hablaré de la casa de hoy, que por cierto, tiene una historia bonita. Esta vivienda la descubrieron sus actuales propietarios dando una vuelta por Newport Beach, California, a poca distancia de donde vivían. Se enamoraron de ella pero sólo sabían que podía estar en venta por un chivatazo, aún no la habían sacado oficialmente al mercado. Se reunieron con la dueña, que tardó cinco largos meses en decidirse en vender. Como suele pasar en estos casos, ellos también tenían que deshacerse de su casa para poder comprarse esta. La casualidad hizo que en un sólo día se la quitaran de las manos y pudieran comprar su casa soñada (creo que eso sólo pasa en las películas, que me lo digan a mí que llevo 6 compra ventas y estas operaciones son complicadas de cuadrar). Pero no queda ahí la cosa, si estrenar casa ya es el subidón del siglo, 24 horas más tarde llegó su hija de adopción Luna. Menudo cambio de vida en tan sólo dos días, un final feliz de cuento de Disney.

La casa, a pesar de ser de mediados del siglo pasado, estaba en buen estado por lo que Jasmine Star, su propietaria, sencillamente contrató a su amiga y diseñadora de interiores Lindye Galloway, con la que ya había trabajado en sus comienzos pero que ahora disfrutaba de una exitosa carrera como interiorista.

Al contrario de lo que suele hacer la mayoría, antepuso la estética a la funcionalidad (aquí cada uno tiene sus gustos o motivos). Que la pequeña Luna llegara a su vida, para ella no significaba descuidar el diseño de su casa, como dice «los niños crecen», así que por qué no poner un sofá blanco, si lo pensáis en realidad si lleva fundas lavables, a veces es casi más práctico aunque a priori no lo parezca.

Una condición era tener una zona de despacho en casa, poder conciliar era necesario para ella. Se situó en un lugar privilegiado y tranquilo, dentro del dormitorio y enmarcado por un preciso detalle arquitectónico, una gran puerta revestida de madera en forma de arco que divide ambos espacios.

Las formas redondeadas, una tendencia que sigue aún más si cabe este año, se repite en más lugares de la casa. En la cocina podemos verla en la preciosa campana enlucida y realizada a medida. La zona de office, también se ha acompañado de una mesa circular con una bancada que acoge a más comensales.

Se prescindió de armarios superiores para no abarrotar el espacio optando por una despensa aparte. Además algunos frentes de los armarios inferiores, se sustituyeron por cannage, lo que también aligera el conjunto.

El salón hace gala de su sencillez. En este espacio vuelven a predominar las curvas, tanto en las vitrinas de acero y cristal empotradas en la pared y hechas a medida, en las lámparas de techo, la mesa auxiliar, incluso en piezas auxiliares o decorativas. Para que el generoso tamaño de la televisión no sea un elemento discordante, está enmarcada con madera y muchas veces en lugar de estar apagada, se proyecta una fotografía familiar de tal forma, que parece una obra de arte integrada en el salón. Tenemos que acostumbrarnos a que las televisiones nos gusten o no, forman parte de nuestras casas, podemos ocultarlas, disimularlas o aceptarlas como parte de algo con lo que coexistimos.

El espacio de la pequeña Luna es crecedero, de momento hay una cuna sí, pero al otro lado también hay una cama con almacenaje para cuando sea mayor. Mientras tanto se puede utilizar para leer, o como cuarto de invitados, para acompañar a la niña en sus juegos, etc. De esta forma, en unos años, con retirar la cuna, su habitación ya estará montada.

Imagino que serán los tonos, la madera natural, el poco ruido visual,… pero esta casa me transmite justo ahora la calma que necesito. ¿Os gusta?

Fotografía: Chad Mellon

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En clave Mid-Century…

La semana pasada falté a mi cita en el blog. Aunque intento llegar a todo, no siempre se puede y para los que no me seguís por Instagram, ya comuniqué que tenía que priorizar. Desde la semana pasada tengo nuevas rutinas a las que me tengo que adaptar, ajustar horarios y sinceramente aún ando un poco perdida, así que aunque esta semana vuelva a estar por aquí, de momento no puedo prometer la constancia que me caracteriza. Pero esto tiene fácil solución, si mi contenido te interesa lo suficiente, con suscribirte al blog sabrás que no te pierdes ninguna de mis publicaciones.

Por la última casa que puse y la que os traigo hoy, vais a ver que en cuanto vislumbro un rayo de sol y se acerca la primavera, me siento abducida por las casas con patio. Tiene guasa que viviendo en un chalet y disponiendo de uno, es el espacio que menos utilizo y el que tengo más abandonado. No estoy loca, tiene un porqué y es que cuando llega el buen tiempo nunca estamos en Madrid sino en el pueblo, donde también tenemos jardín y todo el monte del mundo para disfrutar, así que bien visto, aquí ni siquiera lo necesito.

El home tour de hoy nos lleva a una casa en Brighton, Australia. El estudio de interiorismo Chelsea Hing, intervino en la vivienda que no había sido actualizada desde los años 50, dándole una visión contemporánea con toques mid-century. El patio se encuentra en el centro de la misma, pintado de blanco como el resto de la casa. Se ha amueblado su parte central y sobre ella, se han colocado alambres de lado a lado para que con el tiempo, sirvan de soporte a las enredaderas plantadas a ambos lados que crecerán creando un espacio de sombra natural sobre la zona de estar.

En el interior se simplificó la decoración al máximo, para que los espacios fluyeran, no por ello la estética deja de sorprender. Pocos elementos, muy bien escogidos. El sofá se acompaña de unas cajas recicladas que hacen las veces de mesa de centro y se pueden colocar y utilizar a demanda, lo enmarca una gran alfombra oscura que define el espacio. Detrás se ha creado una zona de lectura con un diván de diseño color rosa junto a una estantería y piezas de arte. Un rincón que, con muy poco, no sólo transmite sino que además es funcional.

Tanto en el comedor como en la cocina, la madera son los protagonistas. En el primer caso, se ha optado por un banco cubierto por cojines negros y una mesa circular, que es un buen recurso cuando no tenemos demasiado espacio. La cocina por otro lado, combina una gran isla en blanco, con la madera y un salpicadero con azulejos color terracota. El toque verde de las plantas, siempre le da alegría al conjunto.

El dormitorio principal es sobrio, los grises de la ropa de cama se ven amortiguados gracias a la obra de arte que se sitúa sobre el cabecero y los detalles en dorado, ponen el toque de glamur. Pero no podía ser de otra manera había que acompañar a la joya de la corona, ese baño de ensueño con azulejos negros, grandes espejos redondos y lavabos empotrados, que conforman sendos tocadores. Le acompaña en la pared opuesta, una bañera exenta ovalada y para rizar el rizo, entre los tocadores una puerta esconde un maravilloso vestidor con muebles de madera oscura, tiradores de cuero y metal y almacenaje por doquier.

No es el único baño, hay otro quizás no tan grandioso pero el sueño de cualquiera. En la misma línea combina paneles de madera, con azulejo negro, un gran mueble con almacenaje y una impresionante bañera de estilo moderno, en este caso rectangular.

Volviendo de nuevo al exterior y para poner la guinda del pastel, la vivienda también tiene piscina que se puede ver desde los grandes ventanales de los que dispone la casa de suelo a techo.

¿Habrá que irse a Australia para tener una casa así?…

Imágenes: Contemporist

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La casa de campo LS

Uno de los mejores tándems de este país se ocupó de renovar esta casa de campo. El equipo de arquitectura Ábaton fue el responsable de la rehabilitación y Batavia de su interiorismo, dos grandes de los que fácilmente saldría algo que seguro nos iba a encantar.

Se trata de una finca de 30 hectáreas privilegiadamente rodeada de encinas, que necesitó una intervención integral tanto a nivel de arquitectura, como de interiorismo e incluso paisajismo, un completo vaya. Pero cuyo resultado estáis a punto de ver y en mi opinión, no ha podido ser mejor.

Los muros de la vivienda se recuperaron al completo, tienen un grosor de 70 cm por lo que los convierte en el mejor de los aislantes, tanto en invierno como en verano. Se abrieron dos accesos desde la planta baja, que se dejó diáfana (aunque se pusieron puertas correderas para independizar a demanda), lo que permite que la luz discurra por todo el espacio, así como que haya una comunicación visual entre el salón, el comedor y la cocina. Parte del mobiliario se integra en la casa de manera escultórica, como la escalera de chapa o la librería que recorre la pared del salón y que, en ocasiones, aprovecha esos 70 cm de pared para crear vanos a modo de pequeños miradores que permiten que el paisaje se cuele en el interior de la casa.

El mobiliario, también de Batavia, es todo de diseño. Como la lámpara que reposa junto a las escaleras de Gabriel Teixidó, el cuadro de Chillida, o el sofá de la firma italiana CRD Verzelloni. Junto a él, dos butacas gemelas de Hans J. Wegner, mesa auxiliar de Jean Prouvé y lámpara de Gae Aulenti. En la cocina, sillas de Jonas Forsman y la lámpara sobre la mesa, de Poul Henningsen.

En el salón se ha creado también una zona de relax, un lugar para el disfrute y contemplación del paisaje exterior. Una sencilla alfombra de cáñamo de Batavia acoge un puf de diseño en un tono azul intenso, de Edward Van Vliet, que se puede adquirir en Moroso.

En la segunda planta, encontramos un dormitorio funcional con acceso a un despacho a través de unas escaleras. Nuevamente, se ha creado otra zona de estar junto a una ventana para contemplar las vistas. Incluso la bañera, que comparte espacio con el dormitorio, también se sitúa bajo una ventana. Parece como que en ningún momento, se quiera perder la esencia de esta vivienda, poder disfrutar de estar dentro de ella pero sin renunciar a la naturaleza que la rodea.

El dormitorio tiene los muebles hechos a media, con cabecero cuya trasera es parte del vestidor. Y un baño hecho para compartir, incluso la ducha, con plato de mármol y grifería doble. Y si os fijáis, sobre el doble seno de los lavabos no hay espejo ¿Para qué, pudiendo tener otra ventana y disfrutando de nuevo de esas maravillosas vistas?

Sencillamente, un espectáculo de casa… ¿Qué os parece?

Imágenes: Ábaton / Batavia

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Piso en Chamberí

El post de hoy se lo dedico a mi mejor amiga. Ahora la tengo muy cerca, vive en el mismo pueblo que yo, pero su corazón siempre ha estado y estará en el barrio de Chamberí, barrio donde ha vivido con sus padres durante muchos años de su vida y del que se enamoró profundamente. No le quito razón en cuanto a que es una de las zonas con más alma de Madrid, donde conviven pisos señoriales con otros más humildes, mucho comercio del de «toda la vida» con otros nuevos creados con la revalorización del barrio, anchas avenidas que dan lugar a pequeñas callejuelas llenas de encanto, con todo tipo de servicios. Y lo que es más importante, una zona que a pesar de la vida que tiene y estar en el centro de Madrid, al caer la noche se vuelve silenciosa y te invita al descanso. Desde luego si te lo puedes permitir, es uno de los mejores barrios para vivir, Ana sigue soñando con que algún día volverá a Chamberí.

La vivienda que os traigo hoy fue un flechazo para los propietarios. Se enamoraron de sus altos techos (típico de la zona), sus grandes ventanales que lo inundaban todo de luz, su distribución que ya tenía una obra reciente y habían dejado los espacios abiertos. Para el interiorismo contrataron al Estudio Backsteen que enseguida, supo captar la idea del cliente.

Querían una casa desenfadada, sin demasiados formalismos. El interiorista les propuso crear un «oasis dentro de la ciudad» como hilo conductor, meter toques exóticos, verdes, plantas, fibras naturales,… la idea gustó y ya desde la entrada se puede plasmado el concepto. Se optó por un mural en blanco y negro, de Rebel Walls, con el fin de no meter color en la pared y poder combinarlo más fácilmente con todo. Siguiendo con la idea de lo exótico, se puso una planta de gran formato que, además, tiene la función de obstaculizar la vista al salón para conseguir cierta intimidad. El banco que completa el recibidor es de Nordal y las lámparas, de Miv Interiores.

Para la zona de estar del salón, querían colores y materiales amables, mezclar pero buscando el equilibrio, de ahí que encontremos verdes, fibras y latón. El sofá y las mesas de centro son de The Sofa Company, los cojines de Zara Home y Nordal, la mesa auxiliar en esquina de Le Petit Florilège, las lámparas de fibras son de La Redoute y la de cristal, de Petite Lily. La colorida alfombra que unifica el conjunto, es de Kilombo Home.

Desde la zona de estar se puede ver toda la planta abierta, el comedor y la cocina. Una distribución óptima para aquellos, que como los propietarios, les gusta cocinar, recibir amigos, etc. y estar presente en las conversaciones. En cuanto he visto el comedor, sabía que las sillas eran de Calma Chechu, son únicas e inconfundibles. Se han tapizado con terciopelo de Güell Lamadrid y las de la cabecera, con tela de motivos tropicales de la misma firma. La mesa es de Tabolo (no me convence mucho la verdad, no sé si me falta sobre, o me sobran patas, es una cuestión de proporción no de diseño, pero vaya que es mi opinión). La lámpara la encontramos en Thai Natura.

El dormitorio lo percibimos como un espacio vestido, lleno de texturas. Tonalidades grises, blancas y cremas que lo que lo convierten en un refugio, al que complementaron con arte, de la plataforma Programa Taide. La ropa de cama al igual que la del baño es de Zara Home, lavabo de Roca.

¿Qué os ha parecido este oasis en medio de la ciudad? Sin duda, la situación es completamente envidiable, la luz y la distribución también y de la decoración, creo que pocas cosas cambiaría.

Imágenes: Nuria Serrano para Mi Casa Revista

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The Ink House

Cuando un artista entra a jugar en la creación de su propia casa, se nota y mucho. En cuanto veáis los diseños imagino que os sonarán, son del artista y diseñador de interiores Rory Dobner. Trazos en blanco y negro que plasma en todo tipo de objetos, vajillas, juegos de té, piezas decorativas, cuadros,… Todas poseen un mundo interior muy especial, muy suyo, por eso son fácilmente identificables.

El caso es que él y su familia, residentes en Londres, buscaban un una casa para comprar en Ibiza como destino de veraneo y tuvieron un flechazo con una vivienda en ruinas construida en 1560, habéis leído bien, del Siglo XVI. Consiguieron rehabilitarla e incluso ampliarla, fusionando la arquitectura y tradiciones artesanales ibicencas, con la imaginación desbordante del artista, hasta llegar a conseguir su refugio de 800 metros cuadrados, con ocho dormitorios, diez baños, dos salones, dos cocinas y múltiples terrazas, en un entorno de una finca de más de 50.000 metros cuadrados, ahí es nada. A la casa la bautizaron con el nombre de The Ink House, ya que Rory Dobner realiza sus dibujos en tinta utilizando pluma estilográfica, tiene publicado un libro con el mismo nombre al que él califica como «fiesta de animales». 

Aquí conviven piezas de diseño, con antigüedades y por supuesto las creaciones de Roy. Nada más entrar, una preciosa mecedora recuerdo de la infancia y regalo de la madre de Claire (la mujer de Roy), te recibe amablemente. Las puertas y escaleras son las originales, aunque restauradas. En uno de los salones podemos ver proyectos del artista (como la liebre con monóculo, los cuencos de porcelana o un neón), mezclados con lámparas icono del diseño, las de techo Zettel’zde Ingo Maurer, o la Jieldé de sobremesa, el sofá de Tufty-Time, de Patricia Urquiola para B&B Italia.

En dicho salón encontramos una cocina extra. Una estructura de hormigón integra un fregadero y una placa, contiguo a ellos, una mesa de comedor antigua junto a dos taburetes cerámicos de Paola Navone. Las puertas antiguas esconden el lavavajillas, el horno y la nevera. Para la cocina principal, se optó por el estilo ibicenco con hornacinas en su paredes encaladas, contrastando con el horno Smeg de carácter más industrial y como toque cálido, el taburete de madera de Tanis Ibiza.

Para los dormitorios se ha optado por la suavidad de los tejidos de The Linen Works, necesario para contrarrestar el frío suelo de hormigón o el revestimiento de piedra de la pared de la ducha, piedras que por cierto, fueron sacadas del jardín para realizar esa pared hecha a mano por el artista. 

En el otro dormitorio el blanco y el negro son los protagonistas, incluido su compañero el baño. Se ha alicatado de suelo a techo con originales azulejos diseño de Dobner, el lavabo es de Duravit. Contiguo a este dormitorio, en la terraza, encontramos una bañera de roca tallada a mano procedente de Bali ¿Quién no tiene una en su casa, verdad? Pero si refrescarte en la bañera en los días de verano se te queda corto, puedes ir a la piscina, que por la imagen tampoco parece pequeña. Por cierto la casa se alquila mientras su propietarios residen en Londres, aunque viendo la celebridades que ya han estado por allí, como el disc jockey Fatboy Slim, y la propias características de la vivienda, no creo que esté al alcance de mi bolsillo permitirme una semana en tal paraíso ibicenco. Para qué buscar el precio…

Vía: Elle Decor 

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Queen Anne House

Es el primer post de este año y ya estoy incumpliendo mis propios esquemas mentales, así que como dije el otro día en Instagram, mejor me dejo fluir porque luego no cumplo con mi absurda cabeza cuadriculada. Creo que siempre he tenido una lucha interna entre la Cristina ordenada, constante, trabajadora, con la que pretende ser creativa, libre y no regirse por esquemas ni patrones. No es una lucha agradable la verdad, supongo que en el medio está la virtud, como en todo, pero he sido tanto de la primera Cristina, que ahora necesito ser un poco más de la segunda.

Bueno que menudo rollo para empezar, sólo para deciros que mi plan era traeros el cambio low cost que hicimos en el aseo del pueblo durante las vacaciones (podéis verlo en Instagram, muchos me consta que ya lo habéis hecho y seguisteis las Stories durante el proceso). El caso es que ayer cuando subí las fotos al blog, dije – qué narices, esto no está terminado – así que lo dejo guardado para cuando pueda ofreceros algo más de sorpresa. Quiero meter un poco de color, poner vinilo en el suelo, un cuadro grande que también aporte algo de impacto, porque ahora mismo aunque bonito, le falta «vidilla». Lo dicho, si no lo habéis visto aún, podéis bien esperar a que lo termine del todo y lo publique por aquí, o abrir boca con el post que puse en Instagram (os lo dejo aquí), en cualquier caso el aseo está por rematar.

Y antes de empezar, se me olvidó felicitar a mi querido blog que a finales de diciembre cumplió la friolera de ¡14 años! ¿Cómo os quedáis? Creo que si sacara todos los post, daría para escribir un libro. Esa justamente es la Cristina constante. Y por supuesto, felicitaros el año, que groseramente me he puesto a escribir y no he dicho ni «mu», espero que hayáis tenido unas Navidades lo más tranquilas posibles y a ser posible, sin el bicho como compañero.

Os traigo para empezar esta belleza de 1915, con la que tengo ciertos sentimientos encontrados. Las obras de remodelación se llevaron a cabo por DeForest Architects y el interiorismo pertenece al estudio NB Design GroupNada más entrar se aprecia el contraste entre la antigua edificación de ladrillo y el añadido que se realizó como nueva entrada de la casa, a modo de porche acristalado, que lo inunda todo de luz. Me encanta cómo se ha resuelto el espacio con un simple perchero con zapatero incorporado, muy útil para dejar abrigos y zapatos al llegar. Un puf hace las veces de descalzador y el toque de las plantas le da sensación de confort a una gama cromática en negros y grises. Por cierto un acierto el suelo de cemento en la entrada para facilitar la limpieza.

Ya en el interior, se han respetado los suelos de madera y las carpinterías antiguas, pero se han pintado de blanco para aumentar la sensación de amplitud, incluidas puertas correderas, columnas de madera tallada o la barandilla de la escalera. El toque de color y la guinda del pastel de esta vivienda, al menos en mi opinión, son las vidrieras. De ahí que el mobiliario, sea en su mayoría en tonos neutros. Podemos ver también cómo en muchas ventanas se han añadido butacas, sillas o bancos, para poder disfrutar de las vistas del jardín, que por cierto, tampoco tiene desperdicio.

La cocina combina el aire clásico de la casa con los materiales modernos que se han introducido para darle contraste, como el acero inoxidable, la lechada oscura que remarca los azulejos, la gran campana,… y en la isla, se ha utilizado una encimera de madera, que tiene su réplica en el suelo y le resta frialdad al acero.

Los dormitorios están llenos de soluciones de almacenaje, zonas para trabajar, librerías,… lo cierto es que el tamaño también ayuda. Me ha encantado la idea de una cama de matrimonio central con la librería detrás y zona de trabajo bajo la ventana, pocas veces lo he visto (muchas con un vestidor, casi nunca con una librería).

Lo que más me ha desconcertado es el ático, parece que estás en otro lugar, una vivienda distinta. No es que no me guste, todo lo contrario, es que simplemente no creo que nadie que entre por la puerta, espere descubrir un lugar así cuando sube las escaleras ¿Qué opináis? Se oculta detrás de lo que parecen unas puertas de armario, pero realmente son unas escaleras por las que se accede al ático. Allí se encuentra un dormitorio y una zona de estar completa.

Cada habitación tiene su baño propio, el principal con una bañera profunda de madera, zona de relax y azulejos blancos con textura. Un segundo baño, muy original por cierto, tiene dos bañeras circulares y profundas también, enmarcadas bajo dos vidrieras y en el centro, un cuelga plantas que a su vez sirve de apoyo o pequeña estantería.

Y para rizar el rizo, la casa tiene además un estudio de arte con cocina ¿Alguien da más? ¿Qué os parece para empezar el año?

Imágenes: Haris Kenjar / Arquitectura: DeForest Architects / Diseño Interior: NB Design Group

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¡Felices Fiestas!

Me paso por el blog para desearos unas felices fiestas y un feliz año. Me voy a tomar unos días de vacaciones y  desconexión intentando hacer alguna pequeña mejora en mi casa del pueblo. Ya que la socialización ha quedado reducida a la mínima expresión, procuraremos ser productivos haciendo lo que no hemos hecho durante tanto tiempo debido a nuestra ajetreada vida social aquí (siempre la hemos priorizado). Ya hemos empezado con el aseo y nos estamos llevando alguna que otra sorpresa, que la fuerza nos acompañe.

A estas alturas lo único que deseo es salud para todos, así que cuidaos mucho por favor. Os dejo por aquí 5 de los post que más os han gustado este año, por si os los habéis perdido o queréis releerlos. Nos vemos a la vuelta de Navidad. ¡Sed felices!

Un proyecto de Egue y Seta

Un piso centenario en Barcelona

Una moderna granja en blanco, negro y madera

Pon un vinilo en tu vida

Maslow Homes

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Studio Ezra

Un interesante mix entre la procedencia australiana de la interiorista (dueña del Studio Ezra), el lugar donde se asienta la vivienda que veréis (Mallorca), y el carácter marroquí de todos los revestimientos hechos a mano que se pueden adquirir en la shop Tiles Ezra. La fusión de todo ello, ha creado un espacio sosegado y calmado, de estética mediterránea con mezclas marroquíes y la impronta que Georgia Ezra.

La vivienda fue reformada para la familia, Georgia y su marido Richard (que además es constructor de Morris & Co,) algo que también jugó a su favor, y sus dos hijos de 3 años y 8 meses.

A lo largo de la vivienda pueden verse guiños de otras culturas, no sólo en los revestimientos que son la esencia de esta casa, sino también en la decoración. En el salón por ejemplo, la colorida alfombra marroquí, también las obras de arte, los adornos o los textiles. Los de los dormitorios por ejemplo, son diseños de Georgia que próximamente incorporará a su tienda. Los cabeceros de las camas están presididos en un caso, por reliquias familiares de dos obras que representan la figura de un Rey y una Reina, en la otra habitación, es un tapiz de Guatemala el que llama la atención, junto a él, un cuadro de un oso panda también de herencia familiar.

La habitación infantil, es una maravilla. Todos los cuadros de la pared son hechos a mano, una colección que se ha ido ampliando a lo largo de los años y realizada con mucho mimo. La consola es reciclada, de segunda mano, adquirida en Mill Markets, y por último, la alfombra de fibras pertenece a Carpeteria Bondi Junction.

En los baños, todos los azulejos pertenecen a las distintas colecciones de Tiles of Ezra y los muebles están hechos en madera reciclada de roble macizo, contrastan a la perfección con las griferías de Brodware.

Al final del post os he puesto un vídeo sobre la fabricación de este tipo de azulejos. Utilizar estos revestimientos únicos y hechos a mano, nos cambia la percepción del espacio, a la pisada, al tacto, porque las imperfecciones hacen las cosas bellas, genuinas, nada puede reemplazar a la autenticidad de lo hecho por la mano del hombre. El vídeo está en inglés, pero si no lo entendéis no pasa nada, es suficiente con verlo porque las sensaciones las transmite igualmente. Os lo recomiendo.

Imágenes: Estudio Ezra / The Design Files

TILES OF EZRA

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