Blue Tiles…

Nada más ver la fachada, ya sabréis qué es lo que ha llamado mi atención de esta casa, ese frente de azulejo azul que nada hace pensar que nos encontramos en Londres. El arquitecto Grant Straghan del estudio Dedraft, se inspiró en las obras del artista londinense David Hockney, para la rehabilitación de esta casa de 1930, utilizando tonos relajantes como los que aparecen en sus obras, de ahí el azul o los rosas de los azulejos.

La casa se compone de tres plantas en cuya remodelación el propósito era crear espacios lo más abiertos posibles para permitir el paso de la luz natural. Empezó justo antes del comienzo de la pandemia por lo que la obra se demoró cinco meses en los que sufrieron retrasos, ciertas restricciones con algunos productos y faltas de stock en otros. Pero finalmente, obtuvieron su casa soñada.

Dentro, la vivienda se ve limpia, minimalista, casi monacal, cada vez me gusta más este concepto de menos es más, me transmite mucha paz mental. Quizás me falte algo de vida en ella, sobre todo en algunas estancias otras, sin embargo, las veo perfectas tal y como están.

Las paredes de yeso ayudan mucho a dar esta sensación de limpieza, aportan textura y a su vez, crean luminosidad. Por otra parte, la mezcla con la madera natural les da el toque cálido a las estancias. Precisamente el yeso fue una de las cosas que se hizo esperar debido a la pandemia, así como también las vigas que discurren por el techo de la cocina y el comedor, dando una sensación de confort espectacular.

En estas dos estancias, al igual que las vigas del techo, los muebles y el suelo también son de madera de abeto, proporcionando continuidad y contrastando con los muebles y la encimera de cuarzo en blanco brillante, de Caesarstone. Sobre la mesa de comedor, la mítica lámpara de Louis Poulsen y las originales luminarias colgantes sobre la encimera, son de Schneid Studio. El área de la cocina lleva un suelo de terracota más sufrido, y tras la isla, donde se encuentra la zona de comedor, pasa a ser de madera de abeto.

La mesa hecha de tablas de abeto Douglas, va acompañada de un banco de la misma madera, sobre éste se ha decorado la pared con cerámica blanca acanalada creando un contraste muy interesante.

La escalera de la misma madera, está fabricada de manera escultórica haciendo referencia a los trabajos de Alvar Aalto. Por ella se asciende al ático, espacio que se destinó a la suite principal de la casa, con un aspecto más que minimalista. Poco más que una cama y un espejo cumplen su función, le acompaña el baño acristalado al que se le han añadido unas bonitas cortinas azules que le dotan de privacidad.

El baño de las niñas tiene azulejos en dos tonos color rosa y el suelo de cemento, combinado con perfilerías en los cristales y griferías en negro. Se encuentra junto a sus dormitorios y un estudio en la planta media, a la que se accede desde abajo mediante una escalera de caracol que conduce también hasta el ático. En la parte superior de la escalera, se hizo un tragaluz para que esta bonita escalera, de madera Douglas, estuviera siempre iluminada.

Vista desde el patio trasero, puede contemplarse cómo los mosaicos azules han ido perdiendo color con la exposición al sol, haciendo que cambie la estética de la casa, e incluso que se transforme con las distintas estaciones. El color y la textura de los azulejos, contrasta con los ladrillos del resto de la fachada típicamente londinenses.

¿Ubicaríais esta casa en Londres al verla? A mí nunca se me hubiera ocurrido…

 

Imágenes: Nick Dearden Para: Dwell

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Sorprendente arquitectura de Robin Boyd

Tengo sentimientos encontrados con esta casa, tanto arquitectónica como estéticamente me encantan, pero tengo mis dudas en cuanto a su funcionalidad para el día a día. Está formada por distintas plataformas donde se ubican los espacios, sin divisiones de paredes, haciendo que el conjunto se convierta en un todo y quede integrado incluso con el jardín, el cual se cuela entre las cuatro paredes como si tal cosa.

Esta vivienda tan particular, se encuentra en Melbourne y fue diseñada por el arquitecto más influyente de la ciudad australiana, Robin Boyd, para la pareja de diseñadores Grant and Mary Featherston. La casa ha ido evolucionando con paso del tiempo, así como las necesidades de sus inquilinos. Ahora son el hijo y la nuera de Grant y Mary quienes viven en la casa, junto a sus dos hijos de 9 y 6 años, aunque además de la casa principal, se diseñó un apartamento para los abuelos, de tal manera que tres generaciones comparten espacio, pero preservando cada uno su intimidad.

La vivienda se fue actualizando como he dicho, siempre respetando el legado de la familia e intentando realizar cambios hacia un estilo de vida más moderno. El edificio original era tipo cobertizo y se quiso convertir en hogar, además de compartirlo con zona profesional, espacios de entretenimiento y por supuesto, un importante jardín. «Sentir cómo el exterior se colaba en el interior«.

Muchos de los elementos han evolucionado con el tiempo, como el techo, que ahora se compone de láminas de policarbonato obteniendo así, un techo traslucido. Controlar la temperatura era otro desafío importante, los propietarios tuvieron que crear su propio sistema. La casa trabaja con las condiciones climáticas externas anticipándose a ellas (por ejemplo, si va a hacer calor mañana, la propia casa de encarga de abrir las ventanas por la noche para que la esta se refresque). Obviamente este software no estaba inventado, así que lo crearon los propietarios y resultó tan eficaz que ahora se desarrolla para espacios comerciales.

También se centraron en realizar cambios estéticos para crear un espacio más familiar. Los ambientes menos dotados de luz se han dejado para dormitorios y el trastero, se ha convertido en el baño y la lavandería. Respecto al dormitorio principal, se reubicó bajó la plataforma de la zona de estar, creando así un espacio íntimo, casi subterráneo y rodeado de jardín, antiguamente se encontraba en una de las plataformas superiores, lo que lo hacía más visible y menos privado.

También se incorporaron zonas de juego mediante columpios, trapecios, anillos de gimnasia o bloques de espuma, el juego y el deporte es importante en esta familia y qué duda cabe, que esta casa se presta a ello.

En cuanto a la decoración es sencilla y sin pretensiones, aquí sí veo la funcionalidad. Los espacios no están recargados, pocos elementos, con predominio de la madera que casi se funde con el entorno, muchas piezas mid-century mezcladas con otras de estilo contemporáneo,… nada resalta, el protagonismo de esta vivienda se lo lleva el jardín, tanto exterior como interior.

¿Qué opináis? ¿Podríais vivir en una casa así? Yo tengo serias dudas por mucho que me guste a la vista…

Imágenes vía: The Design Files

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Estudio Do.Dark

Que una casa no tenga una gran antigüedad, no significa que no necesite una puesta a punto e incluso una reforma integral. Puede que su distribución ya no se adapte a tus necesidades, o que los materiales con la que fue construida en su día sean deficientes en cuanto a aislamiento u otras prestaciones, y por supuesto, el paso de los años habrá hecho mella también en el deterioro de instalaciones. A esta vivienda en Madrid de 350 metros cuadrados, se le sometió a una reforma integral para, por un lado, abrir los espacios que estaban muy compartimentados, por otra parte, conectar más las casa con el jardín ¿Quién quiere un jardín si luego no haces uso de él? y se le dio la vuelta a la distribución buscando una manera más lógica y funcional de que todo fluyera, sobre todo la luz.

Uno de los propósitos clave de los propietarios, era lucir su colección de arte y de piezas especiales de mobiliario, que es justo lo que ha llamado mi atención. De todo esto se ha encargado el estudio Do. Dark.

Ahora, desde el recibidor se pueden ver todos los espacios conectados. Por un lado, de frente se divisa el jardín y a ambos lados del recibidor, un salón con chimenea y un gran comedor que, aunque parezcan independientes, se pueden cerrar a demanda mediante puertas correderas. Tras el sofá encontramos una gran librería, diseño del estudio, que a su vez oculta la escalera que lleva al segundo piso. En ella albergan su gran colección de libros, así como piezas de arte a las que le tienen mucho cariño, como la talla religiosa.

El estudio consiguió también que la luz campara a sus anchas derribando tabiques, realizando un cerramiento de cristal para la cocina y colocando un par de ventanas Velux en el tejado.

En estas estancias llaman mucho la atención ciertas piezas como el perchero de la entrada, adquirido en la feria Almoneda, o las butacas de los años 70 azul y roja del salón, aunque no lo creáis se encontraron en la basura y se retapizaron con terciopelos de Gancedo dándoles una nueva vida y cuyos colores, siguen el ritmo de la obra de arte que les acompaña, de Luis Fernando Martín de los Santos. Como ritmo también le dan a las mesitas blancas de centro, los jarrones de colores de Anthropologie.

En el comedor encontramos una gran mesa blanca hecha a medida por el estudio acompañada por las conocidas sillas Wishbone que le dan calidez, la alfombra es de BSB y el espejo de Asitrade. Les acompaña una obra XXL de Blanca Orozco.

Desde comedor por el pasillo, se accede a la cocina, muy minimalista. Como decía antes, un cerramiento de hierro y cristal se encarga de que la luz siga fluyendo. El suelo de gres de gran formato es de Azulejos Peña. Los muebles son lacados y la encimera es de Silestone Blanco Zeus. Las lámparas no me van mucho, son en Westwing, yo hubiera metido algo que le diera calidez a la cocina o quizás color (como el resto de la casa), todo tan blanco y plateado me resulta un poco «cocina laboratorio».

El dormitorio sobrio, sin más. Lo que más me gusta es la silla Tulip, porque donde esté un clásico… Los taburetes también tienen su gracia, me ha sorprendido saber que son de Ikea.

Y por último el baño, que me resulta un tanto frío, como la cocina. Mismo suelo de Azulejos Peña y una ducha con mampara de cristal traslúcido que preserva la intimidad, pero todo blanco y sin notas cálidas. No es mi estilo, pero sobre gustos…

Sin duda alguna de esta casa me quedo con el salón, comedor y entrada por el impacto del arte y el mobiliario, que claramente llaman mucho la atención. ¿Qué opináis?

Imágenes: Montse Garriga Para: Elle Decor 

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Buscando la calidez…

Parece que se nos avecina un otoño/invierno complicado con el tema de la energía. Veo casi a diario, cómo los vecinos se afanan en poner placas solares en los tejados de sus chalets, así como me veo a mí misma, encendiendo esa chimenea que aún no he estrenado después de los 18 años que llevamos viviendo en esta casa. Algo habrá que hacer para que no se nos dispare la factura del gas, que bastante ya pagábamos en los meses de invierno en años normales, no me quiero imaginar lo que se avecina.

Este piso de Barcelona que os traigo hoy, fue intervenido por la interiorista Bárbara Sindreu precisamente buscando esa calidez de la que os hablo. No literalmente la que hace que suba el termómetro, sino la que percibes a través de los espacios. Antiguamente la casa era de alquiler y estaba pintada de blanco, pero se veía muy fría.

En esta vivienda de 130 metros cuadrados, se utilizaron varios recursos sencillos. El primero, instalar una chimenea, porque ¿hay algo que dé más calidez que un fuego?, diría que no. Lo segundo, fue unificar espacios para crear un gran salón comedor al que se le añadió una estantería a medida con zona de almacenaje cerrada en la zona inferior. Por otro lado el color, utilizando tonos neutros como protagonistas, el topo de las paredes y de la propia librería lo envuelve todo, pero además se le dio fuerza a la chimenea y a la trasera de la estantería un con un potente negro que aporta si cabe, más calidez.

Todos los muebles del salón (menos el sofá) son nuevos. Al haber sido un piso alquilado previamente, se tuvo que cambiar hasta el parqué, que se remplazó por un laminado en roble. Casi todos los textiles son de Filocolore, las mantas que asoman dentro del armario son de Zara Home, las butacas de Taller de las Indias, las mesitas de Coco-Mat y el sofá de Gems Barcelona.

A continuación del salón, tenemos el comedor y la cocina, separados tan sólo por puertas correderas acristaladas. La misma gama cromática llega hasta el final, de tal modo que la conexión es perfecta. El comedor se ha resuelto con un banco en esquina y dos butacas de fibras. Tanto la mesa como las sillas son de Taller de las Indias. Para darle un poco de dinamismo al conjunto, se han puesto 3 luminarias diferentes de Tom Dixon.

En la cocina, como he dicho antes, encontramos muebles color topo y encimera con antepecho de color negro. Además de funcional, sigue con el estilo del resto de la vivienda.

Para el dormitorio se ha utilizado el mismo recurso. El objetivo era sacar espacio de almacenaje y para ello se ha realizado un armario puente a medida, siguiendo con la estética color topo y enfatizando la trasera con el mismo color negro de la pared de la chimenea y de la estantería. A la trasera de la cama, se le ha añadido una balda a modo de cabecero donde poder dejar una pequeña lámpara, libros, cuadros, etc. Los textiles se encargan de poner el punto de color, son de Zara Home. Otro recurso para buscar la luz y ampliar el espacio, son los espejos. En el dormitorio se ha colocado uno frente a la ventana, lo que hace que la luz natural rebote y se vea todo más luminoso.

A los armarios se le ha dado mucha importancia, claro ejemplo está en la habitación, con zona de vestidor y zapatero incluido. Todo hecho a medida por Industrias Muntané. O en la zona de la entrada (últimas dos fotos), casi pasan desapercibidos pero está claro que en esta reforma eran prioridad número uno.

¿Qué os parece la casa? Me gusta lo funcional que es, la serenidad y calidez que transmite gracias a su gama cromática que se repite por todas las estancias y el que sea sencilla, sin grandes pretensiones, pero a la vez, la típica casa donde a cualquiera nos gustaría vivir.

Fotofrafía: Pepa Oromí para El Mueble

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Estudio Bona Nit

Parece que el verano se me ha escapado entre los dedos, como cuando coges arena de la playa y la dejas caer, cae tan rápido que apenas está en tu mano unos segundos. Esa arena que tanto anhelaba y que no ha podido ser, al menos lo que tenía planeado. Pude ver el mar gracias a mis amigos que me regalaron por mi 50 cumpleaños una escapada a Suances, pero mi viaje a Portugal con mi mejor amiga no ha sido posible, las causas son dolorosas así que me las guardo por privacidad.

Aunque ahí afuera esté lloviendo y la sensación sea más otoñal que veraniega, aún nos quedan algunos días para cambiar de estación y prefiero que mi blog siga teniendo look de verano, de ahí la casa que os traigo hoy. Se sitúa en Formentera, es un proyecto de Olga Giménez, del estudio Bona Nit y la decoración es de la firma Let’s Pause.

Se trataba de un antiguo corral transformado en vivienda familiar, pero del que se ha conservado su origen y espíritu tradicional, sobre todo en cuanto a materiales. Paredes encaladas, piedra seca, las maderas, las fibras naturales,… y muchos espacios creados al aire libre para que la vivienda gire en torno a la naturaleza.

El porche te da la bienvenida con su colorido, el verde y el mostaza del marco de la puerta son protagonistas, que destacan gracias al blanco impoluto de las paredes. De dar calidez se encargan elementos como las vigas de madera del techo, los taburetes de hoja de palma o las pantallas de caña trenzadas a mano, todo de Let´s Pause. A continuación encontramos el comedor, muy informal y de estilo marcadamente mediterráneo. En madera, fibras y continuando con el esquema de resaltar las ventanas (esta vez en color azul). Patrón que volvemos a encontrar en la zona de porche y relax familiar.

Entrando en la vivienda, encontramos un recibidor sencillo pero muy impactante. Primero por esas grandes puertas azules y blancas con cuarterones de cristal, le acompaña la banqueta Ponza de Let´s Pause con elementos decorativos que proceden de Marruecos y Turquía. El tándem es perfecto. Desde la entrada pasamos al comedor, de estética mediterránea igualmente. Preside una mesa de madera con dos bancos y sobre ella la lámpara Barbaria que enfatiza más, si cabe, su aspecto rústico.

Junto al comedor, encontramos un sencillo cuarto de estar. Sobre el sofá, coloridos cojines de Bona Nit y como mesa de centro, el modelo Bajadilla realizado a mano y elaborado con madera de álamo. Se han añadido otros complementos como los taburetes, la escalera de madera natural Zahara, o una graciosa cabeza de toro de esparto para completar el conjunto.

En el dormitorio principal se mezclan piezas antiguas con actuales. Tenemos una bonita lámpara de araña que convive con sombreros de paja que adornan alegremente la pared del cabecero, al igual que coloridos textiles. En el dormitorio infantil, se aprovechó el espacio disponiendo literas en L y al otro lado de la habitación, se creó un espacio de almacenaje con un gran banco y cestas de fibras naturales que ayudan a mantener el orden.

Realmente me quedo con ganas de más en este «home tour», estoy convencida que el, o los baños, no me defraudarían, así como tampoco lo haría la cocina, pero no lo enseñan en el reportaje, así que ya puestos me los imagino a mi manera, me quedaría una casa monísima.

Recordad, aún nos quedan unos días de verano :-)

Imágenes Vía: Mi Casa Revista

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La vuelta al cole…

Llegó el día de la vuelta al cole. ¿Quién no recuerda esa mezcla de sentimientos cuando uno era niño? Alegría por ver a los amigos, nervios por los profesores, pereza por volver a madrugar,… un popurrí de sensaciones que volvía del revés nuestros estómagos. ¿Y qué era lo mejor de todo? estrenar material, el olor a libros nuevos, la ilusión con los que los forrabas (esa misma ilusión que luego ibas perdiendo a lo largo del curso mientras los metías en la mochila), llenar tu estuche de bolis nuevos, preparar tu zona de estudio… Cuantas cosas «molonas» que se disipaban en una semana de cole :-)

De adultos, tampoco hay grandes diferencias. Empezamos con propósitos nuevos, nos compramos agendas donde poder apuntar nuestras interminables tareas (que, por cierto, siempre acaban escritas en el maldito móvil), habilitamos nuestra zona de trabajo en casa (aunque no teletrabajemos, pero siempre hay cosas que hacer), nos damos algún capricho deco porque es septiembre y hay que acondicionar la casa para lo que venga, etc. Pero como con los niños, la mayoría de estas cosas también van perdiendo fuelle en poco tiempo. Es como el que se apunta al gimnasio en septiembre, todo son buenas intenciones, pero al final sin hábitos nos desinflamos.

Para el que quiera empezar la vuelta al cole con energía, os traigo varios consejos y también firmas que os pueden ayudar a haceros las cosas más fáciles. Yo diría que no soy el mejor de los ejemplos, aún no tengo ni los libros de mis hijas, ¡maldita sea, todos los años me pilla el toro!

Escritorio Nalu – Kave Home

Silla de escritorio Einara

Si tu zona de trabajo está en el salón o en un espacio de paso, mejor acompañar el escritorio de una bonita silla que, además de cumplir su función ergonómica, esté a la altura de las circunstancias. Elígela tapizada, mucho más elegante que aquellas que tienen el respaldo de malla. Tened también en cuenta si la compráis con brazos, que la altura de los mismos no os entorpezcan con la mesa (ni a la hora de escribir ni cuando queden recogidas, para que puedan dejarse bajo ellas), para tener una guía aproximada pensad que las mesas suelen tener una altura estándar de unos 75 cm de alto, aunque hay quien trabaja en mesas más altas o incluso en barras, entonces toca sacar el metro.

Mango

Cada vez son más las firmas de moda que se lanzan a sacar colecciones puntuales bien para el hogar, o joyería, o como en este caso, de papelería, coincidiendo con la vuelta al cole, tanto para pequeños como para mayores. Los cuadernos, agendas, planificadores, etc. son mi debilidad. Además de las tiendas deco, las ferreterías y las papelerías me vuelven loca. Acumulo una cantidad de cuadernos ingente, el problema es que no los tengo muy bien organizados, soy de escribir, pero lo hago en unos y en otros sin orden aparente. Me lo puedo poner como asignatura pendiente para este año, uno para cada cosa.

Charuca

Hablando de organización, todos los años pienso en comprarme una agenda de Charuca, la reina de las agendas. Probé las de Lucia Be, que también me gustan, pero la realidad es que las hacen tan completas y llevan tantas pegatinas y monerías, que hasta me da pena escribir en ellas.

Para trabajar desde casa casi que me gustan más los planificadores, de un plumazo puedes ver todo lo que tienes que hacer en la semana. Escribir listas diarias y si no te da tiempo a hacer algo, lo vas pasando al día siguiente, una manera efectiva de descargar la cabeza de tantas tareas mentales.

El mundo de las mochilas ya no es lo que era. Esta lo tiene todo, antirrobo, puerto USB de carga lateral, bolsillos ocultos para objetos de valor, cómoda para el día a día pero con capacidad incluso para viajar. Si la ve mi hija me la pide seguro, además hay un montón de colores. Se llama RJEU y es de Amazon.

Otra mochila que me gusta hasta para mí. Con tejido 100% reciclado, varios colores y un montón de compartimentos. Se llama Lefrik y es de Amazon también.

Todo en orden. Un escritorio organizado, ya sea para un niño o para un adulto, es sinónimo de una mayor concentración. Este tipo de organizadores nos ayudan a tener todo en su sitio. Lápices, bolígrafos, tijeras, e incluso aparatos electrónicos para los cuales también nos sirven de apoyo. Se llama ECO ya que su interior es de bambú y lo hay en blanco o en negro. De Amazon.

No puede faltar Zara Home y su colección «Back to School«, donde no sólo traen pequeños artículos como lápices, estuches, calendarios, etc. también bonitos muebles como el escritorio infantil de aire retro en hierro y madera, el estante bajo triple con patas, perfecto para almacenar libros y juguetes, o la estantería de malla metálica. Entre otras muchas cosas, no faltan los textiles para la nueva temporada.

Ya puestos, empieza el cole poniendo un poco de orden y facilitándote la vida. Si los metros lo permiten puedes habilitar en la entrada de casa un perchero con zapatero incorporado para dejar mochilas, zapatos, el bolso, etc. cuando llegues de la calle. Si te acostumbras a dejar ahí las zapatillas de andar por casa, mantendrás el suelo impoluto mucho más tiempo. Este perchero se llama PINNIG y es de IKEA.

Si no tienes mucho sitio en la entrada de casa, o prefieres no tener tanto ruido visual al entrar, puedes optar por ponérselo fácil a tus hijos con este tipo de percheros donde podrán tener preparada la ropa del cole para el día siguiente, dejar su mochila y zapatos, o colgar el abrigo. Aunque no lo creáis tan sólo cuesta 39,95€ y lo tenéis en cuatro colores diferentes en SKLUM.

Para los más chiquitines que empiezan el cole, el método Montessori es ideal ya que promueve la independencia y autonomía de los niños, con muebles creados a su medida. En LUFE tenéis una gama muy completa de camas, estanterías, librerías, pupitres, percheros, etc. para que los más pequeños puedan organizarse y divertirse de manera segura. Este dormitorio doble es un proyecto de una casa en Murcia de Laura Ortín Arquitectura.

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Tres ideas diferentes para decorar tu hogar

La decoración de nuestro hogar es tan importante como personal. Más allá de las ideas de carácter más tradicional, existen otras muchas opciones que pueden ofrecernos soluciones versátiles con las que cubrir cualquier necesidad y, además, destacar por encima de cualquier otra vivienda.

Debemos recordar que la decoración obedece, en la inmensa mayoría de los casos, a nuestros propios gustos personales. Por tanto, el objetivo es transmitir nuestra personalidad a través de ella. En este artículo hemos seleccionado un conjunto de ideas que te ayudarán a poder decorar tu vivienda de un modo muy original y, sobre todo, diferente a lo que estamos acostumbrados.

¿Conoces los fotolienzos para decorar?

Los fotolienzos son una herramienta muy efectiva para decorar nuestra vivienda. Podemos encontrar fotolienzos de todo tipo, desde los tradicionales de pared, hasta los modernos que se presentan en diferentes tipos de formatos con nuevos materiales. Además, las principales marcas del mercado nos permiten poder acceder a diferentes formas, medidas e incluso, texturas.

  • Podemos usar los fotolienzos para dar un toque personalizado a cualquier espacio de nuestras casas. Podemos colocarlos sobre paredes o columnas. También sustituyendo a los clásicos espejos a los que no encontramos utilidad por su ubicación. Esta solución es perfecta para crear ambientes con un toque funcional y divertido.
  • Los fotolienzos son ideales para dar vida a espacios cerrados como estanterías o armarios. Puedes colocarlos sobre ellos y ubicarlos en la propia puerta, en función del tipo de soporte.
  • Una de las características principales de los fotolienzos es que son compatibles con otros elementos decorativos. Esta situación te permitirá crear un ambiente que responda a tus gustos y preferencias.
Consolas con ramas: ¡Y llena de vida todo tu hogar!

¿Te imaginas tener una consola con ramas con la que poder llenar de vitalidad y de luz tu hogar? Este tipo de soluciones están pensadas tanto para nuestro salón como para nuestro recibidor o, en último término, nuestro pasillo.

Además, por el tipo de tratamiento que llevan este tipo de productos, no es necesario tener que imprimir un gran esfuerzo en materia de conservación. Se trata de un tipo de decoración que presenta una gran durabilidad y que nos permite poder disfrutar de una excelente versatilidad. Habiendo incrementado de manera notable su popularidad durante los últimos años.

Ramas de bambú con luces: funcionalidad y estilo en un mismo producto

Las ramas de bambú con luces son una de esas soluciones atrevidas, originales y repletas de buen gusto. Y es que se trata de una opción muy innovadora que nos permite poder vestir nuestro salón o cualquier otra habitación de un modo muy original. En función de la potencia de la luz por la que nos decantemos, el peso de este elemento decorativo puede resultar algo más funcional. Sin embargo, no podemos perder la perspectiva de que se trata de una solución puramente decorativa que puede funcionar de iluminación auxiliar, pero no como elemento principal.

Además, no te olvides de las plantas cuando se trata de redefinir la decoración de tu espacio interior. Algunas de ellas, como la Monstera Deliciosa, la Pilea Peperomioides o los Cactus nos pueden ofrecer interesantes opciones para llenar de vida cualquier espacio.

Como hemos podido comprobar, son muchas las soluciones que podemos encontrar en el mercado que nos permiten decorar el interior de nuestra vivienda de una forma muy sencilla y original. Confiar en las principales tiendas del sector nos van a permitir poder obtener un extra de innovación cuando se trata de poder llevar a cabo una decoración que no se apoya en los recursos más habituales, con la que poder mostrar nuestra personalidad.

Imagen portada: Mi Casa Revista

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Estudio Poeira

Este es mi último post del verano, ya no doy para más. Tengo los sesos como el clima, abrasados. A un año especialmente duro, se junta este calor abrasador y un cansancio extremo que se ha apoderado de mí, siento que no soy persona, cuento los días para que lleguen las vacaciones. Estoy especialmente ilusionada con el final de éstas, no porque quiero que se acaben, pero ese final será como la guinda del pastel. Me iré unos días con mi mejor amiga a Cascáis y Lisboa, un viaje que llevamos siglos planeando hacer y nunca se daba la ocasión, nos vamos en unas circunstancias muy distintas a las que jamás hubiéramos imaginado, pero las cosas vienen como vienen y hay que coger las oportunidades al vuelo, así que allí nos vamos, mano a mano.

Precisamente la casa que os traigo hoy está en Portugal, más concretamente en la localidad de Palmela, muy cerca de Lisboa. Es un proyecto de la interiorista Mónica Penaguião, propietaria del estudio y tiendas Poeira. La construcción, de procedencia agrícola, mantuvo su esencia gracias al encalado de las paredes, a sus maderas pintadas, al blanco en paredes y techos que potencian la claridad junto con los espacios poco compartimentados y a la presencia de un único pavimento que lo unifica todo, el cemento pulido.

En el interior, sorprende cómo la interiorista consiguió mezclar un continente tan básico con firmas vanguardistas como Flos, Capellini o Marcell Wanders, con otras de almoneda, industriales, sillas recicladas de Piet Hein Eek, tejidos étnicos o productos artesanales de fibras naturales, una combinación que convive en perfecta armonía. Su tienda Poeira, que distribuye prestigiosas firmas internacionales, hace que todo ello sea posible.

La alfombra y el sofá, con terciopelo de Designers Guild, proceden de su tienda y las mesitas son el modelo Gong de Capellini. La lámpara del salón es de Flos. El divertido mueble auxiliar rojo, que sirve de apoyo al sofá, es de Fornasetti. Destacan los detalles industriales como la lámpara articulada Jieldé y el armario de hierro.

También se utiliza el arte como elemento de contraste, como la obra que reposa en el suelo, de la artista brasileña Isabelle Tuchband, en tonos fucsias y amarillo que rompe que con el blanco que impera a su alrededor. Junto al cuadro, una butaca recuperada del holandés Piet Hein Eek.

En el comedor aún se ha jugado más a los contrastes. La mesa es una creación de la interiorista, en madera lacada en negro. Le acompañan unas Wishbone de Carl Hansen y para darles servicio, un aparador de metal pintado que porta una gran lámpara verde de Marcel Wanders para la firma Capellini, el punto de calidez se lo dan dos taburetes de fibra comprados en la zona del Alentejo.

La cocina es sencilla, se conservó el viejo horno de leña y el gran fregadero de piedra que se montó sobre una estructura de hierro. Para dar un poco de apoyo a la cocina, un pequeño mueble auxiliar (también de hierro) hace las veces de mini isla con estantes.

En el dormitorio se mezclan tejidos de diseño, como la colcha de Elitis, con cojines estampados de Etro o Neisha Crosland y otros comprados en Turquía. Las mesillas nido son de Capellini.

El baño, como el resto de la casa sigue siendo de hormigón, excepto la pared de la ducha a la que se le ha puesto un decorativo azulejo amarillo de la firma Bicesse. Muy llamativo también resulta la roca natural que separa la ducha del lavabo y que se ha pintado como el resto del baño para integrarla, hace las veces de mampara.

En el exterior también encontramos un gran porche con una zona de estar. Las colchonetas de la bancada de obra llevan cojines vestidos con tejidos turcos y el kilim es una pieza antigua, le acompañan un par de sillas Tolix. Bajo la sombra de un árbol encontramos la zona de comedor, con mantelería de Poeira, vajilla de Bordallo Pinheiro, copas de Kenzo Maison y preciosas sillas del diseñador Piet Hein Eek.

No puede faltar una piscina y a su vera, una pérgola de madera encalada y cañizo. Bajo ella, dos tumbonas de origen indio. El hormigón llega hasta el vaso de la piscina, aunque se mezcla con algo de madera en su lateral, siguiendo así, el esquema general de toda la casa.

Está claro que mi amiga Ana y yo no iremos a un sitio tan espectacular, tampoco lo necesitamos, aunque os enseñaré por redes nuestras andaduras, espero que nos acompañéis. Lo tenemos todo planeado…

¡Feliz verano!

Imágenes: Montse Garriga para Elle Decor

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Piso de dos dormitorios con grandes ideas.

Este es el piso del arquitecto Nicholas Potts en Washington, D.C, conocido por sus proyectos elegantes, majestuosos e incluso opulentos. Sin embargo, para su propia vivienda de algo menos de 90 metros cuadrados, aunque sí podemos hablar de cierto lujo y elegancia, a mí lo que me ha conquistado es el partido que ha sabido sacar a cada uno de los espacios, dejando despejadas visualmente las zonas que quería resaltar (como la chimenea, que ha convertido en punto focal) y aprovechando aquellas otras a las que quería sacar funcionalidad, como las de paso para montar librerías.

El piso es de 1920 y tenía una reforma previa que hubo que deshacer. Se habían abierto los espacios, pero con una distribución errónea que hacía parecer todo más pequeño, así que decidieron volver a retomar los orígenes devolviendo así, el carácter original de la vivienda. Pocas habitaciones y bien proporcionadas. Para acentuar ese carácter pusieron suelo de madera en forma de espiga por toda la casa, en los techos no hay recortes sino que terminan redondeados de tal forma que la vista se pierde haciendo parecer que son más altos, igualmente muchas de las puertas se remplazaron por arcos.

La cocina como veis es una estancia más, no está abierta. Al no ser muy grande y tener una sola ventana, la intención era no abigarrarla, así que se amuebló sólo la parte inferior. La superior se cubrió a media altura con un salpicadero de la marca ABC Stone, dejando el resto sencillamente pintado, lo que hace que parezca más amplia y desaparezca el ruido visual. En el centro se colocó una alfombra antigua de Frances Loom.

El cuarto de estar tiene todo lo necesario a pesar de no ser de grandes dimensiones. La chimenea se colocó como punto focal y esconde un secreto, oculta la televisión que se encuentra dentro de la repisa y sale gracias a un ascensor motorizado. De ahí que sea sólo una chimenea decorativa, si os fijáis bien en la foto, los azulejos blancos colocados en espiga que forman parte de la trasera de la chimenea están adelantados con respecto a la pared, eso es porque detrás de los mismos se encuentra el hueco que da cabida a la televisión. Si tenéis el ojo muy fino, también se aprecia en la parte superior, la rendija por donde sale el aparato electrónico. Sin duda una idea ingeniosa a la par que elegante. Para acompañar una chimenea tan especial, los clásicos del diseño hacen acto de presencia en el salón con piezas de Charlotte Perriand, Le Corbusier, o Serge Mouille, entre otros.

El segundo dormitorio se convirtió en despacho y biblioteca. La enorme cantidad de libros está inventariada como en las librerías, por temática (interiorismo, arte, historia, etc.) El reto era grande cuando llegaron a la casa, dar cabida a tal cantidad de libros no es tarea fácil así que construyeron un sistema de estanterías flotantes y redujeron el tamaño entre estantes logrando así, más espacio de almacenaje. Aunque este no es el único espacio dedicado a los libros en la casa, en la entrada se le destinó otro espacio, también en el dormitorio principal y en el pasillo.

El dormitorio principal, que es el que recibe mayor cantidad de luz natural, se permitieron pintarlo de un bonito azul grisáceo para compensar  la luminosidad del resto de la vivienda (el color es Inchyra Blue de Farrow and Ball). Al igual que las luminarias del comedor, las sutiles lámparas colgantes a los lados de la cama son de Michael Anastassiades.

El vestíbulo separa el comedor del baño, dos espacios que por lógica no deberían estar juntos. Para separarlos visualmente, al arquitecto se le ocurrió revestir la pared con un gran mural con motivos llamativos de tal manera que, al acercarte al comedor, la vista recae en él y no en el baño. El mural es de la firma Ananbo.

El baño es un resumen de la idea arquitectónica de este apartamento. No por pequeño siempre tenemos que ir al blanco, hay otros recursos que nos hacen agrandar los espacios visualmente, en este caso es el modelo Viola de mármol Calacatta en gran formato, cuyo dibujo se difumina en la pared haciendo que las esquinas se pierdan, los límites de la habitación se desdibujan y el espacio parezca mayor. Su brillo, así como los espejos, también ayudan a crear esta sensación. Aquí en el baño, es donde el arquitecto se ha quedado a gusto con la opulencia que le caracteriza :-)

¿Qué os parece el piso? Yo creo que es una maravilla llena de genialidades, el único espacio que no me va es el baño porque los revestimientos tan marcados ya sabéis que me cansan. Digo sí al Mármol Calacatta, pero con un diseño más sutil, por favor.

Imágenes: Livingetc

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Mediterráneamente hablando…

Que levante la mano quién a estas alturas de la película no está con necesidad de desconexión y vacaciones. Algunos ya estarán disfrutando pero tengo claro que no viven en Madrid :-) ¿Qué está pasando con el tráfico de esta ciudad? Si os digo que llevo una semana con una media de 4 horas al volante cada día, ¿me creéis? Os prometo que, si tenéis que coger la A1, la M40 y la A6 cada día, eso es lo que vais a encontrar, obras, coches y atascos en todas partes, ¡qué llegue agosto ya, por favor!

De ahí que siga con casas de verano que, sinceramente es lo más apetecible de ver. Esta se encuentra a las afueras de Barcelona y pertenece a la empresaria de la firma de ropa para embarazadas Paramamá, Julieta Planas. No recurrió a ningún profesional para su decoración, Instagram y Pinterest fueron su inspiración. Por otro lado, los anteriores propietarios ya habían hecho la rehabilitación de esta vivienda que data de 1870, así que dejaron un lienzo en blanco para que Julieta y su marido sólo tuvieran que dar rienda suelta a su imaginación con la deco.

Los colores predominantes son el blanco y el azul, muy asociados al estilo mediterráneo, con toques rústicos en la decoración que compensan la frialdad de los tonos e introducen la calidez mediante las maderas y las fibras naturales. Esta combinación es un acierto seguro para quienes quieran conseguir una casa que transmita esa sensación refrescante y veraniega.

El porche se ha dividido en varias zonas, estar, comedor y un espacio de cocina exterior. La enorme alfombra de fibras de la zona de estar es de Sacum, así como los bajoplatos del comedor, la vajilla de Costa Nova y las copas de Zara Home. Las bonitas butacas son del Taller de Las Indias.

En la entrada ya se aprecia lo que vendrá después, espacios abiertos y despejados, con los muebles justos (sin llegar al minimalismo) y cierto aire orgánico, natural e incluso rústico. Espacios que transmiten paz. El mueble del recibidor es de Malana’s Workshoplo acompaña una gran lámpara de techo de Ay Illuminate, en La Maison.

La madera tiene un gran protagonismo, desde el suelo (en su formato de lamas anchas de roble), pasando por la cocina e incluso los baños. Muchos de los muebles también, son piezas antiguas que se han repartido por las distintas estancias de la casa, como la mesa de comedor adquirida en Mercantic. Las sillas son de Westwing y las lámparas de Catalina House.

En el salón, la propietaria se decantó por un fresco lino blanco en los sofás, que son de Maison du Monde, acompañado de cojines en tonos azules de La Maison y otros de rayas de Sira Barcelona. Para contrastar con el blanco que predomina en la estancia, se colocó una mesa de centro de madera que le da calidez, es del Taller de Las Indias.

Y llegamos a la habitación que más me gusta: la infantil, aunque realmente no tiene nada de infantil, pero está reservada a las pequeñas de la casa. Las carpinterías y viguería original de la casa se mantuvieron y se pintaron de blanco como el resto, así mantiene su carácter arquitectónico a la vez que queda integrado en el resto de la casa. La decoración como veis es muy sencilla, dos grandes camas vestidas con fundas nórdicas de La Redoute, se complementan con dos alfombras a pie de cama, plaid y cojín sobre la silla Acapulco de Zara Home. La estantería y las cestas son de Sacum.

El dormitorio principal mantiene el mismo estilo decorativo, con funda nórdica y cuadrantes de Filocolore, los cojines son de La Maison y Sira Barcelona. A los pies de la cama, banqueta de fibras de Tine K Home y escritorio de herencia. En esta habitación también se puede apreciar los elementos modernistas en las vidrieras de las ventanas que la propietaria decidió mantener y que además, le dan carácter al dormitorio. Detalles también como las baldosas de la escalera que datan de 1870, casualmente en blanco y azul, son toques diferenciadores que elevan la vivienda de categoría y la hacen más especial.

¿Qué os parece la casa? ¿No os resulta apetecible para el verano?…

Fotografía: Stella Rotger para El Mueble / Estilismo: Olga Gil-Vernet

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